sábado, 28 de julio de 2012

GREGORIO PECES-BARBA

 

Padre del Constitucionalismo burgués español y también uno de los artífices de la "segunda restauración borbónica". Peces-Barba siempre se caracterizó por su anticarlismo, sobretodo por su oposición a los hechos diferenciales existententes y vigentes en las Españas periféricas, al creerse él como otros que "ancha es Castilla". El constitucionalismo de Peces-barba era en realidad, y se ha visto, por la continuidad en el poder desde el siglo XIX de la oligarquía burguesa y plutócrata, un constitucionalismo uniformista, jacobino, homogeneizante, laicista, masón, anticristiano y liberal capitalista.

Permitir esto era sostener y pactar con la derecha burguesa y capitalista la segunda restauración borbónica al estilo Antonio Canovas del Castillo. Sin embargo este señor siempre se mostró anticlerical, no quiso reconocer nunca los Valores Cristianos que de alguna manera existen en Europa, y hizo todo lo posible por una Europa Laica y sin valores, diluida por el mercado y la globalización capitalista, ajena a las tradiciones y los valores comunitarios de los pueblos europeos, incluído el vasco y el catalán, por supuesto.

Don Gregorio me recordaba sin violencias y por su vehemencia a aquel general que venció a los carlistas y bombardeó Barcelona, Espartero, pues tenía la misma predilección que él por Catalunya y Barcelona, Vascos y Navarros. En él se desprendía su actitud jacobina centralista, y todo al final, para defender una España postrada ante los poderes económicos financieros y capitalistas. Se ha muerto este señor, no se si lo suficientemente consciente, para ver que esta españa mía, esta españa muerta, está muy lejos de la democracia que tanto se les llenaba la boca a estos padres de la constitución. ¿Qué democracia puede haber, cuando esta está secuestrada por el poder del dinero? ¿Qué capacidad de decisión democrática existe para la población, cuando es el poder capitalista y plutócrata el que manda? Menuda democracia de mierda nos han traído los padres de la constitución plutocrática y burguesa!!! Por eso le caían mal los carlistas, hablaba mal de nosotros, porque para este hombre éramos la reacción política sin más, cuando en realidad somos la expresión legítima y democrática del pueblo sin yugos capitalistas ni caciquismos oligárquicos.

Don Gregorio era enemigo de la Autogestión política y de la democracia. Era partidario como otros del lema: "Todo para el pueblo pero sin el pueblo". Aunque antifranquista, también lo fueron los carlistas, no le legitima su posición para aparecer como un democrata de toda la vida, y lo constata el haber contribuido a poner a España de rodillas frente al capital. Supuestamente muy de izquierdas, bla bla, bla y todo eso, pero en realidad ha sido amigo de la progresía plutocráta, pero no del pueblo español, y menos todavía de Vascos y Catalanes, que le recordaban que las Españas, de toda la vida, desde que nacieron eran varias, plurales y diversas, y no como él tenía en su cabeza: "una, grande y libre".

INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LONDRES: ODA AL CAPITALISMO, A LA BURGUESÍA Y A LA INDUSTRIALIZACIÓN

 Entre los burgueses y las fábricas con sus chimeneas humeantes que aparecieron en esta inauguración, me quedó claro que se trató de una Oda al Capitalismo y a la Industrialización que la burguesía inglesa impulsó a través de la City de los negocios de Londres anulando a la monarquía y al pueblo

 

Ayer Viernes, día 27 de Julio de 2012 se celebraba en Londres la inauguración de los Juegos Olímpicos. Un derroche de creatividad, de igual modo un derroche de unos cuantos millones de euros para la que está cayendo.

Los británicos, siempre tan tradicionales, con su representación, constataron su orgullo por lo que fue el Imperio Británico, y lo que dio fruto a su origen: el capitalismo, la industrialización y la burguesía que lo acometió. Todo ello se mezclaba con la ñoñería inglesa al pretender hacernos ver y creer lo grande y maravillosa que fue la etapa victoriana con sus bancos, industrias, y sus "mery popins" con sus paraguas, y las niñeras cuidando de los niños, cuando las madres burguesas se iban con las sufragistas para reivindicar los derechos de la mujer, mientras los hombres burgueses trabajaban en los bancos, en las industrias y en la bolsa.

Me vino a la mente, viendo la representación londinense, de lo orgullosos que se sienten sus piratas por su City de los Negocios, y sobretodo hubo un momento en que no sabía, si estaba viendo "El Señor de los Anillos" cuando salían los aros marillos que emulaban al proceso industrializador de la siderurgia y los altos hornos con ese color amarillo anaranjado propio de la lava de un volcán o del proceso siderurgico. Sólo les faltó decir aquello de "El mundo ha cambiado..."Un nuevo orden resurge...". Y me lo confirmó las imágenes de grandes y altas chimeneas de las fábricas por las que salía el humo victoriano.

Estan orgullosos de aquella revolución industrial que postró al mundo rural a su desaparición, y sometió a las masas campesinas al proceso irremediable de su proletarización. Es lo que tiene la City de Londres y el triunfo de la monarquía burguesa y capitalista.

Volviendo a la representación multimillonaria, que se ha realizado nada mas y nada menos que en Londres cuando los juegos olímpicos deberían jugarse en Grecia, a quienes se les ha arrancado y robado hasta eso. Fue curioso ver la entonación y canto del himno británico: "el Dios salve a la reina". Un país más monárquico al menos teóricamente no lo hay en el mundo, porque el himno, no habla de la patria, ni de la nación burguesa, aunque en la práctica sean ellos, la plutocracia quien la dirige. Los ingleses, tan protocolarios y tan educados, quieren dar una imagen de ser tan fieles a las tradiciones como a la modernidad, porque de todo aquellos que representaron, quisieron dar a entender el paso de los años y las décadas, y cómo de aquella industrialización burguesa y capitalista se llegó  los años 70 con la sociedad de consumo, eso si, todo se representaba a través de la música, pero se percibía muy bien que era una oda al capitalismo a la burguesía y a la industrialización. Muy emblemático resultó, pues entre que Londres fue de facto la cuna del capitalismo y la revolución burguesa, y por otro la premonición de los Mayas en cuanto al fin del mundo, quizás adivinemos que lo de ayer no fue más que un canto de despedida al mundo capitalista que conocemos.

Cuando se vio en la imagen televisiva a la reina usurpadora de la Corona Inglesa, la llamada por todos como Isabel "II", y el despilfarro multimillonario de tal evento, me vino a la mente que por mucho menos a María Antonieta de Francia la mataron durate el proceso revolucionario, y eso que esta reina tenía un pueblecito para ella, al estilo reality shou, porque todos los que lo habitaban eran actores o profesionales que iban allí para actuar, en el cual visitaba a un panadero, etc. Lo que pasa que los franceses no podían ver todo aquello por la tele, porque no existía. Y es que hubo una revolución en Francia y se cargaron a sus reyes, pero aquello no sirvió de nada, porque la injusticia continua. El derroche, la frivolidad y el despilfarro, algo evidente.

Isabel "II" aunque se cree muy bien asentada ignora o pretende ignorar a los parciales jacobitas. Aquellos que en su día, en el pasado del año 1689 se sublevarían contra la revolución liberal burguesa, la Gloriosa de 1688 que puso en el trono a Guillermo III de Orange, y posteriormente permitió que la Corona de Inglaterra pasara a un príncipe protestante, para que no recayera en los católicos Estuardo, que exiliados en Francia y en Italia trataron de recuperar su Corona con ayuda de sus partidarios los Jacobitas, desde 1689-1746 e incluso hasta 1780 los jacobitas trataron de levantar en armas a la población, victima del capitalismo y la opresión burguesa. La causa dinástica y monárquica legitimista era al mismo tiempo una causa nacional, en el sentido de pervivencia de valores y costumbres comunitarias de los pueblos de Irlanda, Escocia e Inglaterra, pero también era una causa social, pues rechazaban por ejemplo la instauración del banco de Inglaterra, negaban la deuda nacional o soberana que hipotecaba los ingresos futuros del país destinados para pagar deuda más intereses, y rechazaban sobretodo el proceso de aniquilación del mundo rural, pues con la industrialización y el triunfo del capitalismo, se instituyó la propiedad privada y esto convirtió en jornaleros y futuros proletarios a las masas campesinas inglesas que se vieron obligadas a trabajar en las fábricas de las ciudadades de los burgueses. Era lo que diría Tolkin en su obra. Y lo que diría Chesterton: "se me puede pedir que me quite el sombrero, pero no la cabeza", recordando a Carlos I de Inglaterra, aquel Estuardo desdichado por quien los ingleses de un modo u otro siguen siendo monárquicos hasta la médula, al rechazar la dictadura republicana de Cromwell, al menos teóricamente, porque dejaron que la monarquía estuviera gobernada por la oligarquía burguesa a través de la City plutócrata y el Parlamento sometido a esta última. Los Estuardo y sus sucesores los Witelbach, con sus partidarios jacobitas habrían hecho otro tipo de celebración, y desde luego no la habrían enfocado como una oda al capitalismo, a la burguesía y a la industrialización, porque esto representaba los derechos egoístas individuales, la propiedad privada absoluta y con todo, su deriva hasta la actual sociedad de consumo, la cual fue anulada, alienada por las fuerzas del capitalismo y olvidó sus derechos sociales y comunitarios, aquellos que venían guardados por las tradiciones inglesa, irlandesa y escocesa, tradiciones y valores comunitarios, que los jacobitas supueron mantener en el exilio y en las islas británicas. Pero ya digo, que esta representación megalómana del Imperio Británico no es más que el canto de despedida al orden burgués y capitalista. Nació en Londres, con sus piratas de la City, y los mismos le estan agradecidos por todo lo que significó el proceso de industrialización y capitalismo: el desmantelamiento del mundo rural, de las tradiciones campesinas y comunitarias, de las tierras comunales; pero morirá también, quizá con la profecía de los Mayas, el mundo tal y como lo conocemos hoy dejará de existir por la muerte, no de los seres humanos, sino del sistema económico de explotación capitalista. Es el momento de los legitimistas, es nuestro momento, ya no hay vuelta atrás!!! Pero ellos, siguen celebrándolo, como siempre!!!.

