martes, 30 de septiembre de 2014

TRAS LA MUERTE DE FERNANDO VII

El 29 de Septiembre de 1833 moría el Rey Fernando VII



Dejó tras su muerte un verdadero problema de sucesión dinástica ya que en su lecho de muerte anuló la ley sálica. El conflicto entre carlistas y liberales significó un enfrentamiento civil que pondría encima de la mesa dos modelos: el liberal defensor del sistema capitalista y el centralismo, apoyado por jerarcas y terratenientes, por comerciantes, banqueros y usureros, y por el otro el bando carlista compuesto por el campesinado, la baja nobleza, el bajo clero, defensores de una monarquía confederativa compuesta de diversos estados donde rigieran constituciones forales. Los carlistas defendían los bienes y tierras comunales, la amortización de la tierra y la vivienda, contrarios al sistema capitalista, luchaban por una sociedad y economía comunitarias. Los liberales en su afán manipulador los tacharon de absolutistas, porque los primeros carlistas eran entre sus jefes caudillos de las revueltas realistas. El "absolutismo" de los reyes en el carlismo siempre estuvo sometido al cumplimiento estricto de los Fueros y Constituciones de los distintos Estados que componían la Corona de las Españas. Fue tan tremenda la manipulación de los liberales que con el tiempo desarraigaron a la población de los distintos reinos, aprovechando la alienación en el nuevo sistema capitalista. La Monarquía Española que en realidad era la Corona de las Españas pasó a ser el invento decimonónico de "Reino de España", y con él se reforzo la falsa idea de "Nación Española", la falsa idea de "un Rey un Reino". La denominación histórica era la de "Reinos, Señoríos y Principados de las Españas". El apoyo que dio la burguesía capitalista y la oligarquía plutócrata al trono de Isabel "II" significó la entrada del capitalismo, el desarraigo de la población a sus diferentes hechos culturales y tradiciones propias. El liberalismo celebra el triunfo de la homogenizacion, de la uniformización territorial en base a las leyes de Castilla una vez más. La derrota del carlismo significó la derrota de una Monarquía Federal y Legítima, la aparición del nacionalismo secesionista, el triunfo del capitalismo y de la mercantilizacion de la vida.