martes, 29 de noviembre de 2016

REFLEXIONES TRAS EL XIV CONGRESO DEL PARTIDO CARLISTA

Accidentalismo con sensibilidad dinástica legitimista

Tras el reciente XIV Congreso del Partido Carlista han sido vencedoras las ponencias presentadas por los compañeros dinásticos legitimistas: Luis Gismero, Ton Aluja y Manuel Fernández de Sevilla. 

LEGITIMISTA DIGITAL
29 de noviembre de 2016 

Los pasados días 25, 26 y 27 de noviembre de 2016, tuvo lugar el XIV Congreso del Partido Carlista, del que ha salido reelegido Jesús María Aragón como Secretario General del Partido Carlista. Seguidamente, desde Legitimista Digital le felicitamos por ello, queriendo al mismo tiempo destacar una de las ponencias ganadoras  que fue presentada por el carlista valenciano Manuel Fernández, y que a continuación se detalla, ya que el notable apoyo que ha tenido la misma, ha despertado interés en los medios legitimistas porque ha reconducido la interpretación del accidentalismo desde el sentimiento dinástico legitimista del Partido Carlista.

Ha vencido una ponencia de espíritu y sentido dinástico legitimista,  por primera vez en mucho tiempo. En los últimos años el sentido del accidentalismo rozaba descaradamente el antidinastimo, contrario a los Borbón Parma. En este XIV Congreso del Partido Carlista ha sido derrotado ese enfoque excluyente del accidentalismo, un accidentalismo agresivo contra los militantes dinásticos legitimistas. De alguna manera este sector antidinástico y anti-Borbón Parma ha quedado neutralizado, porque pretendía imponer la Confederación como una forma de Gobierno pretenciosamente superadora del binomio (Monarquía-República), como si esta fuera una forma de Gobierno. Claramente no lo es, porque la Confederación puede ser monárquica o republicana, y por tanto la Confederación en si misma no es una forma de Estado. Lo que ha supuesto para esta interpretación de la Confederación como una forma de Gobierno que pretende superar el binomio-dilema Monarquía/República, el hecho de ser derrotada en el Congreso con 48 votos contrarios. Ante las recientes Conclusiones publicadas por el Partido Carlista sobre el XIV Congreso, queremos aprovechar para explicar la interpretación del accidentalismo vencedor que venía detallado en la misma "Ponencia sobre la Monarquía Carlista", y seguidamente volvemos a publicarla para destacar con ello que ha obtenido el apoyo de 60 votos a favor, 3 abstenciones y 24 votos en contra. 
Aquí la Ponencia:

PONENCIA SOBRE LA MONARQUÍA CARLISTA



Ponencia sobre la Monarquía Carlista

Autor: Manuel Fernández de Sevilla, militante del Partit Carlista del País Valencià

           Propuesta de ponencia sobre la Monarquía Carlista a presentar en el próximo Congreso del Partido Carlista, como miembro y militante del mismo.   

      El Partido Carlista, históricamente siempre fue encabezado nominalmente por sus Reyes Legítimos. Ello sirvió para agrupar en torno al carlismo y al partido a los diferentes estamentos populares expropiados y empobrecidos por el establecimiento de la propiedad privada, el centralismo y el capitalismo oligárquico burgués.

        A sus cerca de 182 años, el carlismo ha tenido un referente dinástico y monárquico en la rama principal de los Borbones y posteriormente en la rama Borbón Parma, exactamente en don Carlos Hugo de Borbón Parma, y ahora en don Carlos Javier de Borbón Parma.

       Durante los años 60 y 70 del siglo XX, el carlismo a través del Partido Carlista ha podido expresar su lucha por los principios: Socialismo, Confederalismo, Autodeterminación y Autogestión, expresando así las libertades Forales colectivas y comunales de las Naciones Ibéricas, pero siempre en torno a la cohesión dinástica, y a la unidad confederal que significaba la Monarquía Carlista:


LA MONARQUÍA SERÁ SOCIALISTA Y CONFEDERAL. SI NO, NO HABRÁ MONARQUÍA "La Monarquía, tal como el Carlismo la concibe, es el instrumento al servicio de la Sociedad que puede mantener la unidad confederal dentro de la enorme diversidad y pluralidad de los pueblos. La Monarquía tiene que ser socialista y confederal, porque de esta manera representará, por un lado la garantía de la continuidad revolucionaria, y por otro, actuará de arbitro equilibrador de las distintas fuerzas que libremente mantienen la confederación. Son los Pueblos los que mediante Pacto buscan ese arbitraje superior que recae en el Rey. El papel del Rey nace del pacto, pacto que se está renovando por la actividad y la participación constante de las partes. Las prerrogativas del Rey son prerrogativas pactadas y que le obligan para ser el Rey de las Republicas Socialistas Confederadas." Montejurra 1975


      Planteo la Monarquía Carlista como institución Jurídica, no como una institución política, porque las instituciones políticas son elegidas y representadas por los ciudadanos en los ámbitos de los poderes ejecutivo (parlamento), y legislativo (asambleas ciudadanas,... a los distintos niveles aplicando el principio de autogestión subsidiaria; sino como ente representante del Poder Judicial, el cual no puede ser elegido por los ciudadanos, ni por los políticos, porque ello vulneraría la separación de poderes. Quedando de la siguiente manera:

    Separación de poderes:


    -Legislativo, para el Pueblo, representado en las asambleas locales, comarcales, juntas vecinales y municipales bajo el “árbol local”.


