domingo, 4 de diciembre de 2016

INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO ECONÓMICO SOCIAL

La aceptación social del desmantelamiento del Estado,

ha llevado aparejada el desarrollo de la idea del emprendimiento económico social desde una perspectiva y cosmovisión neoliberal capitalista.

LEGITIMISTA DIGITAL
04 de diciembre de 2016 

Desde el comienzo de la crisis económica en 2008 y su traslado inmediato a la población a través de los recortes sociales, los desahucios, las subidas indiscriminadas de impuestos, la imputación impositiva creciente sobre los rendimientos del trabajo y el relajamiento impositivo sobre los rendimientos del capital, la privatización de los recursos y medios de producción, la merma de ingresos e imposibilidad del Estado para hacer frente al gasto social: pensiones, sanidad, educación, ha llevado a una buena parte de la población a “buscarse las habichuelas”.

Ingenieros, médicos, economistas, periodistas,... que no ejercen de su profesión se han tenido que reciclar para trabajar en la hostelería o en la alimentación. Colectivos que antes tenían unas ciertas y considerables perspectivas laborales se han visto abocados a abandonar el país para buscar un incierto futuro mejor.
El mensaje de la derecha neoliberal capitalista consiste en sacar partido de la globalización. No asume su responsabilidad política, porque realmente está ligada al contexto económico mundial, a lo que llaman “competitividad”. La clase empresarial para hacer sus empresas y productos más competitivos han optado por la flexibilidad salarial y laboral, lo que se ha traducido en una considerable bajada salarial, para hacer los costes de producción más baratos. Ello ha significado la “chinalización” de nuestra economía. Se ha aceptado en la legislación laboral lo que muchos empresarios demandaban desde hace tiempo: la clausula de descuelgue de los convenios colectivos, para hacer viable la precarización salarial y laboral.

Ante el cierre de numerosas empresas relacionadas con la construcción y la recalificación y privatización de terrenos públicos, muchas personas se han visto obligadas a trabajar por cuenta propia, y muchas veces sin posibilidad de trabajar de acuerdo al desarrollo de sus conocimientos. Asistimos a una realidad socioeconómica de la existencia de los trabajadores autónomos completamente olvidada por los responsables políticos. Ya hemos visto que nada respecto a este colectivo numeroso se puede esperar del PP-PSOE-Ciudadanos, pues al trabajador autónomo se le sigue obligando a pagar mensualmente hasta 360 € mensuales, realice las ventas que realice, aunque no tenga ningún beneficio.
El mensaje neoliberal ha sido muy claro, y desde los gobiernos e instituciones gobernadas por la derecha del Partido Popular, se han favorecido una serie de programas sociales que tienen por objetivo el “emprendimiento económico social”. No sólo desde las instancias públicas, sino también privadas, desde las Fundaciones y Obras Sociales, asistimos a un modelo económico social que fomenta la precarización y la aceptación de los recortes sociales.
La dificultad de la ciudadanía por mantenerse en pié de guerra constantemente en el tiempo, y al tener que vivir en el constexto neoliberal capitalista, ha permitido que muchos ciudadanos abandonaran la lucha reivindicativa, la protesta contra todas estas injusticias de las que hablamos, para centrarse en su vida laboral, aceptando irremediablemente las ofertas de subvenciones de organismos públicos y de donaciones de fundaciones y obras sociales que implementan planes de programas económico sociales que tienen por objetivo el emprendimiento económico social, la innovación y el desarrollo.

Como el Estado apenas ha reservado para la innovación, el desarrollo menos del 3% del PIB, lo que ha significado que numerosos profesionales de la investigación se vieran obligados a abandonar nuestro país, y al ser el Estado impotente para volver a crear un tejido empresarial público que oferte una serie de bienes y servicios que se traduzcan en ingresos públicos; como esto es incompatible con el planteamiento económico neoliberal capitalista, el Estado burgués, ha terminado externalizando todas sus competencias y posibilidades dando lugar a la privatización del emprendimiento económico social.

Se anima a los jóvenes a abandonar sus estudios en favor de una idea que tienen que potenciar, diseñar y concretar, ayudados de un grupo de expertos, desde abogados a economistas. Permanentemente, las fundaciones ligadas a grandes corporaciones, trabajan por adquirir nuevas ideas que se le ocurran a los jóvenes para trasladarlas a sus negocios privados, y en compensación los jóvenes reciben unas donaciones ridículas de manera que interiorizan un bienestar y desarrollo profesional que no está respaldado por una verdadera estabilidad laboral, pues muchos de esos jóvenes siguen dependiendo del colchón económico familiar. ¿Cúántos de esos jóvenes serán fichados por las corporaciones privadas a las que sirven? Han dejado abandonados sus estudios por una “idea”. Se les anima a emprender, a caer al vacío del contexto neoliberal capitalista. No sólo a los jóvenes, también a los mayores. Se trata de una cosmovisión de aceptación de un mundo permanentemente cambiante, dinámico, competitivo, donde la ley del más fuerte es una realidad. Los jóvenes aprenden a interiorizar y ver como algo normal todos estos patrones que oferta el mercado neoliberal capitalista, y al mismo tiempo queda cubierta la irresponsabilidad y dejación del Estado burgués capitalista, que permite y consiente esta externalización que llaman positiva.
Mediante una serie de nombres en inglés a la población que cae bajo esta influencia del supuesto impulso del emprendimiento social, se persuade a los jóvenes a trabajar sobre estas ideas neoliberales capitalistas, donde se destaca el perfil del emprendedor, su liderazgo, coordinación, aptitudes creativas y proactivas.
Quienes están animando a los jóvenes a no estudiar han estudiado, y precisamente por los perfiles de sus carreras ahora se encuentran asesorando a esos jóvenes que tienen una idea.
Este enfoque del emprendimiento que ha impreso la corriente neoliberal capitalista, ha calado muy hondo en nuestra sociedad porque se vislumbra y se ponen como ejemplos de “triunfitos” a personas que han servido y sirven a estas grandes corporaciones para relanzar el mensaje que tiene como calado de fondo terminar aceptando la realidad actual, una realidad que describimos anteriormente, llena de recortes sociales y privatización de los sectores estratégicos de la economía. ¿Hasta que punto esta idea del emprendimiento económico ha calado en la población que ésta ha terminado aceptando todo el proceso de desmantelamiento del Estado, de privatización de lo público, hasta aceptar incluso puestos de trabajo ridículos por los bajos ingresos que perciben, y que ante el panorama económico aceptan esta situación o bien por conformismo o bien por resignación?
Denunciamos esta situación que está llevando a una buena parte de la población a aceptar, adquirir y ver como algo normal las ideas liberales, hoy neoliberales. No es normal lo que está sucediendo en nuestro país y en occidente en general, no es normal el desmantelamiento de lo público, no es normal la externalización y privatización de las responsabilidades públicas. Por ello exigimos y nos comprometemos por revertir este proceso privatizador de los medios de producción y los recursos, porque rechazamos este enfoque neoliberal capitalista de este mal llamado emprendimiento económico social, ya que no aborda la innovación y el desarrollo desde la responsabilidad pública, desde un contexto y situación económica proteccionista, de manera que denunciamos que se está animando a la población no sólo aceptar esta terrible situación crítica económica, sino que se la está animando a caer por un precipicio de contexto neoliberal capitalista, sin explicar los riesgos y la incertidumbre económica, por la absoluta dejación del Estado respecto a todo este asunto.