viernes, 1 de mayo de 2015

JUAN CARLOS MONEDRO ABANDONA LA DIRECCIÓN Y LIDERAZGO DE PODEMOS

Conquistando el cielo, cayó en el infierno, abandonando la dirección del partido.

Quien fuera hasta ahora el número tres de Podemos ha criticado la deriva "moderada y centrista" del discurso de Podemos, señalando además la escasa repercusión que están teniendo las bases ciudadanas de los círculos en el proceso de constitución y desarrollo del partido. Representante de la vía más reivindicativa de Podemos, se ha visto apartado sutilmente por la línea centrista de Errejón

LEGITIMISTA DIGITAL
01 de mayo de 2015 
Errejón, Monedero e Iglesias
Conquistando el cielo
Con la reciente renuncia de Juan Carlos Monedero, líder número tres de Podemos, parece que los ciudadanos han renunciado a conquistar el cielo. Brillante Monedero al denunciar la resignación de la sociedad frente a la dictadura del capitalismo. Las exigencias autocráticas de los mercados han posibilitado el secuestro de la democracia en manos de la plutocracia. Es la oligarquía capitalista quien manda en España y en el mundo. Y así el cielo queda sin conquistar.

Las religiones prometen a la humanidad futuros esperanzadores en otras vidas imperecederas y trascendentales al lado de un “Dios” bondadoso, humilde y todopoderoso, a cambio de que esa gran mayoría social renuncie al cielo en la tierra, y se vea resignada a vivir de acuerdo a las exigencias de los mercados. Esta es la renuncia de la izquierda que visualizo en Podemos con la retirada de Juan Carlos Monedero. Alma mater del discurso más escorado a la izquierda, quien se pronunciaba por la conquista de la ruptura con el régimen corrupto del 78, para promover otro distinto desde las aguas de la izquierda manadas desde las bases sociales de los círculos, se ha visto derrotado por los “reformistas”, por los moderados dentro de Podemos, que quieren insuflar oxígeno al podrido sistema constitucional de 1978.


El hecho que Pablo Iglesias regalara “Juego de Tronos” a Felipe el impostor, el heredero del dictador Franco, significaba de alguna manera un acercamiento y en cierto modo aceptación de la institución de la Corona representada por el usurpador, siempre y cuando ésta aceptara al futuro gobierno de Podemos. Con la renuncia de Monedero, se ha terminado conquistar el cielo, se ha terminado la ambición suprema y el discurso reivindicativo para pasar a otro que nos recuerda a aquel del PSOE cuando renunció al marxismo y abrazó el sistema capitalista.

Podemos se desinfla porque está perdiendo el fuelle de la calle, las movilizaciones de la gente, los ecos de la protesta contra las injusticias que los gobiernos neoliberales del PPSOE nos han traído como ruina de las Españas. Podemos se modera y su intención de voto se desinfla. Parece no importarles a algunos aceptar a la actual Dinastía Franquista que designó en su día el dictador para que representaran la Corona a título de “Rey”. Parece no importarles el hecho de aceptar el régimen corrupto de 1978 “porque piensan reformarlo y limpiarlo de corruptos”. Hablan algunos tímidamente de un futuro proceso constituyente cuando gane podemos... Con la salida de Juan Carlos Monedero esta vía constituyente alternativa y rupturista respecto del régimen del 78 desaparece para convertir a Podemos en un partido más del arco parlamentario, en un partido del régimen. Me gustaría equivocarme.

