miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡NO A LA MONARQUÍA FRANQUISTA: NO AL MENSAJE DEL USURPADOR!


CELEBRAN LA VENIDA DEL "SALVADOR"

La fiesta pagana del solsticio de invierno fue apropiada y reconvertida en navidad por los cristianos. Lo que llamamos Navidad y su celebración, congratulación y felicitación por doquier, no deja de ser socialmente hipócrita. Los cristianos celebran la venida del "salvador" Jesús de Nazaret. Alguien que fue muy ejemplar de vida humilde y pobre, pero que fue condenado en una cruz por la legalidad imperante, no se le puede considerar "salvador".

Saulo de Tarso, el "San" Pablo hizo su trabajo para extender el cristianismo y llenarlo de mitos y leyendas en torno a la figura de Jesús. Los cristianos creen en estos días en todo esto, sin darse cuenta o quizá si, que su fiesta ha sido secuestrada por el capitalismo con el que hace bastantes años pactaron su pervivencia. Una "simbiosis" que la están pagando muy cara en beneficio de la sociedad consumista, materialista y capitalista.



Y es que este mundo, no está movido por el amor, sino por el dinero traducido en poder. Las guerras, las enfermedades,... todavía siguen vigentes. El "salvador" no nos ha salvado de nada, luego no hay nada que celebrar.

FELIZ SOLSTICIO DE INVIERNO Y PRÓSPERO AÑO 2015 

lunes, 22 de diciembre de 2014

EL LIBERALISMO DE SCHRÖDINGER

Colaborador articulista: José Antonio Sánchez Cabezas

El Gato de Schrödinger

La física cuántica es absurda, ¿lo sabían? Probablemente no, y quizás tampoco les importe. Pero el caso es que resulta absurda. Si mides la velocidad de una partícula, es imposible saber su posición. Si localizas la posición de una particular, es imposible averiguar su velocidad. Los experimentos dan resultados totalmente distintos según los hagas con las luces encendidas o apagadas. Y un electrón puede estar en dos sitios al mismo tiempo; de hecho, estará en varios lugares al mismo tiempo. Cuando lo localizas en un lugar concreto, y entonces solo está en ese; pero hasta entonces estará en varios al mismo tiempo.

Cuando, a principios del siglo pasado, estos descubrimientos de la física cuántica fueron aflorando, los científicos clásicos quedaron horrorizados. Einstein lo rechazó de plazo, afirmado que “Dios no juega a los dados”. Algo más original fue el físico Erwin Schrödinger, que usó la siguiente metáfora:
Tenemos un gato encerrado en una caja. Dentro de la caja hay un aparato que detecta la posición de un electrón. Si su posición es X, se activa un mecanismo que mata al gato. Si su posición no es X, entonces el mecanismo permanece en pausa. Y la pregunta es: transcurrido una hora, ¿cómo estará el gato? Y la respuesta, según la física cuántica, es: vivo y muerto al mismo tiempo.
Absurdo, ¿verdad?



David Ricardo: el mejor capitalismo es el que no está

Todos los economistas conocen, o deberían conocer, la obra de David Ricardo, economista de finales del siglo XVIII. Sus teorías productivistas y librecambistas vienen a resumirse en que, si cada nación se dedica a producir aquellos productos que genere de forma más eficaz -es decir, más eficaz que los demás-, y de esa forma todos ganan con el comercio internacional.
Así, si Portugal cultiva más y mejor vino que Inglaterra, e Inglaterra produce paños mejores y más baratos que Portugal, sería una pena que los aranceles, aduanas y proteccionismos de esos países distorsionaran el orden natural de las cosas, que es Inglaterra produciendo paños y no vino, y Portugal produciendo vino y no paños.

De hecho, esta analogía tiene tantas omisiones en sus premisas que no puede calificarse sino de falacia. La primera observación es que Inglaterra no puede producir vino; en su clima, las vides no crecen. Así que sería Portugal, y solo Portugal, la que tiene que abrir sus aduanas para que pasen los paños ingleses (es curioso como las teorías librecambistas y liberales del siglo XVIII y XIX parecen creadas expresamente para favorecer a Inglaterra y a la Compañía de las Indias Orientales).