domingo, 22 de julio de 2012

TRONOVACANTISMO Y LEGITIMISMO MONÁRQUICO

S.S.M.M Don Carlos Javier y Ana María de Borbón

 

El sector tradicionalista de CT (Comunión Tradicionalista) hace un análisis del monarquismo legitimista y pone a Sixto Enrique como regente, no como hacen algunos de los partidarios de este príncipe que lo señalan como Rey Legítimo. A partir de ahí realizan una crítica feroz a los otros tradicionalistas, más bien integristas, representantes del carlismo angelizado, tronovacantista y neocatólico, es decir, a la CTC (Comunión Tradicionalista Carlista).

El tronovacantismo de la CTC es surrealista, así como esa "esperanza" en que el rey legítimo llegará, aunque no se sabe quien es. Patético!!. Un carlismo sin rey, es como una limonada sin limón, o como un PSOE sin socialismo. Pura contradicción.

Por otra parte la CT se burla del "carlismo pacifista" de la CTC. Evidentemente también se burlarán por lo mismo del PC (Partido Carlista). ¡Y es que no entiendo con esas burlas, qué pretenden los miembros de la CT; ¡quizá una nueva guerra civil!, ¡ametralladoras al poder!, prefiere sin duda la guerra al diálogo, una actitud que los aleja del mismo Cristo Jesús a quien dicen representar por sus doctrinas.

La CT se arroga a si misma un pretendido monarquismo legitimista, pero habría que ver en realidad cual sería realmente el margen de maniobra en la política de un monarca carlista. Es un monarquismo autocomplaciente, es algo así como decir: "somos más monárquicos que todos vosotros" pero habría que ver en la realidad hasta donde estarían dispuestos a defender ese monarquismo personalista, porque lo tienen muy claro con Sixto Enrique, pero cuando éste falte, ¿entonces qué?. Ese monarquismo tan cacareado, tan reburgitado, tan repetitivo, y eso que yo me considero monárquico legitimista como el que más, quizá se transforme en otra cosa, porque entonces el príncipe heredero ya no les gusta, y seguirán la doctrina tronovacantista de la CTC.

En la CT se presenta a Sixto Enrique como un príncipe tradicionalista. Quizá algunas reflexiones suyas lo sean, pero en realidad y a los hechos historicos recientes me remito, este príncipe ha estado al servicio de la extrema derecha nacional e internacional. Lo estuvo cuando el régimen de Franco o lo que quedaba de él, cuando era ministro del interior Fraga Iribarne y los servicios de inteligencia españoles, para dividir al carlismo, le propuso la "reconquista de Montejurra en 1976" de manos de las "huestes marxistas, separatistas y ateas". ¡Vaya se ve que yo soy todo esto último! ¡Pero monárquico legitimista siempre a las claras!.

Si bien, como dice el artículo de la CT al Rey no se busca, tal y como dicen en la CTC. Es cierto, el Rey legítimo puede que no sea una persona al gusto de todos, y no se puede ignorar la genealogía, ni la legitimidad política de derecho.

Ambos grupusculos CT y CTC niegan la legitimidad de ejercicio de quien fue rey legítimo de las Españas para los carlistas, es decir, de S.M.C. Don Carlos Hugo de Borbón, porque, y esto lo atribuyen así, Don Carlos no les contestó a unas cartas que le enviaron unos señores tradicionalistas a los efectos que se pronunciara sobre la defensa del lema histórico del carlismo Dios-Patria-Fueros y Rey y por tanto le llamaban la atención al entonces príncipe carlista para que reculara al tradicionalismo político en la opinión de estos señores, ignorando que Don Carlos Hugo tenía un comportamiento político mucho más tradicionalista que todos ellos juntos. El Carlismo de Don Carlos Hugo era de un tradicionalismo, podríamos decir que de "izquierdas".

Pues bien, no hay artículo alguno de Don Carlos Hugo negando el lema histórico del carlismo más bien al contrario y siempre basandose en el mismo imprimió una línea de pensamiento político más acorde a las tradiciones medievales recuperables para el presente. Lo que pasa es que el dilema sobre este asunto es ¿qué recuperamos del pasado?. Recuperamos quizá la Inquisición, quizá ¿una falsa idea sobre la unidad política de España jacobina y decimonónica o la monarquía confederal de los Reyes Católicos y la Casa de Austria?. Recuperamos la propiedad y valores comunitarios, tierras comunales, y le otorgamos a esto amplitud de miras para la defensa de "lo público", o defendemos "los avances de la economía capitalista", para congraciarnos con los sedicentes burgueses integristas católicos y puritanos, que aunque liberales y capitalistas, son muy buenos católicos porque contribuyen con la Iglesia Católica!!, verdad?.

La CT, a mi entender siempre buscó hacer de Sixto Enrique un príncipe asociado a Blas Piñar y a Fuerza Nueva, y en esa optica se defiende una España centralista con capital en Madrid, muy lejos de la idea confederal de la monarquía hispánica vinculada a la Casa de Austria y a la Casa de Borbón carlista. Y sobre la defensa de la propiedad privada y el capitalismo, no se discute ni se pone en tela de juicio el sistema, aunque se ataca el liberalismo y el neoliberalismo, nos recuerdan el paternalismo del viejo capitalismo proteccionista, de forma que tanto la CT como la CTC no critican el capitalismo en si, espero equivocarme, sino su forma liberal y neoliberal, cuando el carlismo histórico siempre criticó el capitalismo en si, porque era la causa y razón de la plutocracia burguesa en las guerras carlistas, la causa y razón por la cual la burguesía capitalista buscaba la transformación de la estructura económica de las Españas, para imponer el régimen de explotación capitalista.

Así ponen mayor empeño en la defensa de la ortodoxia católica y los valores cristianos, y quieren una sociedad cristiana católica, aunque esta sea perfectamente compatible con el sistema de explotación capitalista, tal y como ocurre en países como Polonia. ¡Pura contradicción!. Lo veremos con la absorvente presencia del mercado en estos países que renacen muy cristianos, pero donde la religión y los valores cristianos se diluyen conel paso del tiempo por los efectos de la sociedad de consumo y el capitalismo de mercado.

Volviendo al texto de CT: "Don Sixto como los auténticos monarcas tienen su propio criterio, y no ha adoptado la política por ellos deseada". Volvemos al monarquismo y a lo que representa este príncipe. Tabién Don Carlos Hugo tenía su propio criterio y como a Don Jaime III de Borbón, por considerarse socialista sincero lo condenaron y tacharon de desviacionista por comprometerse demasiado con la causa revolucionaria. Ahora, siempre es mejor tender puentes y dar amplitud de miras con una actitud de diálogo, y no utilizar la fuerza de las armas y menos contra inocentes. Es más facil empuñar las armas contra los inocentes y desarmados, pero ¿y contra los capitalistas? ¿por qué los partidarios de Sixto van a favor del movimiento neocon y los pistoleros de "la contra"?. Deberían haber reflexionado que "la contra" de los siglos XVIII y XIX no tienen nada que ver con "la contra" del XX, pues la segunda contrarrevolución busca aplastar el marxismo, y por tanto busca la institucionalización del sistema capitalista, mientras que la primera contrarrevolución busca aniquilar los intentos de imposición del sistema capitalista con el rechazo a la propiedad privada absoluta, vigencia de concejos y gremios, vigencia de trabas aduaneras, limitación fiduciaria, tasas, manufacturas reales, intervención de la Corona como poder público, representante del Estado de Antigo Régimen en la economía, defensa del Comunal de los Municipios, Fueros y Valores Cristianos que se traducian en efecto en la economía y sociedad del país guardando estructuras comunales y subyugando a la plutocracia capitalista y financiera, esto era más parecido al futuro marxismo que la defensa que han hecho de la segunda contrarrevolución, más afin esta última de los intereses capitalistas de mercado.

Son muy tradicionalistas, pero no se acuerdan de las masas carlistas de la guerra de Els Matiners en Catalunya, pues convergían en el XIX viejos absolutistas, con aquellos jóvenes que siendo carlistas tenían ideas socialistas y nacionalistas, en el sentido de dar una autarquía soberanista a Catalunya por ejemplo.

