lunes, 27 de junio de 2016

DECEPCIÓN ELECTORAL: Derrota de la Izquierda

Los españoles premian la corrupción del PP.


Se impone el voto del miedo a corralitos, a la pérdida de las pensiones y a un brexit de izquierdas. También se sospecha de un auténtico fraude electoral de la empresa Indra, responsable de la gestión de los votos en las elecciones, y relacionada con la trama Púnica del PP.

 LEGITIMISTA DIGITAL
  27 de junio de 2016 

Carlos I de Inglaterra: “La democracia era una bufonada griega, basada en la descabellada teoría  de que existen posibilidades extraordinarias entre las gentes más ordinarias”



Los resultados electorales ya los conocemos. Los españoles han votado corrupción. La culpa no es ya del Partido Popular, sino de los ciudadanos españoles que desde aquí calificamos de corruptos, borregos, traidores y fascistas. 

Corruptos, por votar y amparar electoralmente la corrupción; borregos, por seguir un comportamiento arrastrado, propio de esclavos, de vasallos, en lugar de ciudadanos libres. Traidores, por respaldar una opción política como el Partido Popular que nos ha vendido al capitalismo, a los designios de los mercaderes. Este país, ha demostrado no tener decencia alguna. No desde una perspectiva de beatería moralista simplona, sino desde la ética y responsabilidad ciudadana. Fascistas, por su exclusión económica. Han premiado la exclusión económica, el empobrecimiento, la desigualdad y el paro estructural. Racismo puro.





¿Podemos esperar posibilidades extraordinarias entre las gentes de nuestro país? NO. Ya han demostrado lo que son: … borregos.


El desdichado monarca decapitado Carlos I de Inglaterra ya lo dijo antes de la guerra civil que azotó su país entre 1642-1649: 
“La democracia era una bufonada griega, basada en la descabellada teoría  de que existen posibilidades extraordinarias entre las gentes más ordinarias”.


Las gentes más ordinarias, el tan cacareado pueblo español, la base de la ciudadanía ha votado Partido Popular.

Desde aquí ponemos seriamente en duda que pueda construirse algo políticamente diferente desde la base de la ciudadanía mientras la gente común, en lugar de actuar responsablemente en la elección, siga votando recortes sociales, corrupción, subidas arbitrarias de impuestos, entrega de la soberanía económica, territorial, política y social a la Unión Europea y lo que es más grave, a la oligarquía internacional de mercaderes.



Afirmamos, que no es posible la democracia en el seno del sistema capitalista porque la elección ciudadana está viciada por el temor, dando la elección a la derecha capitalista. La amenaza sutil del capitalismo sobre los electores no está en la forma de bombas, metralletas y pistolas, sino en el chantaje del corralito y los efectos de un brexit de izquierdas a la española. El miedo a perder el poder adquisitivo, el miedo a perder la pensión, … o el fraude electoral, ha llevado a la victoria de la antiespaña, de los vendepatrias, de los traidores, del Partido Popular.