La segunda omisión flagrante es el dinero: simplemente no forma parte de la ecuación. Y así debe ser para el engaño funcione, porque si de repente tenemos en cuenta el valor económico de las exportaciones de paño de Inglaterra a Portugal, y el valor de a las exportaciones de vino luso a la pérfida Albión, de repente resulta que no ganan todos. Gana uno, y el otro pierde. ¿Adivinan cuál es el ganador y cual el perdedor?



Sin embargo, omitir el dinero es omitir el capitalismo. Los principios de David Ricardo solo lograrían que “ganaran todos” en el supuesto de que el intercambio fuese una especie de trueque destinado a cubrir las necesidades de todo el mundo (así, en plan socialista), y no basado en la plusvalía y el dinero.
Es decir, que, según el Sr. David Ricardo, el libre mercado es lo mejorcito, y todos ganan… pero solo si eliminamos al mercado de la ecuación.

El liberalismo no funciona por culpa del socialismo

Alguna vez ya he incidido en ello, pero conviene repetirlo por si acaso cae en el olvido: el sistema económico de nuestro querido Occidente solo se sostiene sustrayendo materias primas y mano de obra barata del llamado Tercer Mundo. Si nos viésemos imposibilitados de extraer los recursos naturales y humanos de los países subdesarrollados, nuestra economía se derrumbaría instantáneamente. 

 Igual que si tuviésemos que pagar un precio justo por ellos, o – la peor opción de todas- si el Tercer Mundo desarrollase su propia industria, y pasase de ser un suministrador de materias primas y mano de obra, a ser un competidor comercial. Solo hay que ver el daño que nos ha hecho el crecimiento industrial de China…

Así pues, no debemos ver a Occidente y al Tercer Mundo como dos sistemas distintos, sino como dos caras del mismo sistema económico.



Dicho esto, resulta que los liberales están muy cabreados. Han ganado la Guerra Fría, pero, por raro que suene, no aceptan la victoria. Asumir que el liberalismo es el sistema imperante en el mundo entero sería también aceptar que los problemas del mundo se deben a las limitaciones, contradicciones y defectos del liberalismo, y eso no puede ser.

Así que, según ellos, no hay liberalismo. Los Estados de los países Europeos son “paquidérmicos”, enormes, insostenibles. En EEUU, la FED distorsiona el mercado a base de imprimir dólares sin parar. África está lleno de sátrapas (los mismos que les abren la puerta a las multinacionales), y, claro eso no es liberalismo. ¿Asía? Naciones comunistas, tiranías varias, y pseudocapitalismos gobernados por keynesianos. ¿Sudamérica? Populistas, marxistas, socialista, etc. ¿Canadá? Socialdemocracia. ¿La Antártida? ¡Ay, si los eco-terroristas permitiesen al mercado explotar todos esos recursos!


Pero no todo es malo, ojo: en muchos países crece el PIB, la población se ha duplicado en el mundo varias veces, y aumenta el número de ricos en el mundo – también el de pobres, pero eso no lo miremos ahora-, tenemos Ipads, tenemos robots de cocina, estaciones espaciales, internet, … ¿y gracias a quién? ¿a la tecnología y la ciencia? ¿a quemar combustibles fósiles por un tubo? No, hombre, no: gracias al libremercado, que lleva doscientos años dirigiendo los destinos del mundo hacia el progreso. Ese libremercado que derriba aduanas, nos libera de fronteras, y gobierna nuestra economía global de la forma más eficiente.

Olvidemos, pues, del socialismo vs capitalismo, y el resto de anticuados conceptos de la guerra fría. Estamos en una Nueva Era: la Era del Liberalismo de Schrödinger, que está vivo y muerto al mismo tiempo.









viernes, 19 de diciembre de 2014

NUEVO RUMBO EN LAS RELACIONES DE CUBA Y LOS ESTADOS UNIDOS



La debilidad del sistema venezolano de la "República Bolibariana de Venezuela" en cuanto a las exportaciones de crudo, debido a la bajada del precio internacional, ha hecho disminuir los ingresos y beneficios públicos de Venezuela que tiene dificultades para proveerse energéticamente, y por esta razón Cuba, que hasta ahora ha tenido al país como su máximo aliado en la zona, debido a que no puede obtener suficiente petróleo, ahora lo intenta obtener de manos de los EEUU.

