lunes, 3 de febrero de 2014

CONDENAMOS LAS AGRESIONES REALIZADAS POR LAS ACTIVISTAS DE FEMEN A ROUCO VARELA



Desde aquí no vamos a criminalizar el activismo feminista, porque no todo el movimiento feminista está en FEMEN, pero si dar un toque de atención de que existen otras formas de realizar protestas. Por este hecho, desde aquí protestamos contra las formas que han llevado a las activistas feministas a agredir a Rouco Varela.


Rouco ha jugado con su cargo y se ha quemado. Nunca actuó responsablemente, siempre lo hizo de la mano de ultraderechistas. Gracias a este tipo de personas muchos Cristianos han dejado de ser Católicos para abrazar otras confesiones, incluyendo las de un Cristianismo Evangélico más progresista y adecuado a la realidad social que hace frente a las discriminaciones que durante tanto tiempo ha pregonado este señor.Menos mal que Su Santidad el Papa Francisco I está salvando los muebles de una Iglesia que hace aguas. No soy partidario del aborto, pero no voy a criminalizar a la mujer que aborta, ni a quienes la ayuden. Vivimos en una sociedad hipócrita que habla del derecho a la vida y aborta nuestro derecho al trabajo, a la vivienda, a la sanidad, a la justicia, al bienestar social. El capitalismo es un sistema criticado por el actual Papa, pero a Rouco le da igual la existencia de este sistema. Gentes como él pudren la Iglesia. Es un ser muy odiado por sus palabras inmisericordes, su insensibilidad y su lengua bifida. Se ha quemado, porque ha jugado con fuego por haberse aprovechado de su cargo eclesiástico que le ha llevado a convertirse en uno de los seres más odiados. La Iglesia NO es Rouco. Éste se ha aprovechado de su cargo en la misma para verter toda su ira sobre la población femenina y homosexual.

Es muy importante la separación de la Iglesia y el Estado. Ninguna confesión religiosa puede adueñarse del Estado Laico. Yo mismo me he dado cuenta de ello. No podemos consentir que ninguna confesión religiosa trate de imponer sus leyes y reglas confesionales como las leyes de la sociedad civil.

También es verdad, que una parte de la Jerarquía eclesiástica como Rouco, se escuda en la Iglesia para en lugar de responsabilizarse por sus palabras, a lo largo de todo este tiempo, aparenta debilidad y victimismo para que los Cristianos salgamos en su defensa frente a las "huestes ateas y anticlericales". Pero ojo, que el primer creador de las mismas es él, con sus frases y afirmaciones provoca la ira de la gente contra él.

Está claro que a los Imanes musulmanes que hay en las Españas y que están más a la derecha del mismo Franco, las activistas de Femen, al menos de momento, no han realizado acciones semejantes, ni sobre éstos ni sobre otros líderes espirituales de otras confesiones religiosas existentes aquí, en nuestro suelo. Sin embargo se reacciona frente al catolicismo reaccionario representado en esta ocasión por Rouco, porque la presencia de la Jerarquía eclesiástica católica sigue siendo muy fuerte en nuestro "país" de países llamado "España". Habría que replantearse el debate sobre el Concordato. Es más, pienso que debería haber una división absoluta entre la Iglesia Católica y el Estado. Primero, porque el Catolicismo no es la única religión existente, ni la única forma de pensamiento y opinión, y segundo porque es insostenible desde un autoproclamado "Estado Democrático" que todavía el Catolicismo tenga y goce de privilegios cuando las restantes religiones no tienen ninguno. El Estado tiene que ser Laico, porque así las religiones servirán exclusivamente a sus comunidades religiosas y no ocupará lo público. Eso si, no dejaría la enseñanza de las religiones únicamente a Curas, Imanes, Popes,... No, porque el problema de ello lo tenemos en Francia, que se dice Estado Laico, pero que ha cultivado los mayores integristas reaccionarios católicos de la historia de Francia entre la Juventud, y eso pasa por dejar exclusivamente en manos de los Curas la religión. En el caso de los profesores de religión debería corresponder elegirlos al Estado y no a la Iglesia, ya que es el Estado el que paga las nóminas de los profesores.