lunes, 26 de marzo de 2012

¡¡¡¡TODOS A LA HUELGA GENERAL FRENTE AL CAPITAL Y SUS MERCADOS!!!! ¡¡¡¡CONTRA LA PLUTOCRACIA NEOLIBERAL BURGUESA CAPITALISTA: CAÑA, CAÑA Y CAÑA!!!!


Los carlistas apoyamos la huelga general del jueves día 29/03/2012

-NO A LA REFORMA LABORAL DE LA DERECHA, porque favorece la precarización laboral con la flexibilización salarial, económica y productiva.
-POR EL MANTENIMIENTO DEL ESTADO DEL BIENESTAR: ¡¡No a los recortes sociales, si a los recortes bancarios, pero con esos no se atreven!!
-POR LA DEFENSA DE LAS CONQUISTAS HISTÓRICAS DE LA CLASE OBRERA Y DE TODO LO PÚBLICO: por una educación, sanidad, banca... demás sectores estratégicos... públicas!!!!

TODO NUESTRO APOYO A LA HUELGA GENERAL.

EL DISCURSO NEOLIBERAL CAPITALISTA PIERDE LAS ELECCIONES EN ANDALUCÍA Y ASTURIAS



El Partido Popular, aunque el más votado en Andalucía durante los comicios electorales del día 25/03/2012, podemos destacar que la suma de votos entre el PSOE Andaluz y IU de Andalucía sumarían 59 escaños frente a los 50 del Partido Popular, a pesar del discurso moderado de su presidente Javier Arenas y sus partidarios. Es increible que los casos gravísimos de corrupción que han tenido lugar en Andalucía con el PSOE como partido principal, a penas ha tenido un castigo ejemplar con los votos, ya que los ciudadanos Andaluces han puesto por encima el supuesto discurso socialista que teoricamente defiende el PSOE, y que Griñán ha tratado de sostener publicamnete en la campaña, con la defensa de "lo público" y las garantías sociales frente a los "amigos del mercado, la banca y los recortes", cuyo ideario está más vinculado al Partido Popular.

En el caso Asturiano el PP no ha pasado de los 10 escaños que ya tenía en las anteriores elecciones y su presidenta parece mas bien la calcamonía de Esperanza Aguirre o su doble personal, porque habla practicamente igual que la presidenta de la Comunidad de Madrid. Es cierto que Foro Asturias, partido regionalista de derechas cuenta con el personalismo de Cascos, y dudo mucho que su arrogancia y prepotencia le permitan aliarse con el PP Asturiano, esto ya lo veremos, el caso es que no está tan claro que tanto los Asturianos como los Andaluces estuvieran por un discurso neoliberal económico que ya está teniendo sus efectos, ya que desde que llegó el Partido Popular al poder lo único que los ciudadanos han podido observar es el incremento del paro y los recortes sociales y eso mina la moral del ciudadano de a pie, que si bien en un principio creyó en la alternativa liberal o neoliberal del PP, se ha visto, que dicho mensaje o discurso, no es tal.

En las Españas, y en Europa falta pluralidad política que permita a las gentes de valores cristianos y monárquicos poder vincularse o desarrollar un discurso económico claramente socialista que defienda lo público frente al mercado y a su plutocracia burguesa, dejando así marginados a toda la derecha burguesa capitalista, que se aprovecha de la ignorancia de los votantes cristianos de derechas que con el Opus Dei a la cabeza siempre arriman las ascuas al Partido Popular, cuando ambas organizaciones, tanto la pólitica, como la religiosa pisotean los valores y tradiciones cristianas que dicen defender, ya que es contradictoria la defensa de una sociedad con valores morales, cuando el sistema económico capitalista, que supuestamente la vertebra, escupe claramente contra esos valores cristianos, que tanto dice la derecha defender, cuando se ha visto que únicamente defienden sus bolsillos. Un sistema económico capitalista genera una sociedad egoísta, materialista, ruín y superficial. No parece que podamos cambiar las cosas a través de los valores transmitidos, sino mas bien eliminando el sistema económico capitalista y cambiarlo por otro acorde a esos valores que se pretenden defender, como podría ser un sistema económico socialista y ecologista.