El intercambio de prisioneros es una fachada de un sistema que se resquebraja por la presión del poder del dinero y su oligarquía multinacional. 

Hoy el mundo es del sistema capitalista, a pesar de los intentos y la buena fe de muchas personas por cambiar esta injusticia capitalista mediante un proyecto socialista. La Venezuela de Hugo Chávez acertó con hacer públicas las grandes empresas vinculadas a los sectores estratégicos de la economía para que el estado venezolano recuperara un nivel de ingresos y beneficios empresariales públicos que podría repartir equitativamente a través de la redistribución socialista de la riqueza a toda la población. En el último periodo chavista y en lo que llevamos de gobierno de Maduro, les ha faltado la visión de invertir parte de esos beneficios en el desarrollo de un tejido empresarial público que abarque diferentes sectores industriales y para ello invertir dinero en formación para desarrollar los conocimientos del capital humano. Esto lo ha ignorado el sistema de Maduro, y ahora se encuentran en el estancamiento y en el colapso, pero no dejo de reconocer que la Venezuela anterior a Chávez era mucho peor que la posterior, porque las personas no tenían acceso a la educación, ni a la vivienda, ni al trabajo, porque el país estaba en manos de cuatro familias, de una oligarquía capitalista financiera que siempre se ha olvidado del pueblo, tal y como ocurre en Colombia.

Cuba trata de normalizar sus relaciones con los EEUU. Cuando un Papa entra en la mediación, todos sabemos como acaba el cuento: las personas y los recursos de los países socialistas caen como víctimas en manos del inmisericorde mercado capitalista. Nadie habla que en Cuba no hay desnutrición infantil, o que en países como Bulgaria o Brasil existe una gran desnutrición infantil. Cuando se hace referencia a Cuba se la tacha de "dictadura", porque no pueden expresarse políticamente, libremente. Es curioso que en los países donde puedes expresarte libremente te puedes morir de hambre, no tienes acceso a la educación, ni a la sanidad públicas, pero "eres libre" porque hay "elecciones democráticas" donde puedes votar; sin embargo en aquellos donde se pone restricciones a ese ejercicio democrático de libertad de expresión, se garantizan los derechos sociales o al menos se ha intentado.

Los regímenes socialistas son tratados de personalistas. Pero es que los regímenes capitalistas jamás podrán ser personalistas porque el dinero no conoce líder, porque los mercados son impersonales.

Caminamos hacia un mundo de la avaricia, del egoísmo capitalista, por mucho que lo intenten disfrazar los grupos de la oposición que en definitiva se mueven en el mismo sentido que la oligarquía, porque han hecho suyas las demandas de la oligarquía. Quizá, cuando vean su país privatizado hasta las cejas como estaba en la Cuba del dictador Batista, y vean como sus niños están malnutridos y sin futuro, al no tener acceso a la educación o a la sanidad porque entra dentro de la dinámica capitalista de tener o no tener dinero, porque se mercantilizan los derechos sociales y se vuelven privilegios, entonces quizá sea entonces cuando se arrepientan de lo acontecido.

En estas fiestas que se acercan, y el final de año que está próximo nos envuelven de una "ilusión" y un "sentimentalismo hipócrita", porque es ahora cuando nos acordamos para la cena de nochebuena del pobre, del desvalido, del desamparado,.. Sin embargo pasamos el resto de los 365 días del año sin acordarnos. Suele ocurrir a aquellos que tienen por comportamiento la caridad, el desprenderse de las migajas que les sobran porque no entienden ni siquiera el mensaje de Jesús que era el de compartir aunque no te sobre nada.



