miércoles, 1 de julio de 2015

GRECIA ELIGE EN REFERÉNDUM SU FUTURO

Si Angela Merkel afirma querer a Grecia en la Unión Europea, que devalue el euro inyectando liquidez en el sistema

La palabrería barata de los aliados capitalistas afines a la Unión Europea capitaneados por la Alemania de Angela Merkel proyecta una falsa idea solidaria y una mala imagen de Grecia, como si ésta quisiera romper unilateralmente con la UE. La ruptura viene de la mano del Banco Central Europeo y sus políticas austericidas favorecidas por la "lucha contra la inflación". Si los EEUU han llamado la atención a la UE, al Banco Central Europeo y al Fondo Monetario Internacional, no es porque los Yankees sean altruistas y solidarios, sino porque tienen miedo a que Grecia pase a la órbita Rusa y China.

LEGITIMISTA DIGITAL
01 de julio de 2015 
El enfrentamiento entre ambos países que simboliza una ruptura producida por los designios de la plutocracia capitalista

Si Angela Merkel y el resto de socios capitalistas que gobiernan la Unión Europea en realidad no quieren que Grecia abandone la UE y el euro, lo que tienen que hacer es inyectar liquidez en el sistema devaluando el euro hasta las necesidades del crecimiento económico de Grecia para estimular una economía desangrada en estos últimos meses con la fuga de grandes capitales.

No se trataría de prestar dinero a Grecia, sino favorecer que el Banco Central Europeo permita al Banco Griego "monetizar" la Deuda Pública Griega.
Esta política no beneficia a los ahorradores, ni a los grandes capitales pero favorece el futuro de Grecia en la Unión Europea.

Europa ha posibilitado una de las grandes trampas al desarrollo de la economía pública al calor de los Estados, y es que ha imputado el gasto social y sanitario como carga al Estado, privatizando los sectores estratégicos de la economía, sobretodo aquellos que daban ingresos y beneficios al Estado.
Esta dinámica de actuación y desarrollo desde los gobiernos de la Unión Europea vienen sostenidas en interés de la oligarquía plutócrata en contra de los pueblos y ciudadanos europeos.


Grecia no es antieuropea, es antipolítica económica de la Unión Europea tal y conforme hoy se están desarrollando desde la óptica neoconservadora alemana. Por ello los ciudadanos griegos irán a votar el próximo domingo 5 de julio su permanencia o no en la Unión Europea, básicamente.

Ello no es una respuesta unilateral por parte de los ciudadanos griegos, es una respuesta a las políticas de recortes sociales impuestas desde la UE por la troika a Grecia. Para que Grecia se mantenga en la UE se necesita que el Banco Central Europeo acuñe nueva moneda y emita billetes de euro para acrecentar la masa monetaria, y al mismo tiempo una troika social canalice las inversiones de ese incremento de la masa monetaria en la diversificación  económica productiva y soberana de Grecia, permitiendo el desarrollo y la creación de un tejido empresarial público diverso y productivo que se extienda en todos los sectores económicos y estratégicos de la economía griega.

No se trata como ha hecho la troika capitalista europea que ha chantajeado permanentemente a Grecia con la ayuda de nuevos fondos a cambio de que aceptaran los paquetes neoliberales de privatizaciones, recortes sociales y flexibilización laboral y económica que les ha llevado a adoptar la ruina del libre mercado. En ellos, la troika capitalista europea ha canalizado las "ayudas" a Grecia para mermar la posibilidad de los Griegos de acrecentar sus ingresos y beneficios, porque nuevas privatizaciones traen como conclusión la ruina económica y social del país y de todos aquellos que adopten las mismas medidas, y además amplifica la dependencia de la deuda soberana permanente, pues la oligarquía plutócrata mantiene hipotecados los ingresos públicos futuros del país, lo que supone la ruina griega.

La respuesta del primer ministro Griego Alexis Tsipras es perfectamente lógica y loable, y ha convertido en transparente y público el proceso de chantaje que venimos sufriendo todos los ciudadanos europeos a través de la dinámica de la deuda soberana, la privatización de los recursos y la merma de los ingresos futuros que sirven como pago a los intereses de la deuda que nos imponen los usureros.

La Unión Europea se ha demostrado presa de la usura y por tanto está representada por la oligarquía plutócrata que juega a ser democrática bajo la apariencia de un señuelo parlamentario y partitocrático que mantiene el turnismo bipartidista entre conservadores y progresistas pero que tiene muy claro el mantenimiento del capitalismo, las privatizaciones y una dependencia mayor de los ciudadanos respecto a dicha oligarquía económica.

Grecia es el ejemplo de dignidad que se ha pronunciado en toda la Unión Europea, y se ha levantado, reivindicando su dignidad y derechos que se le han usurpado como consecuencia de un proceso capitalista del que ha sido cómplice la propia oligarquía capitalista griega que representaban los partidos democristianos y socialdemócratas.

Desde aquí queremos pronunciarnos y declarar todo nuestro apoyo a Grecia y a su actual gobierno pidiendo que la respuesta en el referendum del día 5 de julio de 2015 tenga como respuesta el NO a las políticas privatizadoras, de recortes sociales austericidas, de apoyo a la banca, de mayor dependencia respecto al exterior. 

Los carlistas estamos por la soberanía política y económica y por tanto rechazamos las intromisiones capitalistas de la oligarquía en nuestra organización económica. Estamos por una Europa Confederal y Socialista y rechazamos todas las políticas económicas que se han hecho hasta ahora en la Unión Europea que han tenido como colofón el refuerzo de la oligarquía y la privatización de los Estados significando su entrega a la dependencia del gran capital, y por ello nuestra respuesta a ese referéndum es NO.