jueves, 26 de diciembre de 2013

LOS ORÍGENES DEL NACIONALISMO: DE LA CO-SOBERANÍA POLÍTICA ENTRE LA MONARQUÍA Y EL PUEBLO A LA NACIÓN BURGUESA CAPITALISTA

 "Fernando el Católico, Señor de los Vascos y Rey de las Españas"

La teoría política de la Co-soberanía ofrece el Pacto Foral entre la Monarquía y el Pueblo. Pacto histórico precedente, mucho antes de que éste fuera usurpado por el nacionalismo burgués capitalista, y transformara el primer concepto de Nación de los Pueblos en otro concepto de nación muy diferente.

Existen dos tipos de nacionalismos. Uno enmarcado en la Tradición pactista de los Fueros y Constituciones históricas de las Españas que redunda en el Pacto Foral entre el Rey y los Pueblos de las Españas, en el cual se reconoce la esencia de la CO-SOBERANÍA. Es decir, una parte de la Soberanía recae en el Rey, y la otra parte en las distintas Naciones Ibéricas.
Pero el Nacionalismo surgido en 1812 con la constitución burguesa capitalista, que posteriormente los carlistas combatieron en 1833, hablaba de una soberanía unilateral que recaía en beneficio de una cosa que se inventaban en 1812, llamada "Nación Española".
Es decir, recaería a partir del año 1812 sobre la " Nación Española" el principio político de SOBERANÍA. 


Bajo este prisma surgió el Nacionalismo español fuente de todo mal, porque negaba la Co-Soberanía histórica existente que tradicionalmente había existido por ejemplo entre el Pueblo Vasco, representado en sus tres Estados o Provincias Vascas, y el Señor de los Vascos, que en el resto de territorios se le conocía por el título de Rey de las Españas.
Resulta más que curioso y contradictorio encontrar a partidos políticos como el Partido Nacionalista Vasco, tan defensor de las Tradiciones Vascas, y sin embargo basa su principio de Nación Soberana, en los mismos esquemas de Soberanía Nacional que defendía la burguesía capitalista española en la Constitución de Cádiz (1812), y posteriores. Un principio de Soberanía Nacional unilateral, totalmente antitradicional como el reclamado por la "Nación Española" de los liberales, que estuvo a punto de aniquilar las Tradiciones Vascas. ¿Cómo es posible que los nietos de los Vascos puedan defender un principio como el de Soberanía Nacional que sus abuelos y antepasados combatieron de forma implacable?
¿Cómo es posible que reclamen las Tradiciones, derechos, y libertades vascas basándose en un principio tan antivasco como es el de la soberanía nacional, que casi les cuesta su aniquilación como pueblo?
¿No es acaso el principio de soberanía nacional la base política en la que siempre se apoyó el nacionalismo español para aniquilar al pueblo vasco?
¿Por qué no buscar en las fuentes y tradiciones vascas el restablecimiento del Pacto histórico Foral contemplado en las Constituciones Vascas?
Si el nacionalismo vasco se dice heredero y defensor de las Tradiciones Vascas no puede ni debe echar por tierra las bases fundamentales de la Co-Soberanía histórica, que viene a explicar que si bien en la Nación Vasca recae una parte de la Soberanía Política, no debe olvidarse que en el Señor de los Vascos recae la otra parte de la soberanía política que se pretende ignorar.
Del nacionalismo españolista viene el nacionalismo vasco porque reconoce unilateralmente la soberanía política en la "Nación Española", o en la Nación Vasca, respectivamente.
Así, el nacionalismo vasco expresa su la soberanía política porque recae en la Nación Vasca, y plantea el independentismo de manera secesionista o separatista al no reconocer el Pacto Foral histórico, en el que por una parte y contradictoriamente se basan.
Plantean secesionar los Tres Estados Vascos, junto al Estado Navarro. En cuanto a los tres Estados Vascos, hablan únicamente de Estado Vasco a secas, bajo planteamientos centralistas pero de cara a San Sebastián, quizá.
Una vez secesionado, el pueblo vasco, consciente de su independencia, ganada con el derecho de autodeterminación, puede plantear o no pactar unirse de forma confederal al resto de Estados españoles.


Vemos que plantean un independentismo desde el secesionismo y el separatismo, no desde el Pacto Foral, la legitimidad dinástica y la lealtad al Señor de los Vascos. Porque vamos a ver, los Estados Vascos, que yo sepa fueron perfectamente libres e independientes desde antes del siglo XV hasta el siglo XIX. Luego eso quiere decir que desde el carlismo si podemos ofrecer una vía independentista y co-soberanista basada en el Pacto Foral y la Monarquía Confederal representada en el legítimo Rey don Carlos Javier I de Borbón, Señor de los Vascos.
El viejo pacto Foral, reconocido en las Constituciones Vascas y en las Viejas Leyes que se reclama en el Partido Nacionalista Vasco, constituye la prueba evidente de lo que estoy afirmando como carlista. Queriendo expresar que si se defienden realmente las tradiciones políticas vascas tal y como se afirma, no es posible romper o ignorar el Pacto histórico Foral.


Por otra parte el nacionalismo se fundamenta en el egoísmo y el capitalismo burgués, no tiene nada que ver con la concepción foral ni el Pacto Pueblos de las Españas-Rey Legítimo.
En el Carlismo hablamos de Fueros, de independencia, de autogestión, de Pacto Pueblo Vasco y resto de Pueblos de las Españas con el legítimo Señor. En ese Pacto está expresada la existencia y pervivencia de la Monarquía Española histórica y legítima.
SMC don Carlos VII de Borbón afirmó que él quería ser el Rey de las Repúblicas Españolas. Es cierto que si viene la III República, lo lógico es que cada república quiera independizarse porque no está obligada a cumplir el Pacto histórico Foral del que estoy hablando.
Pero, ¿por qué empeñarse en ignorar el Pacto Foral que está inscrito en las Tradiciones Vascas que tanto dice defender y basarse el Partido Nacionalista Vasco?
Esperamos que podamos trabajar juntos desde el respeto. Nuestra Confederación nace a partir del Pacto Foral, pacto monárquico, que constituye la esencia fundamental e histórica de la Monarquía Española representada por la Dinastía de los Borbones Carlistas.

¡Por las Viejas Leyes y el Rey Legítimo!

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