jueves, 14 de junio de 2012

¡YA HAN INTERVENIDO A ESPAÑA!: LA UE PERMITE LA INTERVENCIÓN CON 100.000.000.000 €

 

¡Qué no nos engañen otra vez!. No es ni línea de crédito, ni  que ahora los plutócratas europeos son buenos con nosotros, con España. No, no para nada señor Rajoy y seguidores del PP. Nos acaban de imponer un préstamo por cojones a España entera, no sólo a la Banca española, como nos quieren hacer creer. Pero vamos a ver, la Banca española trabaja con la gente de nuestro país, por tanto es para terminar de sacarle el pringue a las familias, pequeñas y medianas empresas y al sector público, para ya tratar de desmantelarlo completamente.

Con estos cien mil millones de euros, la plutocracia europea, o lo que es lo mismo, los tratantes de usura, se han asegurado que España tenga que hipotecar sus ingresos futuros, que podían ir destinados a educación, a sanidad, innovación, tecnología y desarrollo, ahora tendrán que ir destinados abonar los intereses de la "deuda soberana" a los tratantes de usura. Si es que nos quieren vender que Rajoy ha presionado mucho a los plutócratas europeos para que nos den cien mil millones de euros, sólo a los bancos, claro que si!!. No se lo creen ni ellos y esto nos va a afectar negativamente a todos. Bueno no, a todos no, porque la burguesía plutocrata mantiene su poder adquisitivo a costa de enviar al paro a cinco millones de españoles. Ellos no querían compartir la crisis, hubiera bastado con devaluar la moneda, pero no quieren los maniáticos de la inflación. Al menos permitía atender a los pagos, aunque subiera el precio de algunos productos. Los maniáticos de la inflación, los plutócratas, y los tratantes de usura nos impusieron la moneda única, ya que nos hacían atractivo el poder ir a hacernos un corte de pelo en París, sin tener que cambiar de moneda. ¡Que chulo!, ¡me apunto a esa estupidez!. Esto es lo que ha ocurrido con España, que necesitaría devaluar su moneda, pero no puede, y el gobierno ya vemos que es capaz de reconocer y legalizar a los mafiosos, con tal de sacar dinero.

La existencia de la libre circulación de capitales internacionales impuesta por los neoliberales a través de las instituciones financieras y comerciales internacionales, han permitido el saqueo de la Banca privada "española", y ello ha favorecido que señores dueños de cantidades monetarias como podría ser 500.000.000 € han ido sacando el dinero porque desconfían del "sistema financiero español". Es que la libre circulación de capitales financieros tenía que estar prohibida y no haber existido jamás, porque esta misma regla tiene la doble cara que estamos sufriendo en las Españas, a parte que es terriblemente injusta, porque no hay nada más cobarde y huidizo que el dinero. Y es que cuando llegó la crisis en 2008 tendrían que haber hecho corralazos a los grandes plutócratas para impedirles la retirada de su dinero, ya que al final, es muy posible que nos realicen un corralito a nosostros, las clases medias-bajas que estamos en el abismo de la proletarización o peor aun en el empobrecimiento de la mendicidad. Y esto será dentro de un año quizá, porque claro los 100.000.000.000 € habrá que devolverlos y si la Banca privada no tiene el dinero suficiente, pues habrá que "tomarlo prestado" obligatoriamente de las cuentas de los trabajadores y las familias españolas que no tienen más que algunos ahorros y sus nóminas mensuales, que por supuesto, en este caso, no se las dejarán cobrar, para poder mantenerse durante el mes.


AMNISTÍA FISCAL: EL DIEZMO DE LAS MAFIAS

 

El PP (partido popular) ha promovido una última "azaña": legitimar el dinero de las mafias y el narcotráfico. Si, si, con la nueva aplicación fiscal, permite el blanqueo de dinero procedente de donde sea, y al objeto, los dueños de ese dinero negro, que lo tendrán en bolsas de basura, o vete tu a saber donde, tan sólo pagando el 10% de la cantidad que se desea poner en circulación legal, pueden blanquear su dinero legalmente muy facilmente.

