miércoles, 28 de enero de 2015

IZQUIERDA CARLISTA REIVINDICA LAS BASES DE ACCIÓN CARLISTA ANTICAPITALISTA

Basado en el "MANIFIESTO DE SITGES' del 18-08-2014


IZQUIERDA CARLISTA reivindica las BASES DE ACCIÓN CARLISTA ANTICAPITALISTA que reúne a los Carlistas que tienen como objetivo el proyecto económico político y social: socialista monárquico legitimista y confederal. Este proyecto describe el carlismo de izquierdas, progresista, socialista autogestionario, confederalista, y ecologista, que rechaza esta globalización neoliberal capitalista antihumana y anticristiana. Un proyecto encarnado en su día por quien fuera nuestro Rey Legítimo S.M.C. Don Carlos Hugo de Borbón, su hermana la Infanta de las Españas Doña María Teresa de Borbón, José María Zavala, Enrique Cordero, Mariano Zufía, Juan Francisco Martín de Aguilera Conde de la Oliva de Gaytán, Josep Carles Clemente, y hasta el mismo periodista Carlos Carnicero, quien en su día formaron parte del Partido Carlista. Reivindicamos el carlismo de izquierdas del Partido Carlista que en el año 1986 fue cofundador de Izquierda Unida junto a otras fuerzas políticas comunistas y socialistas. 
S.M.don Carlos Hugo y Carlos Carnicero

                                  Nuestro proyecto tiene origen en el neoforalismo de los siglos XVI y XVII, y está vinculado a la escuela tradicionalista foralista, que luchó por el Carlismo Maulet partidario del Archiduque Carlos III de Austria, como Rey Legítimo de las Españas, partidario de los Fueros y de los derechos y libertades de los pueblos de las Españas. La misma ha desarrollado el tradicionalismo socialista carlista basado en el lema de Dios Patria Fueros y Rey, famoso lema del siglo XIX, defendiendo el Socialismo Autogestionario y la Confederación en la Monarquía Española Legítima, representada por los Borbones de la Dinastía Carlista.

                          Guardamos lealtad y fidelidad a la Corona de las Españas, representada por la legítima Dinastía Carlista de los Borbones, quienes fueron y son los reclamantes al Trono español, todos ellos como Reyes de las Españas:

SMC. DON CARLOS V (1833-1845) (Carlos María Isidro de Borbón)
SMC. DON CARLOS VI (1845-1861) (Conde de Montemolín.
SMC. DON JUAN III (1861-1868)
SMC. DON CARLOS VII (1868-1909)
SMC. DON JAIME III (1909-1931)
SMC. DON ALFONSO CARLOS I (1931-1936)
SMC. DON JAVIER I (1936-1975)
SMC. DON CARLOS HUGO I (1975-2010)
S.M.C. DON CARLOS JAVIER I (2010-.....):"Nuestro actual y muy noble soberano", que es Rey de las Españas, tanto de las Españas Americanas e Insulares, como de las Españas Peninsulares.


ACCIÓN CARLISTA ANTICAPITALISTA es un movimiento político y social heredero (1) y continuador de las luchas populares del carlismo histórico. Sus principios ideológicos están fundamentados en la rica evolución social doctrinal del carlismo basada en una evolución dialéctica, asumiendo sus errores y reivindicando sus aciertos. Estos principios fundamentales son:

1. Monarquía

Una monarquía socialista (2), basada en el pacto Dinastía-Pueblo, donde la figura del Rey, o Reina, tenga un papel de árbitro, juez y defensor del pueblo. El Monarca no puede ser decorativo sino el elemento que:

- Arbitre la igualdad entre los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial

- Evite los abusos de las oligarquías o grupos de poder; que pueden manipular mediante las elecciones a la presidencia de la república, a los distintos candidatos (3)

- Mantenga el equilibrio entre los diferentes territorios velando que éste sea justo y equitativo

- Sea un primum inter pares (4)

- Sea monarca con doble legitimidad, de origen y ejercicio (5)

- Sea el Alto Juez Defensor del pueblo frente a la oligarquía capitalista

Asumimos el accidentalismo como vía para llegar a la monarquía legítima. Entendemos el accidentalismo como dejar en manos del pueblo la elección entre monarquía o república, mediante consulta popular en la que defendemos la primera opción. Una vez instaurada la monarquía defendemos la celebración de una consulta sobre la forma de estado cada vez que lo solicite un 10% de la población. Rechazamos la actual monarquía capitalista heredera del franquismo y a los miembros y familia que actualmente usurpan la Corona de las Españas por designación del dictador Franco.