Monarquía y Democracia. Precisamente es la crítica a la actual monarquía parlamentaria la que cuestiona si no sería mejor un sistema democrático, de monarquía democrática por el cual se desarrollara la autarquía, la autogestión a nivel local, dando prioridad a lo local, a la "democracia de aldea bajo el arbol de Guernica". Y esto ha sido algo muy tradicional en el carlismo histórico y que siempre se ha reivindicado utilizando palabras y vocabulario, quizá ajeno al vocabulario carlista para dar explicación al resto, sobre lo que queremos, para que nos entiendan con lenguaje de hoy, lo triste de todo es que no haya cultura política para que nos entienedan todos.

La monarquía tradicional no es una monarquía antidemocrática, como trataron de señalar los liberales y la plutocracia burguesa capitalista, es más, a los carlistas estos últimos nos llamaron bolcheviques blancos en tiempos de don Jaime, y posteriormente a grupusculos como el de Acción Jaimista, que colaboraría con el PNV en el año 1932.

Sobre el matrimonio desigual al que hace referencia el artículo para desacreditar a S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, actual Rey de las Españas, decir en su defensa que el matrimonio desigual siempre que estuviera legitimado por su padre el Rey, dando su conformidad, queda invalidada la Pragmática de Matrimonio de Carlos III, porque esta pragmática que condena el matrimonio desigual de los príncipes herederos, y aparta a los sucesores de la sucesión al trono, quedó modificada por una pragmática del Rey Carlos IV, por la que vinculaba la vigencia de la anterior a libre designación de papá, es decir, del Rey, y que se sepa Don Carlos Hugo no estuvo en contra de la relación de su hijo con la actual reina de España Ana María de Borbón. Para mayor información al respecto la llamada también Pragmática Sanción, de 27/3/1776, promulgada por el rey Carlos III, prohíbe el uso de apellidos y armas de la Casa para aquellos cónyuges que hubieran causado la desigualdad en la pareja al contraer matrimonio con una persona real. Pero el Real Decreto de 10/4/1803, en la Novísima Recopilación, promulgado por el Rey Carlos IV, supedita todo casamiento de las personas reales y por tanto supedita la Pragmática de Carlos III de matrimonio morganático, a la expresa autorización del monarca, en su día a Carlos IV, o de los reyes sus sucesores. Así pues no tiene ningún sentido la validez que se le quiere dar a la Pragmática de Carlos III por parte de los partidarios de Sixto Enrique para desacreditar el matrimonio de Don Carlos Javier y Ana María de Borbón, ya que no tienen en cuenta el Real Decreto de 10/4/1803 de la Novísima Recopilación.

Si bien es ridículo el carlismo sin rey de la CTC, también lo es el Carlismo de la CT al pretender anular y limitar el monarquismo legitimista a la persona, en su caso de Sixto Enrique, porque de acuerdo a su análisis monárquico, a la muerte de Sixto Enrique entrarán en una deriva de contradicciones, porque Sixto no tiene descendientes reconocidos y legítimos, con lo cual la línea monárquica de estos monárquicos aparentemente empedernidos queda en la nada. Agunos de ellos jugarán al tronovacantismo propio de la CTC Neocatólica.

La CTC desprende neocatolicismo integrista al estilo nocedaliano, y por eso esgrime tronovacantismo, mientras que la CT desprende un tradicionalismo integrista y aparentemente ortodoxo, debido a su proximidad a los grupos ultras de la extrema derecha, para los cuales España es una, grande y libre. Desprenden así autoritarismo y un aparente respeto integral por la persona real, o por la Familia Real. Desacreditando a Don Carlos Javier no conseguirán hacernos tragar su monarquismo legitimista, pues como todo el mundo sabe, después de Don Sixto Enrique, para ellos, no habrá nada y tendrán que aceptar un tronovacantismo a la fuerza.

Por otro lado el Rey de las Españas es el Rey de todos los Españoles y no puede ser que a todos caiga bien el Rey. Lo importante de la persona real, es que sea buen Cristiano y buen Católico, pero ello no puede implicar que todos los Españoles tengan que ser a la fuerza católicos, de ninguna de las maneras, y sólo lo serán por convicción en la Fe o en la Razón, y si no les entra por activa o por pasiva se les deja estar. No opinan así los más integristas y recalcitrantes, enemigos de las libertades y el pluralismo político. Esto último no lo han asumido. El pluralismo político en si no es negativo, lo negativo es cuando las fuerzas plutócratas se hacen con los resortes de algunos partidos políticos e instituciones para cargar contra el pueblo exigiendo la burguesía el liderazgo de la política afín a sus intereses económicos, para garantizarse el cobro de las inversiones y la devolución de la deuda crediticia y soberana, hipotecando los ingresos futuros de todos los españoles.

El Partido Carlista se declara accidentalista en la forma de gobierno, no obstante reconoce que en caso de optar las Españas por una forma de gobierno monárquica, ésta tendría que estar representada por la Familia Real Legítima, es decir los Borbones de la Dinastía Carlista, y por eso se dice que en el Carlismo pesa más el fenómeno dinástico que monárquico, aunque yo soy monárquico legitimista.

Los intentos de tronovacantismo en la CTC o republicanismo en el PC son algo innovadores y poco tienen que ver con el carlismo, pues es más propio de una lectura de la legitimidad de ejercicio extrema que la lleva a la deriva de un monarquismo bizantino: pondremos como rey a quien nosotros queramos, y eso vulnera el principio de legitimidad dinástica histórica.

En el caso de la CT, parece agrupar un sentimiento monárquico tradicionalista lejano al neocatolicismo integrista de la CTC, más partidaria de un carlismo sin rey, porque dicen ellos, el rey ya vendrá como si lo sacaran de la chistera.

Lo que si ha quedado claro es una cosa, y es que el monarquismo legitimista en el carlismo, para la gran mayoría de los carlistas es accesorio, como un elemento decorativo, porque detrás esconden un republicanismo de facto, y un reconocimiento sentimental a la Familia Real, pero que según interpreto, no va más allá de una defensa del principio monárquico legitimista, donde el Rey es una figura que ejerce un poder efectivo, ejecutivo y judicial, porque para muchos que lo malinterpretan traería a colación el absolutismo y el despotismo real.

Pero ya he hablado en otras ocasiones sobre el despotismo y absolutismo parlamentario actual que trabaja por y para la plutocracia neoliberal capitalista, y para frenar esto último, no basta con reconocer y practicar la democracia de aldea bajo el arbol de Guernica, porque necesitamos de una institución supranacional que proteja a las democracias locales, a las republicas locales y territoriales, para que ponga coto efectivo y subyugue al poder del dinero, y esa institución es la monarquía carlista representada por la persona del Rey Legítimo, y en este caso lo sería S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, el príncipe prudente, que prefiere crear adhesiones y no crear más odios y divisiones.

jueves, 19 de julio de 2012

LA TRADICIÓN FRENTE AL SISTEMA CAPITALISTA

 

 

La actual crisis del sistema capitalista está removiendo las conciencias, de cómo se ha llegado a esta situación en la cual la democracia, si es que ha existeido alguna vez, ha sido completamente secuestrada por el poder del dinero, siendo la capacidad ciudadana nula para poder enfrentarse a los numerosos desafueros sufridos y que estan por llegar.

Si alguna vez nos engañaron, fue cuando nos hablaron de las luchas entre los absolutistas y los liberales, presentando a los primeros como reaccionarios, autoritarios y carcas, y a los segundos como progresistas y modernos, amantes y amigos de la revolución y la libertad.

Hasta la cinematografía del presente ha tratado de poner en su sitio a los liberales, a los instauradores del sistema capitalista en el mundo, y ha replanteado el discurso, siendo la causa de los indios legítima y buena frente a los vaqueros estadounidenses que les arrebataban sus territorios. Sin ir más lejos tenemos la película de Tom Cruise, "El Último Samurai", en la cual un antiguo soldado norteamericano de alta graduación lleva al Japón nuevas armas, municiones y uniformes, para levantar un ejército moderno de inspiración capitalista que logre sofocar la rebelión de los samurais. ¡Que bonita película!, piensan muchos. La mayoría de quienes la han visto se sienten atraidos por la cultura, los valores y los ideales que defendían los samurais, sus costumbres colectivas y comunitarias basadas en la tradición y el arraigo y vinculación a la tierra, al territorio. Se trata de un enfrentamiento entre la tradición socialista-feudal contra la revolución liberal burguesa Meigi que trata de imponer a sangre y fuego el sistema económico de explotación capitalista.

Para todos los que piensen que aquello fue la respuesta particular de los nipones aferrados a sus tradiciones socialistas y comunitarias frente a la entromisión burguesa extranjera, me gustaría reflexionaran al respecto de lo que significó la Guerra del Opio en el Imperio Chino en el siglo XIX, representadas en películas como la de "55 días en Pekin", donde las fuerzas armadas de países extranjeros capitalistas del XIX como lo eran Francia, España, Inglaterra, EEUU,.. entrarían en China a imponerles el capitalismo.