Los creyentes cristianos celebran la Navidad, y muchas veces estas celebraciones se olvidan del trasfondo socialista que ello significa. Para los más integristas se trata de la venida de un salvador, que paradójicamente no nos ha salvado de nada y que fue condenado por la humanidad en una Cruz atendiendo a la legalidad romana y judía de la época. Sigue primando la legalidad frente a la justicia y la legitimidad en el mundo, porque la legalidad es capitalista y la justicia es socialista. El carlismo legitimista lo sabe muy bien.

Me despido de este año mucho más decepcionado que el anterior y tengo la sensación que ello seguirá siendo así, porque todos los señuelos y sentimentalismos que adornan al mundo en las relaciones ciudadanas y personales así como colectivas, debido a la inmersión capitalista de nuestra sociedad de consumo y mercado, han quedado definitivamente apartadas, quedando a flote lo que Marx y Engels llaman "el frío cálculo egoísta del interés del mercado". Es decir, el mundo lo mueve el dinero y nada más, no os engañéis más. Felices Fiestas y Feliz año 2015. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

REUNION DE DON JAIME DE BORBON PARMA CON LOS VICECANCILLERES DE LA ROLP

S.A.R. don Jaime de Borbón Parma

            El pasado domingo, 14 de diciembre, presidida por el Infante Don Jaime de Borbón Parma, como Canciller de la Real Orden de la Legitimidad Proscripta (ROLP), tuvo lugar en Madrid una reunión de trabajo con los vicecancilleres. También participó en el encuentro la Infanta Doña María Teresa.
            Tras un debate sobre la preocupante situación social, económica y política de la realidad española y el análisis de los trabajos realizados durante el año 2014, se aprobó un proyecto de actividades para el próximo año.
            Se institucionaliza un encuentro anual de los carlistas, simpatizantes y amigos con nuestro abanderado y titular de la Dinastía, Don Carlos Javier de Borbón Parma, en la primera quincena del mes de junio. Inicialmente la fecha de los actos tendrá carácter fijo, no así el lugar  concreto que variará. Para el año 2015, y tras analizar las propuestas,  se han iniciado las gestiones para escoger la ciudad idónea para  el encuentro.
            También se informó que don Jaime impartirá, en el próximo mes de Abril, sendas conferencias en las universidades Abat Oliba-CEU (Barcelona) y Rovira i Virgili (Tarragona), sobre "Recursos naturales y la Nueva Diplomacia que promueve el comercio justo y sostenible".
            Asimismo,  se acordó que la "Asociación 16 de Abril" organizara la presentación  del libro de Manuel Martorell  “Don Carlos Hugo frente a Juan Carlos. La solución federal que Franco rechazó”, en diversas localidades, programándose inicialmente en Barcelona (Ateneo Barcelonés, el 12 de Febrero del 2015), Tarragona y Estella. También tendrá lugar en Sevilla la presentación de las ediciones española y francesa del libro de Doña María Teresa, “Así fueron, así son”.

            La reunión concluyó con un debate, planteado por Don Jaime, sobre la problemática de la juventud española: alto índice de paro, recortes educativos y sociales que terminarán por afectarla, dificultades para la participación política y emigración como dolorosa alternativa de futuro.

LA OLIGARQUÍA DEL CAPITALISMO FRENTE A LOS REBELDES PRIMITIVOS

La oligarquía hizo la revolución capitalista a espaldas del campesinado y del artesanado. Los estamentos populares en muchos casos abrazarían la "contrarrevolución legitimista" albergando la esperanza de recuperar las tierras y bienes comunales que sus antepasados detentaban desde tiempos inmemoriales, y que les habían robado los representantes de la oligarquía a través de las desamortizaciones o privatizaciones. La lucha de Jacobitas ingleses, escoceses e irlandeses; de realistas vendeanos y bretones en Francia, o de los carlistas catalanes, vascos, navarros y del resto de las Españas fue un ejemplo de movimientos sociales y políticos pre-capitalistas y protosocialistas basados en las estructuras comunales y gremiales de las sociedades campesinas. Lo que Eric J. Hobsbawm denomina en su libro "Rebeldes Primitivos".


