miércoles, 18 de junio de 2014

¡VIVA EL REY CARLOS JAVIER I! ¡ABAJO LA USURPACIÓN FRANQUISTA!


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Como se puede ser tan ridiculo. Si apoya al traidor de Carlos de Austria no puede apoyar a los Borbón. Principio de no contradición.

Legitimista Digital dijo...

Al contrario, el Austria representaba la defensa de los Fueros y Constituciones históricas de los diferentes Estados que componían la Monarquía española, la cual no era una Nación, ni siquiera un único estado porque se trataba de una monarquía multiconstitucional, y plurinacional. Muchas familias carlistas que apoyaron al Archiduque Carlos III de Austria en 1701-1714, posteriormente sus descendientes apoyarían el carlismo de 1833 por la defensa de los Fueros y Constituciones de las que hablaba antes. No existe contradicción alguna cuando los Borbones de la Dinastía Carlista se comprometieron con la defensa de los Fueros y las Constituciones Ibéricas al igual que ocurrió con los Austrias. Los Borbones de la dinastía Carlista representan la herencia política de la Casa de Austria, y por ello se apoya como origen político del pleito carlista al Archiduque, y mucho más cuando el Borbón Felipe V impone la Nueva Planta y deroga Fueros y Constituciones.

Rigoberto Santos dijo...

Jajaja. Pero que ignorancia. La rama menor de los Austria se comportaron, salvo honrosas excepciones como verdaderos traidores y mentecatos. Si usted es austriacista no puede apoyar al heredero legítimo de Felipe V de Castilla. No puede llamar dinastía carlista a la legítima y verdadera dinastía porque es reconocer la usurpación. Es una contradicción. Y los auténticos Borbones no representan la herencia política de la Casa de Austria. Es FALSO. Reprensentan la herencia política de la MONARQUÍA CATÓLICA. Esa es la herencia. Ellos asumen la empresa española, apesar que se llamen Austría. Así como Fernando de Antequera a pesar de ser Trastámara asume ser el Cap del Casal d'Aragó. Menudas pajas mentales. Lease a Fernando Polo. Por favor.

Anónimo dijo...

La monarquía católica la defendían Austrias y Borbones, no sólo el bando de Felipe V. No se puede mezclar religión con política. La herencia política eran las Constituciones Forales. La herencia religiosa era la tradición católica que estaba en los dos bandos posteriores de carlistas y liberales. La exclusividad del catolicismo no la tenían los carlistas por mucho empeño que pusiera la escuela integrista.

Anónimo dijo...

Fernando Polo tenía su opinión como los miembros de esta página tienen la suya. Ninguna va a misa, ni siquiera la suya, Rigoberto.

Anónimo dijo...

Otros autores como Román Oyarzun reconocen la herencia austracista en el carlismo decimonónico. Pretender reducir el carlismo a catolicismo es propio de la escuela integrista católica.

Anónimo dijo...

El carlista catalán Maryà Vaireda reconocía que era la doctrina regionalista lo que le atraía del carlismo. Las reivindicaciones foralistas para los integristas católicos eran completamente indiferentes.

Legitimista Digital dijo...

“Amb semblants disposicions, se comprèn que les doctrines proclamades per l´Aparisi i sa escola venien a omplir un buit de mon esperit, i la carta, programa de D. Carlos a son germà, seguida del decret de restauració dels Furs havia d´aparèixer a mos ulls com lo verb de la nova idea. Era la doctrina regionalista que em... seduïa. Encara que no la comprenia pas bé, portat per un intens amor a les coses de casa, presentia la reconstitució de la nostra antiga nacionalitat i la resurrecció d´una federació espanyola com a única reparació de punyents injustícies i desastrosos erros polítics. Així concebia jo el carlisme, i així vaig acceptar-lo”. Marià Vayreda, Records de la Darrera Carlinada, 1898