Y ya en Occidente, a ver si no es verdad que tuvo lugar las luchas en el siglo XVII y XVIII en Gran Bretaña entre los Jacobitas y el gobierno capitalista legal y oficial de Londres, manejado por la City de los negocios. Posteriormente a finales del XVIII y durante todo el XIX en Francia también hubo un enfrentamiento entre los realistas y monárquicos franceses contra la revolución burguesa y capitalista, si no observad y analizad bien el movimiento de los Chouans de la Bretaña y la Vendee. Y en el caso Portugués la lucha entre absolutistas y liberales no tiene parangón, pues los partidarios de Don Miguel I de Portugal defenderán las tradiciones autóctonas del pueblo portugués frente a los negocios capitalistas y financieros de los partidarios del liberalismo y sistema capitalista, apoyados por la Francia de Luís Felipe de Orleans el rey burgués, y la Inglaterra que tiempo atrás ya se había vendido al poder capitalista en el año 1688 con el derrocamiento del último Estuardo Jacobo II de Inglaterra. Y que me dicen de las luchas en las Españas entre los parciales carlistas y los liberales. Los primeros defensores de la monarquía tradicional, paraguas protector de las tradiciones sociales y comunitarias muy arraigadas en el mundo rural y en algunas capitales. Lo paradójico y contradictorio es que si bien la gran mayoría de los ciudadanos, depende de como se les presente y se les venda la Causa Legitimista, la apoyarán o no, de acuerdo a lo aquí expuesto. Prácticamente todos van con los Samurais, son los feudales, los absolutistas nipones del periodo Tokugawa, aquellos que se resisten a la entromisión del poder del dinero y el capitalismo. Ellos entienden de honor, de valor, de virtud... Los contrarios trabajarían por la mercantilización de la vida, por el sistema capitalista que venimos padeciendo.

Aquellos pueblos partidarios de las tradiciones sociales y comunitarias vinculados a la tierra, no sabrían explicarse muy bien, porque no dominaban las letras, ellos no creían en las leyes y cuerpos legislativos complejos y estructurados. Aquellas gentes eran mucho más  virtuosas y honorables. No necesitaban crear leyes para respetar la naturaleza, pues ya lo hacían bajo derecho consuetudinario, no necesitaban de los mercados y privatizaciones de compañías capitalistas nacionales y extranjeras, no eran comunistas, ni anarquistas, aunque se les podría considerar como a tales, no eran conservadores aunque eran fervientes monárquicos y religiosos, pero lo que no eran, eran adoradores del sistema económico capitalista que sus enemigos trataban de imponer a sangre y fuego, y por eso en todos los casos y en todos los frentes los jacobitas, los legitimistas franceses, los miguelistas portugueses, los carlistas españoles, los legitimistas chinos, los samurais japoneses perdieron en su lucha contra el sistema capitalista. 

Ellos representaban a los "rebeldes primitivos" que se enfrentaron al sistema capitalista burgués porque el mismo quería imponer la mercantilización de la vida. Representan los movimientos contestatarios "pre-capitalistas", con el merito que esto tiene, al formar parte de las resistencias a priori contra el capitalismo burgués.

Los socialistas oficiales, los comunistas y los anarquistas formarían parte de las resistencias contra el sistema capitalista una vez conocidos sus efectos privatizadores y liberalizadores. Una vez conocidos los mismos, entonces es cuando tiene lugar la formación del movimiento obrero como respuesta a posteriori o postcapitalista. Compartimos pues la crítica y la denuncia frente a los mercaderes y a su yugo capitalista, formando así parte del movimiento anticapitalista.

sábado, 14 de julio de 2012

‘Escúchame un poquito’ Carta a Andrea Fabra.




Me llamo Ana, tengo 27 años, soy de izquierdas, ahora convencida, antes por descarte; y soy tan española como tú. Por suerte hasta hace muy poco tiempo la vida me ha sido fácil, sencilla, sólo he tenido que dejarme llevar, siempre valorando que la oportunidad de ser yo, me la brindaban, generosamente, mis padres.
Mis padres, como muchos otros de su generación, sacrificaron sus ansias de saber por el trabajo. Una labor constante y esforzada, desde muy temprana edad,  que permitió que, tanto mis hermanos como yo,  hayamos podido aprender a elegir y,  en consecuencia, a esforzarnos para tratar de conseguir nuestros objetivos en la vida con alta tolerancia a la frustración, pero sobre todo a tener una actitud crítica desde el respeto hacia los demás.
Pertenezco a esa generación perdida, esa generación que todo lo ha tenido fácil. Esa generación tan útil, por otro lado, para algunos Gobiernos que con nosotros, como conejillos de Indias, han trasteado sistemas tan importantes como el educativo, arriesgándose a errar gravemente y a convertir al futuro potencial en ‘nuevos analfabetos’. Pero ni con esas lo han conseguido.
Somos lo que nos esforzamos en ser, pero somos también lo que los Gobiernos nos dejan ser. En este sentido, generaciones como la mía y las inmediatamente anteriores y posteriores hemos tenido la oportunidad de formarnos, de elegir un campo de estudio, de interactuar con otras culturas cursando estudios en el extranjero, hemos tenido la oportunidad de crecer culturalmente desde la diferencia. Aprendiendo a que ‘lo normal’ para nosotros es una cosa, pero que hay muchas maneras de vivir ‘normales’ e incluso mejores a la nuestra y no nos hemos quejado.
No nos hemos quejado porque, a Dios gracias, no hemos tenido que deslomarnos en conseguir lo que tenemos gracias al sudor de nuestras familias. Abuelos, abuelas, madres, padres que saben muy bien lo que es NO TENER NADA y tener que darlo todo a su gente para prosperar, con todo lo que eso conlleva.
En este punto, yo me pregunto ¿QUÉ SE NOS PIDE A ESTA GENERACIÓN ‘PERDIDA’ SINO TRATAR DE PROSPERAR APROVECHANDO LA OPORTUNIDAD QUE TENEMOS DE PROYECTAR LO QUE HEMOS ELEGIDO PARA PROGRESAR COMO PERSONAS AUTÓNOMAS, INDEPENDIENTES, LIBRES Y CON VISTAS AL FUTURO? Se nos debería pedir esfuerzo, como debe ser. Esfuerzo en nuestros trabajos para seguir creciendo como personas y como profesionales. Pero es que, querida Fabra, NO HAY TRABAJO. Y no sólo no hay trabajo, si no que hemos trabajado GRATIS durante mucho tiempo y NO NOS SIRVE DE NADA. Y si nos sirve, nos reemplazan en seguida haciendo uso de contratos basura que nos tiran a la puta calle sin derecho a prestación, y si la hay, nos la rebajan. Y claro, estamos en el paro y nos tenemos que joder, porque no está en nuestra mano cambiar las cosas, así uno a uno. Pero de ahí a que NOS JODAMOS, como deseo de una persona de dudosa dignidad y cuestionable valía personal y profesional, va un tramo contundente. Como la vida misma.
Y, ¿sabes lo que pasa con estos comportamientos irrespetuosos, barriobajeros y lamentables? Pues que, ‘señora’ Fabra… nos hacen pensar. A otra cosa no nos han enseñado, pero a pensar sí. Y se nos da de rechupete.
Pensamos que esto se parece mucho a esa etapa en la que vivían nuestros abuelos en la que no había oportunidades para nadie. Ni para el que trabaja porque no hay trabajo, ni para el que quiere estudiar, porque sin trabajo no hay quien lo pague. Pero con una diferencia abismal. Nos han hecho creer que podíamos comprar nuestro estilo de vida, y ahora lo tenemos enfrente de nuestras narices y no lo podemos catar. Como perros con collar, Andrea, por eso estamos que mordemos!!!
 Y sí, estamos en el paro, tratando de conseguir tener vida propia y aspirando tan sólo, con toda la formación que tenemos, a tener un sitio donde dormir, pagarlo religiosamente y poder llegar a fin de mes sin depender de nadie. Yo creo que no son grandes expectativas. Es lo mínimo imprescindible. Y sobre todo, es un pensamiento GLOBAL y REAL; no me lo he inventado yo.
Por todo esto Andrea, que no te conocía, pero ahora sí, y mira que lo lamento, te recomiendo, en nombre de mucha gente, que no hables desde un escaño del Congreso como representante de los ciudadanos de esa manera. Porque quizá antes NADA te quitara el sueño, ya que vivirás como querrás y mejor, pero ahora vas a tener que buscar la manera de dormir cada noche tranquila, si tienes algo de dignidad, pensando que con tu comentario no sólo has herido muchísimo a la mayor parte de la Sociedad, sino que ¡NOS HAS DESPERTADO! Y nuestro malestar por tus palabras se está convirtiendo en un efecto rebote que hará que TÚ, TU GOBIERNO Y LOS BAILADORES de VUESTRO MAMBO agachéis la cabeza y os vayáis a esa isla desierta que yo tengo diseñada para impresentables, por la puerta de delante, o por la de atrás.
Qué desafortunada tu reacción, maja. Si la misma rabia la canalizaras para trabajar… ¡menos te reluciría el tinte que llevas puesto!
Hasta siempre!
PD: Nunca olvides que a ti te hemos puesto nosotros ahí… Quizá podamos mover ficha.

viernes, 13 de julio de 2012

¡¡¡Y QUE SE JODAN LOS LIBERALES!!!

