jueves, 4 de febrero de 2016

CARTA DIRIGIDA A LA ALCALDESA DE MADRID DOÑA MANUELA CARMENA

MONTEJURRA: emblema de los Carlistas


La aplicación de la Ley de Memoria Histórica, no puede significar la aniquilación de la memoria de los carlistas.

 JOSEP MIRALLES CLIMENT/L.D.
  04 de febrero de 2016 

Montejurra 76

Estimadas alcaldesa y concejala de cultura de Madrid:
He tenido conocimiento por la prensa de que desean cambiar el nombre de «Montejurra» a una calle de Madrid. Supongo que será por aplicación de la ley de la Memoria Histórica y porque es de suponer que ese nombre sería puesto tras la victoria de los sublevados contra la II República en la guerra civil española, en la que una de las unidades del bando vencedor se llamaba «Tercio de Montejurra».
Tal vez convenga aclarar algunas cuestiones que quizás determinen que la Ley de la Memoria Histórica no sería de clara aplicación en este caso:
El Tercio de Montejurra era una de las muchas unidades de voluntarios carlistas, pero el carlismo, a pesar de haberse sublevado por orden de don Javier de Borbón Parma, jamás se identificó ni con el franquismo ni con el fascismo, como tampoco se identificaron con el fascismo los anarquistas, comunistas y un sector del socialismo que también se sublevaron en diversas ocasiones contra la II República.

El historiador Julio Aróstegui denunciaba que «la historiografía oficial de la guerra civil sustentada por los medios del Régimen surgido de ella» ocultaban «la relación tortuosa entre el viejo carlismo y el Régimen de Franco a partir de 1937». Por eso, inapropiadamente «durante bastantes años se impuso una visión franquista del carlismo». (Julio Aróstegui, Los combatientes carlistas en la guerra civil española, Aportes XIX, SA, Madrid 1991, vol I, pp. 30-31 y 44).
Efectivamente, el carlismo javierirta fue perseguido por Franco y por la Falange unificada a partir del decreto de unificación de 1937. Muchos carlistas fueron represaliados y Franco mandó expulsar a don Javier de Borbón Parma, que, exiliado en Francia, combatió contra los nazis en la resistencia y fue internado en el campo de exterminio de Dachau. (Sobre las persecuciones contra el carlismo ver: Manuel Martorell, Retorno a la lealtad. El desafío carlista al franquismo, Actas, Madrid, 2010)
Batalla de Lacar (03/02/1875)
Es conveniente saber también que el nombre de «Montejurra» significa mucho más que el de un Tercio de Requetés. Montejurra es una montaña cercana a Estella (Navarra) donde se produjo un importante triunfo de los carlistas contra el Ejérctito español durante la segunda guerra carlista. Una guerra que, según carta de Miguel de Unamuno a Joaquín Costa, encerraba «un fondo grande de socialismo rural» donde los carlistas representaban una «curiosísima utopía socialista» que era «sentimiento de las masas carlistas». Para Unamuno el carlismo representaba asimismo una «protesta contra todo mandarinato, todo intelectualismo y todo charlamentarismo, contra todo aristocratismo y centralización unificadora» y que «nació contra la desamortización, no sólo de los bienes del clero y los religiosos, sino de los bienes del común» (Rafael Pérez de la Dehesa, Política y sociedad en el primer Unamuno, Ariel, Barcelona, 1973, 2ª ed., pp. 131-134).
Por otro lado «Montejurra» fue el lugar donde los carlistas en los años 60 y 70 del siglo XX se concentraban en un acto político que desafiaba al régimen franquista; significó un «grito del pueblo por la libertad» tal como lo entendió el Partido Carlista en sus años de lucha durante el tardofranquismo y el régimen de la monarquía de Juan Carlos, que fue cuando se produjeron los crímenes de Montejurra por parte de una ultraderacha amparada por el gobierno de Arias Navarro, siendo Fraga Iribarne el ministro de la Gobernación. Fue un auténtico crimen de estado donde resultaron asesinados Aniano Jiménez Santos y Ricardo García Pellejero, además de decenas de heridos, todos del lado del Partido Carlista. (Alfredo Grimaldos La sombra de Franco en la Transición, Oberon, Madrid, 2004, 125-140; Josep Carles Clemente, y Carles S. Costa, Montejurra 76: Encrucijada política, La Gaya Ciencia, Barcelona, 1976).
Por todo ello, y siempre que no esté yo mal informado, ruego reconsideren la decisión que han tomado de cambiar el nombre de «Montejurra» a esa calle de Madrid.
Saludos cordiales.
Josep Miralles Climent (Historiador)