2. Confederalismo-Federalismo-Subsidiariedad

La organización de las comunidades humanas debe respetar profundamente su personalidad. Así lo ha defendido siempre el carlismo en la forma de los fueros, expresión ancestral de la subsidiariedad por una parte y de la máxima soberanía de las naciones y regiones en Europa. (6) Creemos en una fórmula confederal o ad mínimum, federal, por la organización de un estado y también por la de la Unión Europea. (7) En este sentido cualquier pacto federalista debe partir del derecho a la autodeterminación ya sea local o nacional. (8) Sin acuerdo mutuo no puede haber pacto entre pueblos, como sin acuerdo Dinastía-Pueblo, no puede haber monarquía. El acuerdo asegura un trato justo entre iguales.


3. Socialismo autogestionario

El socialismo carlista nace en respuesta de los bienes y propiedades desamortizadas por el proceso privatizador liberal capitalista de la burguesía, que no fueron sólo bienes y tierras de la Iglesia los que fueron desamortizados y privatizados, sino que habían numerosas propiedades comunales del pueblo vinculadas a los municipios que eran de usufructo y propiedad colectiva campesina. Estos bienes, viviendas y tierras fueron privatizadas a través del proceso desamortizador que concluyó con la expropiación del campesinado y el enriquecimiento terratenientes de aquellos que tenían capital financiero para adquirir los bienes robados al pueblo.

La Iglesia sufrió las desamortizaciones también pero enseguida fue compensada con el presupuesto gubernamental otorgado al clero. Ello puso al clero católico y a su alta jerarquía al servicio del nuevo estado burgués capitalista que tenía comprada a la Iglesia, mientras los curas rurales y la baja Iglesia se pasaron apoyar junto al campesinado foralista, la aristocracia hidalga, nobles arruinados y venidos a menos, a las banderas de don Carlos. Fue el pobrerío interestamental el que conformó la amalgama contra el capitalismo, así el Carlismo fue el primer grito de socialismo campesino contra la revolución capitalista de la burguesía. El historiador Josep Fontana explica la adhesión de las masas campesinas a la Causa Carlista con verdadero entusiasmo, esperando justicia de erradicar toda desamortización privatizadora con el objetivo que les devolvieran sus bienes y tierras comunales.

Acción Carlista Anticapitalista

El socialismo es la alternativa a la crisis del capitalismo. Negamos la división de la sociedad en clases, pero asumimos la lucha de clases, como punto de partida real que confronta los intereses egoístas de la oligarquía plutócrata contra el pueblo, de manera que ha sido la oligarquía la que ha iniciado históricamente esta guerra contra el pueblo a través de las desamortizaciones y privatizaciones del comunal público, a través de los recortes, los despidos laborales, los desahucios, las subidas arbitrarias de impuestos, la hipotecación de los ingresos y recursos públicos y el desmantelamiento del estado, para entregarlos como pago de la deuda a los usureros. No se trata de sustituir una clase en el poder por otra, sino de eliminar las desigualdades socioeconómicas, los desequilibrios y la concentración de bienes, recursos y medios de producción en pocas manos. Reivindicamos nuestra historia carlista como movimiento socioeconómico y político de pobrerío interestamental de protesta contra la actitud egoísta y unilateral de la oligarquía, cuyo comportamiento ha sido cebarse a través del capitalismo, empobreciendo a los "venidos a menos", es decir al campesinado, al artesanado, a los hidalgos aristócratas y a la baja Iglesia, hoy reconvertidos en estamentos populares que sufrimos los recortes austericidas de esa oligarquía del capital. Por ello, rechazamos frontalmente el sistema económico de explotación capitalista y pretendemos sustituirlo por un sistema económico socialista autogestionario cooperativista. Nuestra apuesta se basa en socializar los medios, recursos y bienes de producción, nacionalizar los servicios básicos, estratégicos de la economía y sustituir el fin de la sociedad del beneficio por un fin de servicio. (9) El crecimiento no puede ser ilimitado, porque el planeta y sus recursos son finitos. Socializar no es convertir al Estado en empresario, sino promover la autogestión de los trabajadores retornando a la situación donde el poder generador era del artesano. El capital pasa a ser un servicio y no un fin en sí mismo y el trabajador no es ni oprimido ni alienado, porque la aplicación de la subsidiariedad lo hace responsable de sus actos. Retomamos así la cultura del trabajo comunitario del campo y el mundo agrario hispánico que trataron de defender los carlistas a través de las cooperativas y los sindicatos libres vasco-navarros.

El carlismo fue el primero en defender el mutualismo como etapa superior a la caridad asistencialista. (10) Esta vía asegura de forma complementaria que no haya personas que queden descolgadas de la sociedad cuando en su momento estaban dentro. En cualquier caso defendemos mediante la empatía social el desarrollo de proyectos humanos que mantengan una estructura de autogestión y solidaridad, desechando el asistencialismo de la caridad producto de las "sobras de los ricos" que alimentan la desesperación e incapacidad de los pobres. La inspiración cristiana del carlismo, siendo un movimiento laico y considerando que la política debe ser aconfesional, es fundamental. Esta inspiración radica en una concepción basada en grandes partes de la Doctrina Social de la Iglesia, el Concilio Vaticano II, la teología de la liberación y los derechos humanos. (11), rechazando el integrismo fundamentalista religioso.

