viernes, 20 de mayo de 2016

LA DEUDA ESPAÑOLA SUPERA EL 100% DEL PIB

¿Cómo hemos llegado a esta situación?


Desde el año 1909 no ocurría semejante situación, donde lo que produce el país (PIB) es inferior a sus deudas, a lo que debe. Significa que no somos capaces de devolver lo que nos han prestado, que por mucho que produzcamos, jamás seremos capaces de afrontar esta deuda creciente.

 LEGITIMISTA DIGITAL
  20 de mayo de 2016 

Fuente: EL PAÍS
Los liberales, hoy neoliberales, responden cínicamente por la crisis económica que atravesamos sin hacerse la pregunta de ¿por qué hemos llegado a esta crisis económica y por qué nos está afectando tanto?

Se nos explica a los economistas, que los países durante el antiguo régimen eran dependientes del ciclo climático que afecta al desarrollo de los cultivos y la productividad de la tierra. En este sentido, la dependencia era exclusivamente con  el medio ambiente. Cada país desarrollaba su capacidad de autogestión para alcanzar la soberanía alimentaria desde un punto de vista feudal que se ha vuelto a poner de moda en las tesis de los economistas decrecentistas defensores de una economía circular, que promueve el reciclaje y el consumo necesario y responsable, no superfluo.

En los años 60 España pasó al desarrollismo dirigido por la tecnocracia franquista. Se trataba de situar el país en el entorno de las economías occidentales capitalistas y para ello se promovió una rápida industrialización que afectó a la despoblación rural y a la merma del campesinado.


Con la “santa transición” y los pactos de la Moncloa, España alcanzó una serie de compromisos con las autoridades de la Comunidad Económica Europea, que la ponían en brazos y al servicio del liberalismo económico capitalista, debiendo restringir y eliminar todos los elementos proteccionistas y aranceles que impidieran el desarrollo del libre comercio.


Los gobiernos de los presidentes Felipe González Márquez y de José María Aznar, se caracterizaron por las privatizaciones de empresas públicas, las reconversiones industriales, y la pérdida completa de nuestra soberanía económica que se entregaba al Banco Central Europeo y a los poderes de una Unión Europea Neoliberal Capitalista, que tanto el Partido Socialista Obrero Español, como el Partido Popular, apoyaban y siguen apoyando.

Este caldo de cultivo, compuso los elementos necesarios para dar lugar a lo que hoy es una realidad: Con nuestro 100 % del PIB no somos capaces de devolver nuestra Deuda Pública.


¿Cómo se ha generado esa deuda pública? El sector privado capitaneado por la banca y los grandes mercaderes que encuentran su altavoz en fundaciones como FAES y otras similares ayudadas por los relatos arbitrarios de las agencias privadas de calificación internacionales, vienen a decirnos que la Deuda Pública española es muy alta, y que esto es culpa de la presencia de un gran sector público. Tratan de ignorar, que antes de la crisis la Deuda Pública era menor que la Deuda Privada que protagonizan sus defendidos y representan sus elementos. Al comienzo de la crisis, el sector bancario amenazó con el desplome de las economías familiares si no se le ayudaba, debido a que las familias tienen sus nóminas y ahorros en los bancos y cajas que el Estado acudió a socorrer.


Una vez el Estado intervino en el sector bancario comprando la parte de la banca privada quebrada por las operaciones inmobiliarias y el parón de la construcción, la situación se deterioró para el Estado representada en la creciente y disparatada Deuda Pública. Hubo un traspaso de las responsabilidades de la Deuda Privada que fueron incorporadas a la Deuda Pública, saliendo indemne la Deuda Privada, e imputando toda responsabilidad a la Deuda Pública del Estado.

Es decir, la banca ayudada se comportó como agente desagradecido, después que el Estado le hubiera ayudado.


La responsabilidad de la crisis económica la tiene el libre mercado, cuando sus agentes económicos cegados por el lucro y el exponencial beneficio, invirtieron en el negocio especulativo de la construcción y sectores de arrastre vinculados al mismo. Se desterraron por inoperativos numerosos proyectos agropecuarios e industriales, de textil y calzado, para invertir el dinero derivado de los mismos al tan preciado negocio especulativo de la construcción.


Los años de bonanza económica se habían caracterizado por el impulso gubernamental de la derecha al facilitar la recalificación de terrenos rústicos que se convertían en urbanos por arte de magia, revalorizando el suelo. Se produjo entonces la venta de los terrenos públicos a través de una nueva privatización desamortizadora como ya acostumbran los liberales, hoy neoliberales. Esta fue la magia del mago de las finanzas del Partido Popular, Rodrigo Rato, hoy caído en desgracia, lo cual no es de extrañar. Seguro que Pascual Madoz y Mendizabal también hubieran caído por corrupción, lo que pasa que en el XIX no había medios de comunicación digitales que dieran acceso a la libre información. La censura existía para proteger los abusos de poder y favorecer así todos los procesos desamortizadores y privatizadores.


