martes, 22 de julio de 2014

EL CARLISMO SOCIALISTA, PROYECTO AUTOGESTIONARIO

El Partido Carlista defiende el socialismo autogestionario, la autodeterminación de los pueblos y la confederación. Proponemos la Monarquía democrática y confederal en la Familia Borbón Parma, exactamente en SMC don Carlos Javier I, heredero de SMC don Carlos Hugo I de Borbón Parma. 


En los años 77 a 80 uno de sus principales dirigentes fue el periodista Carlos Carnicero, y en 1986 el Partido Carlista fue cofundador junto a otros de Izquierda Unida, gracias también al destacado carlista Juan Francisco Martín de Aguilera Conde de la Oliva de Gaytan y nieto del Marqués de Cerralbo.

El carlismo defiende la democracia participativa y los referendos vinculantes. Como herederos también del pensamiento de antiguo régimen somos contrarios a las privatizaciones/desamortizaciones de lo público, y defendemos el comunal, no sólo de los municipios, sino el comunal público.

Luego está la CTC, Comunión Tradicionalista Carlista, que hace una interpretación del tradicionalismo político muy "derechista", basado en el dogmatismo católico y en el autoritarismo, aunque defienden los Fueros y Constituciones de los distintos Estados ibéricos.

El Partido Carlista es monárquico socialista legitimista y de izquierdas como nuestros homólogos de la NAR (Nouvelle Action Royaliste). Entiendo que para la mayoría de la gente de este país esto es raro, pero el monarquismo democrático socialista es nuestra propuesta política. No entendemos al Rey como un político, sino como el Alto Juez de la Corte Suprema de Justicia. No pretendemos Rey absoluto, porque éste juzgaría de forma colegiada, subsidiaria y siempre en última instancia.

Y aunque la mayoría de los carlistas son cristianos, yo por ejemplo soy agnóstico, pero no soy el único. El carlismo siempre fue comunalista, foralista y monarquista, y siempre bajo el modelo que explica el profesor John Elliot, hispanista de gran prestigio, se trata de la Monarquía Hispánica como una monarquía confederal que fue Compuesta, Territorial, Pactista y Polisinodial.



El carlismo tiene unas referencias hispanistas y de respeto a los diversos pueblos de las Españas, que el título de nuestro Rey es el de Rey de las Españas, no "Rey de España". También denunciamos la usurpación del trono por el impostor heredero del dictador.

Tenemos dos problemas principales: la derecha capitalista y los ultras reaccionarios. Y a veces también la incomprensión radical y dogmática de la izquierda convencional que no entiende que podamos existir monárquicos de izquierdas.

Si, así es. Pero esto es porque no se nos ha escuchado, y se nos ha estigmatizado. "Ganamos" la guerra civil, pero perdimos la paz. Militares y falangistas se aprovecharon del carlismo y los carlistas. Miles de voluntarios cegados por la Fe salieron al monte para restaurar la monarquía tradicional, y al final la oligarquía impuso el capitalismo, la tecnocracia y la rama usurpadora junto a un centralismo atroz. El carlismo y los carlistas estuvieron contra Franco y su dictadura fascista desde primera hora, exceptuando unos cuantos colaboracionistas que se conformaron con el mantenimiento de "el tesoro de la Fe". Nos traicionó la Jerarquía de la Iglesia y quienes nos habían combatido durante el siglo XIX, es decir, los liberales desamortizadores y privatizadores. El nuevo régimen burgués imponía la política del "gatopardo", pactar con el capitalismo para que todo siga igual. Los carlistas, herederos de comuneros y germanías, herederos dels maulets y de las tradiciones gremiales y comunalistas somos la voz histórica contra el capitalismo salvaje y la mercantilización de la vida.

Nuestro socialismo viene de la tradición legitimista, y para mejor entendimiento, hasta Carlos Marx y Engels se hicieron eco del socialismo feudal de los legitimistas. Nuestro socialismo es precapitalista, y somos de izquierdas porque los carlistas combatimos a los liberales progresistas y conservadores en los campos de batalla durante el XIX. Hoy la guerra es dialéctica. Afortunadamente.

Algunas veces se nos pregunta por aquel día del 9 de Mayo de 1976 cuando los carlistas sufrimos un gran atentado. La extrema derecha se presentó en aquel Montejurra, símbolo de una batalla ganada a los liberales durante la tercera guerra. Cuando era ministro del interior Manuel Fraga Iribarne, y presidente Carlos Arias Navarro, la extrema derecha en connivencia con el gobierno Arias quiso aplastar el Carlismo de izquierdas que Carlos Hugo de Borbón Parma representaba. Su hermano Sixto Enrique fue utilizado por los ultras y el gobierno para aniquilar las posibilidades crecientes y de prestigio que en el seno de la oposición antifranquista tenía el Carlismo. Llamados Hugonotes de forma despectiva por los parciales juanistas, estorilos y juancarlistas, el Carlismo tuvo una de sus principales pruebas en aquel infructuoso y luctuoso día 9 de mayo de 1976, cuando se presentaron miembros de la triple A, y pistoleros de la extrema derecha argentina, italiana y francesa, como Jean Pierre Cherid, uno de los que luego colaboró en la guerra sucia contra ETA y formaría parte de los GAL. El caso es que asesinaron a dos carlistas: Aniano Jiménez Santos, y Ricardo García Pellejero. Ambos carlistas de izquierdas. También los ultras dispararon sobre la multitud y hirieron a la multitud allí presente. 

Los medios de comunicación lo presentaron como una pelea entre hermanos Carlos Hugo y Sixto, dos príncipes franceses peleados por el trono de España. Las cosas no fueron como se contaron, pero los medios de comunicación trabajaron muy bien para los servicios secretos. Los carlistas denunciaron los hechos luctuosos del Montejurra 76, y los asesinatos terroristas considerados las víctimas como víctimas del terrorismo. Eso sí, del terrorismo de estado.
Por eso seguimos en la lucha, con nuestra propuesta política e ideológica. A ver si la gente despierta y deja de vernos como ultras, lo que no somos. Al contrario el carlismo y los carlistas hemos sido víctimas de esos ultras con los que se nos confunde.