LIDER PARA LA LISTA ÚNICA EN CATALUNYA


La propuesta política que se hacía días atrás desde el portal carlista “Carlistes de Catalunya” para situar a Su Majestad don Carlos Javier I como posible líder de la mencionada lista única, no deja de ser una propuesta. No es una obligatoriedad absoluta, porque a mi juicio lo que han tratado los compañeros catalanes ha sido lanzar una sonda a la sociología política del carlismo, y con ello atraer a posibles simpatizantes en Catalunya. Por ello, reitero mi respeto y hasta simpatía por lo que quieren realizar los compañeros catalanes.

Sin embargo, hago varias objeciones al respecto sobre este tema:

1.- Situar a don Carlos Javier I como el líder posible e hipotético de la lista única es convertirlo en el representante político de la causa secesionista, cuando realmente el monarca debe representar un papel de árbitro, juez moderador que debe atender a toda la sociedad catalana y no sólo a una parte de la misma, pero siempre sin descuidar a la parte separatista, ya que la unitarista encuentra su reflejo y respaldo en la actual monarquía felipista, y no hay nada más soberanista y catalanista en Catalunya que el carlismo.

2.- La monarquía que siempre he planteado ha de reflejar aquello que afirmaba el político y jurista madrileño del siglo XVI, Solórzano Pereira: “los reinos deben ser regidos y gobernados como si el rey que los mantiene unidos fuese el rey de cada uno de ellos”. Y ello significa que como se trata de diversos reinos, son por tanto diferentes y distintos estados políticos territoriales independientes unos de otros pero confederados en la Monarquía Hispánica.

3.- Hace un par de años escribí un artículo sobre Catalunya y la posibilidad de convertir al Principat en una plataforma territorial a semejanza de lo que don Carlos VII hizo con el Señorío de Bizkaia durante la tercera guerra carlista. No se trataba de articular una nueva guerra, sino proceder a la creación del embrión del Estado Catalán del mismo modo en el que se construyó el Estado Vasco del Señorío de Bizkaia. Pero he encontrado una gran incomprensión en cuanto a dar pié a abrir nuevas oportunidades políticas en los diferentes espacios sociales debido al inmovilismo existente en la sociología política del carlismo del centro. Mientras que más o menos en la periferia territorial los carlistas entienden las reivindicaciones y argumentos defendidos por algunos líderes nacionalistas e independentistas, encontramos en el centro territorial la mayor incomprensión a estas demandas. Es cierto que el carlismo catalán ha sido siempre muy distinto del resto de las Españas, pero no entender la diferencia que existe entre propuesta política a modo de globo sonda, y una formalidad política a modo de compromiso político asumido y rubricado directamente por la persona responsable o dirigente que lo quiera liderar, existe una gran distancia y diferencia, que algunos interesa no diferenciar.

4.- Va a resultar que aquella frase que afirmaba el Almirante de Castilla, Enriquez tenía razón por la animadversión que los castellanos tienen a los catalanes, pues es lo que estoy viendo, con aquella frase parecida que afirmaba que Castilla jamás aceptará a un rey que entre por Aragón y menos aun por Catalunya. El problema de los carlistas que prefieren que nos quedemos como estamos porque a todo esto lo llaman jugar a experimentos, pues es el timoratismo de siempre, aquel que asustó tanto en los años 60 y 70 porque una parte del carlismo utilizaba una dialéctica y práxis marxista. Ese mismo timoratismo fue el que acabó compinchando al sector tradicionalista más ortodoxo con el franquismo y su inmovilismo: Zamanillo, Valiente, Fagoaga, Forcadell lo representaron muy bien con su actitud colaboracionista con el franquismo y el bunker nacional.
Aquí tenemos más de lo mismo, a quienes prefieren una actitud inmovilista que trata de ignorar las oportunidades políticas para el carlismo y que lo encierran en la marginalidad histórica con sus supuestas atribuciones inquisitoriales, no se les ocurre que afirmar descaradamente y sin pruebas mi vinculación a “Carlistes de Catalunya”. Ni soy autor de esa web, ni tengo tiempo para más trabajos de esta índole, aunque respeto la buena voluntad de mis compañeros catalanes, considero que don Carlos Javier I no puede ser el líder político de una lista que fracciona a la sociedad catalana, porque es como si lo pusiéramos como líder del otro bloque unitarista-neolerrouxista que se está formando en Catalunya.