A los ojos de la mayoría de los ciudadanos, Monedero siempre pareció como el “alma del chavismo” en España. Pero la incultura política de los ciudadanos de las Españas solo se demuestra por los grandes prejuicios que están dispuestos a digerir y asumir con tal de volver a votar a la derecha liberal y conservadora representada por PPSOE y Ciudadanos.
Sorprendido el otro día escuchaba en una cola a unas ancianas hablando del “pobrecito” de Mariano Rajoy “que está haciendo todo lo que puede por sacar adelante a nuestro país”, “y no como esa panda de vagos del moñete, del coletas”. Además de faltonas, las ancianas que así hablaban se quejaban de tener a sus hijos en paro, y afirmaban que había que votar al Partido Popular. Es muy difícil conquistar el cielo con unos ciudadanos electores tan ingenuos, tan ignorantes, tan serviles, tan traidores a sus hijos y a sus compatriotas. Es muy difícil conquistar el cielo con la terquedad, la cerrazón, la doblez e hipocresía ciudadana, pero sobretodo por la ignorancia política. Para la gran mayoría de los ciudadanos españoles la política se reduce a grupos de hinchas que agasajan a sus equipos políticos mientras se meten con los otros, y en el seno de su mediocridad deciden volver a votar a la derecha neoconservadora para dar la victoria a unas recetas económicas neoliberales que han generado corrupción, precariedad, injusticias y burbujas especulativas de nuestro país.

Es una vergüenza que muchos de nuestros ciudadanos de todas las clases sociales vuelvan a votar a los corruptos, a partidos corruptos cómplices de irregularidades, falsedades, robos y miserias éticas, es una auténtica vergüenza, y que toda esa gente se atreva a dar lecciones de moral votando a esos corruptos y señalando a otros líderes políticos como Juan Carlos Monedero para terminar criminalizando a su persona por las declaraciones políticas realizadas hasta ahora. Muy difícil tendremos conquistar el cielo, porque los propios torpes pasivos de algunos de nuestros conciudadanos nos lo impiden por ignorancia y estupidez.

Algunos se han alegrado de la deriva moderada de Podemos, de esa candidez centrista que les hace cómplices del régimen constitucional de 1978, un régimen corrupto que ha puesto a los ciudadanos en manos de la oligarquía y el capitalismo. Eso no es un sistema democrático. Aquel que está secuestrado por el capital, no lo puede ser de ninguna de las maneras. El carlismo apostó desde siempre por la ruptura respecto a los regímenes oligárquicos constitucionales capitalistas, y defendió siempre un proyecto anticapitalista, sindicalista y socialista autogestionario desde la defensa de los Comunales Públicos Municipales remarcados en los Fueros Constitucionales expresados en cada una de las Rexpúblicas Ibéricas que conformaban la Corona Legítima de las Españas en la antigua y vieja Monarquía Legítima que el Carlismo reivindica y representa.

No son reformas constitucionales que sirvan para oxigenar este modelo corrupto lo que nos hace falta, al contrario, es formular la ruptura para acceder y posibilitar un proceso multiconstituyente que permita a los ciudadanos de las Españas expresar también la pluralidad de la autogestión política y territorial a través del derecho de autodeterminación.

El aluvión de desencantados del PSOE y de otros partidos a Podemos, ha terminado por moderar este partido para convertirlo en una fuerza socialdemócrata. Puede que sea el voto útil, pero un voto que se traduce en desencanto al ver como se ha reflejado la imposibilidad de la conquista del cielo. Quienes nos impiden conquistar el cielo, también nos impiden conquistar la tierra y someter a la plutocracia neoliberal capitalista, a todos esos usureros y clientes del sistema.

La moderación de Podemos en las instituciones no es buena, porque significa que no va a pelear ni a reivindicar del modo en que lo hacía Juan Carlos Monedero a los energúmenos de la Troika Neoliberal. Presa de la autocomplacencia y de la candidez, renuncian a la conquista del cielo a cambio de la resignación que permiten los aplausos de periodistas y coreógrafos del sistema que están al servicio y son comparsa auténtica del capitalismo.

El Carlismo Socialista que Legitimista Digital representa mantiene una posición crítica que desde un punto de vista monárquico, socialista autogestionario y confederal, no estamos dispuestos a aceptar. El carlismo reclama la vía de ruptura respecto del actual régimen constitucional de 1978 por corrupto, cómplice y servidor del capitalismo.