lunes, 18 de febrero de 2013

EL SOCIALISMO EN EL LEGITIMISMO MONÁRQUICO CONTRARREVOLUCIONARIO



El socialismo monárquico legitimista nacido en el seno del tradicionalismo, ya fuera carlista, en Espana, realista en Francia, y jacobita en Inglaterra, Escocia o Irlanda; se ha expresado de la siguiente manera:
A finales del siglo XIX, existía en Inglaterra una sociedad tradicionalista de corte integrista religiosa y partidaria de los Estuardo, llamado Club del Valle del Támesis. De aquí surgió en 1897 la sociedad "The Society of The Red Carnation", una agrupación política y cultural que defendía los derechos legítimos al trono de Inglaterra, Escocia e Irlanda, de los Estuardo frente a la usurpación Hannoveriana, sus principales dirigentes fueron E.L.L. Foakes y Gavin Scott. Esta agrupación jacobita defendía el socialismo monárquico legitimista, y algunas de sus propuestas era la nacionalización de la banca, de las minas y la seguridad social. Defendían la revolución socialista inspirada en el tradicionalismo cooperativista y comunitario existente durante el medievo, la edad moderna hasta el destronamiento de Jacobo II de Inglaterra en 1688.

A principios del siglo XX en Francia existía una formación política monárquica de corte tradicionalista y antiliberal llamada Accion Francesa, cuyo inspirador Charles Maurras seria uno de los autores de los cuerpos sociales intermedios y pensador del corporativismo. Durante 1970 de Accion Francesa se separo Nueva Acción Francesa, que cambiaría de nombre a Nueva Accion Realista (Nouvelle Action Royaliste). Defensores de los Borbón Orleans. Los monárquicos franceses desde  el destronamiento de Carlos X en 1830 habían quedado divididos entre legitimistas y orleanistas. Los legitimistas defendían la monarquía tradicional y los orleanistas la monarquía burguesa capitalista. Hasta que Enrique V conde de Chambord, reconoció en el futuro conde de París  su heredero, un Orleans, puesto que moría sin descendencia. Su líderes: Bertrand Renouvin, Gérard Leclerc, Yvan Aumont defenderían para la nueva formación política vigente un socialismo monárquico legitimista basado en los derechos y garantías sociales públicas y del bien común protegidos y defendidos por la institución de la monarquía, como árbitro efectivo,  la cual no se presta a ser cómplice del sistema capitalista y de los grupos poderosos, al estar el rey por encima de cualquier proceso electoral.

En el carlismo pasaría algo muy parecido a lo ocurrido en el jacobitismo socialista, y al realismo socialista. Durante los años 60 y 70 el carlismo se constituyó de nuevo en el Partido Carlista y rescató del olvido la vertebración confederal de las Españas en torno a la Corona Legítima, y defendió el tradicionalismo socialista autogestionario al señalar que este movimiento político histórico siempre se había opuesto a las desamortizaciones y a las privatizaciones, siempre había defendido la propiedad minifundista y la propiedad comunal de los municipios, y el autogobierno local para las comarcas y provincias. Los dirigentes carlistas de la época: S.M.C Don Carlos Hugo de Borbón, su hermana e Infanta de las Españas Doña María Teresa de Borbón, José María Zavala, Josep Carles Clemente, el actual periodista Carlos Carnicero, o Juan Francisco Martín de Aguilera, conde de la Oliva de Gaytan, grande de España, quien bajo su liderazgo el Partido Carlista sería uno de los partidos que formarían la Coalición Política de Izquierda Unida, en oposición al sistema capitalista y a la OTAN. Todos ellos representarían el proyecto carlista socialista monárquico legitimista, bajo los principios sociedalistas o socialistas, la autarquía o autogestión.

Algunos nobles y grandes de España como la Duquesa de Medina Sidonia, Luísa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, quien se opuso al franquismo y al capitalismo, tuvo veleidades socialistas. No serían los únicos quienes basándose en el tradicionalismo histórico, vieran en él unas formas y modos de vida socialistas en la cual se destacaba la vida, economía y valores comunitarios frente al egoísmo y al individualismo burgués capitalistas. Pensadores como Fenelón y el Marqués de Saint Simón ya nos hablaban de un socialismo utópico y comunitario, rural y quietista, donde el sistema monárquico tenía también mucha importancia ya que la misión del rey legítimo juega un papel clave: ser juez y hacer justicia, sometiendo a los ricos, a la plutocracia capitalista, en interés del bien público y del pueblo. Vamos al contrario de lo que ahora mismo está sucediendo!.