jueves, 22 de marzo de 2012

HABLEMOS DE LA DESGLOBALIZACIÓN SOCIALISTA


Los defensores del neoliberalismo económico deberían reflexionar, ya que resulta paradójico que el liberalismo económico naciera en el siglo XVIII para, supuestamente, y según los liberales franceses (fisiócratas: Quesnay y Mirabeau) e ingleses (Adam Smith, David Ricardo) evitar la guerra comercial y política, que tenía lugar con el sistema económico mercantilista (A. Montchrétien y Colbert), en el siglo XVII, ya que estaba caracterizado por el proteccionismo Colbertista, pues como observa actualmente el político del partido socialista francés A. Montebourg: "el libre comercio, la globalización, nos lleva a la guerra de todos contra todos y empobrece a nuestras sociedades, ya que supone el fin de la protección y la seguridad social, y sólo beneficia a las oligarquías locales. Todos salimos perdiendo con la globalización tanto el Norte como el Sur. Aboga por un proteccionismo verde y social frente a la competencia desleal de los países emergentes, cuyos trabajadores, son competitivos porque no tienen garantías ni derechos sociales, además de que dichas sociedades no cumplen el protocolo de Kioto ni ningún tipo de legislación ambiental. Arnaud Montebourg (Clamecy, 1962) es diputado en la Asamblea Nacional francesa y presidente del Consejo General de Saône et Loire por el PSF (Partido Socialista Francés)

Cuenta la historiografía ortodoxa del liberalismo económico que la globalización económica ha existido siempre, incluso desde el siglo XV y XVI hasta nestra era, y lo fundamentan en la existencia de la época del mercantilismo y el monopolio burgués de los imperios ultramarinos de las antiguas metrópolis de la potencias europeas.
Las viejas metrópolis y sus mercados globales monopolizados por ellas, bajo la condescendencia de los poderes feudales y de la monarquía absoluta, pues era el pacto impliicito entre la burguesía capitalista incipiente y la monarquía absoluta, que había doblegado a los estamentos clerical y nobiliar, pero que además le permitía a dicha burguesía hacer y deshacer en función de las contratas y concesiones de la Corona en las antiguas colonias, con tal de que esta clase social burguesa no se metiera con los usos, tradiciones, costumbres, reglamentaciones, fiscalizaciones, y controles locales y municipales de la vida económica y social territorial de los habitantes de los Reinos, pues significaba para aquella incipiente burguesía capitalista una serie de trabas feudales que no estaban en condiciones de discutírselas a la monarquía absoluta que les había ofrecido ultramar por coartada. Las cosas cambiarían cuando aquella burguesía capitalista metropolitana perdiera el control y el dominio de ultramar, y entonces sería cuando plantearían luchar contra el "estado monárquico absolutista".
Pero no son comparables aquellas estructuras de los imperios coloniales del siglo XVII, ni siquiera con los del siglo XIX, y por supuesto con los vigentes actualmente, mucho más sutiles ya que no son imperios territoriales, sino comerciales traducido en lo que podemos denominar como Imperialismo Capitalista hoy reconocido en su fase de Globalización Neoliberal Capitalista, donde la flexibilidad laboral y salarial, la ultracompetitiviad, y la desregulación y el descontrol son absolutos, favoreciendo así el control y la absorción de los recursos y los medios de producción por parte de la plutocracia neoliberal capitalista, en detrimento de los pueblos y ciudadanos de todo el mundo.

