domingo, 29 de octubre de 2017

27-10-2017 PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA CATALANA

Res - pública = la cosa pública.

Al bien común se le llama "la cosa pública", la Res-pública. De aquí proviene la palabra REPÚBLICA. Para la vieja y antigua tradición monárquica, el primer servidor de la República, es el Rey. 

legitimista Digital
29 de octubre de 2017 

¿Es la legalidad actual del régimen del 78 fundamento de derecho para el carlismo? NO.
Por posibilismo, ¿se ha aceptado el marco legal actual? SI.

En el Antiguo Régimen la atribución de la Soberanía jurídica y política correspondía al monarca, pero al monarca legítimo, que era aquel que para ser reconocido como tal había jurado previamente las Constituciones y Fueros de los distintos Estados que formaban la monarquía Hispánica. Esta tradición es propia del pensamiento carlista, y por tanto, reconoce la pluralidad de los distintos Estados ibéricos, cada uno con su legislación y cuerpo jurídico propio.
Significa que la monarquía Hispánica o la carlista, reconoce el autogobierno y la independencia política, administrativa, jurídica existente entre los distintos Estados Hispánicos, cosa que niega el principio liberal de la Soberanía española, el cual afirma, que la misma recae en la nación española, es decir, en el conjunto de los ciudadanos españoles, como si tratara a España de un cuerpo jurídico-político-administrativo legal homogéneo centralizado y fusionado por ese invento de la nación española.

En el carlismo, el pacto Dinastía-Pueblo, bebe de aquella tradición medieval pactista de reconocimiento de los distintos Estados Ibéricos bajo la misma monarquía.
Si es cierto que todo nacionalismo proviene del liberalismo y rompe con ese pactismo en cuanto afirma unilateralmente la independencia respecto de la Corona, tal y como en 1560 hicieron los Países Bajos con el Rey de las Españas, no es cierto que en esta ocasión, la del día 27-10-2017, se haya realizado dicha declaración de independencia sobre un régimen legítimo pactista como el carlista que bebe de aquella tradición foralista austracista, ya que el régimen legal vigente de 1978 no se corresponde, ni tiene los atributos, ni la legitimidad histórica para suplantar la base jurídica y legal del principio de la Soberanía reclamada y reivindicada por el Carlismo. Así pues, desde una base estrictamente monárquica legitimista carlista, lo que ha pasado en Catalunya con la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) no nos concierne, en cuanto en tanto a pasar a defender el actual y vigente régimen del 78 y su concepción de "Unidad de España", porque NO es el nuestro, porque no es carlista. Toda manifestación contraria a la DUI es simplemente nacionalista españolista, que no bebe de los principios y criterios históricos de la concepción de la monarquía Hispánica, ya que muy posiblemente, de haber existido esta concepción de la Monarquía Compuesta y Pactista Hispánica desde el carlismo político ejerciendo el poder hoy en día, jamás se hubiera producido ningún intento secesionista o separatista catalán; y no por hacer más efectiva la represión política, judicial y policial, NO, sino por las características que conciernen a la monarquía Hispánica: Territorial, Compuesta, Pactista y Polisinodial.