Parece que mientras el resto tenemos que tributar y declarar nuestra renta con el programa PADRE de la Agencia Tributaria. Se premia a las mafias de todo tipo con el nuevo programa fiscal de "PUTA MADRE", como dirían por ahí.

Pobres víctimas de las mafias!. Porque nuestra sociedad hipocrita, egoísta y capitalista las condena a la miseria moral, y los estigmatiza injustamente. Sea el caso por ejemplo de las prostitutas. ¡Nadie condena a las mafias, sino a las chicas!, nadie condena a las mafias, sino a los drogadictos, nadie condena a las mafias, sino a los inmigrantes "ilegales"... Además de estigmatizados por la sociedad, tan sólo las mafias y los mafiosos salen adelante con esta medida económica-fiscal del gobierno del Partido Popular, que facilita un "efecto llamada" a los capitales financieros nacionales e internacionales derivados de actividades ilícitas. ¡Si señor!, ¡claro que si!. Todo ello viene de la mano de un partido, el PP, que se dice conservador de los valores y principios morales, porque teoricamente se apoya en personas y gentes Cristianas Católicas, que la verdad, no sé exactamente que pensarán de todo esto. Pero la medida moral no puede ser permitir el blanqueo del capital derivado de actividades mafiosas.

Por otro lado aquí es donde comienza la indignidad del sistema capitalista en su vertiente neoliberal. Esa manía económica de imponer la independencia del Banco Central respecto del poder político, bajo la excusa de la inflación, solo se traduce en este caso en una soberana hipocresía económica. Ya no es sólo una hipocresía moral sino económica, porque si lo que pretendían estos neoliberales, era el control de la inflación, no lo tedremos por el "efecto llamada" de la "ley de amnistía fiscal" o mejor dicho ley que permite el blanqueo de capitales financieros siempre y cuando Hacienda cobre el diezmo, que ha sacado en funcionamiento este gobierno del PP. Y luego nos querrán dar lecciones de moral y terrorismo. No hay mayor acto terrorista que la de permitir el blanqueo de capitales de actividades ilegales. Pero ellos salen con la excusa que es para que la abuela ponga en circulación ese dinero que guardaba bajo el colchón.

martes, 5 de junio de 2012

LIBERALISMO ECONÓMICO POLÍTICO Y SOCIAL

 

 Estas son las dimensiones del liberalismo. Nació al principio, con la existencia de la propiedad privada absoluta, la acumulación capitalista, dando lugar al libre comercio y a la libre circulación de capitales financieros, y todo ello en el seno del Antiguo Régimen, hasta que la burguesía capitalista decidió pegarle el puntapié a aquel modelo semifeudal que había desarrollado un modelo mercantilista en el XVII y un modelo fisiocrata en el XVIII.

Una vez asentados los "derechos básicos y fundamentales" de la plutocracia burguesa capitalista con la Revolución Liberal Burguesa: ¿"libertad de expresión"?, propiedad privada absoluta, libertad de comercio. Caerían todos los regimenes autoritarios y monarquías feudales. También caerían las estructuras campesinas y comunales que venían existiendo desde el medievo.

Los regimes absolutistas de la restauración, promovida por la Santa Alianza, en toda la Cristiandad Europea, durante el XIX, restablecieron el boato y las tradiciones monárquicas de Antiguo Régimen, aceptando el nuevo modelo económico que era el sistema capitalista, ajeno al pensamiento tradicionalista. Así el liberalismo económico se infiltró en las instituciones de Antiguo Régimen con el poder del dinero. Aquellas instituciones cayeron finalmente ante el yugo capitalista de la plutocracia burguesa.

