sábado, 9 de noviembre de 2013

CONVERSACIONES SOBRE LA III REPÚBLICA



Quien fuera coordinador general de Izquierda Unida, don Julio Anguita, presenta su libro "Conversaciones sobre la III República" en el Club Información de Alicante a las 18:30.
Los republicanos trabajan incesantemente por restablecer el régimen de 1931 que fue truncado por los golpistas el 18/07/1936 y totalmente abatido en 1939 cuando finalizó la guerra civil, que tuvo como respuesta además, la dictadura del general Francisco Franco, a la que se opondría desde el primer momento el Carlismo a pesar de haber sido coparticipe golpista contra la II República.
El laicismo republicano no respetó las creencias religiosas de los españoles en líneas generales, y ese fue el motivo y causa principal, por la que los carlistas se sublevaron contra la II República Española.
Los republicanos están convencidos de llevar a cabo una sociedad laicista. Una de las medidas que sostienen arduamente es que se deje de dar clase de religión en las escuelas, también en la escuela pública.
Resulta curioso, cuando observamos que de toda Europa, los únicos países que tienen en este sentido, educación laica son Francia y Hungría, y con todo ello, lejos están de ser sus cuidadanos tolerantes con las minorías y la población vulnerable. No tenemos más que ver el comportamiento de los habitantes católicos de estos dos países para escandalizarnos, pues la "república laica" ha conseguido crear a los católicos más ultras porque no ha permitido la instalación plural de la religión en las aulas. Conclusión: que se lo han dejado todo a unos curas reaccionarios, y la misma república laica es víctima del objetivo inicial que pretendía conseguir: religión únicamente en las parroquias, que ha dado unos jóvenes reaccionarios y ultras.
Por otro lado, me dirijo a toda la opinión republicana y a todos los republicanos para preguntarles:
-Qué es más fácil que ocurra en el futuro a corto y medio plazo, la instauración de la III REPÚBLICA o la instauración de un Sistema Económico Socialista-Ecologista?
La respuesta a mi juicio es que se establezca la III REPÚBLICA, dejando lo del sistema socialista-Ecologista totalmente aparcado.
Entonces, ahí está el error del sistema que se nos viene encima, pues la opinión republicana cree que la III República solucionará todos los problemas sociales y económicos de los ciudadanos españoles. Esto es una falacia, pues no tenemos más que ver las repúblicas tales como Grecia, Irlanda, Portugal, Francia, Italia, ... países de nuestro entorno que se lo están poniendo dificilísimo a sus ciudadanos en beneficio exclusivo de las oligarquías locales de los países mencionados.
La república que venga, señores republicanos, será burguesa y capitalista, con las mismas imperfecciones y defectos que tienen aquellas de los países de nuestro entorno. Es completamente falso afirmar que el coste de sostener una forma de gobierno republicana sea más barata que la monárquica. Un estudio reciente sostiene que la monarquía es más barata que la república.
Pero los republicanos sostienen la importancia ciudadana de elegir al jefe del Estado, como si fueran a salir elegidas gentes honradas, representantes de la ciudadanía a poner orden como Hollande presidente de la república francesa. ¡Vamos, un mito!.
Es el poder del dinero el que elige al presidente de la república, mientras que en la monarquía es el derecho de la sangre.
Prefiero mil veces, frente a la arbitrariedad e inmisericordia del poder del dinero, ser representado antes por el derecho de la sangre. Otra cosa distinta es que el derecho de la sangre sirva al poder del dinero, entonces estaremos en una monarquía oligárquica, burguesa y capitalista, la cual los carlistas rechazamos. Juan Carlos, el actual jefe legal del Estado designado por el dictador Franco, representa esta opción que combina el gobierno del poder del dinero con el derecho de la sangre, cosa bochornosamente lamentable.
Quienes tenemos conocimientos suficientes de la historia sabemos que la forma de gobierno republicana fue creada por la oligarquía capitalista para enfrentarse a la monarquía tradicional; y que ésta una vez su hubo aliado en condiciones y circunstancias con la burguesía y la plutocracia capitalista, abandono la Justicia y la defensa que debía hacer de los derechos del pueblo contra esa burguesía capitalista que secuestraba a la monarquía, para hacer de ella el caldo gordo de sus intereses.
Fue entonces cuando el pueblo se volvió republicano, olvidando las viejas lealtades, los antiguos pactos, porque encontró a la monarquía en manos capitalistas.
La opción del carlismo representa una monarquía, el derecho de la sangre aliado con el pueblo y los ciudadanos de las Españas, garantiza que la Jefatura de los Estados políticos territoriales que componen la vieja monarquía española, no van a ser secuestrados y utilizados por la burguesía capitalista. Que jamás un posible candidato presidencial republicano defensor del poder capitalista pueda llegar a la Jefatura de los Estados. Que precisamente el derecho de la sangre es garantía para que el pueblo no tema la subida a la Jefatura de los Estados, de gentes indeseables representantes del poder financiero.
Qué mientras el capitalismo exista, siempre será necesario combatirle con una monarquía socialista, que garantiza que un posible candidato republicano defensor del poder del dinero no pueda arribar a la Jefatura de los Estados Españoles.
La pregunta sobre la hipotética futura III República:

¿Qué papel tiene el presidente de la república? ¿Qué coste presupuestario? ¿Cuántas repúblicas contempla, una centralista y presidencialista o varias que atiendan a la realidad de las Naciones Históricas, como lo es la Nación Catalana?
¿Será la puerta de entrada al poder del dinero? ¿Cómo es posible que una Jefatura de los Estados electa no caiga en el capitalismo? ¿Puede el derecho de elección democrática ser compatible con la realidad económica capitalista?

Yo creo profundamente en el derecho de la sangre para preservar la Jefatura de los Estados Españoles de cualquier intento de entromisión capitalista.
¿Va a salvaguardar la III República los siguientes derechos: la Sanidad y Educación Públicas y Gratuita, el Trabajo y Vivienda públicos y dignos, un sistema de pensiones público y digno, y la Justicia Social?
Nuestra Monarquía Carlista está comprometida con todos estos derechos y valores, y SMC don Carlos Javier I de Borbón Rey de las Españas es la garantía y continuidad de nuestros derechos legítimos y liberades como pueblos, ciudadanos y personas.
¡Viva el Rey Legítimo don Carlos Javier I!