miércoles, 16 de abril de 2014

S.A.R. DOÑA MARÍA TERESA DE BORBÓN PARMA EN CASTELLÓN

S.A.R. Doña María Teresa de Borbón Parma durante la ponencia

Los días 11 y 12 de abril de 2014 ha tenido lugar en la universidad CEU de Castellón un congreso sobre la historia del Carlismo al que acudió el sábado S.A.R. Doña María Teresa de Borbón Parma; Infanta de las Españas, hermana de quien fuera nuestro Rey don Carlos Hugo I de Borbón, y tía del actual Rey don Carlos Javier I de Borbón.

En torno a las 10:30, tal como figuraba en el programa organizado por la Asociación Cultural Gregal cuyo presidente es Javier Más Torrecillas, daba comienzo una de las ponencias más esperadas, titulada “Don Javier de Borbón Parma: la paz separada (1916-1917)", presentada y expuesta por S.A.R doña María Teresa de Borbón Parma, que es Doctora en Sociología y Ciencias Hispánicas por la Universidad Complutense de Madrid. Vamos, igualitos de preparados y cultos que los que ocupan la Zarcuela!.

A la primera de cambio, el intereconomista, periodista y tertuliano, cuando le dejaban, y ayudante del presentador del programa “El Gato al Agua" Javier Más Torrecillas, manifestó su ignorancia reconocida por él mismo pero con ánimo de doblez en señalar y hacerse el dubitativo sobre por qué debía considerar a Doña María Teresa de Borbón como Su Alteza Real, tratamiento que tiene por derecho legítimo dinástico al ser descendiente directa de Felipe V de Borbón Rey de las Españas.

S.A.R. doña María Teresa explicó a los presentes los enormes esfuerzos y sacrificios que llevaron a su padre y a su tío a combatir en el ejército belga durante la primera guerra mundial contra los llamados Imperios Centrales (Alemán y Austro-Hungaro) y como trataron de llevar a cabo una serie de negociaciones con el Emperador Carlos de Hasburgo para que aceptara una paz con los aliados de manera separada respecto del megalómano Kaiser Guillermo II de Hohenzollern, para adelantar el final de la guerra y evitar las calamidades, la sangría de personas y recursos que se prolongaron lamentablemente casi dos años más de guerra, lo que supuso para Francia 300.000 personas más muertas en la contienda.

¿Cómo se había llegado a aquella terrible contienda cuando las familias reales y de la aristocracia estaban emparentadas entre si, y cuando realmente mantenían buenas relaciones? ¿Cómo la Europa monárquica dejaría de ser mayoritariamente monárquica?

La máquina infernal de las alianzas militares puso en marcha una serie de engranajes que llevaron a la contienda bélica, y que la prolongación de la misma guerra en el tiempo llevó a un mayor empobrecimiento y recrudecimiento de las sociedades y también de Alemania, lo que significaría la antesala de la Segunda Guerr Mundial, que tanto don Javier como don Sixto de Borbón Parma tratarían de evitar a toda costa.

La miseria de la guerra en Rusia, significó la retirada del ejército Ruso de la contienda y el posterior triunfo de la revolución comunista. ¿Cuántas cosas se podrían haber evitado de acortarse la guerra cuando SS.AA.RR. don Javier y don Sixto de Borbón Parma trataron de realizar y levar a buen fin el proyecto de la paz separada?

Hasta aquí llegaría la interesante y extraordinaria ponencia de nuestra Infanta de las Españas y Alteza Real doña María Teresa de Borbón.
Le siguieron una serie de intervenciones por parte de los asistentes al congreso, en las que personalmente participé realizando la siguiente reflexión y pregunta:

Tras la derrota de Napoleón y la restauración de las viejas y antiguas monarquías tradicionales. Tras las formas innatas y características del ornamento de Antiguo Régimen, la burguesía capitalista y las oligarquías plutócratas amparadas por las ideas nacionalistas y patrióticas, amparadas en su egoísmo, desarrollaron un terrible y mortífero imperialismo económico capitalista que había significado años atrás el reparto del mundo, en concreto y además el continente africano. El egoísmo nacionalista capitalistas de las oligarquías burguesas se lo llevó todo.