El golpe mortal vendría dado por el desequilibrio presupuestario y la crisis económica del sistema de antiguo régimen no se hizo esperar. La plutocracia burguesa reclamaba, no sólo el poder económico que detentaba, sino que exigía participación plena en la vida política del país. Con la entrada de la casta burguesa en la política se impondría finalmente el liberalismo político, que en realidad era un modelo de falsa democracia porque los parlamentarios tenían acceso por sufragio censitario, y estaban al servicio de los intereses privados y capitalistas, cuando cinicamente decían hablar en nombre del pueblo.

El modelo del liberalismo exige por un lado la competitividad extrema, heredera de la esclavitud, y por otro apoya sus ganacias especulativas en un modelo de fuerte incertidumbre. Ahí tenemos los mercados y su sistema finaciero completamente desregulado. El liberalismo y su plutocracia burguesa claman por la NO intervención de los poderes públicos en la economía. Y ya en el pasado se enfrentaron contra la monarquía para obligar a los reyes y al reino a aceptar el funcionamiento capitalista.

Así el liberalismo económico y político se dan la mano, porque los banqueros y la casta plutócrata son al mismo tiempo políticos que estan al servicio de los intereses privados y capitalistas, y no son defensores de los derechos del pueblo.

La fuerte competitividad que introduce el modelo capitalista a través del liberalismo económico da lugar a que impongan sus reglas y leyes los tramposos, los piratas y los usureros, que cinicamente se amparan en una justicia que tiene una venda en la cara y que por tanto no ve los desafueros que comete la casta capitalista y su sálvese quien pueda.

Sobretodo el liberalismo crea un fuerte desarraigo social en las personas que lo sufren diariamente, porque el liberalismo crea una sensación de incertidumbre permanente, ya que no hay nada seguro. Se trata de un sistema de elección permanente donde hay una competencia feroz, y todos los que intentan participar en esas reglas del sistema tienen que estar a la altura, de lo contrario quedan excluidos y eliminados. La socialdemocracia se contentó con exigir algunas garantías para aquellos agentes económicos que no pudieran estar a la altura, sin embargo ello no ha servido de nada. Lo estamos viendo, porque al final, la ley de la selva es la ley del más fuerte, pero no es la ley del más justo.

Del liberalismo económico pasamos al liberalismo político y por tanto irremediablemente pasamos al liberalismo social, donde queda reflejada en la sociedad los "valores" del mercado y desterrados para siempre los verdaderos valores cristianos. Las personas se tratan como mercancía, somos productos, no personas, porque el sistema capitalista con su liberalismo económico influyó sobre la sociedad imponiendo sus reglas y su visión economicista del mundo, imponiendo la mercantilización de la vida. Por muy libres que se digan mis compatriotas y ciudadanos europeos, en realidad no lo son tanto, porque todo está en función del poder del dinero. Si no tienes dinero no eres libre, y ahí se acaba la libertad que tanto pregona el sistema capitalista y su liberalismo burgués.

Asistimos impasibles a la disolución social. Nuestra sociedad está hecha a imagen y semejanza del capitalismo y como tal así nos tratamos los seres humanos en el mundo occidental. 

La deriva que significa el liberalismo social, causa de los otros dos liberalismos, responde al capitalismo responsable de la destrucción de la estabilidad. Schumpeter hablaba de la destrucción creadora del sistema capitalista, el problema es que su liberalismo fomenta los cambios continuamente y no da lugar a ningún tipo de estabilidad, porque es un sistema antinatural, basado en el dinamismo egoísta de unos pocos y no en un dinamismo colectivo consensuado.

El sistema capitalista y el liberalismo burgués han dado prioridad a las libertades individuales, aplastando con ello las libertades colectivas de los pueblos.

De un sistema dinámico y competitivo, sólo podemos esperar incertidumbre y especulación, y con ello la máxima ganacia privada para unos pocos, mientras la gran mayoría de los ciudadamos caemos en el empobrecimiento económico, social y moral. Todo ello lo tenemos gracias al liberalismo económico, hoy más conocido con el nombre de neoliberalismo.