Una sociedad socialista implica ser democrática donde prima la igualdad de oportunidades y los mismos derechos, defendiendo también los derechos de la mujer, por la igualdad de género y rechazo a su discriminación y cosificación que ha hecho de ella el patriarcado capitalista, que la ha sometido también a las exigencias capitalistas, mercantilizando sus derechos y su dignidad como ser humano. De manera que rechazamos las tutelas del patriarcado y reclamamos una verdadera y sincera libertad para las mujeres que solo será posible en el socialismo de autogestión global.


4. Tradiciones

La tradición es el conjunto de consensos de una sociedad que le ayudan a crear nexos que la cohesionan así como las normas forjadas por siglos de convivencia. (12) La tradición sin evolución se convierte en inmovilismo y genera reacción. Tradición son costumbres y somos partidari@s de defender su actualización. Son fiestas comunitarias, es conservar las raíces paganas, las cristianas, las de una comunidad local, las de nuestras naciones ibéricas sin perjuicio de su actualización. (13) No queremos traspasar las cenizas sino el fuego. Tradición, es conservar nuestro medio ambiente, nuestro folklore, preservar nuestras lenguas y amar nuestra historia.


La defensa del mundo rural forma parte de esta doctrina, también de la foral, de la descentralización, del autogobierno, la perseverancia en un modelo territorialmente equilibrado, de autogestión local, del mundo del campo opuesto a la globalización del liberalismo, el individualismo y la destrucción de las identidades. En esta defensa del mundo rural, la hacemos extensiva al mundo natural, al medio ambiente, reivindicando una economía ecológica de respeto absoluto a los límites naturales del crecimiento, apostando por el reciclaje y el desarrollo sostenible y el crecimiento cero, así como la defensa de los derechos de los animales.





ANOTACIONES

(1) Siguiendo el espíritu del 'Catecismo Tradicionalista' (1935): "es la herencia de nuestros padres, el tesoro de nuestros hijos, la tierra donde hemos nacido, el hogar que ha sido testigo de nuestras alegrías y nuestros dolores , la lengua que hemos aprendido ".

(2) En oposición a la "institución monárquica, instrumento de la clase dominante" descrita en 'Que se el carlismo' (1976) de Carlos Hugo de Borbón-Parma. Los detalles se pueden encontrar en el mismo libro en los apartados: 'Una dinastía para un pueblo' y 'Elección popular'. También la Declaración del Rey Xavier el 1º congreso del Pueblo Carlista: "Los Reyes de mi dinastía no concedían fueros o libertades; los reconocían ". La Monarquía socialista fue explicitada el 'Mensaje de Don Xavier al Pueblo carlista' (1972).

(3) Por ejemplo en el Esquema Doctrinal 'AET, 1964 define monarquía como' Sistema de gobierno creado por el pueblo para defenderse contra los abusos de los poderosos '.


(4) explicitado por ejemplo en 'Manifestación de los Ideales Tradicionalistas' (1939) de Manuel Fal Conde: "no son los pueblos los reyes, sino los reyes por los pueblos".

(5) Como estableció la reina María Teresa de Braganza en la 'Carta a los españoles' (1864).

(6) Ya Carlos V definía los Fueros de Aragón como 'Numen Tutelar' en el Manifiesto a los Aragoneses (1834) y el Acta de Loredan (1897) indica que el carlismo defiende los fueros "a macha martillo".

(7) Según el 12º congreso del Partido Carlista (2008): "fórmula del pacto confederal que permita una vinculación libre entre los diferentes naciones de las Españas."

(8) Así lo recoge, por ejemplo, el Documento de San Miguel de Cuixà (06/27/1976) firmado por el Rey Carlos Hugo con los Partidos Carlistas de Cataluña, Valencia y las Islas Baleares.

(9) El socialismo autogestionario fue aprobado el 3º congreso del Pueblo Carlista (1972)

(10) El mutualismo en especial en el Acta de Loredan (1897) a partir de la encíclica Rerum Novarum.

(11) Ver 'Catecismo Tradicionalista'

(12) Por ejemplo en el Esquema Doctrinal 'AET, 1964:' conjunto de soluciones creadas por los hombres y acreditadas por la historia 'o' la tradición, no puede suponer nunca una coacción del pasado; es un proyecto de futuro a partir de una altura histórica '.

(13) En la línea, por ejemplo, del Ideario (1937): "restaurar los principios forales, con las modificaciones que sean de actualidad".

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