Mi pregunta a S.A.R doña María Teresa de Borbón, y al dirigirme de este modo y tratamiento hacia su persona, para que a nadie de los asistentes volviera a poner en duda lo que obstenta por derecho propio, fue la siguiente tras la siguiente reflexión:

“Ha explicado Su Alteza el papel de la Monarquía Austro-Hungara como monarquía dual en un intento de los Hasburgo por frenar los nacionalismos egoístas tratando de federar el imperio reconociendo las varias naciones por las que estaba conformado. ¿Qué papel tiene o tendría una futura monarquía carlista en este sentido cuando hoy día vuelven a aparecer formas de nacionalismo egoísta que solo mira por el yo, el portazo y la huida? ¿Es posible plasmar esta institución monárquica como multiconstitucional y plurinacional? 

S.A.R. doña María Teresa de Borbón contextualizó que en este sentido la monarquía dual de la Casa de los Hasburgo jugaba un importante papel y que es muy importante que la futura monarquía carlista reconozca la realidad plurinacional y multiconstitucional.

También hubo otras intervenciones en las que se intentó poner en evidencia al movimiento carlista por parte de Javier Más Torrecillas, cuando le preguntó, ¿cómo se explica el pacifismo hoy del carlismo cuando tradicionalmente siempre ha sido un movimiento propenso a la guerra? 

S.A.R. doña María Teresa de Borbón, señaló que en el caracter y en el fondo, tanto de su padre don Javier de Borbón como de su tío Sixto de Borbón estaban los anhelos de paz al ver la realidad terrible y calamitosa de la guerra y como ésta afectaba a la población.

Personalmente apunté al señor Más para decir en público que es lógico que un movimiento como el carlista que pierde guerras y sufre la represión del enemigo, es razonable que considere la estrategia de la guerra como una vía muerta y por tanto no conveniente, ya que la terrible experiéncia nos lo ha demostrado. Y aquí añado, que es una solemne estupidez realizar una guerra para que la ganen otros, como los enemigos del carlismo, pues así ocurrió tras la guerra civil y la formación del franquismo.

Hasta aquí mi experiencia de estos días. Sin embargo, leyendo el portal AVANT del “carlismo" valenciano, exactamente una publicación que hace referencia al V Congreso del que estoy haciendo referencia, me encuentro con una amplia redacción de lo expuesto en los días 11 y 12, pero con falta de exactitud en cuanto a las referencias realizadas y expresadas en él sobre la intervención de S.A.R doña María Teresa de Borbón a quien se descalifica como desmemoriada. El autor del artículo, ni siquiera lo firma, pero el señor Puigdengolas no escapa del anonimato, ya que se desprende autor del mismo por su desprecio personal a la Familia Real Carlista, sólo porque para él no tienen la misma forma de pensamiento en cuanto al alcance y límites que debe tener la religión en nuestra sociedad. 

Señor Puigdengolas, debo indicarle que S.A.R. doña María Teresa de Borbón no dijo nada el otro día de lo que usted le atribuye. Que usted está descontextualizando unos momentos históricos y unas declaraciones de S.A.R. doña Cecilia de Borbón Parma, Infanta de las Españas, enmarcadas en un contexto histórico de la Guerra fría y con los esfuerzos una vez más por parte de la Dinastía Carlista de evitar una nueva guerra mundial por aquellos días. Ese fue el motivo de la conferencia de la paz de los años 70, que su ceguera anticomunista le impide ver y adivinar para que sirvieron en su día aquellas declaraciones. No para hacernos comunistas, sino para evitar una nueva guerra.

Antes de descalificar tan gratuitamente tal y como lo hace en su artículo tratando de minimizar y ridiculizar la intervención de S.A.R. hubiera estado bien que se hubiera informado mejor estando como estaba presente en la misma sala, donde tuvo la oportunidad de preguntar en primera mano a S.A.R. para clarficar sus dudas, con el objetivo de que no le embargue como le embarga la demagogia, el desatino, y el descrédito de la calumnia que tienen todos ustedes y todos los que piensan como usted por montera. Al menos sea valiente, y firme usted el artículo, y no comprometa el nombre de otros que en la CTC Valenciana no están con ese planteamiento, ni manifiestan tal animadversión tan desagradablemente acuciada.