Antiguamente había unas mínimas garantías, y por eso nos han dicho, a nosotros los jóvenes, que si estudias y te preparas tendrás un puesto de trabajo seguro. Para el liberalismo no existe nada seguro, porque todo hay que ganárselo. El problema es que la mayoría de los jovenes, consideramos que ya nos lo hemos más que ganado, si atendieran al curriculum vitae de la gran mayoría, de todos, aun así siguen parados.

Todos aquellos que pusieron sus esperanzas en el sector privado, ¡porque iban a ganar más, que en el público!. Miran hoy con envidia a los funcionarios que tienen un salario fijo mensual. El liberalismo nos vendió el ganar más, más facilmente, a través de las ventajas especulativas del sistema económico capitalista.

El liberalismo y el capitalismo te vende la idea que tu puedes ser uno de ellos y ganar mucho dinero. Pura falacia, pura mentira, ya lo estan viendo.

Y ahora en el día a día de la gente. Si vamos a los dramas sociales que se estan dando y va dedicado a todos aquellos que responsabilizan a otros de la extinción de la FAMILIA TRADICIONAL.

¿Por qué no hay parejas jóvenes que esten dispuestas a realizar un compromiso bajo las formas y sentido tradicionales? Pues porque existe el liberalismo. Ya lo decían en el pasado: "El liberalismo es pecado". Estamos asistiendo a que es mucho peor que pecado, es incertidumbre, competencia desleal y absoluta. Lo he analizado antes. El liberalismo favorece la "libertad de elección permanente" y ello sólo puede favorecer un dinamismo absoluto y jamás la estabilidad. La estabilidad debe partir de una garantía laboral, y por tanto de un puesto de trabajo fijo. Así como nos trata el empresariado de este país, del mismo modo se trata "en el terreno afectivo" a toda la sociedad. El liberalismo promueve el esfuerzo del "Usar y Tirar". Ahora me interesas, después no. El empresario te contrata, rindes un 200% y luego te despide. Lo mismo ocurre en las relaciones personales. Te despiden también. Se llama liberalismo. Desde el siglo XIX ocurría en el terrerno económico, pero cada vez es más acuciante y más desagradable en el terreno social. El liberalismo social es perverso. Sólo queda sumarse al él, para no ser excluido. Conozco parejas que se han roto, por "monotonía". Suena a excusa. Cada pareja es un mundo, pero la consecuencia del liberalismo económico y político deviene en liberalismo social, y este último es responsable junto a los otros dos de todas las calamidades sociales por las incertidumbres, las especulaciones, la fuerte competitividad, la propiedad privada,...

Así, ¿de qué sirve darlo todo si luego te pegarán la patada? Y esta pregunta vale para toda la sociedad. Caemos en el desaliento, en el desarraigo social, en la banalización del amor y las relaciones personales. El trasfondo de todo esto se llama capitalismo. No entiende de sentimientos, es frio y calculador y sólo va en beneficio propio. Por tanto, ¿cómo vamos a trabajar por un sistema que nos niega estabilidad y garantías profesionales para poder constituir una familia tradicional?. ¿Cómo vamos a trabajar por el empresario que te contrata, o por la pareja que tenemos al lado si te va a pegar la patada, porque no estas a la altura de lo que te exige el sistema capitalista?

Al fallar la economía, el sustento familiar, el dinero que hay en casa, se cae todo. Y esta es la verdad, por muchos valores que nos quieran vender unos y otros. Si no tienes recursos, en este mundo no eres nadie. Se impusieron las "libertades individuales del capitalismo" prostituyendo toda nuestra sociedad.

domingo, 3 de junio de 2012

¿QUÉ ES LA HOMOSEXUALIDAD?