Uno de los efectos perniciosos de esta globalización neoliberal capitalista es la liquidación de los derechos laborales y sociales a nivel local, territorial y regional en aquellas zonas donde la clase obrera consiguió defender sus derechos frente a los capitalistas, pues el sistema económico capitalista potencia con su globalización que todos los países y regiones compitan entre si desaforadamente, y en lugar de que ello signifique una mejora en las condiciones de vida de las gentes trabajadoras, campesinas y proletarias, implica la destrucción de la legislación económico social, es decir de las conquistas sociales en los campos laboral y económico.
Por ejemplo, los bienes producidos en unas zonas, donde hay más recursos, y donde escasea la legislación ética y moral suficiente, donde los trabajadores no tienen derechos laborales y por tanto los costes salariales y laborales son prácticamente inexistentes porque la mano de obra es esclava a ojos de los ciudadanos de occidente, implica que esos bienes producidos en esas condiciones sean considerados más competitivos por las burguesías capitalistas y "gangas" por los ciudadanos occidentales que los demandan. La doble moral de los consumidores, y su insensatez, junto a la ocasión que ha encontrado la plutocracia burguesa capitalista ha provocado el hundimiento de las economías locales y regionales sujetas a una legislación ética y moral coherente con la dignidad del ser humano, que protegía la obtención de un salario digno por parte del trabajador, favoreciendo la socialización de las pérdidas, y la aniquilación de las garantías sociales, y privatizando los beneficios descomunales para la plutocracia burguesa neoliberal capitalista.
Esta globalización neoliberal capitalista favorece la aniquilación de toda legislación económica socialista que venga a proteger al obrero local, y por ello tenemos que hablar de hacer la DESGLOBALIZACIÓN, favoreciendo la autogestión a nivel local.

Desglobalizar sería por ejemplo poner trabas a ese comercio injusto e insolidario de competencia desleal que favorece el conflicto laboral y social y la merma de las garantías sociales en aquellas zonas territoriales que como ya indiqué anteriormente habían sido capaces de alcanzar las suficientes garantías sociales económicas laborales, sanitarias, prestaciones, etc. La Globalización capitalista está permitiendo que la patronal, la banca y los empresarios capitalistas se froten las manos al convertir de nuevo en esclavos al conjunto de toda nuestra sociedad al llevarlos al borde de la precarización, ya que la misma es cómplice de la aniquilación de las legislaciones sociales que permitían las conquistas económicas, sociales, culturales y laborales, porque con la globalización capitalista se nos está diciendo: "miren ustedes, señores trabajadores, hay que trabajar más horas y cobrar menos, pero es que además todos los esclavos del oriente y de África son mucho más competitivos que ustedes así que no queda más remedio que eliminar las legislaciones sociales y económicas que permitían el salario digno, y las condiciones de vida digna de las que ustedes gozaban". Como ven la globalización neoliberal capitalista sólo produce y favorece empobrecimiento en el medio y el largo plazo, porque en el corto todo son "gangas baratas" para los consumidores occidentales, pero es que esta globalización capitalista nos ha estallado en la cara a todos, y sobretodo al occidente europeo y a sus ciudadanos, que han visto como la desprotección laboral, la inexistencia de garantías sociales en los países orientales y en general del resto del mundo, se han puesto a competir dentro del orden neoliberal capitalista, y como esclavos esos habitantes de esos países lo han asumido por la fuerza del capital, y a nosotros nos ha estallado en la cara, digo, porque la patronal y la plutocracia burguesa capitalista nos dice que para ser competitivos tenemos que ser igual de esclavos que el resto de la humanidad. Así, un sistema económico que se nos ha vendido como progresista, y favorecedor del desarrollo, es en realidad un sistema perverso, que favorece una economía cancerosa sobre el Planeta Tierra con la aniquilación de los recursos del mismo.

La paradoja de todo esto es que en el pasado, cuando eramos vasallos o subditos y no ciudadanos, fijense ustedes, debido a la existencia de los Gremios y a las trabas feudales, debido a los aranceles y aduanas internas, o la intervenvención pública del municipio y la comarca sobre la economía regulando y acordando designaciones de precios y tasas bajo el arbol de una aldea, los habitantes de un reino ponían coto y límites a ese supuesto "comercio internacional" reglado de alguna manera por monopolios estatales y concesiones de explotación cedidas o dirigidas por la Corona, a través de las compañías orientales y occidentales, pero nada que ver con el despropósito del comercio internacional actual que es totalmente injusto e insolidario, porque favorece a los especuladores y a los intermediarios y por otro concentra los recursos y los medios de producción en pocas manos, a parte de ser un comercio contaminante al contribuir con las emisiones de efecto invernadero.