    -Ejecutivo, para las Cortes, representadas por tres cámaras:
    • 1) Cámara Política o Parlamento ==> Partidos Políticos.
    • 2) Cámara Gremial ==> Sindicatos y Patronal.
    • 3)Cámara Territorial ==> Representantes de las Naciones Ibéricas.


    -Judicial, para la Corona, representada por la Alta Corte de Justicia, donde el Rey ejerce de Defensor del Pueblo. El monarca es un “primus inter pares”, no nombra a los jueces, es responsable de sus actos, juzga en última instancia, de manera subsidiaria y colegiada, de manera que no tiene la última palabra.
    Los jueces no son elegidos ni por los políticos, ni por el pueblo a través de elecciones, porque ello politizaría la justicia, sino que se eligen entre ellos, favoreciendo un cuerpo judicial íntegro, representado por la Corona.
    El pueblo, a través de una iniciativa parlamentaria con un determinado número de firmas, podría proponer la deposición de un juez, incluso la del mismo Rey. Cada cuatro años, la monarquía sería puesta en tela de juicio acudiendo a un referéndum que la validara o no para continuar su ejercicio y representación de la Judicatura.

       Las Funciones y Competencias de la Corona encarnada en el Rey:


  • Defensor del Pueblo.
  • Alto Magistrado de la Alta Corte de Justicia.
  • Alto Magistrado y Jefe de los Estados Políticos Territoriales Independientes confederados en la institución monárquica, bajo la fórmula que señalaba don Carlos VII: “yo quiero ser el Rey de las Repúblicas Ibéricas”.
  • Primus inter pares”, juzga en última instancia, de forma colegiada y subsidiaria en la Alta Corte de Justicia; no tiene la última palabra.
  • Es responsable de sus actos, puede ser juzgado. No nombra a los jueces. Él es un juez más.
  • Escucha, arbitra y modera.
  • Es el Jefe de los Ejércitos de las distintas Repúblicas Ibéricas.

¿POR QUÉ UNA PONENCIA SOBRE LA MONARQUÍA CARLISTA?

La ponencia que ha presentado este militante en el XIV Congreso del Partido, no es una ponencia donde defienda la monarquía carlista desde una perspectiva sentimental, ni política, sino jurídica y racional o científica. Como el Partido es accidentalista, ha tratado de dar contenido a la institución de la Corona situándola en el ámbito Judicial y NO en el político.

«El Rey, no es un elemento decorativo, sino que está para administrar justicia»

Manteniendo el accidentalismo del Partido Carlista, hace de la defensa de la institución de la Corona Carlista, una institución Jurídica y NO política. La misión del Rey en una democracia, es ser Juez y Defensor del Pueblo, poner al rey a trabajar para el pueblo, y no el pueblo para el rey. Para ello se ha ayudado del libro de Xavier Ferrer Bonet: "En torno a una ideología: el Carlismo", donde el autor explica la separación de poderes y la tricameralidad en base a las tres grandes libertades aprobadas en Arbonne: cámara socio-económica, cámara territorial y cámara política para alcanzar la autogestión socialista global; y también me he inspirado en el Esquema Doctrinal de 1964 donde se afirma que el Rey no es un elemento decorativo, sino que está para hacer y administrar justicia. En este sentido, se ha desarrollado el Poder Judicial, remarcando al monarca como Alto Juez, llenando un vacío existente al respecto en la ideología del Partido Carlista, que hasta el presente Congreso, no había desarrollado la organización del Poder Judicial, porque únicamente pensaba en el Poder Político.
Es decir, los españoles, en caso de querer optar por la forma de gobierno monárquica, tienen la posibilidad de elegir la monarquía carlista y su particular forma de entender esta institución histórica.

Tras todo ello, añadimos las Conclusiones oficiales del XIV Congreso del Partido Carlista:

El Partido Carlista es accidentalista en la forma de gobierno que los pueblos de las Españas libres y democráticamente decidan.
El Partido Carlista proclama su aceptación de lo que digan los pueblos de las Españas en las urnas cuando se le permita elegir entre: República, Monarquía franquista y/o Monarquía Federal comunalista.
Considera indispensable la búsqueda de fórmulas para alcanzar una mayor presencia en la vida pública y en la sociedad en general, para lo que ofrece proyectos ideológicos. En especial atendiendo a los problemas más actuales como: empobrecimiento de las bases sociales, La territorialidad y crear proyectos reales de futuro para la juventud, con especial atención a la infancia.
La necesidad de crear en la sociedad un sentimiento solidario en relación a una emigración regularizada desde unas bases más justas que las actuales.
El Partido Carlista, se declara europeísta, defendiendo la Europa de las personas y los pueblos, en lugar de la Europa de los estados.
El Partido Carlista da respuesta y trabaja con la conservación de la naturaleza, sentimiento y conciencia solidaria.
El Partido Carlista, reclama la desclasificación de los documentos del proceso “ Montejurra 76”.
El Partido Carlista, se felicita por la decisión del Parlamento de Navarra de exigir la desclasificación de los documentos del proceso “Montejurra 76” y hace suya también esta exigencia al Gobierno Central para su cumplimento.
sin embargo, en su primer punto “El Partido Carlista es accidentalista en la forma de gobierno que los pueblos de las Españas libres y democráticamente decidan”, bien merece una aclaración destacable y necesaria para puntualizar el asunto debidamente con lo siguiente:  “el Partido Carlista se proclama dinástico legitimista manteniendo la línea accidentalista por respeto a la voluntad de las personas y pueblos de las Españas, que en su día deberán determinar a través de un referéndum democrático la forma de Gobierno para las Españas”.   

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