jueves, 14 de noviembre de 2013

¡NO AL ABORTO!



Las protestas antiaborto que tienen como protagonistas a algunas organizaciones políticas están basadas en el simple NO. Un No moralista, un NO fariseo, un NO incriminador, un NO que busca la criminalización de la mujer abortista.
No podemos basar la condena al aborto en el NO anterior, porque primero tendremos que analizar el contexto social y económico que lleva a algunas mujeres a abortar. No me hace gracia el comportamiento o la escenificación sectaria, que a los carlistas nos vean como unos retrógrados. La orientación político-social que representa el ultramontanismo, que no carlismo, en este país, es sesgada, porque no atiende a las razones valorables, ni al contexto situacional, como un cómputo total de varias cosas, quedando estrictamente en una protesta antiaborto y ya está.
Yo me quedo con las últimas palabras del Papa Francisco I. El Santo Padre afirma textualmente que "no podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo no he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar".
Efectivamente, debe atenderse al Contexto situacional capitalista, contexto que no tienen en cuenta estos grupos ultramontanos e integristas religiosos. Ese contexto se llama capitalismo, que provoca explotación, miseria, inmundicia, abortos,…, pero que para estos grupos no tiene ninguna importancia ya que no ponen en duda el sistema económico capitalista. Siendo que para estos grupos, que lo verdaderamente importante no es el contexto al que hace referencia el Papa, sino el aumento del número de abortos, cuando Lo habría que preguntarse antes de ponernos moralistas, es ¿por qué hay abortos? ¿por qué se incrementan? ¿y qué podemos hacer realmente para reducirlos?. Las protestas de los ultramontanos, que no carlistas, quedan reducidas al absurdo, porque ignorando de forma premeditada el sistema económico capitalista existente en este contexto social, siguen insistiendo en un simple NO moralista, ultramontano y retrógrado. Y las cosas no son así.
Primero se lucha contra el sistema económico capitalista para poner un sistema económico socialista, para no dar lugar a abortos, ni antes de nacer, ni después de nacer, porque muchas personas en este mundo están muy arrepentidas de haber nacido, ya que les han abortado, nos están abortando nuestras vidas en vida. ¿Cómo? Pues con la privatización de la sanidad y la educación, con los recortes sociales y subidas de impuestos, con la privatización y cierre de puestos de trabajo, con la especulación inmobiliaria y la liberalización del suelo para evitar que tengamos vivienda pública, social y digna, con la supresión real de la puesta en marcha de la Ley de Dependencia, con la privatización del sistema de pensiones, y la ruina del sistema público de pensiones debido al encarecimiento económico de la vida, y la disminución de nacimientos, consecuencia sustancial y coherente que obtenemos como respuesta social, debido a las trabas sociales que el capitalismo y su oligarquía plutócrata impone a las personas.