Deberíamos hablar si, de desglobalización de la economía internacional, potenciando el uso del "prevelement" (tasa que iguala el precio de los bienes producidos en el exterior y que compiten con los bienes producidos en el interior a nivel local, regional o territorial, para impedir ese comercio internacional injusto e insolidario, para impedir el hundimiento de las economías y estructuras locales, en nuestro caso de pequeñas y medianas empresas familiares. Deberiamos si, desglobalizar la economía y el comercio internacional, para favorecer la diversificación productiva y el desarrollo local y regional, basado en el crecimiento y el kilometro cero, conceptos que únicamente desarrollan la economía bajo las formas de autogestión y autoabastecimiento.
Deberíamos desglobalizar la economía para potenciar la diversificación productiva y no atender como se ha hecho, al monocultivo productivo como pretenden la plutocracia burguesa neoliberal capitalista, al basar sus doctrinas en Adam Smith y el libre intercambio de las teoria del comercio internacional de David Ricardo, donde según ellos todos los agentes económicos salen ganando en el comercio internacional, cuando Platón nos dice que la economía y el comercio internacional es un juego de suma cero, porque cuando uno gana de más es porque otro lo ha perdido, y esto tiene que quedar claro porque el Planeta y sus recursos no se estiran como chicle, ya que son limitados sus recursos y limitado y lento el crecimiento de los mismos.

Deberiamos desglobalizar para no contaminar y atender a los nuevos criterios económico-ecológicos de crecimiento cero y kilometro cero, favoreciendo el desarrollo local y permitir la vigencia de las legislaciones sociales económicas que garanticen la dignidad laboral, ya que la globalización neoliberal capitalista pretende aniquilar con sus teorias neoliberales del comercio internacional injusto e insolidario y con su capitalismo salvaje todas las estructuras productivas y legislaciones económicas sociales locales y regionales, consideradas como "traba social" para ser más competitivo frente a otros países que carecen de legislación social y ecológica. La plutocracia neoliberal burguesa capitalista busca la flexibilidad laboral y salarial, busca la competitividad productiva, por tanto la productividad y para ello nos exige que eliminemos lo que consideran una "traba social", lo que ellos llaman inflexibilidades, regulaciones, reglamentaciones, capacidad de intervención de los poderes públicos sobre la economía. Exigen la desregularización de la economía universal y por tanto trabajan por el desgobierno de la economía internacional, por un mayor desorden de la economía y el comercio internacional, y los que quieren esto son los liberales de ayer y los neoliberales de hoy, al amparo de la Escuela de Chicago (Milton Friedman) y políticos neoconservadores como Reagan y Margareth Thacher.
Así hemos visto como la globalización en lugar de extender la legislación de la dignidad humanas, extiende la precaridad, bajo el señuelo de "gangas baratas" ante los consumidores occidentales en el corto plazo, el hecho de no pagar el "justiprecio" o el precio justo que debería ser de comercio justo y solidario, que garantizase un salario justo y solidario y por tanto unas condiciones de vida dignas para el trabajador en todo el mundo, se ha vuelto en nuestra contra, ya que consumir "gangas baratas", productos y bienes baratos de la economía internacional y su comercio, que seguramente han sido producidos en condiciones de semiesclavitud, se ha traducido en el medio y largo plazoen la precarización de nuestras garantías económicas y sociales. El hecho de no pagar el precio de un bien como es debido se convierte en la réplica o respuesta negativa de tener que aceptar la precarización y la mercantilización de la vida. La precarización de nuestros derechos económico sociales laborales, y la mercantilización de nuestras vidas tanto por la alienación en el sistema económico capitalista, como porque al final viviremos para trabajar como esclavos y en condiciones indignas y no trabajaremos dignamente para vivir.

Bajo la batuta capitalista, la burguesía y sus constituciones permite la desreguración y el desgobierno de la economía mundial, ello favorece la aniquilación de las garantías sociales y con ello la precarización del empleo, favoreciendo el despido laboral, la denigración salarial y la imposibilidad de disponer de una vivienda digna para vivir, y luego esa misma derecha burguesa capitalista pretende que tengamos descendencia!!!!!.