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA MONARQUÍA PARA QUE SEA TRADICIONAL TIENE QUE SER SOCIALISTA

Por el socialismo monárquico legitimista!. Un sector del carlismo siempre se considero socialista. Tras la separación integrista liderada por Nocedal, e incluso posteriormente, tras la escisión tradicionalista, liderada por Vázquez de Mella, en tiempos de SMC don Jaime III de Borbón.

Durante los 60 y 70 la Comunión Tradicionalista retomo el nombre inicial y mas antiguo: el de Partido Carlista. Y el propio Don Carlos Hugo I de Borbón lideraría esta formación política considerada monárquica legitimista y socialista.

Los tradicionalistas e integristas volvieron a romper con el carlismo durante estos años, y constituyeron la Comunión Tradicionalista, porque eran contrarios al nuevo lenguaje y a las nuevas formas del Partido Carlista, que liderado por Don Carlos Hugo de Borbón, defendería un tradicionalismo socialista autogestionario basado en los Fueros históricos y en la defensa histórica que siempre hizo el carlismo del comunal de los municipios.

La Monarquía para que sea verdaderamente tradicional y los valores que representa tengan sentido práctico en la vida para las personas, tiene que ser socialista; porque no es posible la existencia del tradicionalismo social en el seno de una economía capitalista y su modelo de explotación.

jueves, 7 de febrero de 2013

MONARQUÍA SOCIALISTA Y CONFEDERAL

La Monarquía tendrá que ser Socialista y Confederal. Hasta el mismo Don Jaime III de Borbón se declaró Socialista Sincero. Hasta el mismo Vázquez de Mella hablaba de que si la Dinastía se extinguía, las masas carlistas engrosarían las filas del socialismo. El Socialismo Autogestionario no es nada extraño en el carlismo, y complementa la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Por otra parte, esta DSI, cada grupo político la practica a su manera, pues los liberales conservadores y democristianos dicen aplicarla también; claro que si!!! Desahuciando a la gente, dejando en paro a los trabajadores, mercantilizando la vida, y luego los muy hipócritas nos hablan de valores, en el seno de una economía capitalista. La economía tiene que ser socialista, de lo contrario, no habrán valores que defender. Será predicar en el desierto. Ese socialismo viene de la defensa que hace el carlismo del Comunal de los Municipios, y lo público, la intervención pública de los municipios y las corporaciones locales. Tres poderes: Judicial para la Corona, el Rey es el presidente y Juez del Alto Tribunal del Poder Judicial; de forma subsidiaria la Corona interviene de forma efectiva. El poder legislativo para las Cortes. Son las Cortes y sus miembros, estén representados de forma orgánica o inorgánica, son quienes tienen que legislar. Y el poder Ejecutivo, lo tienen que detentar de forma autárquica o autogestionaria los ciudadanos, a través de la participación local, las corporaciones locales y los municipios, comarcas y localidades. La Monarquía tiene que ser Confederal, pues la Tradicional era Compuesta, Territorial y Polisinodial. Eran las Españas, no España, no la nación española. Eran diversos Estados, diversos reinos, señoríos y principados. Seamos fieles a la Tradición de la Monarquía Española, y reconozcamos lo dicho.

miércoles, 6 de febrero de 2013

BARCENAS Y LA DERECHA CAPITALISTA


Los casos de corrupción que sacuden al espectro político, ponen en evidencia no solo la "democracia" capitalista, sino los ladrones y corruptos que la presiden. Los ricos forman parte de la casta capitalista, y una serie de familias son las que detentan el poder. Están en todos los ámbitos  justicia, ejecutivo  legislativo, etc. Hasta la Iglesia manchada con el tema de los niños robados. Bárcenas es el ejemplo y figura clave de lo que es ser de derechas: capitalismo, egoísmo  hipocresía y caradura. El PP no sabe que hacer con el. Como se nota que Bárcenas tiene en jaque a todo el Partido Popular, y como esta este tipo desafiando al partido del gobierno. Mariano Rajoy y su gabinete no saben que hacer, pues tienen miedo que continúe saliendo toda la mierda de los casos de corrupción derivados del Gurtel, con mas nombres y apellidos, con mas financiación irregular, con mas robos de estos chorizos e impresentables que se esconden como aforados y tras prescripciones. Bueno pues ya hemos visto todos en este país lo que es ser de derechas: ladrón  embustero, usurero, ... eso si luego nos quieren hablar de moral y de patria, mientras ellos continúan robando. Así vemos como la justicia de los ricos trata antes de incriminar a una madre que extraer de una tarjeta de crédito 150 euros, para alimentar a sus hijos, en lugar de confiscar cuentas, bienes y propiedades a estos chorizos que nos han gobernado desde el gobierno o desde instituciones financieras y bancarias. No solo queremos la prisión para toda esta gentuza, sino también la confiscación y nacionalización de sus cuentas bienes y propiedades acusándolos de lessa patria y lessa majestad.