El mago de las finanzas del Partido Popular, Rodrigo Rato, terminó lo que Pedro Solbes, anterior ministro de economía del gobierno “socialista” había comenzado: las privatizaciones de las empresas públicas relacionadas directamente con los sectores estratégicos de la economía española. Ellos, que presumían del triunfo de la economía mixta, al hacer constar la necesidad que estos sectores debían ser públicos, los terminarían vendiendo ni siquiera al mejor postor, sino a amiguetes. El relato de la economía mixta había sido enarbolado para hacer frente a la amenaza que para la oligarquía capitalista occidental era la Unión Soviética. Debían presentar al mundo una fábula para minar la moral del oriente comunista, hacer caer al bloque soviético, para hoy quitarse la careta, y aparecer como lo que son: neoliberales capitalistas.


El programa económico neoliberal capitalista está basado en la privatización de toda la economía, incluidos los sectores estratégicos de la economía, y ello tuvo como resultado la pérdida pública de los beneficios de aquellas empresas que hoy son privadas como lo son sus beneficios. Beneficios privados empresariales, que hoy la oligarquía plutócrata destina a la compra de Deuda Pública a través de la compra de bonos que emite el Tesoro Público


Antes los beneficios de las empresas públicas podían destinarse directamente a las necesidades del Estado, ahora ya no. Ahora una buena parte de esos beneficios empresariales, al subir los impuestos el Estado, son destinados a paraísos fiscales para evitar pagar impuestos. Así actúa la oligarquía capitalista.


La privatización total de los sectores estratégicos de la economía española, como las telecomunicaciones, la energía o el sector bancario ha hecho mucho daño a nuestro país, lo vemos por la creciente Deuda Pública a la que hemos llegado, debido a unas nefastas políticas neoliberales capitalistas representadas por los principales ministros de economía de los partidos progresista y conservador respectivamente: Pedro Solbes y Rodrigo Rato, entre otros.

Esto no ha sido todo, también se ha entregado nuestra capacidad para realizar una política monetaria autónoma y propia sensible a la realidad de nuestro país. Antiguamente el poder político estaba situado por encima del poder económico, y este poder político podía establecer la monetización de la deuda pública, emitiendo nuevos billetes y monedas que iban destinados al pago de la Deuda Pública. 

El poder político podía mandar imprimir dinero si ello fuera necesario. Lo que se ha hecho con las políticas monetarias de los países que representan Estados Públicos, ha sido privatizar sus políticas monetarias, poniéndolas al servicio de la oligarquía capitalista financiera que quería evitar a toda costa la devaluación de sus fortunas y sus crecientes beneficios derivados de las privatizaciones desamortizadoras de las que hablamos.


Hemos asistido a un robo, a una gran estafa disfrazada con el nombre de democracia que nos ha estrangulado y anulado nuestra capacidad autónoma de llevar a la práctica nuestra soberanía y autogestión económica.

De todo ello, han sido responsables los gobiernos españoles y neoliberales del bloque capitalista de la Unión Europea y los EEUU. La monarquía capitalista de Juan Carlos representada hoy en su hijo Felipe, ha sido cómplice e instrumento de la oligarquía plutócrata dominante, que es la clase responsable que ha sumido nuestro país en el presente endeudamiento que destaca la prensa.


Para devolver la soberanía y autogestión económica al pueblo, es necesario revertir todo este proceso de privatizaciones y entrega de lo público al sector privado, para evitar la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas. Al Estado, los neoliberales, lo han cargado de gastos y cargas económicas que para financiarse necesita de nuevos y progresivos endeudamientos, sólo porque ellos, los neoliberales, se han quedado con las empresas públicas estatales que rendían económicamente, y han convertido los beneficios públicos de las mismas, en beneficios privados


Es la hora compañer@s de revertir este injusto proceso de expolio al pueblo, pues la Corona de las Españas, fiel reflejo y símbolo del Comunal Público, que representa S.M. Don Carlos Javier I de Borbón, no consentiría situaciones de esta clase. En nombre del Rey legítimo, pedimos y reivindicamos justicia. Nos pondremos al servicio, y colaboraremos con todas aquellas fuerzas políticas que tengan por objetivo revertir este proceso privatizador capitalista.