¡¡¡ABAJO LA CONSTITUCIÓN BURGUESA!!!
¡¡¡VIVAN LOS FUEROS Y EL REY LEGÍTIMO DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN!!!

martes, 20 de marzo de 2012

LA FALACIA LIBERAL DE LA CONSTITUCIÓN BURGUESA: "LA PEPA Y LAS DEMÁS"


Fue instrumento de la burguesía capitalista, apar que através de las medidas liberales, reconocer la propiedad absoluta de la tierra, el suelo y los bienes en general a la burguesía, que ya era dueña de los medios de producción, se adueñaba además de los recursos económicos de la sociead.
Ello significaba que los nuevos ricos y los propietarios latifundistas podían disponer de sus bienes como les viniera en gana, pues es estado burgués al desamortizarlos, quedaban a merced del mejor postor, y así las tierras de la Iglesia y del Campesinado, es decir las de los Municipios, quedaban sujetas a la ley de la oferta y la demanda y al equilibrio capitalista de mercado. Numerosas capas de labriegos y campesinos quedaron desprotegidos y despojados de sus tierras, que significaban sustento y vivienda al ser "propietarios de hecho", tanto de la tierra que trabajaban, como de los hogares donde vivían.
Al llegar el constitucionalismo liberal burgués capitalista, al convertirse España en "moderna e ilustrada", significó un auténtico drama social que todos callan y nadie señala. Y hay que decirlo, que los partidarios del Antiguo Régimen, entre ellos las masas realistas, partidarias de la Corona Legitimista y el poder soberano del Rey, señalaron esta consecuencia derivada de las políticas económicas de los liberales conservadores. Al mismo tiempo que eran liberales para apropiarse de bienes y tierras que no les correspondía a través de la nacionalización y posterior venta asignada al mejor postor, seguía con que era el mejor postor y sus herederos los más conservadores burgueses que formaron las filas del moderantismo y el conservadurismo derechista burgués que hoy serían sus herederos entre otros los señores del Partido Popular, que tanto reclaman su PEPA, su degeneración burguesa capitalista.
Decíamos que los campesinos perdieron su tierra, vivienda y sustento, y por ello serían partidarios muchos de ellos por restaurar el Antiguo Régimen en las Españas bajo el paraguas de la monarquía absoluta frente al liberalismo económico capitalista de la burguesía constitucionalista.
El desmantelamiento del "Estado Monárquico Absolutista" fue presidido por la burguesía capitalista en connivencia con la aristocracia latifundista que pasaban a ser propietarios absolutos de las tierrasde sus antiguos señoríos territoriales y jurisdicionales, ya que el nuevo estado burgués constitucionalista inspirado por la constitución de 1812 permitiría que los campesinos y labriegos dejaran de ser "propietarios de hecho" de la tierra y vivienda, dejando de ser subditos, ya que pasaban a ser ciudadanos, con la consecuencia económica-laboral que eran automáticamente despedidos de sus casas y sus trabajos si el noble de turno decidía poner fin a cientos de años de época feudal, en el sentido que numerosos campesinos se viero forzados a abandonar sus hogares ancestrales para ir a trabajar a las industrias de la burguesía capitalista en las ciudades. Era un proceso que la burguesía capitalista había estudiado para despoblar el mundo rural, pues durante el Antiguo Régimen los señores feudales no podían comprar y vender sus tierras y parcelas en el sentido que estaban vinculadas, amortizadas a su apellido familiar, con lo cual la herencia feudal no le pertenecía, pues el heredero, era simplemente un eslabón de la cadena y tenía el deber y misión