 

 El matrimonio es la "Unión entre Diferentes", es decir entre una mujer y un hombre. La homosexualidad es la "Unión entre Iguales", entre personas del mismo sexo

Ante la postura más o menos oficial de algunos Jerarcas de la Iglesia Católica, hay que dejar claro que no podemos aceptar de ninguna manera el hecho de dejar de lado a todas las personas homosexuales, condenándolas como se está haciendo al infierno.

Frente a la actitud sectaria de pretender ver en la homosexualidad un comportamiento antinatural, comportamiento que yo no comparto, pero al que quiero invitar a la reflexión a todos aquellos que tan alegremente afirman entenderlo como algo antinatural, debiendo entonces meditar de ¿por qué entonces existen homosexuales tanto en seres humanos como en el resto de animales?

La Iglesia Católica entiende que la única vía natural existente para la procreación es la unión natural entre un hombre y una mujer, a la que se ha venido a llamar matrimonio.

Todos los medios artificiales existentes para la procreación son más o menos aceptados en la sociedad, pero son medios artificiales y no naturales, por tanto medios antinaturales de procreación, que nadie pone en duda en nuestra sociedad.

Pero es que nadie de la Jerarquía Eclesiástica se ha parado a pensar que el Planeta Tierra y la propia naturaleza tiene vías alternativas para controlar de forma natural el exceso poblacional, o el número de habitantes en el Planeta.

Si todos nos pusiéramos a procrear, entonces, el crecimiento poblacional de seres humanos sería exponencial, frente al crecimiento moderado de los alimentos, y como decía Malthus, tan sólo la falta de alimentos volvería a poner en equilibrio el número pobalcional de seres humanos de acuerdo al consumo de subsistencia o autoabastecimiento. Malthus señalaba a los anticonceptivos y al vicio para frenar el número de la población mundial.

Pero nadie se ha parado a pensar que la propia naturaleza para autocontrolar el crecimiento de la población mundial ha desarrollado historicamente el comportamiento homosexual como algo natural para este mismo fin: limitar el crecimiento poblacional de forma natural.

Existen pues dos posibilidades naturales: una hace referencia a la procreación con la unión entre un hombre y una mujer (heterosexualidad); la otra hace referencia a la limitación o restricción poblacional (homosexualidad), o lo que viene a ser la "Unión entre Iguales". La "Unión entre Diferentes" se ha llamado Matrimonio, y ha favorecido la procreación y con ello también la complicación del crecimiento exponencial de la población mundial, cuando los recursos del Planeta son limitados, es por tanto una irresponsabilidad diezmar dichos recursos, y por ello se atienden a políticas que racionalizan el control de la natalidad. Sin embargo la política de control de natalidad no deja de ser algo artificial, con los anticonceptivos, aunque muy necesaria, es algo que no es natural.

La "Unión entre Iguales" es la unión homosexual, y se la ha nombrado Matrimonio para igualarla en derechos a la anterior. Sin embargo la "Unión entre Iguales" no es Matrimonio, para algunos cristianos. Hoy día está aceptado socialmente que las personas puedan contraer Matrimonio, conforme a la legalidad vigente, pues ese ha sido el sentir de la población homosexual hasta ahora discriminada, y por ello nos sumamos contra la homofobia.

La "Unión entre Iguales" es la vía que tiene la propia naturaleza para controlar el crecimiento poblacional de la especie humana. Ya se que esto me lo criticarán los más tradicionalistas y ultraconservadores, pero no hay más que pararse a pensar y reflexionar un poco, y ver que existen comportamientos homosexuales hasta en los monos y gorilas, sobretodo cuando el macho lomo plateado tinene para si a todas las hembras, y resulta que todavía quedan machos sin emparejar.

La Jerarquía Eclesiástica sigue sin entender este hecho, y en lugar de indicar y señalar que aquellos que ponen en peligro la FAMILIA TRADICIONAL es el capitalismo neoliberal y su explotación de recursos y trabajadores, por su recetario económico de flexibilización laboral y salarial, por ejemplo, con su incertidumbre absorvente y su excesiva competitividad desleal, sólo favorece, empobrecimiento, precariedad, pobreza, tristeza, y por tanto imposibilidad de formación de "Uniones entre Diferentes".