  "De tal palo, tal astilla"

La hija de Carlos Fabra, Andrea Fabra ha señalado después de las votaciones sobre la subida del IVA en el Congreso de los Diputados, camara que no representa a los ciudadanos españoles, ya que muchos se arrepienten de haber votado a un partido, y a un gobierno que les ha condenado al paro y los ha dejado sin trabajo, porque vamos a ver, muchos ciudadanos tras las elecciones votaron su despido del trabajo. Si señor, votaron su despido al votar al Partido Popular. Y la respuesta no era votar por el PSOE, partido que ya estaba totalmente quemado. La ignorancia política de los ciudadanos españoles es total respecto a la hora de votar, y desgraciadamente muchos votaron el día de las últimas elecciones generales su despido del trabajo a la hora de apostar por el Partido Popular. 

La respuesta de Andrea Fabra deja clara la opinión de esta "chica", que me gustaría saber que ha estudiado para estar donde está porque parece ser que está por papá Fabra, que sabemos de sobra los casos de corrupción urbanística que las autoridades liberales han dejado prescribir para no imputar, y no incriminar a papá Fabra. En fin que la respuesta no ha sido la más adecuada, y en el caso que hubiera que fastidiar o joder a alguien sería a ella, y a todos los liberales, por dejar en paro a más de cinco millones de personas y condenarlos además a ellos y al resto a pagar un IVA mayor, que pasa del 8% al 10% y del 18% al 21%.

Ese ¡que se jodan! seguramente, lo habrá meditado en casa con papá, para posteriormente decirlo como una sinvergüenza y tras el micrófono en el Congreso de los Diputados. Pero la respuesta es clara que se joda ella y todos los liberales, por sus medidas despiadadas y represivas.

¡¡¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!!! ¡¡¡¡ABAJO LOS LIBERALES!!! ¡¡¡VIVA EL CARLISMO!!! ¡¡¡VIVA EL REY LEGÍTIMO DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN!!!

EL CAPITALISMO, LOS RECORTES SOCIALES Y LA REVOLUCIÓN FRANCESA 1789

 


La toma de la Bastilla por algunos miembros del pueblo de París fue ejemplo de cómo la burguesía capitalista utilizó al pueblo como ariete contra el símbolo de la monarquía francesa, representado por esta fortaleza. El poder absoluto de la Corona también fue considerado por muchos como la garantía de los débiles frente a la plutocracia capitalista, por ello la burguesía no dudaría en transformar la monarquía absoluta en una monarquía capitalista, al servicio de los intereses de su casta y no del pueblo. Por otro lado el desmantelamiento del sistema de antiguo régimen dejó al campesinado y a las clases más humildes e el más absoluto desamparo, pues la propiedad privada capitalista sólo beneficiaría a las clases pudientes, dejando aniquilada la propiedad compartida del derecho consuetudinario, a pesar del esfuerzo de los jacobinos por defender la propiedad de la tierra para los campesinos.


La revolución francesa de 1789 y las que le seguirían fueron burguesas y capitalistas. Con la toma de la Bastilla el 14 de Julio de 1789 algunos parisinos celebrarían la caída del Antiguo Régimen. La monarquía francesa, antiguo baluarte de los derechos y libertades de los franceses, se había deteriorado a lo largo de los siglos XVII y XVIII por aceptar el liberalismo económico como principio en las relaciones comerciales y financieras. El rechazo al sistema mercantilista, por proteccionista e intervencionista, había llevado al poder a los liberales fisiócratas. Éstos últimos, si bien daban importancia, que la tiene, a los recursos naturales y a la actividad agraria, como la única capaz de dar excedente en la economía, habían desarrollado una teoría de liberalismo económico que garantizaba la propiedad privada latifundista e pocas manos, el rechazo frontal al intervencionismo de la Corona en la economía, y por tanto partidarios de la iniciativa y competencia privada en lugar de la pública estatal representada por la monarquía francesa.

En el antiguo reino de Francia de la época de Luís XVI de Bourbon, todavía había regiones enteras donde sus habitantes legislaban y se autogobernaban, sobretodo en las zonas del ducado de Bretaña, en Borgoña y en el país del Languedoc, la antigua ocitania. Así la Francia monárquica era federalista, porque la Corona de Francia vertebraba al reino de forma federal, bajo un abigarrado y complejo mapa de condados, ducados y principados, cuyo representante máximo era la institución de la Corona. En aquella época todos los franceses tenían por Rey a Louis XVI pero no todos hablaban francés, debido a ese federalismo historico que representaba aquella monarquía.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII la monarquía francesa se había apoyado en el sector agropecuario, y por ello destacaba la agricultura, frente al comercio y las finanzas que querían potenciar los liberales. Con los recursos de la agricultura el Reino de Francia fue capaz de crear un excedente suficiente para ponerlo al servicio de la monarquía subyugando al poder creciente de la plutocracia. La idea principal era impedir lo que había ocurrido en Inglaterra, es decir, impedir que la plutocracia burguesa capitalista asaltara la institución de la Corona para imponer el liberalismo económico, el sistema capitalista, la libre competencia, el dinamismo económico, la inestabilidad financiera, la especulación comercial, la eliminación de trabas, controles y reducciones al comercio y las finanzas, y sobretodo impedir que los tratantes de usura con Nicolas Fouquet a la cabeza intentaran prestar dinero a las arcas públicas por encima del 5% de interés, porque dejar a la plutocracia burguesa gobernar, significaria dejar gobernar a los tratantes de usura, y ello equivalía al establecimiento de un Banco Nacional, al reconocimiento de la Deuda Pública o Soberana, y por tanto equivalía a hipotecar los ingresos futuros del Estado Monárquico, que en lugar de satisfacer las distintas partidas presupuestarias irían a pagar unos crecientes intereses generados por la Deuda Nacional.

Por mucho que la derecha burguesa quiera negarlo, al hacer hincapié en la racionalización sobre que no se debe gastar más de lo que se tiene, y por tanto que los ingresos públicos deben ser siempre iguales o superiores a los gastos públicos del Estado, lo cierto es que no se lo creen ni ellos, porque el sistema capitalista existe precisamente por los adelantos monetarios liquidos que la plutocracia capitalista ofrece a los gobernantes para afrontar los gastos en un momento determinado, pero a cambio, esa misma plutocracia chantagea al Estado, obligando a este a hipotecar los ingresos futuros para destinarlos al pago de la Deuda pública o soberana.

La Corona de Francia se había propuesto ser el ariete de la plutocracia burguesa, mientras que la Corona de Inglaterra, una vez destronados los Esturado del trono, se convirtió en una institución al servicio de la casta capitalista, y nunca más al servicio del pueblo de Inglaterra, y si al servicio de la burguesía liberal que impondría el capitalismo en todo el mundo bajo la supremacía del Banco de Inglaterra y la City de Londres.

Con estos antecedentes es fácil comprender lo que fue la revolución francesa, una revolución burguesa que dio finalmente el poder a la plutocracia capitalista de la misma forma que había ocurrido en 1688 en Gran Bretaña. Dejando a parte que ciertas demandas igualitarias y de derechos para los campesinos eran realmente legítimas porque responden al lema de la tierra para quien la trabaja, los derechos del hombre y del ciudadano iban a imponer cosas como la disolución de la sociedad y vida comunitaria, la institucionalización del capitalismo, la propiedad privada, así como unos pretendidos derechos individuales, abrigados por una supuesta libertad de pensamiento y la libertad de comercio. Esto se extendería por toda Europa y el mundo entero, con las revoluciones de las guerras de independencia de los países hispanoaméricanos, y ya hemos visto todos, a quien dio el poder político y económico, sino a la plutocracia burguesa y capitalista. Esto es señores el liberalismo, que tanto se admira y hacen gala en el Partido Popular heredero de ese mismo liberalismo del que hacía gala Antonio Canóvas del Castillo, un liberal conservador del siglo XIX que simpatizó con la revolución gloriosa de 1868, última revolución burguesa, por la cual la historiografía progresista considerará a la burguesía como una clase progresista porque se enfrentaba a las instituciones del antiguo régimen en las Españas.

La ignorancia de todos aquellos que se ponen al lado de la revolución burguesa, sea Inglesa, Francesa, Española o Americana, deberían saber, que aquellas revoluciones dieron el poder a la plutocracia capitalista, es decir, a todos aquellos que aniquilaron el antiguo régimen, y con todo ello aniquilaron derechos y garantías sociales consuetudinarias, para imponer el liberalismo, el capitalismo y la privatización.

Las medidas actuales de la subida del IVA en España por parte de los liberales conservadores (Partido Popular) nos recuerdan a los impuestos de "los consumos" que grababan la demanda de bienes y alimentos necesarios para vivir, castigando con ello a las clases más humildes. ¡Hay que recuerdos nos produce la historia! ¡Se vuelve a repetir la inclemencia conservadora!. Ni más ni menos que producirá como decían los progresistas de la época, el hundimiento de la Demanda Agregada, y es que ya se sabe que los liberales pasan de leer a Keynes, porque sólo saben hablar de recortes sociales, salariales y de subidas de impuestos, que afectan sobretodo a los ciudadanos que tenemos menos rentas, a los parados a los que dicen que quieren ayudar, ¡jajajaja!. Y es que sin darnos cuenta hemos vuelto al siglo XIX en España.

