viernes, 7 de marzo de 2014

MÁRTIRES, GUERRACIVILISMO Y ACCIÓ DE CAMORRA: BOCAIRENT



Todos los 10 de Marzo los carlistas venimos celebrando el día de los Mártires de la Tradición, y un año más cumplimos con nuestro objetivo para honrar a los caídos sin caer en guerracivilismos.

Tal como aparece en la placa conmemorativa de la batalla de Bocairent, llamada también l‘ acció de Camorra, que enfrentó a los carlistas a las tropas republicanas del general Weyler.

En 1912 y por suscripción popular entre los carlistas valencianos y otras personas ajenas al carlismo, se erigió en el lugar de la batalla una cruz de piedra y una lápida en la que se lee:

“Sesenta y dos víctimas de sus ideales, unos; de la disciplina, otros, yacen aquí. Honor y gloria a los que murieron en el cumplimiento de su deber, el 22 de diciembre de 1873".

Los carlistas de Bocairent al inaugurar aquel monumento daban ejemplo de cordura, actitud cristiana, ya que se desprendía de ello la búsqueda de la conciliación entre los dos bandos enfrentados. ¡Para que luego vayan algunos con su integrismo irreconciliable en el carlismo!. Los carlistas también daban ejemplo de sensatez política, separando el acto político del religioso, y lo hicieron con varios meses de diferencia para no herir susceptibilidades de ninguna clase. ¡Para que luego nos vengan algunos con la cerrazón mental y el ultramontanismo!

Lo increiblemente surrealista es que estando en el siglo XXI, todavía algunos sostengan posiciones guerracivilistas que están más cerca del odio, del rencor, y de la ira contra “los rojos" del bando republicano, cuando se hace balance sobre la II República y la Guerra Civil que ganó el Dictador Francisco Franco, pero no el pueblo.

El guerracivilismo de algunos que se dicen carlistas parece quedar justificado con el guerracivilismo que sostienen otros, sin embargo, ese no es el camino, aquel de generar dos polos para volver a la guerra y al enfrentamiento civil que pone en peligro nuestra convivencia pacífica social.

Honrar a nuestros muertos no significa tener que hacer exactamente lo mismo que hicieron ellos. El hecho de tener que enfrentarse en el campo de batalla es porque había fracasado la vía del diálogo. Vía que es imprescindible en un marco democrático para solucionar cualquier tipo de conflicto sin necesidad de llegar a la vía armada.

Los familiares de los carlistas caídos en el campo de batalla demostraron tener corazón porque mostraron con su actitud estar muy lejos de posiciones guerracivilistas y más cerca del amor y del perdón.

Tenemos que aprender ya de una vez lo que significaron las acciones carlistas del pasado y saberlas enmarcar y canalizar en un espíritu de paz, respeto, tolerancia, empatía. Estos valores democráticos sirven precisamente para evitar guerras, calamidades, destrucciones, barbaries, sinrazones, injusticias, desafueros,... perpetradas por la imposición salvaje de unas determinadas ideas, sean las que sean, provengan de donde provengan.

Nos escandalizamos de las imposiciones del neoliberalismo capitalista porque en su empeño utiliza la guerra salvaje y la explotación, condenando a la población a malvivir. No podemos ser hipócritas y sólo escandalizarnos de esto dejando de lado las imposiciones ultramontanas e integristas que pretenden otros.

Aprendamos de los carlistas que consensuaron y pactaron con otras personas de valores y creencias ajenas a ellos la placa conmemorativa de l‘ acció de Camorra que significó la Batalla de Bocairent.

La conmemoración de dicha batalla y rendir homenaje a los carlistas caídos no significa añorar esos sucesos bélicos para volverlos a repetir, sino que como aparece en la placa que recuerda la batalla, nuestro deber también está en acordarnos de nuestros “enemigos", de honrarlos también y de aprender de todo aquello para que el hecho no se repita.

Si los carlistas queremos gobernar en las Españas algún día, no podemos seguir teniendo como enemigos a quienes formaron parte del otro bando en la última guerra civil. Simplemente porque el discurso guerracivilista no gusta a los españoles, ni a mi tampoco. Ésto no es renegar de los hechos del pasado, sino aprender de los mismos para que no se repitan las mismas penalidades y calamidades humanas que se dieron con todo aquello. Superemos la guerra civil, y no manifestemos añoranza por volver a revivir el enfrentamiento entre españoles, porque caer, cayeron todos, tanto los de un bando como los de otro. Y si Dios es nuestro Padre y nosotros sus hijos, nuestros “enemigos" son nuestros hermanos. Aprendamos algo de la historia, y no os quedéis en el enfrentamiento. ¡Superad el enfrentamiento!. Superemos el guerracivilismo! No sólo en el hecho de la exposición de una placa como la expresada y consensuada en Bocairent para conmemorar l‘ acció de Camorra, sino también para superar el guerracivilismo en vida. Creamos en nuestros principios e ideales, pero miremos a las personas, protegiendo los derechos del ser humano, al menos por ser hijos del mismo Dios, y aunque ellas no crean en Él, no significa que sean menos hijo de Dios que tu. No te obceques en reprender a tu hermano descreído o en imponerle tus mismas ideas y planteamientos porque no podemos cambiar los corazones de las personas y sus principios, pero si respetarnos, sabiendo solucionar los conflictos de forma pacífica y no recurriendo y añorando la guerra como fórmula de solucionar los mismos.