Si a este hecho añadimos el descrédito que sufre la Iglesia Católica entre la juventud española, al considerarla retrógrada favorecedora y favorecida del poder establecido, y al mismo tiempo se "permite el lujo" de condenar a una buena parte de sus feligreses por ser homosexuales, pero no dicen nada sobre la pederastia, entonces es algo que no puedo entender.

La represión y la frustación han favorecido los casos de pederastia dentro de la Iglesia Católica y se ha querido mirar para otro lado sin atender a la clave del problema. Que la Iglesia Católica no quiera permitir que sus religiosos contraigan matrimonio es una cosa, que terminará de caer por su propio peso, y que tampoco trato de poner en duda, pero tengo la sensación que una buena parte de las críticas y condenas represivas que se está haciendo por parte de la Iglesia Católica al mundo homosexual, es en realidad porque de este mundo procedían muchos padres, doctores, obispos y sacerdotes que tiene la Iglesia Católica. Y han visto que el número de vocaciones se han reducido en los últimos años, y las completaban con la población homosexual que entraba en la Iglesia Católica.

Cuando alguien quiere ser sacerdote o un hombre de la Iglesia, en principio nadie te dice que tengas que indicar tu condición heterosexual o no, porque los hombres de la Iglesia no se casan mas que con Dios. Y claro hablando de naturaleza terrenal es hasta complicado entender que los mismos que señalan ¡qué es natural! y ¡qué es antinatural! terminen por dar un ejemplo totalmente ¿antinatural? ¿natural? ¿qué es entonces?. Tanto cebarse con los homosexuales, en lugar de condenar el sistema capitalista y la pobreza e indignación que genera, tanto cebarse con los homosexuales, en lugar de poner en duda los hombres de la Iglesia Católica, su propia condición de célibes, si es o no natural. Porque, no me queda claro como tendría que entender que un hombre o una mujer se quedara terrenalmente solo, sin compartir su vida con nadie. Y esto va para los hombres de la Iglesia que se estan cebando con los colectivos homosexuales, es decir contra los sectarios.

También les pediría a los homosexuales mayor respeto por los símbolos cristianos y religiosos, aunque en parte entiendo que no puedan tenerlos si se sienten atacados por los sectarios que he mencionado anteriormente, pero deben entender que no todos los cristianos estamos en su contra, incluso les defendemos, porque entendemos que se ha maltratado hasta la saciedad a este colectivo incomprendido por los sectarios, pero no por el resto de cristianos.

INDIGNACIÓN FRENTE A RESIGNACIÓN: HETERODOXIA FRENTE A ORTODOXIA

El pensamiento de economía positiva se enfrenta al de economía normativa por la cuestión entre resignarse en cuanto a "lo que es", "es lo que hay", frente a los planteamientos de "lo que debería de ser". De manera dualista, se enfrentan de nuevo las fuerzas del mal a las del bien. Y en este caso la resignación juega un papel positivista que únicamente favorece a la injusticia y a los poderosos, pero no a todos aquellos que sufren la actual crisis económica del sistema capitalista.

En los manuales de política económica se implantó la ortodoxia neoliberal capitalista, con la escuela de Chicago y Milton Friedman a la cabeza. Venían a imponer la flexibilidad del mercado laboral y financiero, los recortes y la precariedad. Pero hemos visto todos, como aun aplicando las teorías neoliberales capitalistas de recorte, flexibilización, reestructuración y precariedad, tenemos como respuesta el ataque de los especuladores e inversores capitalista, de manera que son los mercados y el sistema económico capitalista quienes gobiernan verdaderamente nuestro país. No nos pueden mentir más. Ya no es la soberanía nacional de los liberales, y la democracia está en tela de juicio, porque ha sido secuestrada por el capitalismo.