por la Ley de Mayorazgos de los Reyes Católicos, de conservar intacto el patrimonio tal cual lo había heredado, acrecentándolo a través de enlaces matrimoniales. Esta situación impedía que la aristocracia española pudiera tener liquidez o dinero en efectivo, y muchas veces era posible ver tejados y muros de castillos y palacios en malas condiciones, ya que no tenían dinero para reparar los desperfectos, debido a esa ley anterior que mantenía la amortización de lo que los liberales y su burguesía capitalista llamarían: "bienes nacionales".
El desmantelamiento del "Estado Monárquico Absolutista" por parte de la burguesía capitalista y la aristocracia latifundista se hace de espaldas completa al campesinado español, que dependiendo de las zonas territoriales donde viva percibirá la amenaza de la revolución burguesa. Aquel campesinado que vivía en las zonas donde tenía mayor implantación el minifundio y además existía vigencia del régimen foral, veía mucho más amenazado el sistema de democracia localista y particularista de la aldea en que vivía, pues las decisiones democráticas las tomaban los vecinos por ejemplo bajo el árbol de Guernica. Lo que se les venía a imponer desde las Cortes de Cadiz era una Constitución Burguesa centralista y uniformista que escupía sobre las libertades tradicionales y locales de la democracia de aldea, y además las supuestas garantías constitucionales burguesas de "libertad de prensa" o "división de poderes" o "ser ciudadanos en lugar de subditos o vasallos" venía falseado por el mismo sistema económico que vendrían a imponer: el sistema económico capitalista; ya que el poder del dinero era y es un poder fáctico y mediático que burla la libertad de prensa, y cualquier otra, ya que constituye de facto la "libertad del que tiene dinero frente al que no tiene"; con lo cual las garantías cosntitucionales únicamnet eran burguesas y capitalistas, y daban la espalda al pueblo y concretamente al campesinado que asumió su rol político dentro del Partido Carlista, anteriormente Partido Realista. ¿Por qué? Porque la institución de la Corona podía ser la garantía social de quienes no tenían voz ni voto en la elaboración constitucional, y en el parlamento burgués, hoy congreso de los diputados. La Corona era una cortapisa, una traba feudal para la burguesía capitalista, y ésta comprendió que podía ganarse la confianza del Rey Fernando VII, rey que les había perseguido, pero que al final de su reinado comprendió que su hija la princesa Isabel, futura "Isabel II de España" si quería ser reina, necesitaria el apoyo de dicha burguesía capitalista a la que los realistas llamaban masones y alquimistas, porque sus "milagros" para obtener dinero para la maltrecha Hacienda Pública Estatal consistía en vender todo "lo público" como ahora hace el Partido Popular y la derecha española. Son especialistas en poner a la venta lo que es de todos, lo que es de la rex-publica. Entonces fue, cuando en aquel momento, la monarquía tradicionalista deja de ser y se convierte en una monarquía constitucionalista, más bien burguesa y capitalista a las claras, porque ninguno de los partidos políticos del liberalismo burgués va a poner en tela de juicio el sistema económico capitalista, sólo los futuros Carlistas, que como voluntarios realistas ya se habían sublevado en Catalunya como malcontentos y agraviados por las desamortizaciones o privatizaciones de tierras que habían pasado a manos privadas en connivencia de la propia monarquía de Fernando VII y de la burguesía capitalista que comenzaba a copar los puestos de la administración.

