miércoles, 25 de septiembre de 2013

EXTREMA DERECHA DEL CARLISMO E IZQUIERDA DEL CARLISMO

Ante las recientes palabras del militar Miguel Ayuso, juez militar que administra justicia en nombre del actual jefe del Estado Español al que critica, y bajo la actual Constitución de 1978. Debemos afirmar que el Carlismo español hoy en día sigue dividido entre la extrema derecha carlista, caracterizada por su ultramontanismo integrista católico, más propio del Partido Integrista Católico escindido en el siglo XIX, que realmente de carlismo.

La extrema derecha carlista se caracteriza por la defensa de unos planteamientos religiosos católicos que nos recuerdan al catolicismo intransigente de la Dictadura Franquista. No es un catolicismo respetuoso con la libertad de conciencia, la libertad de pensamiento y la libertad de culto en definitiva, más bien al contrario, pretende aniquilar todas esas libertades, para someterlas a la Doctrina Católica, para ellos la única verdadera. Estos planteamientos ultramontanos no han ayudado, ni ayudarán jamás a un verdadero entendimiento democrático entre carlistas, porque los carlistas de extrema derecha NO creen en la democracia, o un sistema que al menos respete las diferentes formas de pensamiento, y respete las formas diversas de religiosidad o no, del pueblo español.

Junto a ese integrismo católico militante tan anquilosado en el pasado reaccionario del catolicismo, que nos recuerda mas bien a las Cruzadas y a la Inquisición, la extrema derecha carlista manifiesta una interpretación práctica de la defensa de la Hispanidad, que se queda en el mero concepto de "Nación Española", la cual reconoce por encima de otras Naciones históricas como la Catalana, a la que en muchas veces se niegan a reconocer.
Hacen una defensa del lema histórico del carlismo, Dios, Patria, Fueros y Rey completamente sesgada hacia la extrema derecha, y afirman que ante todo está Dios, un Dios a la medida de la extrema derecha carlista, que nada tiene de cristiano, y nada de misericorde, y menos aún de bondadoso y de perfecto, porque es un Dios que se esgrime para la guerra y el derramamiento de sangre que se vierte contra todos aquellos que los miembros de la extrema derecha carlista, consideran, que NO son Católicos, porque para ellos ante todo hay que ser Católico. Pero no católico como afirma Su Santidad Francisco I, no, no. Católicos intransigentes, integristas, fundamentalistas cual talibanes del catolicismo.

En los años 60 y 70 del siglo XX, junto con la explosión del mayo del 68 francés un sector importante del carlismo, que estaba dirigido por el Príncipe-Rey Legítimo de las Españas, Don Carlos Hugo I de Borbón Parma, junto con sus hermanas, la cual destaca Doña María Teresa de Borbón Parma, llevó al carlismo a la defensa de una sociedad plural, justa, bajo la doctrina política, económica y territorial del socialismo autogestionario y federalista. El Partido Carlista, que había sido el partido histórico más antiguo de España, se proponía liderar la ruptura y el cambio democrático, bajo una monarquía socialista autogestionaria y federalista. Los carlistas progresistas hicieron innumerables esfuerzos por clarificar la ideología carlista, por explicar a la gente, a todos los ciudadanos el programa político del carlismo, basado en la defensa de las Tradiciones Comunitarias de los pueblos de las Españas, con la defensa histórica del Comunal de los Municipios, y la particular defensa de los Fueros y Constituciones históricas locales de las distintas Naciones Españolas: Castellana, Catalana, Leonesa,...). 

