miércoles, 1 de enero de 2014

EL LIBRE MERCADO: excusa de la oligarquía capitalista para establecer sus oligopolios privados



Los años setenta y ochenta, hasta mediados de los noventa del siglo XX, significaron el aparente fenómeno de la llamada “ economía " mixta. El bloque capitalista, capitaneado por los EEUU pretendía dar una imagen a sus enemigos, de combinación de las libertades individuales y colectivas plasmadas en la economía de mercado, elecciones libres, contando con la presencia de un fuerte sistema público, donde la seguridad social, la educación y sanidad públicas y las empresas públicas de sectores estratégicos de la economía tenían un fuerte peso e influencia.

La oligarquía capitalista siempre vio en este hecho una amenaza y trabajó para mermar la presencia de la influencia de lo público en la economía acusándola de monopolio del estado.
El argumento esgrimido sería el de la falta de libre competencia entre los agentes económicos debido a esa tremenda presencia del sector público, que según ellos, la impedía.
El resultado fue que a mediados de los años noventa hasta la actualidad los gobernantes políticos elegidos bajo elecciones libres, donde campa el poder del dinero, comenzarían un proceso de privatizaciones para, según ellos, permitir la libre competencia, y acabar con el monopolio del estado.

Una serie de empresas públicas pertenecientes al sector estratégico de la economía fueron privatizadas y con ello la oligarquía económica capitalista se veía completamente beneficiada ya que se repartía el “mercado nacional" formando un auténtico oligopolio en el que pasarían a trabajar los expolíticos que contribuyeron en su día a venderlas al sector privado.

Ello, en lugar de haber redundado en una bajada progresiva de los precios, debido a una auténtica competencia entre los agentes económicos, ha significado un encarecimiento de los precios tal y como ha pasado en el sector energético donde nos anunciaban una subida del 11%, quedando finalmente en torno al 2%.
Este juego de cifras y porcentajes corresponden a una dinámica globo sonda para interpretar a la opinión pública con el objetivo de hacer crecer los precios y los beneficios de los oligopolistas, siendo que la libre competencia y la economía de mercado ha resultado ser la excusa de la oligarquía capitalista para desmantelar el Estado de bienestar, acusado de monopolista, para entregar los sectores estratégicos de la economía a esa oligarquía que ha establecido su oligopolio privado, anulando la libre competencia que decían defender.