martes, 29 de julio de 2014

JORDI,... ¡QUE ESPAÑA NOS ROBA!

Asistimos "asombrados" como la familia Pujol, presentada como un referente político y moral, como un ejemplo a seguir, ha caído en desgracia debido a su avaricia, porque "España nos roba".

El nacionalismo catalán presenta sus balanza fiscal, pero dice poco o nada de sus casos de corrupción, porque esto de la corrupción política y moral, “es cosa de los castellanos, españolazos". “Cuanto antes Catalunya se marche de España, mejor, porque así no nos robará España".

Los negocios de recalificaciones de terrenos y licitaciones de obras han sido muy lucrativos en Catalunya para algunas familias como la de Jordi Pujol. El Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya gozaba de un estatus muy similar a la familia de Juan Carlos de Borbón, el campechano usurpador. Ese estatus y reconocimiento publico que la sociedad catalana brindaba a Jordi Pujol ha dejado de ser porque se ha descubierto una gran fortuna de dinero, que el señor Pujol alega ser de una herencia de su padre que trataba de declarar y legalizar. Si es que a este señor se le ha pegado lo de Juan Carlos cuando le pillan con el carrito del helado, responde con la excusa de a herencia familiar.

Para los que le echan un capote al nacionalismo y ven en Pujol a un padre y a un referente de la lucha por la libertad, que lo fue, que no se conformen con el “y tu más" para esconder las miserias pujolescas. Jordi Pujol huele a ladrón de guante blanco, que se escudaba con el patriotismo catalán para hacer lo que le viniera en gana.

La frase más conocida en Catalunya es la de “España nos roba", pero ahora los ciudadanos catalanes pueden ver que no sólo roban y son corruptos los políticos españolazos de Castilla, sino también los catalanes, porque hasta ahora el proyecto nacionalista e independentista se presentaba como el defendido por “los puros de honor y corazón que lo hacen todo por Catalunya".

La derecha ha demostrado siempre que su “patria" es su bolsillo, y los conservadores catalanes, su burguesía y oligarquía no iba a ser menos. Bajo el señuelo de la indepenedencia, para ser independientes hay que ser libres de yugos capitalistas y mercantiles, y eso no es lo que propone la oligarquía catalana, a la que los carlistas también combatimos porque está aliada como toda oligarquía, con las oligarquías y el capitalismo establecido en todo el mundo. Decía, que bajo el señuelo de la independencia, y el España nos roba, ahí estaba el señor Pujol, robando mientras España robaba a los Catalanes.

Asistimos a la estrategia de desprestigio por parte de los políticos catalanes que acusan de corrupción al modelo autonómico. Lo curioso es que hacen lo mismo que la extrema derecha del PP, que también arremeten contra el modelo autonómico y lo acusan de corrupto o propenso a la corrupción y todo para volver al centralismo. En el caso de los nacionalistas catalanes, para favorecer posiciones secesionistas de ruptura de Catalunya con el resto de las Españas.

Mirad cuanto quiere Jordi Pujol a Catalunya, que ha traicionado a los catalanes, ha traicionado la confianza de los catalanes. Él era el Mol Honorable President de la Generalitat de Catalunya. Todos los nacionalistas lo tenían como un padre, un referente moral y ético en su lucha por la causa de Catalunya, a la que ha vendido al capitalismo, y de la que se ha aprovechado robándola.

Si tanto quería el señor Pujol a Catalunya, tenía que haber salido a la palestra, haber reconocido su culpabilidad y error, y anunciar la devolución en menos de 48 horas de la cantidad robada durante todos estos años.

Tanto quiere a Catalunya que el señor Pujol ha preferido renunciar a todos los cargos y honores que los catalanes le habían brindado con tal de quedarse con la pasta, y es que para la derecha catalana la patria, también es su bolsillo. Y es que esto es lo que pasa cuando la democracia está tutelada por el poder del dinero, que al final no es democracia.

Poco a poco van cayendo los iconos de los líderes de la “Santa Transición". Todavía tienen que salir los “negocios" de Juan Carlos de Borbón y todos los chanchullos que durante todos estos años se han traído los representantes de la casta capitalista, pues al igual que Pujol, falta Felipe Gonzalez, Aznar y otros muchos. Irán saliendo, porque su patria fue su bolsillo, y su causa una excusa para tal fin.