En este reparto del desmantelamiento del sistema de Antiguo Régimen los campesinos y labradores saldrán mal parados y ello les hace tomar partido por la Causa Realista del Infante Don Carlos María Isidro de Borbón, futuro Carlos V de las Españas, tio de Isabel "II", y por tanto hermano del difunto Fernando VII (el rey Felón porque traicionó a todos).

Se nos pretende vender la Constitución de 1812 y todas las siguientes como algo maravilloso y fantastico, sin tan siquiera señalar las consecuencias negativas y perversas que tuvieron dichas constituciones burguesas, y aqunque algunos de sus puntos fuesen buenos, jamás se cumplirian por el falseamiento del origen del sistema. Un sistema que nace falseado por el mismo sistema capitalista que sostiene, no puede decirnos que sostiene por ejemplo la libertad de prensa, o la independencia de poderes cuando las mismas dependen del poder del dinero. Por tanto los límites a ese poder, quedaron desbordados y destruídos, y la propia institución de la monarquía, antiguo baluarte de los oprimidos, en la misión del rey de hacer justicia, y ser el alto magistrado de los reinos, señoríos y principados de las Españas, pasó a ser una simple figura, un rey títere y fantoche manejado por las burguesías de turno y los dictadores.

Burguesías ennoblecidas y aristocracias aburguesadas fueron cómplices más la Iglesia Jerárquica del desmantelamiento del sistema de Antiguo Régimen. El "Estado Monarquico Abasolutista" tenía unas "garantías sociales" derivadas de los derechos feudales. La existencia de tribunales locales, de la Mesta, de los Gremios, de la intervención pública y municipal sobre los precios y la economía dejaban muy patente que la monarquía hispánica intervenía sobre la economía, y que los liberales y su burguesía financiera y capitalista lo que querían era hacer desaparecer la intervención del estado monárquico en la economía. Un ejemplo es que aquella vinculación de los bienes, aquella amortización del suelo, de la tierra y los bienes inmuebles eran una traba feudal para la burguesía capitalista que combatía la ley de Mayorazgos, ya que la misma proyectaba articular un mercado nacional y buscaba la especialización productiva basada en el monocultivo productivo y no en la diversificación productiva. Es como ahora, para esa misma burguesía capitalista los derechos sociales y laborales conseguidos, son una traba social a destruir, e igual que destruyeron el poder de los Gremios en el pasado o las amortizaciones, ahora tratan de destruir de nuevo, lo público, lo que es de todos; siendo la excusa los recortes para la viabilidad del sistema y estado de bienestar, lo mismo dijeron sus alquimistas antepasados, y las mismas soluciones dieron para hacer frente a la crisis de la Hacienda pública, favoreciendo el dejar hacer de jar pasar, instituyendo el sistema económico capitalista, que es el origen de todo mal.

¡¡¡ABAJO LA CONSTITUCIÓN BURGUESA!!!
¡¡¡VIVAN LOS FUEROS Y EL REY LEGÍTIMO DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN!!!

lunes, 19 de marzo de 2012

¡Abajo La Pepa!

¡Abajo La Pepa!
12/03/2012. Félix Rodrigo Mora

En medio de una algarabía mediática manipulativa y adoctrinadora sin pudor, que irá subiendo de tono e intensidad a medida que nos acerquemos al día 19 de marzo, en que se cumplen 200 años de la promulgación de ‘La Pepa’ (forma populista de nombrar a ese documento político-jurídico cuyo nombre es ‘Constitución Política de la Monarquía Española’), tenemos que salir en defensa de la verdad contra las mentiras oficiales.

Todos los poderes están unidos en panegírico de la Constitución de 1812, que inicia el actual régimen de dictadura política y explotación económica: el ejército (que es quien sobre todo la creó), la Iglesia, la gran banca, las multinacionales españolas, la casta intelectual y académica, el mundo del espectáculo, la monarquía, los partidos políticos, el parlamento, los déspotas mediáticos, los sindicatos amarillos y por supuesto el gobierno del PP, es decir, todos los que nos privan de libertad, imponen el reino de la mentira, expolian y deshumanizan.

Frente a un tipo de propaganda, la oficial, no cabe oponer contrapropaganda, sea de un tipo u otro, sino sencillamente la verdad.

La verdad desnuda. Sólo así quedará respetada la libertad de conciencia de las personas. Tal se puede sintetizar en 18 bloques argumentales.

Uno. La Constitución de 1812 no vino del deseo de “realiza la libertad” como dicen los historiadores e ideólogos mercenarios, ni significó el paso “de súbditos a ciudadanos”, sino que dimanó de la necesidad y el deseo del aparato estatal, sobre todo del ejército, de sobredominar a las clases populares, perfeccionado en calidad y cantidad su dictadura. Fue una colosal expansión del Estado su causa y, al mismo tiempo, su consecuencia.

Dos. No fue elaborada por el pueblo, como sí lo habían sido, en asambleas concejiles libres, ordenadas y responsables, la gran mayoría de los fueros y cartas pueblas de nuestros siglos XI-XIII. La Constitución de 1812 la redactaron en las Cortes de Cádiz (1810-1813) una amalgama de jefes militares, eclesiásticos, aristócratas, altos funcionarios, abogados y ricos propietarios. Eso evidencia que el pueblo no poseía (y sigue sin poseer) el poder legislativo, que estaba en manos del Estado. La Constitución de 1812 fue impuesta por éste al pueblo a punta de bayoneta, con un colosal derramamiento de sangre.

Tres. El ejército fue el principal actor del proceso constituyente gaditano, y el principal beneficiario, ya que el régimen ordenado en dicha Constitución fue de facto una dictadura militar, con los sanguinarios “espadones” (Riego, Espartero, Prim y otros) ordenándolo todo. Quienes celebran el Bicentenario están loando al militarismo.

