jueves, 27 de septiembre de 2012

MONÁRQUICOS DE IZQUIERDA: NUEVA ACCIÓN REALISTA

Los monárquicos legitimistas franceses de Nouvelle Action Royalist se hacen eco del carlismo en su revista La Toilet nº 9.








martes, 25 de septiembre de 2012

25 DE SEPTIEMBRE: ¡TOMA EL CONGRESO!

 El parlamento o Congreso de los Diputados al estar monopolizado por el partido del gobierno, y al no permitir la participación ciudadana, siempre ha representado ser la institución de la oligarquía capitalista dominante. Históricamente, en Inglaterra, desde Guido Fawkes y la conspiración de la pólvora, que trataba de hacer valer los derechos de los católicos en igualdad de condiciones que los protestantes, hasta la ejecución del Rey Carlos I de Inglaterra, por el mismo parlamento, rey que trató de someter a la plutocracia en interés del bien público , ha demostrado ser la institución de la plutocracia burguesa en contra de los derechos del pueblo y de la Corona Legítima.

 

No es nada nuevo históricamnete hablando la idea de tomar el parlamento es muy vieja, porque de lejos nos vienen las injusticias. Hace muchos años, y siglos, en 1642-1649 hubo una guerra civil en Inglaterra, Escocia e Irlanda entre realistas partidarios de la Corona y parlamentarios, partidarios de esta última institución.

El parlamento significó el poder de representación de la oligarquía burguesa, los capitalistas, financieros y grandes terratenientes, que se habían beneficiado con el comercio de Londres y el resto de ciudades portuarias inglesas y el libre mercado. La disputa inicial era quien debía cobrar los tributos aduaneros, si el Estado representado por la Corona de los Estuardo, o el Parlamento representado por la burguesía comercial protestante.

El protestantismo había sido la excusa de los capitalistas para en realidad defender sus intereses plutócratas, y el catolicismo representaba unos valores comunitarios y una economía comunal o "socialista". El protestantismo venía a ser el egoísmo burgués y el catolicismo la defensa de unas formas de vida comunitarias.

En 1688 el parlamento, institución que representaba a la City de los negocios de Londres decidió pegarle un golpe de Estado a la Corona de Inglaterra, e hizo huir al Rey Legítimo Jacobo II de Inglaterra. Los Whigs, liberales y algunos Tories llamaron al usurpador Guillermo "III" de Inglaterra, que respetaba la declaración de derechos burguesa, que venía a imponer el sistema capitalista, la privatización y la desamortización de los bienes comunales, o de lo que quedaba de ellos.

Pero incluso ya en 1601 los católicos organizados trataron de hacer saltar el parlamento de Inglaterra, por la persecución que sufrían por parte de los protestantes. Esa persecución era la excusa para imponer el sistema burgués, la propiedad privada y e trabajo asalariado, y para ello se estableció la confiscación de bienes, tierras y propiedades comunitarias tanto de la Iglesia Católica (monasterios, orfanatos, leproserías, hospitales), como la de los municipios y comunidades locales. Los católicos ingleses tuvieron que hacer frente a estas injusticias y algunos de ellos como Guido Fawkes decidieron la llamada Conspiración de la Pólvora el día 5 de Noviembre de 1604 para volar el parlamento con todos los diputados de la cámara, exceptuando aquellos que eran proclives a defender sus reivindicaciones. Para ello trataron de avisar a los nobles y caballeros católicos para que no aparecieran por allí, lo cual alertó a los parlamentarios protestantes, dando al fin con el plan y complot.

El día 25 de Septiembre se nos ha llamado a participar en la toma del Parlamento, porque esta institución ha sido usurpada por los poderes capitalistas y el libre mercado. Es la institución de la oligarquía, no del pueblo. Y es más, la prueba misma, de que esta institución ha sido tomada por las fuerzas de la oligarquía capitalista internacional es que el gobierno del Partido Popular ha tenido que traicionar los presupuestos políticos que llevaba en la campaña electoral, que fue por lo que le votaron la gran mayoría de españoles, según nos dicen. Entonces el PP ha tenido que cambiar de estrategia, por mandato imperativo de la Unión Europea y el Capitalismo internacional. Los tenedores de deuda, los tratantes de usura, los especuladores, ya le han dicho al gobierno todo lo que tiene que hacer: incumplir su programa electoral, subir el IVA, recortes sociales, toda una política económica que nos lleva a amputar la demanda agregada, y nos lleva al empobrecimiento social de las clases medias y bajas.

Esto no lo ha querido entender el gobierno del PP. Y nos siguen diciendo que son muy patriotas y que tenemos que hacer sacrificios. Por otro lado vemos casos de corrupción, apropiaciones legales de miles de millones de euros por parte de políticos y banqueros en indemnizaciones millonarias, también hemos visto como se ha pactado la instauración de "EUROVEGAS", y como la oligarquía capitalista internacional escupe sobre el Estado del Bienestar, minando la moral de todos los habitantes y ciudadanos españoles.

Esto es una pena, pero la oligarquía capitalista con su comportamiento nos ha llevado a esta situación, y no ha querido colaborar en lo mas mínimo ante esta crisis, porque no ha dudado en expatriar sus capitales financieros, dejando tocada todavía más a la banca española, una banca que por otra parte debía de estar desde hace mucho tiempo nacionalizada e intervenida, para combatir malos usos y abusos privados de muchos de sus miembros y consejeros.

Tomar el parlamento es un símbolo. Un símbolo como lo fue en el pasado la toma de la Bastilla o el Muro de Berlín. Estos acontecimientos agradaron mucho a la oligarquía capitalista, porque sabían que con ellos establecerían sus políticas de desprotección social y recortes, con la aniquilación de gremios y sindicatos, de aranceles y protecciones, de derechos y libertades concretas darían pie a la libertad del dinero, la libertad del que tiene frente al que no tiene, la libertad plutócrata. Esto fue las revoluciones liberales burguesas y capitalistas, la imposición de la libertad para comprarlo y venderlo todo, para dar pie a la mercantilización de la vida. ¡Ya estamos y vivimos en la globalización neoliberal capitalista!. ¡Ahora somos todos y todas muy "progres" porque vivimos en la Unión Europea dentro del Euro, verdad!. Nos vendieron aquello de que para hacernos un corte de pelo en París no necesitábamos cambiar de pesetas a francos porque tenemos el euro. ¡Han ganado los liberales, los capitalistas, los financieros, mientras nosotros, por decir algo estábamos durmiendo, y nos hemos encontrado que todos ellos desde hace mucho tiempo ya habían tomado el congreso, y que ahora nos quieren hacer creer que esto es la democracia, que esto es el régimen de libertades que nos hemos dado!. Esto es una pura falacia neoliberal, y hay que acabar con toda esta idolatría del capital y de este falso sistema "democrático" que lo ha mercantilizado todo: derechos y libertades, justicia social, la monarquía, todo!!!

viernes, 21 de septiembre de 2012

LA MONARQUÍA CATALANA Y LA LEGITIMIDAD (1ª PARTE)



La historia nos ha transmitido una serie de conocimientos a través de la experiencia que supone la tradición. Donde jamás antes hubo ni existió problema, aconteció el mismo a causa de la abolición foral a partir de 1713-1714 con los Decretos de la Nueva Planta. Ello suponía la aniquilación histórica constitucional y tradicional de las libertades catalanas, que bajo ningún concepto, ni de ninguna manera defienden los separatistas y secesionistas.
El Carlismo, surgido en primer momento para defender los usos, tradiciones, costumbres y libertades de los habitantes de Catalunya y sus ciudadanos trató de plantar cara al centralismo homogenizador apoyando al candidato Austriaco, más conocido por Rey de las Españas, Conde de Barcelona y Principe de Catalunya. Y esto entre 1701-1714.
Posteriormente el Carlismo surgía para volver a defender los Fueros, Usos, Derechos y Libertades arrebatadas por la revolución burguesa capitalista de 1833, que arrasaba con el comunal de los municipios y los valores comunitarios, ya que establecía el gobierno de la propiedad privada con la aniquilación del Antiguo Régimen. Los Carlistas catalanes defenderían a partir de 1833, los derechos sucesorios de Don Carlos María Isidro de Borbón, legítimo y verdadero Conde de Barcelona y Príncipe de Catalunya.
En esta defensa que hacían los carlistas y el carlismo trataban de poner en evidencia que Catalunya, sus habitantes y ciudadanos a través de sus derechos y libertades, se había desarrollado historicamente un autogobierno verdadero por la que el “Estado Catalán” era independiente y formaba parte a la vez de la histórica y antiquísima Monarquía Hispánica o Española.
La Monarquía Catalana estaba integrada en la Monarquía Española, ya que sus monarcas eran compartidos al mismo tiempo por el resto de los habitantes y ciudadanos de las Españas Americanas y Peninsulares.
Así Catalunya, sus habitantes gozaban de la existencia de Fueros propios, Cortes propias, Tribunales de Justicia propios, Hacienda propia, moneda. Hasta el propio Solórzano Pereira (1575-1655) político y jurista madrileño afirmaba  el hecho confederal de la Monarquía Hispánica: "Los Reinos deben ser regidos y gobernados como si el Rey que los mantiene unidos fuera sólo Rey de cada uno de ellos".
Esto significa que cuando el siglo de oro español y durante los siglos XV-XVI y XVII no se había experimentado un descontento secesionista y separatista, sino más bien al contrario, y cuando ese descontento ha aparecido teniendo lugar, ha sido por los intentos de algunos políticos centralistas madrileños de imponer la homogenización y la uniformización tratando de hacer realidad su lema de “ancha es Castilla”. La situación se agravó en 1640 con la política de “Unión de Armas” del Conde-Duque de Olivares, se agravaría un poquito más, por decir algo con la abolición foral una vez ganada la guerra de sucesión por el bando borbónico de Felipe V, Duque de Anjou y Rey de las Españas, y finalmente se agravaría con la llegada del capitalismo y la revolución burguesa, donde la propiedad privada absoluta y la concentración de los recursos en pocas manos serían un hecho absoluto e indiscutible. Sólo los carlistas protestaron y se sublevaron contra tales injusticias. El Carlismo catalán es consciente de ello.
Pero tampoco hay que olvidar el interés egoísta y caciquero, el materialismo nacionalista del capitalismo y su burguesía. Pues la burguesía catalana no se salva de las acusaciones de las que es pasto en este blog toda burguesía capitalista servidora del poder del dinero, aniquiladora de las tradiciones, valores comunitarios y destructora del bien público, de la cosa pública, de la rex-pública, a la que cínicamente dice defender.
Convergencia i Unió, y el resto de fuerzas políticas amigas del nacionalismo independentista, separatista y secesionista utilizan la historia, el pasado para enarbolar los sentimientos de los ciudadanos de Catalunya. Ellos pretenden la república catalana secesionada, que rompe con todo el pasado “Español”. Si se refieren al “pasado Español” como el nacionalismo español, el centralismo y la uniformización egoísta de esa patria española, sesgada y única, a la que aclamaron todos los “patriotas españoles” enfermos de revolución francesa y jacobinismo centralista uniformizador. Entonces que rompan de inmediato con esa España traidora a sus ancestros, renegadora de su tradición confederal que fue la Monarquía Foral, una monarquía compuesta y polisinodial, una monarquía “territorial”, confederal, donde Madrid no gobernaba sobre Catalunya y Catalunya no gobernaba sobre Castilla.
Pero el separatismo y los separatistas no tienen las buenas intenciones de restaurar la Monarquía Confederal y por tanto la Monarquía Catalana, porque en su mayor parte son republicanos. Y la monarquía catalana para llevarla a cabo necesita de verdaderos monárquicos tan celosos por la defensa de los Fueros, Derechos y Libertades de los Ciudadanos del Principat de Catalunya, como defensores de la Monarquía Hispánica o Española. La Verdadera monarquía puede restablecer la paz en los corazones de los habitantes de Catalunya y reconciliarlos con España, con las Españas.

LA MONARQUÍA CATALANA Y LA LEGITIMIDAD (2ª PARTE)


El patrioterismo nacionalista egoísta, materialista y capitalista de la derecha españolista tampoco ayuda a reconcialiar a los ciuadanos de Catalunya con el resto de los ciudadanos de las Españas. Porque ellos hablan de una única España, hablan de “Reino de España”, hablan de “Estado Español”, hablan de “Nación Española”, hablan de “patria única e indivisible”. Y así todos esos derechistas, fascistas y supuestos tradicionalistas escupen sobre la tradición española del siglo de oro español que tanto dicen cínicamente admirar, cuando realmente se escandalizan de la independencia de Catalunya, de su independencia histórica, pero siempre en el seno de la Corona, en el seno de la Monarquía Española o Hispánica.
¿Y que podemos hacer aquí, cuando hemos puesto en evidencia lo equivocados que están tanto los separatistas secesionistas, como los nacionalistas españoles? Ambos son producto y herederos del egoísmo burgués capitalista, ambos son amigos de la división el botín y el reparto. Así son las derechas que nos gobiernan, amigos de los tratantes de usura, amigos de la banca y las oligarquías internacionales, que poco les importa realmente Catalunya y su monarquía histórica.
¿Qué quiere heredar Artur Más? Un territorio devastado por la crisis neoliberal capitalista. La cortina de humo nacionalista para ganar la mayoría absoluta con unas elecciones anticipadas. Un país en manos de los Usureros, con una deuda galopante. ¿Es eso lo que quiere el señor Artur Más para Catalunya? ¿También quiere un “Eurovegas” para Catalunya? ¿Es esta la moralidad de la derecha? ¿Estos son sus valores, reflexiones y ejercicios políticos para cumplir con el bienestar de los Catalanes? ¿Por qué engañan y utilizan los sentimientos históricos, los valores cristianos y Catalunya para hablar a todos de separatismo, independentista inútil?
Los carlistas tenemos una propuesta política basada en la Monarquía Confederal, porque nuestra confederación es la propia monarquía legítima institucional que debería regir, representar y defeneder a los habitantes y ciudadanos de Catalunya. Todo ello significa también y al mismo tiempo defender los derechos y libertades de los ciuaddanos de Catalunya, a través de sus Fueros propios, Cortes propias, Tribunales de Justicia propios, Hacienda propia, Gobierno propio, y Rey Legítimo propio que es Principe de Catalunya y Conde de Barcelona.
S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón es el legítimo representante histórico y dinástico de la Monarquía Catalana, y con lo cual el verdadero Conde de Barcelona y Príncipe de Catalunya. No sólo es el legítimo Príncipe para los Catalanes, sino el Rey y Señor de cada uno de los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas, ya sean las peninsulares, ya sean las americanas. Nuestra visión de “España” no es la parcelada, sesgada, egoísta, individualista, patriotera, enferma de nacionalismo español fomentador del separatismo nacionalista e independentista catalán o vasco. Las Españas son varias, plurales y diversas y en este sentido tiene que entenderse la restauración de la monarquía compuesta y polisinodial que fue y tiene que ser la Monarquía Española, representada y presidida por su legítimo representante dinástico, que es el heredero de la Dinastía Carlista, S.M.C. Don Carlos Javier II de Borbón, Rey de las Españas, Príncipe de Catalunya y Conde de Barcelona.
Cualquier formula separatista o secesionista que esté fuera de la legitimidad tradicional de la monarquía catalana, la cual está en el seno de la monarquía española tendrá el rechazo frontal de los carlistas, ya que el derecho de autodeterminación únicamente está sirviendo a una forma monopolista de entender el futuro político de Catalunya, y que pasa necesariamente por capricho de la oligarquía capitalista burguesa por la secesión de Catalunya respecto de su propia monarquía, rompiendo con la unidad dinástica y monárquica, e inventando falsas legitimidades amparándose en la historia de Catalunya.
Cualquier formula centralista, ya sea también puesta de manifiesto, como lo es el actual estado de las autonomías, que ha permitido el desorden y desasosiego de los ciudadanos de las Españas, al conformar un estado constitucional, donde existe una sóla y única constitución preminete, al servicio del capitalismo internacional y de la burguesía pratiotera españolista, que por otro lado no pone en duda la “Comunidad de Madrid”, una comunidad que jamás existió, ni tiene razón de ser, y que sólo ha servido también para colocar a la oligarquía burguesa capitalista enemiga secular de las Españas, sus tradiciones sociales, religiosas y comunitarias. Afirmar que el “Estado de las Autonomías” actual es lo mismo que la monarquía compuesta y polisinodial de los Reyes Catolicos y los Austrias es faltar a la verdad y a la legitimidad histórica. Porque la Hacienda propia permitía la recaudación de los impuestos del territorio, por y para los habitantes del lugar, y en todo caso los ciudadanos Catalans rendían cuentas ante el Conde de Barcelona, que era el Principe de Catalunya, y que era más conocido por todos como Rey de las Españas. Con esta pequeña lección de historia me gustaría que todos reflexionaramos al respecto de lo que está sucediendo en las Españas, también en la España Catalana, es decir en el Estado de Catalunya, en el Estat Català, o en el Principat de Catalunya, porque los políticos que ahora estan gobernando Catalunya representan a la derecha nacionalista, egoísta, burguesa y separatista, producto del delirio de la revolución francesa, y sus patriotas!!