miércoles, 17 de junio de 2015

PROTESTAMOS CONTRA LA CORONA OFICIAL, CONTRA LA LEY QUE LA AMPARA Y CONTRA AQUELLOS QUE NOS CONSIDERAN TERRORISTAS

La actual democracia es una farsa que merma la libre expresión y opinión de los ciudadanos.

La nueva ley que entra en vigor el 01/07/2015 convierte en terrorista a cualquier ciudadano que tenga una opinión diferente y contraria a la Corona oficial representada por el heredero del dictador Franco.

Legitimista digital
17 de junio de 2015 
El actual gobierno heredero de los franquistas quiere blindar la usurpación de la Corona convirtiendo a los ciudadanos discrepantes en terroristas. ¿Dónde está la libertad de expresión y opinión? Pues hace unos meses se manifestaban en París porque todos eran Charlie Hebdo

A partir del 01/07/2015 entra en vigor una ley que promete convertirnos en terroristas a los carlistas por mantenernos leales a nuestra Dinastía Carlista, por protestar contra la usurpación capitalista que fue la entronización el 03/10/1833 de la niña Isabel "II" y su madre la titular regente María Cristina de Borbón. El apoyo de los liberales moderados y progresistas a la Corona que representaba Isabel, significó la conculcación definitiva de los Fueros Vascos, de la reducción de los Navarros y de la implantación de un sistema centralista jacobino basado en la "Nación Española".


El carlismo protestó contra las ventas de los comunales públicos, contra las desamortizaciones que se realizaban en nombre de la libertad del comercio y el nuevo régimen burgués.
La monarquía actual es la heredera de Franco y del golpe de Estado de los liberales el día 02/10/1833 que se encaramaron en el lecho de muerte de Fernando VII que, cogiéndolo de la mano cuando estaba moribundo hacerle firmar la derogación de la ley Sálica, lo que significó entregar el gobierno del país al gabinete liberal que apostaba por las privatizaciones de las tierras  y bienes comunales, y por la instauración del capitalismo.

La instauración del trono de Isabel "II" no fue una constinuidad de respeto a los Fueros y a los Comunales, sino la usurpación del capitalismo. Mas bien significó la traición a sus ancestros al vender las Españas al capital financiero internacional bajo el paradigma del libre mercado burgués capitalista.
El carlismo fue la respuesta socialista a la usurpación capitalista que representaban los isabelinos y sus descendientes Juan Carlos y Felipe el Impostor.

La legitimidad de la monarquía actual viene de la instauración franquista. No ha habido referéndum alguno para respaldar o no la monarquía como institución, ni si es a la rama impostora isabelina a la que realmente le corresponde seguir ejerciendo la usurpación de la Corona.