miércoles, 1 de abril de 2015

No es que muriera por nosotros, es que no se pudo ni tan siquiera salvar él

Si "Dios" es bueno y omnipotente, ¿por qué es cruel y perverso con la humanidad? Los creyentes responden con la excusa del "libre albedrío" para esconder las limitaciones e inexistencia de "Dios"

La idea de Dios en la sociedad está muy arraigada en el subconsciente pero nada desarrollada en la práctica. Queda como un recuerdo de nuestra infancia, como una transmisión heredada de nuestros padres aceptada de antemano y pobremente reflexionada.

LEGITIMISTA DIGITAL
01 de abril de 2015 
Russell analiza la idea de Dios y la negativa repercusión que ésta ha tenido en la sociedad a la que se ha dividido mediante creencias supersticiosas, que han servido para una minoría oligárquica capitalista a lo largo de los siglos mantenga su posición económica sometiendo a la mayoría de la sociedad. Lo que las guerras religiosas esconden es la avaricia por el control de recursos y medios de producción en manos de una minoría plutócrata. Cuando a esa minoría plutócrata ha dejado de interesar la religión, ya no la esgrime como antes en los campos de batalla. Sin embargo vemos desarrollarse el integrismo fanático religioso en otros países. La gente recurre a él por desesperación frente a la tomadura de pelo de un Occidente que les ha ayudado a financiarse y a desarrollarse


En estos días de semana santa, con la afluencia de procesiones y postureo de una falsa e hipócrita religiosidad popular, volvemos a reflexionar sobre teología.
La imagen de Jesucristo clavado en la cruz. La cruz como símbolo de crueldad, como instrumento de tortura pública y legal del Imperio Romano para anular toda posibilidad de cambio, interpretación y reflexión. Cristo clavado en la cruz murió por el ideal que él creía, y su Dios le falló, pues no le salvó de la misma. Enclavado en la cruz, le pedía a “Dios”: “Padre, perdónales que no saben lo que hacen”


Ni “Dios” nos perdonó, y seguimos sin saber lo que hacemos. Pero ello descubre que “Dios” no es todopoderoso, porque ni al mismísimo Cristo, su hijo, pudo salvar. Luego entonces: ¿realmente existe Dios?. Poner esperanzas vanas en un ser que “nos ama” y “nos quiere tanto”, que hace temblar al mundo con enfermedades, catástrofes y gobiernos plutócratas,... “pero Él nos ama”. ¿Cuánta candidez, cuánta estupidez, cuánta mediocridad debemos seguir aguantando para seguir celebrando pasatiempos medievales que jamás curaron enfermedades, que sirvieron de excusa para la vergüenza y la ignominia, para el holocausto y persecución a los racionalistas, a los críticos con una “Fe” represiva.

Cristo, con el "amor de Dios" ganó una Cruz. Algunos no deseamos ese "amor" basado en el miedo, la tortura y la crueldad que ha representado durante muchos siglos la Iglesia Católica

¿Qué hemos ganado con el “amor de Dios”? Más centros privados católicos opusdeyeros, más postureo cristiano, más hipocresía social,... pero “Él nos ama”. Un “Dios” bondadoso, omnipotente y omnipresente, “nuestro creador”, que sabía lo que iba a ocurrir con su “creación”, que iba a quedar sometida a los sufrimientos y enfermedades del mundo, no es más que un ente perverso, criminal y cruel. Es que todavía no os dais cuenta que no existe ningún “Dios” que ni es “todopoderoso”, ni omnipresente, ni omnipotente,... solo es y fue producto de la invención humana, de un sector que entendió que podía controlar al mundo con semejantes falacias.
¿Que la “Fe” puede ser sinónimo de lucha contra el orden establecido? No será en Occidente, y menos en las Españas, pues ya hemos visto de qué lado está el “Cristianismo oficial”.


Los creyentes piden respeto con objetivo de anular la critica racional y lógica hacia sus creencias, que están sustentadas por supersticiones irracionales

Por otra parte felicitamos desde aquí y nos congratulamos de la inmensa labor humanitaria de asociaciones cristianas como Cáritas, o como la parroquia de San Carlos Borromeo, pues las personas que allí se encuentran llevan su lucha por salvaguardar y proteger a la humanidad de los inmisericordes que como fariseos se esconden tras ellos para defender a la jerarquía de la Iglesia, o el capitalismo. ¿Cuántas veces hemos visto a ciertos jerarcas de la Iglesia Católica y miembros de la misma tratar de protegerse de las acusaciones que desde posiciones laicas se les realiza?, y nos ponen por montera la labor social de cooperación al desarrollo e integración realizada por organizaciones como Cáristas, cuando realmente no comparten su fin, pero las utilizan y se sirven de estas organizaciones como propaganda mediática que tiene como fin publicitar y lavar la mala imagen que pudiera tener la Iglesia Católica.

No hay comentarios: