miércoles, 1 de abril de 2015

EL CARLISMO: ¡SIEMPRE POR LOS FUEROS!

Lo que en el conflicto armado se ventila es, la negativa de los carlistas, ante la arbitrariedad unilateral y absolutista de los liberales que modificaban una Ley fundamental, como era la sucesoria, sin la participación del pueblo y planteando, con ello, la reivindicación de las antiguas libertades populares ya muy mermadas y a punto de ser definitivamente conculcadas por el pacto oportunista entre los más importantes núcleos de la gran aristocracia y las oligarquías burguesas procedentes del "doceañismo" y más tarde partidarias de Isabel II. 


Con ello empalmaban con el resurgir del sentimiento de democracia foral ya apuntado, vivo en la España de los Habsburgos o claramente manifiesto ya anteriormente en el seno de las distintas monarquías hispanas, especialmente en el siglo XV. En las Españas de los Austrias la monarquía pactista estaba vinculada a viejas tradiciones especialmente vivas en Aragón, València, Mallorca y Catalunya, unido este hecho



al de la realidad de las formas constitucionales de los diversos Estados Territoriales de la monarquía plural que los Habsburgos heredaron de los Reyes Católicos, se podría hablar de la existencia en esta época de una Monarquía Confederal con distintas Constituciones propias o Fueros particulares a cada estado territorial, propiamente dicho.