El sector de la extrema derecha del carlismo trató de impedir la evolución del Carlismo progresista, socialista, democrático, federalista y autogestionario, y llevó a cabo en Montejurra de 1976 el peor de los atentados cometidos, asesinando a Aniano Jimenez Santos, y a Ricardo García Pellejero, dos carlistas socialistas, que subían apoyando la comitiva del Rey Legítimo en aquel momento Don Carlos Hugo I de Borbón. La extrema derecha del carlismo contó con el aparato Gubernamental del Estado, cuando en 1976 era presidente del gobierno español Carlos Arias Navarro, y Ministro del Interior, Manuel Fraga Iribarne, quienes trabajaron codo con codo con los carlistas de extrema derecha que se presentaron junto al hermano del Rey Don Carlos Hugo I, llamado Sixto Enrique de Borbón. La comitiva de este grupo de ultraderechistas estaba formada por pistoleros que luego formarían los comandos de los GAL, y que por aquellos días formaban Batallón Vasco Español, y los Guerrilleros de Cristo Rey. Pistoleros como Jean Pierre Cherid, y otros de la extrema derecha argentina o italiana dieron soporte a la llamada por el gobierno, como "Operación Reconquista de Montejurra", para rescatarla de manos de los rojos, los marxistas, los ateos, y toda la sarta de sandeces que se le ocurre a esta gente de la extrema derecha cuando no estas con ellos.

Una vez delimitados los dos carlismos, el de la extrema derecha y el de izquierdas, cabe reflexionar si realmente puede existir la hipotética posibilidad de unión del carlismo. Y obviamente, después de haber podido comprobar personalmente como respira toda esta gente, y lo que pretende, cuando se dicen monárquicos legitimistas pero no acatan al legitimo Rey don Carlos Javier I de Borbón, es que NO EXISTE POSIBILIDAD REAL DE UNIFICACIÓN con todas estas personas.

SMC don Carlos Javier I de Borbón es el legítimo descendiente, sucesor y heredero de SMC don Carlos Hugo I de Borbón, quien fuera nuestro Rey y muy Noble Soberano hasta la fecha de su fallecimiento en 2010. Los leales partidarios monárquicos a la defensa de la Causa de la Monarquía Cristiana de las Españas nos pusimos inmediatamente al lado de su hijo que era el legítimo Príncipe de Asturias, y lo reconocimos como Rey de las Españas.
SMC don Carlos Javier I de Borbón, guarda memoria al nombre de su difunto padre el Rey, que en paz descanse, y por esa razón, guarda en su mano una batuta prudente, que NO traicionará la memoria y la lucha de su Padre el Rey Don Carlos Hugo I y de sus Tías, entre la que destaca la Infanta Doña María Teresa de Borbón Parma.

Así pues el presente blog se desmarca de cualquier acción que conlleve a tener y poner en práctica un intento de unión del carlismo, y sólo reconoce el carlismo del PARTIDO CARLISTA, en vista a las actitudes beligerantes, retrógradas, inamovibles, y sectarias de las otras fuerzas políticas autotituladas como "Tradicionalistas". Y al mismo tiempo trabaja por un proyecto SOCIALISTA AUTOGESTIONARIO Y CONFEDERALISTA defendiendo como superestructura la MONARQUÍA CARLISTA, como institución CONFEDERAL de las NACIONES IBÉRICAS.

1 comentario:

saborfrancias dijo...

Disculpe, pero mezclar izquierda, derecha, democracia etc. Palabras que definen el mundo liberal con el Carlismo es una desfachatez. Es imposible que exista un Carlismo de izquierda o derechas por que no conserva la revolución liberal y ni es progresista en sentido liberal.

Por otro lado, usted critica aquí a Miguel Ayuso sobre su denuncia al sistema actual que esta defendido por una constitución que carece de toda legitimidad, por lo tanto ilegal.

Sobre la religión, el Carlismo siempre ha defendido la doctrina de la iglesia y que el estado trabaje por ella. Doctrina que nos ha dado las Leyes de Indias origen de los derechos humanos. Eso no quiere decir que sea ilegal que existan otras creencias, pero estas no deben interferir con la Católica.

Hablar de un "pasado reaccionario" del catolicismo citando a las cruzadas, contra musulmanes que hasta hoy en día practican la esclavitud de Cristianos se contradice totalmente al talante democrático que demanda al Carlismo de " "ultra" derecha" como usted lo llama.

Y por ultimo es falso que Miguel Ayuso y el Carlismo de " "ultra" derecha", como usted lo llama, reniegue de las culturas y manifestaciones de diferentes regiones de España. Pero una cosa son fueros y otras naciones y soberanías. La lucha soberanista del País Vasco y Catalán es por la burguesía liberal de dichas regiones que dicho sea de paso JAMAS fueron reinos.