5.- Lo que hay que hacer es dialogar y exponer nuestra monarquía confederal a la sociedad catalana, plantear el soberanismo desde una óptica constructiva y confederal, es decir, no desde una visión secesionista o separatista como pretende la lista única, sino desde una idea de unidad en la variedad. Hablemos de Monarquía Ibérica y planteemos la diversidad de naciones existentes. El actual Estado Español no reconoce la Nación Catalana, ni la Valenciana,..., porque solo reconoce la Nación Castellana a través de la Nación Española, porque ha entendido España, como una gran Castilla, y esta es la explicación que no se entiendan en el centro las demandas y reivindicaciones forales de la periferia.

6.- Por último vuelvo a repetir que en don Carlos Javier I recae la soberanía jurídica de Catalunya, y que la soberanía política corresponde al pueblo de Catalunya, a la Nación Catalana. Este planteamiento monárquico pactista ya se expresaba y funcionaba en Catalunya con la Casa de Habsburgo, lo defendió la escuela neoforalista a final del siglo XVII y se sostuvo durante la guerra de sucesión a la corona de las Españas a principios del siglo XVIII por el partido austracista y maulet. Posteriormente esta misma idea pactista y confederal que expresaba la monarquía compuesta fue revitalizada por el Partido Carlista a lo largo del siglo XIX, sobretodo en el País Vasco, Navarra y Catalunya, solo que el sector timoratista del carlismo, amigo del orden obsesivo para dar una imagen del carlismo afín a la burguesía quiso atraerse a los elementos reaccionarios del catolicismo, y para esta gente España solo es “una, grande y libre”. Luego, no creo conveniente la operancia de presentar a don Carlos Javier I como líder político de la lista única de Catalunya, porque el Rey en el Carlismo sobretodo es más Juez, árbitro, coordinador y mediador, mas que un líder político que representa a una parte de la sociedad. La realeza permanece, los políticos pasan.

