martes, 29 de septiembre de 2015

EN CATALUNYA SE IMPONE LA TERCERA VÍA FEDERALISTA

Tras las elecciones, la ciudadanía catalana ha quedado dividida por la mitad

Los secesionistas sólo han logrado el 47,84% que ha significado 1.907.932 votos, y que una escandalosa ley d´Hont transforma en 72 escaños en el Parlament Català.

LEGITIMISTA DIGITAL
 29 de septiembre de 2015 
En algunos medios de comunicación españoles intentaban dar una imagen mayoritaria del unionismo constitucional vigente que representa el régimen del 78, cuando en realidad de ese 52,16% de los votos, el 28,24% está por un replanteamiento federal de las relaciones de Catalunya con el Estado Español

No han ganado los secesionistas, lo admite hasta la propia dirección política de la CUP. Por mucho que algunos lo repitan hasta la saciedad, tampoco ha ganado el planteamiento unionista defendido por Ciudadanos (25 escaños) y el Partido Popular (11 escaños).
En Catalunya se impone un nuevo planteamiento que favorezca la independencia política de Catalunya dentro del Estado Español, de manera que a pesar del discreto resultado en las urnas de Catalunya Si que es Pot y el PSC, y la desaparición de UDC del Parlament, no significa que esta idea que representa la tercera vía territorial, no vaya a ser tenida en cuenta.

Los 36 escaños de los unionistas inmovilistas que mantienen en vigor la Constitución del 78 sin posibilidad de cambio alguno, no es mayoritario en la sociedad catalana, pues representan únicamente el 23,92% y no lo que las televisiones y los medios de comunicación afines al régimen constitucional español del 78 trataban de otorgarles, nada más y nada menos que el 52,16% de los votos emitidos por los electores para minimizar el impacto del 47,84% que significa el voto separatista.


Es decir, la diferencia del porcentaje de votos entre el 52,16% que en televisión se nos vende como unionista y el 23,92%, es en realidad el 28,24% que representa la tercera vía porque no se ha decantado ni por el separatismo, ni por el unionismo oficial, sino por el establecimiento de un nuevo marco y replanteamiento de la relación con el resto de España.

Este 28,24%, que se traduce en 1.114.572 votos, son los que han ido a parar al PSC y a Catalunya Si que es Pot, que son formaciones políticas que apuestan por un replanteamiento de la relación de Catalunya con el Estado Español a un nivel al menos Federal, frente al 23,92% que representan el unionismo inmovilista del régimen del 78 que han ido a parar al PP y a Ciudadanos y que en total suman 944.071 votos de un nacionalismo español de imposición castellana y jacobinista centralista.

Si analizamos los dos frentes, el frente separatista puro ha contado con el respaldo en estas elecciones de 1.907.932 votos frente al unitarismo centralista puro que ha representado el apoyo con 944.071 votos. Ambas cantidades reflejan la realidad de la sociedad catalana que se ha escorado hacia posiciones secesionistas, y ambas también se han retroalimentado ideológicamente pues el separatismo se ha servido del discurso centralista, y los unionistas puros se han servido del discurso separatista, o al menos lo han intentado, en lo que se refiere a la debacle que sufre el Partido Popular, cada vez más impopular, que antes hablaba catalán en la intimidad, y ahora lo habla en público para intentar engañar a los catalanes para que le sigan votando.

CDC que iba en la coalición "Juns pel Si" no ha extraído una referencia real de la adhesión del voto convergente porque iba en una sopa de letras, pero el partido de Mas seguramente abría recibido un verdadero descalabro por los recortes sociales, los casos de corrupción que destaparon la financiación irregular e ilegal de los Convergentes a través del caso Palau y el famoso "tres per cent", mordidas sabrosas para hacer prosperar a CDC y a UDC cuando gobernaban juntos. Tiempos aquellos en los que Aznar y Pujor hablaban catalán en la intimidad porque ambos se hacían la vista gorda en sus respectivos asuntos: "Tu roba bastante en tu feudo, que yo ya robo en el mío", terminaron hablando en el mismo idioma corrupto.

Ahora bien, el análisis electoral determina una cuestión principal que no han tenido en cuenta los Convergentes ni los Republicanos Catalanes en su afán triunfalista de haber ganado las elecciones, lectura interesada y poco realista dadas las circunstancias, NO pueden de ninguna de las maneras arrogarse ese 28,24% de votos emitidos correspondientes al PSC y a Catalunya Si que es Pot tratando de aparentar otra cosa, sumando al 47,84% del voto separatista, el 28,24% del voto que plantea una nueva relación con el Estado Español pero sin llegar al extremo del separatismo.

El mismo caso pasa con los unionistas puros que han visto en Ciudadanos el nuevo referente político a seguir, como un bastión unionista españolista que mantiene el inmovilismo del régimen del 78; obviamente, a su 23,92% de votos unionistas puros, no pueden añadirles el 28,24% de votos que expresan aquellos que desean mantener una unión diferente, distinta, federal, confederal, de respeto a la plurinacionalidad de las Españas, que reconozca no sólo a Catalunya como Nación, sino incluso que pueda tener su propio Estado y su propia Constitución dentro de España. El Carlismo representa en realidad esta tercera vía y mantiene un mensaje histórico de gran transcendencia porque tiene el mérito de sostenerlo durante 182 años de historia.

Cuando nadie apostaba por este planteamiento carlista, ahora resulta que se ha impuesto la tercera vía, pues la CUP ha entendido que por mucho que algunos intenten presumir y poner como victoria separatista el 47,84% de los votos, lo deseable para ellos hubiera sido convencer a este 28,24% de los votos que representan unos ciudadanos y unas ciudadanas que no están por la deriva separatista pero que quieren cambiar las relaciones vigentes y actuales que tiene Catalunya con el resto del Estado Español.

A partir del día 28/09/2015 los separatistas tratarán de trabajarse a este grupo del electores que representan la tercera vía federalista para llevarlos a la secesión, lo que significa siempre una alternativa frente al inmovilismo representado por el Partido Popular y Ciudadanos.

La clave está en la respuesta política del resto de España, si está por cambiar o no la vigente Constitución. El PSOE, el PP y Ciudadanos no están por ese cambio realmente. El PSOE hace discursos y amagos de intentos de cambio, pero no lo hará real a menos que favorezca realmente un planteamiento Federal y multiconstitucional de las Españas. El PSC que sufre una sangría de votos y adhesiones puede terminar siendo pasto de ERC y de la CUP a menos que el PSOE del resto de España apoye fielmente un planteamiento federalista que promueva un fortalecimiento del proyecto de la tercera vía territoial, que no es ni la separatista secesionista egoísta e individualista de un nacionalismo burgués capitalista excluyente y provinciano, ni es tampoco la vía unionista, nacionalista españolista, burguesa centralista y capitalista excluyente que impone una idea de España castellana provinciana e inmovilista. La tercera vía federalista o confederalista es carlista, pero también podrían llevarla a cabo Catalunya Si que es Pot y el PSC.