La revolución francesa llevó a la desaparición de la monarquía en Francia porque esta institución finalmente no le plantó cara a la plutocracia burguesa y capitalista, ya que esta clase capitalista con sus medidas de política económica defendía provocaría el descontento e inestabilidad popular con el incremento del precio del trigo. Eso es lo que tiene la liberalización, que te habla primero de una competecia teórica para en la realidad encontrarte con la subida del precio de los alimentos. Eso el o que tiene el liberalismo económico, que te habla que todos tenemos los mismos derechos, pero que en realidad sólo unos pocos, los que tienen dinero pueden campar a sus anchas comprando las tierras comunales de los municipios desamortizadas o privatizadas, bienes y propiedades públicas vendidas al mejor postor. ¡Esto es lo que fue la revolución burguesa!

Los monárquicos legitimistas se dieron cuenta de estos desafueros que provocaba la revolución burguesa y por eso la combatieron también. Es cierto que combatían por la vuelta del orden antiguo, sin embargo hoy estamos muy lejos de aquel antiguo orden, y que es importante tratar de entender cuales son los propblemas de hoy, compararlos con los del ayer, y darle solución inspirándonos en la tradición que combatía la revolución burguesa. Y en esto irremediablemente nos damos la mano con la izquierda. A pesar de su pretedido anticlericalismo y antimonarquismo, es comprensible que la izquierda haya mamado este pensamiento laicista y republicano, para combatir a una religión y una iglesia que está con el poder capitalista y no está con Dios, y para combatir una monarquía burguesa y capitalista que está con los opresores y no dando cobertura y protección a los oprimidos. Por eso surgió el Carlismo, como paraguas protector a los "pequeños de España" frente a los "grandes de España".

La lucha no es Cristianismo si o cristianismo no; monarquismo si o monarquismo no. No es la república frente a la monarquía para que la institución republicana sea igual de servidora a la plutocracia capitalista, como lo es la república alemana, griega, italiana o estadounidense por poner ejemplos. Tampoco es señalar a los Católicos como si fuesemos culpables, cuando sabemos que unos pocos utilizan la religión para enriquecerse, y otros la utilizan para combatirnos a los Cristianos, tal y como hacen los laicistas.

Son precisamente los laicistas y los "valores" laicistas los que surgieron tras la revolución francesa, porque la religión hipnotiza y mantiene a la plebe en la ignorancia, pero esto la izquierda laicista no se lo puede reprochar hoy a la religión, sino al propio sistema capitalista y a todo el ocio generado por la sociedad de consumo, que si bien parece ser moderna, abierta y progresista, es en realidad cerrada, egoísta, materialista y superficial, más fascista que a quienes nos acusan como tal.

 

La caída del muro de Berlín en 1989 significó el triunfo aplastante del pensamiento económico del sistema neoliberal capitalista, y con ello daría comienzo un proceso de desarticulación y desmantelamiento del Estado de Bienestar, eliminendo las coberturas y garantías sociales, primando la competencia, la iniciativa privada, la flexibilización laboral y salarial, los recortes sociales, la lucha contra la inflación, la liberalización, las nuevas desamortizaciones o privatizaciones. La escuela de Chicago con Friedman, los gobernantes Margaret Thacher y Reagan junto a S.S. Papa Juan Pablo II serían los dirigentes y responsables de la triple alianza, que se vinculaban contra el enemigo común comunista enarbolando los derechos individuales y la propiedad privada capitalista. Estos supuestos "derechos capitalistas" ya hemos visto todos en qué lugar han dejado a la religión católica, y a los trabajadores de todo el mundo, pues sólo han contribuído a la mercantilización de la vida, a la disolución de los valores que tanto dicen defender la Iglesia Católica y la derecha política y todo ello en beneficio del sistema económico capitalista y la plutocracia burguesa.

La revolución francesa trajo los conceptos de izquierda y derecha. Jacobinos, Girondinos y Fuldenses,  los primeros republicanos, los segundos monárquicos, pero todos ellos partidarios al fin de un sistema económico capitalista. Ese pareció fue aquello de señalar el principio y el comienzo del fin de la historia, cuando la caída del Muro de Berlín en 1989. El supuesto fin de la historia es que la izquierda y la derecha aunque distintas habían pactado aceptando el arbitraje del sistema capitalista. Y este sistema los enguyó a ambos, haciendo sucumbir a la socialdemocracia y a los cristianodemócratas, y ¿por qué? pues por liberales y capitalistas, por hablarnos de una falsa democracia, en la cual quien tiene dinero es quien hace las reglas, la cual ha mantenido durante años en la más absoluta ignorancia a todos los ciudadanos de nuestro país porque los ha mantenido inmersos en la sociedad de ocio y consumo, con un brindis de despotismo ilustrado del "todo para el pueblo pero sin el pueblo".

Los opositores a la revolución burguesa y capitalista han sido los llamados por la historiografía oficial como "los contrarrevolucionarios". Nada que ver con "la contra neocon" partidaria del sistema capitalista, todo lo contrario. Los movimientos contrarrevolucionarios del siglo XVIII y XIX, aunque denominados por algunos como "ultras" y "reaccionarios" en realidad tenían mucho de antiburgués y anticapitalista, no sólo porque pudieran estar dirigidos por algunos curas y nobles venidos a menos, sino porque eran enemigos de la instauración de un banco central, negaban el reconocimiento de la deuda pública, estaban en contra de los impuestos y querían grabar a los ricos, es decir a los liberales, a la plutocracia capitalista. Los "contrarrevolucionarios" eran el pueblo mismo, campesinos, artesanos, jornaleros, gentes empobrecidas con la instauración del capitalismo, el liberalismo y la propiedad privada. Los "contrarrevolucionarios" de los siglos XVIII y XIX ya fueran jacobitas, realistas, miguelistas o carlistas tenían muy claro que el enemigo a abatir era el liberalismo económico que había sido engendrado por el sistema capitalista, engendrado a su vez por la religión y revolución protestante de los siglos XVI y XVII, y esto ha significado el triunfo de las revoluciones liberales burguesas que han dado el gobierno bajo golpes de estado, a la plutocracia burguesa capitalista.

El fin de la historia para los capitalistas es el inicio y el nuevo comienzo y resurgir de la nuestra. Pues inspirados por la justicia legitimista de aquellos movimientos "contrarrevolucionarios" trataremos de dar la batalla y luchar contra las injusticias que han provocado los liberales con su revolución capitalista. Devolver al campo de la política el dominio sobre la economía, y no al revés, hacer que la economía esté bajo las decisiones públicas, y que la intervención estatal sobre la economía sea un hecho. Hacer que la Corona ponga freno a los capitalistas y los reduzca a lo que tienen que ser, y no a lo que son hoy, un monstruo de siete cabezas engendrado por la revolución con tanto poder, que hoy ya no sabemos como enfrentarnos a ella.

 Respecto a los partidarios del sistema capitalista hoy estan encuadrados en la derecha y la extrema derecha, y lo encontramos en el movimiento neocon, el tea party, y los grupos mediáticos, influidos por el capitalismo y una religiosidad al estilo Opus Dei, Legionarios de Cristo, los Kikos, en fin toda una parnafernalia que pretende legitimar el sistema capitalista, el liberalismo y la propiedad privada. Representa lo que para este blog simbolizan los denominados: conservadores, ya que conservan aquello que sus antepasados ideológicos robaron durante los años y siglos de revolución capitalista. A esto último se opone el carlismo, como a los recortes sociales y al sistema capitalista surgido de las revoluciones Inglesa de 1688 y Francesa de 1789, y a la globalización neoliberal derivada de aquellas.

domingo, 8 de julio de 2012

¡¡¡AUPA LAS REIVINDICACIONES DE LOS MINEROS!!! ¡¡¡NO A LOS RECORTES SOCIALES, NO AL CAPITALISMO!!!

 

 Hemos visto todos el enorme desprecio que sienten los defensores del liberalismo económico por el sector estratégico de la minería y el carbón españoles. Su argumento falaz es que no puede haber diferencias entre los trabajadores de los sectores productivos españoles, que no puede haber privilegios para unos y injusticias para otros, que no están justificadas las movilizaciones de los mineros, que si eso también lo hicieran otros trabajadores como los de la construcción, etc pues que no tendría sentido el pretender seguir estando subvencionados con dinero público, dinero de todos para beneficiar a unos pocos. Estos son los argumentos de los liberales, argumentos que se escuchan en las facultades de economía, y que estan en boca de periodistas de la derecha. Sin embargo estos "patriotas", estos "españoles", olvidan que el sector de la minería y el carbón es estratégico para la economía española, aunque sus yacimientos tengan unos rendimientos decrecientes de escala y la calidad del mismo sea mediocre.

Aquí lo que está en juego son las comarcas y regiones históricas del interior, del antiguo Reino de León, como las del Bierzo, y las del Principado de Asturias. El ministro Soria, el doble de Jose María Aznar, pretende de un plumazo aniquilar la minería española. Menudos "patriotas" estan hechos, cuando para ellos es más barato importar energía extranjera. Es el liberalismo económico, que no mira por la autosubsistencia y el autoabastecimiento energético, es decir la capacidad real de las Españas por tener un autoabastecimiento integral energético, que esté compuesto tanto de las renovables como del carbón y otras de forma proporcionada. Para el liberalismo económico y para sus defensores, la derecha conservadora, como si el sector energético español dependiera de una compañía privada del exterior, y toda esa energía fuera derivada de las plantas nuclerares. ¡¡Luego tratan de dar lecciones de españolismo, cuando son ellos los primeros en vender a las Españas al mejor postor!!.