martes, 16 de diciembre de 2014

Carlismo



OPINIÓN

Carlismo

JUAN CHICHARRO

No hay tertulia, que se preste hoy, donde la política no sea el eje central de la conversación. La irrupción de “Podemos”, o las andanzas del “pequeño Nicolás”, ocupan gran parte del intercambio de opiniones entre tertulianos, bien sean televisivos o no, puesto que hasta en la reuniones familiares, o de amigos, sucede lo mismo.
Constato, sin embargo, la superficialidad de muchos de los criterios “tertulianescos”, en gran medida debido al desconocimiento del pasado y de muchos de los movimientos políticos que en nuestra nación han existido. Uno de ellos es el Carlismo.
Estas líneas se escriben desde la perspectiva de la historia, siquiera, también, por su relación con el presente.
Mi abuelo Jaime fue Diputado tradicionalista, además de primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Madrid por el partido carlista, mi abuela Dolores, heroína tradicionalista de Medina del Campo y mi bisabuelo José Jefe de Estado Mayor del General Villalaín en la tercera guerra carlista. Consecuencia de estos antecedentes familiares abundan en mi casa recuerdos tales como fotos de Carlos VII, de Don Alfonso Carlos o de Doña María de las Nieves. Casi todas en El Loredán, lugar de exilio de todos ellos. Pues bien, a pesar de todo esto, el desconocimiento de la mayoría de los jóvenes, y no tan jóvenes, en la familia, de lo que supuso el movimiento tradicionalista en España durante 150 años es proverbial cuando no asombroso. Y, si esto es así en el ambiente familiar excuso pensar lo que debe ser fuera de este ambiente. Es como si un eclipse nublara nuestra memoria histórica y de ahí los errores en los que nuestra sociedad cae una y otra vez.
Se podría decir, que, salvo por la existencia siquiera simbólica de algún que otro pequeño partido denominado carlista, el Carlismo y lo que significó ha desaparecido o muerto. ¿Es esto así?
No cabe duda que ese movimiento social político que un día inundó la plaza del Castillo de Pamplona de boinas rojas, que hasta hace 50 años llenaba la plaza de los Fueros de Estella y que como serpiente multicolor subía al Montejurra, es un movimiento finiquitado tal como fue.
El Carlismo, cuyas ideas, confrontadas al liberalismo, dieron origen a tres guerras civiles en el siglo XIX no existe hoy como el partido que fue y que tanto representó en muchas partes de España, especialmente en las provincias vasconavarras y en parte de Cataluña.
A pesar de eso, aquel que haya estudiado con profundidad lo que significó dicho movimiento no dudará en identificar muchas de las ideas que defendieron los carlistas con algunas que fluctúan hoy por nuestros lares.
A ver, les remito a Vázquez de Mella cuando decía que “el Carlismo debe procurar no ser ni de derechas, ni de izquierdas, sino firmemente anclado en la tradición, mantener una permanente actitud receptiva y de escucha, para, después de someterlo a un riguroso análisis crítico, incorporar y hacer suyo, todo lo que sea encontrado positivo”. ¿Les suena?
Hoy se habla de reformar la Constitución – dicen que para dar encaje al problema que Cataluña y el País vasco plantean – recuperando conceptos tan viejos como el de España y las Españas.
Pues bien, la aportación más genuina del Carlismo, una de las ideas más fuertes de su ideario fue siempre la del reconocimiento de la identidad y de las competencias de las diferentes regiones que integran España.
Don Miguel de Unamuno dijo que “en España los verdaderos liberales son los carlistas” y que quienes más han hecho por el separatismo en España han sido los centralistas al negar a las regiones su personalidad histórica y sus seculares derechos.
Hoy muchos de los problemas a los que se enfrenta de nuevo España son consecuencia del desencanto o frustración de muchas familias, de abolengo carlista, quienes al no ver alcanzados los objetivos de su ideario – la defensa de los Fueros – se fueron radicalizando progresivamente pasándose a partidos claramente independistas. Y eso a pesar de que la defensa de los Fueros nunca estuvo en contradicción con el sentido de la Patria España, uno de los puntos claves del ideario carlista. Hoy desgraciadamente sí.
Se le achacaba al movimiento tradicionalista un tufo inmovilista y reaccionario sin llegar a entender lo que Víctor Pradera mantenía sobre el sentido de la tradición que no era otra cosa que la transmisión de un legado histórico recibido por quienes nos precedieron y que, a nuestra vez, debíamos entregar, actualizado y mejorado, a quienes nos sucedieran.
No, no era el Carlismo un movimiento retrogrado, e integrista, sino todo lo contrario. Incluso la defensa de la política social que propugnaba, basada fundamentalmente en la de la propia iglesia católica, consecuencia de la encíclica “Rerum Novarum” de León XIII, podría hoy estar en boca de muchos que se autodenominan progresistas.
Viendo lo que vemos en estos días, y la confusión tan grande de ideas existentes en nuestra sociedad, no estaría de más una parada, siquiera momentánea, para releer a líderes de altura de nuestro pasado reciente y no tan reciente.
Tengo la impresión que algunos de los líderes de determinados movimientos surgentes sí que los han leído, e incluso, incorporado a sus programas. Muchas de estas ideas “nuevas” parecen tanto joseantonianas como carlistonas.
Claro que luego en la escala de valores morales, fundamento del movimiento tradicionalista, se alejan tanto del pensamiento de la tradición que ambos movimientos sociales se encuentran en las antípodas.
Allá por agosto del 2010 publicaba el diario El Mundo un artículo de Joaquín Bardavío donde éste daba por finiquitado al Carlismo. Posteriormente un insigne carlista cántabro, José Luis Palacio Gallo, le respondía con valiosos argumentos de lo contrario.
Los dos tienen razón. El movimiento carlista, tal como se le conoció, no existe ya; sin embargo las ideas no mueren nunca y gran parte del ideario carlista aún busca una vertebración que no aparece.