Así se pone de manifiesto el enfrentamiento dualista que identificaba Platón entre el mundo ideal y el mundo terrenal, que para los cristianos sería pues entre el mundo o reino de los Cielos y el mundo terrenal, enfrentando de nuevo con argumentos Agustinos, e incluso Cátaros, por platónicos y gnósticos, que por un lado está la "resignación de lo que es", que responde a la aceptación positivista del mundo tal cual nos viene impuesto y dominado por el sistema económico capitalista, es decir la ortodoxia; y por otro lado tenemos a la "indignación de lo que debería de ser", que responde a la NO aceptación del positivismo anterior, y muestra claramente una actitud crítica, idealista y vehemente que desprende planteamientos heterodoxos, y que en economía política se la conoce con el nombre de economía normativa, la cual critica y señala los aspectos negativos de la economía positiva.

El positivismo claramente de reminiscencias cristianas protestantes, viene a hablarnos de la resignación y la aceptación de las cosas tal cual son, y plantea además la gratitud imbecil e idiota de "hay que dar gracias y mostrar una actitud positiva ante la vida, aunque esta te monde a palos".

Este planteamiento positivista trata al igual que la propia resignación, que el poder establecido capitalista se mantengan inalterables, y que las personas no tengan pensamiento crítico alguno, y sean invadidos todos por el pensamiento único neoliberal y capitalista.

La idea de resignación es muy medieval, sin embargo ya no sirve para mantener el orden del mundo antiguo, y por tanto frente a esa inexistencia de "lo antigo", los cristianos no podemos consentir que esta idea de la resignación haya sido usurpada por las huestes capitalistas, que tratan de mantenerse en el poder cueste lo que cueste, invitándonos a comulgar con la idea de resignación y ese positivismo, para mantenerse en el poder, mientras nosotros no les cuestionamos.

La Iglesia Medieval no quería ser cuestionada, y por eso nos invitaba a todos a la resignación, o bien nos invitaba, o bien nos la imponía. El economicismo neoliberal capitalista a través del protestantismo ha heredado ese mismo sentido de la resignación, para reconvertirlo en positivismo, mostrando así una falsa sensación de gratitud por todo lo que nos acontece, empezando por "hay que dar gracias a Dios por esta crisis, porque pone a prueba nuestra voluntad" a ¿has perdido tu puesto de trabajo? ¡Que gran oportunidad de cambiar tu trayectoria!. ¿Tienes una grave enfermedad? ¡Quizá a partir de hoy disfrutes de tu vida como nunca!. Estas claras muestras idiotas del pensamiento positivista, tratan de disuadir de la crítica a todos aquellos afectados por la crisis económica, por ejemplo, porque de una forma estúpida trata de mantener la calma y la paz social, para que al fin y al cabo se imponga la ortodoxia neoliberal capitalista.

Los cristianos atenderemos entonces a la trampa de ese falso positivismo y esa falsa resignación puestas al servicio del sistema económico capitalista, para negarlos, negando la ortodoxia del sistema y asumir pues una actitud de indignación propia de la heterodoxia y la rebeldía de los primeros cristianos contra las injusticias, o de aquellos cristianos que en el siglo XIX se negaron a que el Catolicismo estuviese al servicio del sistema económico capitalista.

Entonces, como "lo que es" es una mierda, y una basura, habrá que trasmutarlo, eliminarlo o cambiarlo por aquello de "lo que debería de ser", y entonces entra de nuevo en conflicto dialéctico el mundo de las ideas con el mundo sensible, el Reino de los Cielos con el de la Tierra, el Bien y el Mal, la Heterodoxia y la Ortodoxia.

El positivismo solo sirve para crearnos falsas esperanzas y espectativas inalcanzables. Mientras estemos entretenidos con ello, jamás cambiaremos el sistema. El mal es el sistema capitalista, ahí radican todos los males que padecemos.