Estan muy justificadas las reclamaciones y reivindicaciones de los mineros Asturianos, Aragoneses y Leoneses. Ellos nos han dado a todos una gran lección de como se tiene que actuar en estos casos, porque para los liberales y la derecha conservadora solo existen buenas palabras, lo politicamente correcto, para después seguir robando, haciendo lo que les da la gana. Los fondos europeos que iban destinados a los mineros españoles y que dejaban en funcionamiento las explotaciones hasta el 2018, al parecer ya se los han gastado los "señores de Madrid", como ha pasado con el dinero de las desaladoras, y el dinero del fondo social europeo. La malversación de fondos gubernamental ha sido por lo que se ve, total y desmedida. Eso si, no han tenido reparo en ir ayudar a sus amigos los banqueros.

Para más decepción, si ya la cosa está que arde, y los ánimos enaltecidos, no tienen la delicadeza, que mandar a los pueblos mineros a los cuerpos de seguridad del Estado Español, para completar la guerra que está teniendo lugar en las comarcas afectadas. La policía y cuerpos del Estado que cargan con tanta contundencia y eficacia mirasen simplemente el hecho de que ellos mismos fueran a quedarse en paro, como los mineros, estoy completamente seguro, se unirían a los grupos de mineros sublevados en rebelión contra la injusticia del liberalismo económico. Así que sobran policias en las cuencas  y pueblos mineros y falta la presencia del ministro Soria, al menos para dar la cara y muestre una actitud dialogante. Actitud que no muestra.  


Por ello desde este blog quiero manifestar públicamente mi apoyo y
solidaridad al sector de la minería y a sus familias, en estos duros momentos en que están en juego no solo miles de puestos de trabajo, sino la supervivencia de una cultura y una forma de vida, basada en la unión, el esfuerzo, el trabajo y el compañerismo. Y más al recordar que la persona de Don Carlos Hugo de Borbón Parma, quien fue Rey de las Españas para los parciales carlistas, estuvo en la mina del Sotón en Asturias, compartiendo momentos de trabajo con los mineros de aquel entonces sin que ellos supieran que se trataba de un príncipe de la Casa de Borbón, y cuando después de un tiempo se reveló la identidad de aquel estudiante-minero, los mineros de aquella mina, muchos de ellos comunistas, anarquistas y algunos socialistas, tomaron partido por la causa carlista, o al menos por el príncipe minero Don Carlos Hugo de Borbón.

El recorte brutal en la minería española de más del 60% implicará el hundimiento de las comarcas y regiones históricas del interior, porque depeneden de manera indirecta de la presencia de los mineros. Lo que no han entendido los liberales es que mayores recortes implican un aumento del paro, y un aumento del paro implica a su vez una disminución del consumo, y por tanto una caída de la demanda agregada, y ello a su vez implica recesión y estancamiento de la economía española.

Tampoco pueden pretender estos liberales una "reconversión del capital humano" ya que los mineros sólo saben realizar sus tareas y labores profesionales, muchos de ellos afectados por enfermedades y dolores propios de sus trabajos. Es una desconsideración y una falta de humanidad lo que demuestran los liberales y la derecha conservadora. Y es lógico cuando se mueven por los argumentos de la economía positiva, la competitividad, la eficiencia, el economicismo y el pragmatismo anglosajón, es decir, su afirmación de: "Es lo que hay";"Así son las cosas". Son pues, los conservadores de las injusticias, estos liberales, que merecerían estar todos en paro, en la misma situación en la que quieren dejar a los mineros, a los profesores, etc.

 

sábado, 7 de julio de 2012

El Duque de Monmouth, Jabobo II de Inglaterra y el Sistema económico de explotación capitalista

 Para entender la instauración del sistema capitalista en el mundo, hay que entender las revoluciones liberales burguesas que tuvieron lugar en Inglaterra, al amparo primero de la revolución religiosa protestante de Enrique VIII e Isabel I, y posteriormente con la revolución de Cromwell, la decapitación de Carlos I de Inglaterra, y la revolución de 1688 que puso en el exilio a Jacobo II de Inglaterra. Sería reducionista y pretencioso hablar del conflicto civil inglés como la lucha entre los absolutistas y liberales del siglo XVII, tratando de poner como "los malos" a los absolutistas, y "los buenos" a los liberales. Esto es lo que ha hecho la historiografía oficial. La lucha entre católicos y protestantes era en realidad una lucha económica, a ver quienes se quedaban con la propiedad privada del Comunal de los Municipios, las tierras comunales de la Iglesia Católica y de los Campesinos, de los monasterios, leproserías horfanatos, etc. De un lado estaba el mundo rural, y de otro el poder plutócrata y financiero de la City de Londres, centro de los negocios, que manipulaba e instrumentalizaba el parlamento. Sus miembros trabajarían por sus negocios lucrativos, jamás por el pueblo de Inglaterra, pero el cinismo, la hipocresía y la falsedad pasó a ser referente mundial en la historiografía oficial. La prosperidad económica ocasionó una profunda crisis moral y un enfriamiento hacia la religión. Según Montesquieu, "el dinero es aquí soberanamente estimado y poco el honor y la virtud. Después de los Estuardo la corte de Inglaterra se convertiría en una taberna de ladrones, y la City, el centro de los negocios financieros y comerciales, en centro de piratas y bandidos. El triunfo del sistema capitalista no es más que la legalización comercial de la piratería, y la City se convertiría en el espejo de todo el mundo, que a galope de la libertad individual y la propiedad privada absoluta harían triunfar la industrialización y nuestra sociedad de consumo capitalista. Monmouth, cual Guillermo III de Orange, ambos personajes oscuros de la historia, trabajarían para el triunfo del sistema capitalista y la libertad burguesa. Ese triunfo que supone la vigencia del sistema económico de explotación capitalista comienza a ser puesto en tela de juicio y en evidencia por parte de los partidos políticos de izquierda minoritarios. Las críticas compartidas que se vierten contra el sistema capitalista son al mismo tiempo la venganza histórica de los legitimistas. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frio, y el legitimismo monárquico está esperando de nuevo su momento: apartar del poder a quienes lo usurpan desde hace siglos. La plutocracia y el capitalismo son sus objetivos.

 

 El Duque de Monmouth

El comportamiento político de este príncipe llevó a Jacobo II de Inglaterra a apoyarse en el sector duro de algunos consejeros reales que eran de un catolicismo intransigente. La Rebelión de Monmouth, fue claramente protestante, y se apoyaba en la City de Londres, cuna del sistema económico capitalista. La revolución protestante en Inglaterra tiene un origen claramente económico: poner las tierras comunales y de la Iglesia Católica de Monasterios, Horfanatos, etc en manos de los nuevos ricos comerciantes, mercaderes y financieros, que anteriormente ya habían colaborado con Enrique VIII, Isabel I y Oliver Cromwell, para aplastar el comunal, y el mundo rural, y hacer de Inglaterra un país industrial. Estos capitalistas son el origen de la revolución Inglesa de 1642-1649, y serán los futuros revolucionarios que en 1688 con la Glorioso Revolución mandarían al exilio a Jacobo II de Inglaterra.
Nunca me cayó bien Monmouth. Aunque hijo natural de Carlos II, fue un traidor a la Corona Legítima de Inglaterra, y al Rey Jacobo II su tio, quien lamentablemente y finalmente en lugar de proseguir con la política de libertad religiosa tolerante con todas las creencias de sus subditos, decidió apoyarse en el sector integrista católico para realizar una severa represión, que está sublimada y envenenada en los libros de la historiografía oficial al objeto de dejar en mal lugar al Rey Jacobo II de Inglaterra. Tras el fracaso de la revbelión de Monmouth, Jacobo II Stuart desconfiaría de sus subditos protestantes. Estos a su vez utilizaban el poder del dinero que emanaba de la City de Londres para subyugar el poder soberano de la Corona de Inglaterra. 

 Jacobo II de Inglaterra

La Corona de Inglaterra representada por los Estuardo, y concretamente por Jacobo II significaba las garantías comunales y municipales, las libertades comunitarias y campesinas de los labradores y el mundo rural, frente a la agresión del poder capitalista e industrial que despertaba en las ciudades bajo la religión protestante. Ser católico y protestante en Inglaterra significaba, o estar con las libertades comunitarias y una especie de socialismo tradicionalista basado en las limitaciones que el poder de la Corona imponía a la plutocracia del reino frente a la libertad individual, que significaba el derecho de los ricos a la propiedad privada absoluta, apoyada en el proceso de industrialización capitalista, y en el triunfo de la plutocracia burguesa de la City sobre la Corona de Inglaterra. La ejecución de Carlos I de Inglaterra, y el exilio de su hijo Jacobo II son un símbolo en realidad: es el triunfo del sistema económico capitalista y la plutocracia burguesa sobre la Corona y los derechos del pueblo que esta última institución defendía. El deber del Rey era sujetar a los ricos en interés de todos, es decir subyugar a la plutocracia capitalista en interés de la rex-publica. Prueba de ello fue la decapitación de Carlos y el exilio de su hijo Jacobo II, y paradójicamente, la hipotetica subida al trono de Monmouth se encuentra clarificada y ejemplarizada con la subida del usurpador Guillermo "III" de Orange, rey de Inglaterra por la gracia del Capitalismo de la City de Londres y su plutocracia burguesa. Curiosamente quiero resaltar que el Catolicismo Inglés tenía tintes socialistas y comunitarios basados en la tradición histórica frente al protestantismo que era individualista, egoísta y sobretodo de origen capitalista, basado en la propiedad privada absoluta y los "derechos individuales".