Pero el nacionalismo español, el relato de la transición política española, la constitución del régimen del 78, heredero directo del franquismo, ha construido un relato mitológico de lo ejemplar que fue todo aquello, ignorando las viejas luchas obreras y sindicalistas, ignorando a comunistas y a carlistas, instituyeron un régimen que dura más de 40 años.
Asistimos a un choque de trenes entre España y Catalunya, porque la concepción existente de España es anticatalana, como lo ha sido de los distintos pueblos de las Españas, sólo que cada uno de estos pueblos han sido desarraigados, despersonalizados, desalmados, alienados bajo el absorbente yugo del concepto liberal llamado "Nación Española". De todos los pueblos Hispánicos peninsulares que todavía reclaman sus derechos históricos y dignidad como pueblo, hoy, es el pueblo catalán, los demás han aceptado su condición de rendición, se han rendido al yugo liberal burgués de la "nación española".
Que oficialmente el carlismo ha optado por rechazar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y ha rechazado la DUI (Declaración Unilateral de Independencia), es algo que nos concierne hasta cierto punto, porque es la realidad vigente la que impera, una realidad afín al régimen del 78, y otra realidad afín al secesionismo que rechaza la legalidad constitucional del 78.
El carlismo ha tratado siempre de explicar un proyecto federal de visión confederal que nace a partir del reconocimiento y ejercicio del derecho de autodeterminación de los pueblos, pero el régimen del 78, no reconoce la soberanía de esos distintos pueblos como el Catalán, y tampoco reconoce al Rey legítimo Don Carlos Javier de Borbón, con lo cual, cualquier quiebra, resquebrajamiento, daño o perjuicio sobre el actual régimen franquista del 78 debería ser bienvenido y aplaudido, aunque no estemos del todo de acuerdo y no compartamos en un 100% sus planteamientos.
La República Catalana no es un invento del día 27-10-2017, sino que ya existió en el pasado, y que, del mismo modo que la Serenísima República de Venecia tenía a su monarca al que llamaban Dux de Venecia, Catalunya tenía a su Comte de Barcelona, y posteriormente ya en los siglos XVII y XVIII a su Princep de Catalunya.
No podemos ignorar que los Reyes de las Españas de la Casa de Austria, juraban las Constituciones Catalanas, cuando en España, ni existía una Constitución Española, ni existía un Parlamento Español como tal, sino que en cada uno de los Estados regía uno propio, que era leal al Rey de las Españas, personalidad regia que era reconocido por un nombre distinto en cada uno de aquellos Estados, aunque conformase todo la misma monarquía Hispánica, en realidad aquellos Estados tenían un corpus jurídico de verdaderas Repúblicas Ibéricas independientes, y sobretodo en los Estados concernientes a la Corona de Aragón.
Ya en 1640, se instituyó de manera unilateral la República Catalana con el presidente Pau Claris, cuando el gobierno español, actuó contra los derechos Constitucionales de Catalunya, cuando al Válido o primer ministro Gaspar de Guzman, Conde Duque de Olivares, se le ocurrió de manera unilateral imponer el impuesto de la "unión de armas" a los Estados de la Corona de Aragón para que contribuyeran en la Guerra de los 30 Años. Olivares no quiso aceptar la voluntad del pueblo catalán que votó en consecuencia, contra aquel impuesto arbitrario que vulneraba la legislación histórica catalana. Por eso Catalunya se rebeló contra el gobierno de Madrid, porque había vulnerado las Constituciones Catalanas que el Rey Felipe IV (III de Catalunya) de las Españas, había jurado proteger, cumplir y defender. Aquel gobierno español se demostró felón, y se vió obligado a pactar, e hizo volver hacer jurar al Rey Felipe IV (III de Catalunya) el cumplimiento de las Constituciones Catalanas. 
Pero como en Españas, la incultura de sus gentes es monumental, no podemos esperar mucho, es complicado federarse con quienes no entienden, ni quieren entender que la península ibérica siempre fue plurinacional y multiconstitucional, aunque toda ella estuviera bajo el cetro de un Rey.
Entre 1701 a 1714, de nuevo se conformaría la República Catalana en el seno de la monarquía de los Habsburgo, bajo el Rey Carlos III de Austria, como Rey de las Españas, heredero del difunto Carlos II el "Hechizado". A pesad que Felipe V (IV de Catalunya) de Borbón, en 1702 había jurado las Constituciones Catalanas, no se acordó de este juramento tras la guerra de sucesión a la Corona de las Españas que le enfrentó a Carlos III, más conocido con el nombre de "Archiduque Carlos de Austria". La República Catalana estaba configurada bajo el nombre de Principat de Catalunya. De hecho en el año 1704 se firmó el Tratado de Génova, en la misma ciudad de Génova, entre los enviados catalanes y los representantes imperiales de Carlos III (VI de Alemania) de Habsburgo, Rey de las Españas, para determinar el pacto y reconocimiento de la NACIÓN CATALANA, las CONSTITUCIONES CATALANAS, la GENERALITAT CATALANA, y en definitiva sellar la alianza y lealtad hacia el Rey Carlos III de las Españas, el cual se veía mucho más sensible y respetuoso por las Tradiciones Forales Hispánicas que significaba el reconocimiento de la independencia y autogobierno de cada uno de los Estados que históricamente componían la monarquía Hispánica en la península Ibérica.
La derrota de 1714 en Barcelona, no truncó las ansias políticas de reivindicación histórica de los catalanes por su principado, por sus derechos Constitucionales históricos, ellos siempre los reclamaron y los reclamarán a lo largo de la historia, pese a que en repetidas ocasiones se les ha intentado acallar, mediante dádivas y dineros, situando empresas, con el fin de contentar a la burguesía catalana para que obviara y marginara las históricas reivindicaciones de Catalunya.

A España con la Unión Europea le pasa exactamente lo mismo. Todas las inversiones realizadas por la plutocracia europea en España han servido para hacerla cada vez más dependiente de la banca y el poder del dinero. El fin último es postrar a los pueblos, hacerlos dependientes del yugo capitalista, despersonalizarlos, desarraigarlos, para llevarlos a la alienación que le interesa al sistema capitalista.
Si en España no se entiende la realidad catalana, ni su historia, es porque en realidad los distintos pueblos de las Españas cayeron en el floklóre y olvidaron su ser, su personalidad histórica, y terminaron por aceptar el yugo capitalista de la nación española, una nación falsa, que sirve de instrumento al mundo anglosajón para dividir todavía más si cabe el viejo, antiguo, y grandioso Imperio Español. Un Imperio que empezó a ir de calamidad en calamidad, cuando impuso el idioma Castellano como único idioma posible, en tiempos de Carlos III de Borbón, "el mejor Alcalde de Madrid", pero NO del Imperio Español.
Cuando se entienda que las Españas podrían formar una gran Confederación Hispánica mucho más fuerte que la Commonweal Británica, entonces entenderemos el por qué de la existencia y legitimidad de la República Catalana en el seno de la vieja e histórica monarquía española representada por el Rey Carlos Javier I de Borbón, quien siempre será el legítimo Comte de Barcelona para los habitantes de Catalunya.
En cualquier caso, felicitaciones a los catalanes por su República Catalana.
Visca Catalunya
Visquen les Espanyes
Visca el Rei En Carles Xavier I de Borbó 

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