miércoles, 18 de marzo de 2015

ANEXO Y CONCLUSIÓN DE LA PONENCIA SOBRE LA MONARQUÍA CARLISTA

Por qué don Carlos Javier?

- Pensemos lo siguiente sobre el sistema judicial:

a) Jueces electos por los ciudadanos significa: dependencia del poder judicial respecto de la política y el mercado.

b) Jueces que se eligen entre ellos significa, corporativismo judicial.

c) Síntesis: Jueces que se eligen entre ellos, y pueden ser depuestos por el pueblo

- Analogía del sistema judicial a la Jefatura de los Estados:

a´) República: Jefatura del Estado Política => Presidente elegido en las urnas: fin de la independencia arbitral => Dependencia Política respecto del grupo poderoso.

b´) Monarquía: Jefatura del Estado Jurídica => Rey no elegido => Independencia Judicial

c´) Síntesis: Sistema Democrático Carlista

  • Ciudadanos eligen y son elegidos => Ejecutivo y Legislativo
  • Ciudadanos no eligen a los jueces, pero los pueden deponer; no eligen al Rey, pero pueden votar un referéndum (Monarquía/República) para invalidar o validar al Rey cada cuatro años.
  • Por qué don Carlos Javier?
    • Porque es el heredero dinástico del carlismo
    • Porque está implicado en el trabajo por el carlismo
    • Porque está preparado para esta tarea
    • Porque es nuestro mejor activo
    • Porque su familia está por el carlismo
    • Porque debemos determinar, si queremos una jefatura electa dependiente (República) o una jefatura electa independiente (Monarquía)
    • ¿Por qué no otra persona en el cargo de Rey? Por qué don Carlos Javier? Para Monarquía Republicana se abre mejor la puerta a todos los ciudadanos => República

Conclusión:

Debemos elegir si en el Carlismo queremos una Jefatura de los Estados electa, y por tanto dependiente de los más influyentes y poderosos; o una Jefatura de los Estados no electa, pero independiente, que sepa escuchar a todos los ciudadanos.
Un cargo electo no tiene porque ser garantista a los ciudadanos, lo vemos en los regímenes republicanos europeos, ni significar el blindaje de los derechos sociales de los mismos.

El accidentalismo es una posición que no significa nada, una situación de tránsito, de paso, que no tiene significación política ni jurídica alguna. Antes que el accidentalismo, mejor sería tomar una determinación que no nadar en la inconcreción y en la ambivalencia. Propongo votar seriamente al respecto, o por la Monarquía Carlista o por la República. Por el Pacto Pueblo-Dinastía o por el Divorcio con la Dinastía y por tanto la orfandad absoluta a este respecto. Apreciados compañeros, debéis pensarlo bien.

La República es “garantía de elección”, pero no es garantía de independencia respecto a los grupos poderosos que conquistarán siempre esa “garantía de elección”. La dinámica capitalista secuestró la “garantía de elección” en política y en la justicia. Sin embargo no podemos prescindir de la “garantía de elección”, al menos en el campo de la política referido a los poderes: Ejecutivo y Legislativo. Entregar el poder Judicial a la “elección democrática” significa politizar y mercantilizar la justicia, que es justo lo que ya pasa con los poderes políticos: Ejecutivo y Legislativo.

Propongo: En el caso que la monarquía carlista fuera restaurada, y aprobadas sus funciones por los pueblos de las Españas y sus ciudadanos mediante referéndum, limitar desde abajo el poder judicial con la “deposición judicial”, y validar la monarquía o no a través de un referéndum cada cuatro años aceptando la posible “deposición regia”, que significaría o bien la república, o bien la monarquía democrática carlista, y su continuidad si así lo exigiera la voluntad de los ciudadanos de las Españas.

Autor: Manuel Fdez. de Sevilla