Si para la historiografía oficial los tories eran los conservadores y los whigs los progresistas, sería recomendable una relectura sobre ambos partidos y sus características políticas, económicas y sociales, ya que a los whigs (liberales) jamás les importó el bienestar del pueblo de Inglaterra, aunque trataran de utilizar el nombre del mismo para aniquilar los derechos soberanos de la institución de la Corona. Institución que por cierto, limitaba y subyugaba al poder del dinero y a los negocios de esos liberales.

Por ello, los tories eran en realidad los tradicionalistas y los whigs los conservadores. Los primeros, mantenedores de las prerrogativas y derechos de la Corona de Inglaterra, y los segundos, los conservadores de los bienes robados al Comunal de los Municipios, a los Labradores y a la Iglesia Católica. Los Tories eran partidarios del mundo rural y las tradiciones comunitarias, y los whigs eran los defensores de la propiedad privada y los derechos individuales, es decir del capitalismo plutócrata burgués. Dista mucho por tanto llamarles progresistas a los whigs, que en realidad eran liberales, defensores del liberalismo económico y la propiedad privada absoluta. Lo curioso es como se dividió el partido tory y como algunos de ellos aceptaron el capitalismo liberal burgués, origen del actual sistema económico capitalista. La otra parte del partido Tory, la que siguió fiel a la tradición legitimista, fueron llamados Jacobitas, partidarios de los Estuardo, y los antiguos Tories, defensores de la Corona y las libertades de los pueblos frente a la plutocracia neoliberal capitalista. De aquella división surgió el Partido Jacobita, movimiento legitimista, que trataba de devolver a los pueblos escocés, inglés e irlandés las legitimas libertades, frente a la City de Londres y a su Capitalismo protestante.
En Francia pasaría algo parecido más tarde con los Legitimistas y los Orleanistas, y en España con los Carlistas y Liberales. La historia se repite, y encontramos príncipes traidores como el Duque de Monmouth, que con tal de ser rey de Inglaterra se efrentó a su tio Jacobo II. Fue instrumentalizado por los mismos de siempre, por las fuerzas del capitalismo y el poder del dinero. Eso si, la historiografía oficial dirá otra cosa, al pretender Jacobo la restauración del absolutismo monárquico en contra de las "libertades individuales" y los derechos civiles. Paradójicamente ha quedado demostrado para que han servido dichos derechos, para amparar al poder capitalista, para que este secuestre a la democracia, para que sean los tratantes de usura los verdaderos gobernantes de los países, subyugando a todas las instituciones, supuestamente democráticas, al poder capitalista. La farsa de los liberales ha quedado desenmascarada, su libertad sesgada, era en realidad, la libertad del capital, del poder del dinero, la libertad burguesa, no las libertades de los pueblos, sino la condicionada al capital.

lunes, 2 de julio de 2012

LA SELECCIÓN ESPAÑOLA GANA LA EUROCOPA 2012

"Representación de los tercios españoles durante la batalla de Rocroi, la cruz de Borgoña era la antigua bandera de la monarquía española durante los siglos XVI y XVII"

Cierto paralelismo acontece entre la selección española y los antiguos tercios españoles de los siglos XVI y XVII, y entre la vida económica, política y social de aquellos siglos respecto a nuestra actualidad. 

España apunta maneras de ser el "alumno cateto" de la clase que saca buenas notas el religión y deporte, pero muy malas en el resto de asignaturas. Parece que es algo muy tradicional, de lo que no nos hemos desprendido. 

El triunfo de la selección española puede que nos de una alegría, pero no soluciona nuestros problemas reales, porque seguimos igual de mal, con cinco millones de parados, recortes sociales, ajustes, reestructuraciones, flexibilizaciones salariales y horarias, privatizaciones y contracción de la economía española, que sólo apuesta por el turismo barato y servicios. Y en esto último hemos ido a peor, respecto a los siglos mencionados arriba. 


"Alegría de los jugadores españoles tras el triunfo de la Eurocopa2012 en el día de nuestro señor 01/07/2012, para la gloria de España, su monarquía y la plutocracia capitalista que nos dirige y gobierna"

Los jugadores españoles de "la roja", veremos donde declaran su capital conseguido tras la Eurocopa 2012, porque es importante saber donde tributan sus "salarios", y si realmente somos iguales todos los ciudadanos españoles tal y como nos cuentan diariamente, o por lo que parece esos capitales también salen fuera de España, como en el caso de los banqueros y "grandes" empresarios, estimulados por sus amigos los tratantes de usura. Porque en cuanto a desigualdad se refiere, por mucho menos que esto, unos cuantos revolucionarios franceses mandaron cortar la cabeza a sus reyes.

Ahora el gobierno español aprovechará la euforia, para emprender las "nuevas reformas" incrementando el IVA de los alimentos, tal como hacían en el XIX los gobiernos moderados y conservadores al implantar los impuestos sobre los consumos, empobrecían así a los ciudadanos españoles, y lógicamente reducían y mermaban el crecimiento de la economía española.

El triunfo de la selección española es un hito que pasará a la historia como pasaron los tercios españoles y la monarquía hispánica a la que servían. Eran los tiempos del Imperio Español, cuando en las Españas jamás se ponía el sol. Aquello se convertiría en un mito para alabanzas en el presente de glorias pasadas.

Hoy sigue hasta los representantes legales de la monarquía española, que no legítimos, cuya representación histórica recae en la familia Borbón Parma, se comportan de la misma manera que aquellos Austrias mayores y menores, que desde Carlos I a Carlos II llenaron de glorias militares a las Españas, a España, pero que aquellos triunfos no redundarían en nada, tal como pasa con el deporte español, por mucha "marca españa" que se quiera vender, la prima de riesgo seguirá por las nubes ya que la economía española no es productiva, sino especulativa, y está en manos de los tratantes de usura. Felipe y Juan Carlos quieren pegarse a la selección española de fútbol para ver si se le pega algo de "triunfo" a esta monarquía parlamentaria, guinda del neoliberalismo capitalista instaurado por la plutocracia burguesa en España. 


"Quizá nos estemos hundiendo, pero con la música de los grandes, esto mismo le ocurrió al Imperio Español, el hundimiento como el del Titanic"

En el pasado eran las glorias de los tercios españoles, y sus triunfos en el campo de batalla glorificaban las conquistas de la Casa de Austria y a la Monarquía Hispánica. En el presente las glorias de la selección española de futbol y sus triunfos en el terreno de juego tratan de glorificar la "marca España", para bien de la casta política, la plutocracia capitalista y a la monarquía parlamentaria. Siendo así más de lo mismo. Tratando de mantener a todos los ciudadanos en la más absoluta ignorancia. Lo cual no quiere decir que no me alegre del triunfo español, todo lo contrario, pero sin olvidar en ningún momento los problemas por los que atravesamos y la importancia de solventarlos sin que signifique la merma de los derechos y garantías sociales conseguidos en el pasado, y que en el presente se nos están arrebatando hasta límites insospechados, y como coartada utilizan la crisis capitalista, para amedrentar y someter a todos los trabajadores y ciudadanos de las Españas. Y a todo esto el carlismo se opone, con S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón a la cabeza. 

Si por otra parte, todos los que salieron a celebrar el triunfo de la selección española, y por tanto, y tanta emoción, el triunfo de España, salieran también a la calle a defender con la misma vehemencia y entusiasmo los derechos y garantías sociales frente a los recortes, las reestructuraqciones, las privatizaciones, las indemnizaciones multimillonarias, las malversaciones de dinero público, la transferencia de dinero público a la Banca, el copago sanitario, la precariedad educativa, las intervenciones europeas, la soberanía de la banca y las multinacionales, la devaluación brutal de nuestra mal denominada democracia; entonces, otro gallo cantaría y me sentiría muy orgulloso de ser Español y de mis compatriotas, y podríamos corear aquello de "yo soy español, español, español" con verdadero entusiasmo.

De otro modo, todo queda en saco roto, en una euforia pasajera, pues son energías estupendas que bien canalizadas podrían llevar a una gran protesta social que cambiase las cosas. Demostrar ese orgullo de sentirse español, cuando por otro lado nuestra economía está por los suelos, así como nuestra dignidad porque nos vendemos y nos postramos ante el poder del dinero y su plutocracia capitalista que nos gobierna realmente, usurpando el nombre del pueblo y de la democracia, y no nos queremos dar cuenta sino celebrar goles y que los políticos nos saquen de esta; entonces solo podremos decir aquello de "yo soy español, español, tontorrón..."