Cuatro. El pueblo, los pueblos peninsulares, rechazaron con su obrar por amplia mayoría la Constitución de 1812, al ser una imposición e ir en contra de sus formas de vida. Esta es la primordial verdad negada por los historiadores subsidiados. Los motivos principales por los que la resistieron fueron, sobre todo, 16: abolió la autonomía del municipio, negó personalidad jurídica al concejo abierto, destruyó el comunal, prohibió el control popular de la vida económica local, desarticuló los sistemas de ayuda mutua, impuso las quintas (servicio militar obligatorio), elevó colosalmente los impuestos pagados por el pueblo, organizó el régimen patriarcal, derogó los fueros territoriales, creó jurídicamente la propiedad privada absoluta y con ella el capitalismo, condenó al pueblo a la miseria material, generalizó el trabajo asalariado, negó toda forma de participación política a los hombres y a las mujeres de las clases populares, hizo del ejército el poder soberano de facto, inició la construcción del Estado policial y operó siempre por medio del terror.

Cinco. Es una mentira desvergonzada que el pueblo, los pueblos, rechazasen la Constitución por estar mentalmente dominados por el clero, por ser reaccionario, por amar sus cadenas, etc. Lo cierto es que: a) el clero estuvo, como redactor e impositor, con la Constitución desde el primer momento; b) los reaccionarios eran los defensores de la Constitución, esto es, los poderosos, los ricos, los intelectuales y los militares; c) si el pueblo se alzó en armas contra ella, ya en la guerra civil de 1821-23, era para defender las libertades reales y no para negarlas.

Seis. La Constitución de Cádiz fue una declaración de guerra del Estado al pueblo. Como éste la resistió con todos los medios a su alcance, el ejército y los cuerpos represivos nacidos de ellas, en particular la criminal Milicia Nacional, hicieron matanzas continuadas, asesinando en ocasiones a todos los habitantes de una misma aldea. Donde más resistencia encontró fue en el mundo rural y por eso los gobiernos constitucionales llevaron adelante una estrategia de exterminar sobre el terreno a quienes discrepaban y resistían, a veces partidas enteras de cientos de hombres y mujeres que se habían echado al monte. La Constitución de 1812 chorrea sangre y eso nadie lo puede negar. Apoyarla es dar respaldo a un genocidio.

Siete. A través sobre todo de los procesos privatizadores de los bienes comunales, de los cambios en la legislación, de la acción económica del ejército y del incremento descomunal de los tributos, la Constitución de 1812 y las que la continuaron (de 1837, 1845, 1869, etc.) establecieron la propiedad privada absoluta, que antes era débil y muy poco común, y con ella el capitalismo. Todo eso ocasionó una etapa de enorme miseria popular, de 1840 en adelante, con gran aumento de la mortalidad, con hambre y otras muchas calamidades.

Ocho. La privatización de los comunales, con las leyes de 1813 (surgida también de las Cortes de Cádiz) y luego la de desamortización civil 1855, originaron una catástrofe ecológica, con destrucción de millones de hectáreas de arbolado autóctono, expansión irracional de la agricultura, demonización del consumo de frutos e hierbas silvestres, declive de la fertilidad de los suelos, reducción de la pluviosidad, desertificación y erosión. Hubo, por tanto, un cambio climático, se hundió la biodiversidad y se crearon espacios casi por completo deforestados, hasta hoy. ‘La Pepa’, por tanto, fue ecocida.

Nueve. La promulgación de la Constitución de 1812 significó la abolición de los fueros en Euskal Herria y otros territorios (en Cataluña ya habían sido proscritos anteriormente), que eran sus formas cuasi-soberanas de gobierno. Por ello la cultura, historia, lengua y manera de ser de las gentes de aquéllos entró en una espiral de devastación sin precedentes, hasta hoy. Por todas partes se impuso el idioma del Estado, el castellano, y Madrid se transformó en la Urbe despótica, centralizadora, militarista, policiaca, funcionarial, llena de vicios y ladrona.

Diez. La Constitución de 1812 es un modelo perfecto de imperialismo y colonialismo. Tiene el descaro de incluir como áreas de soberanía española, en su artículo 10, “De los territorios de las Españas”, a las “posesiones de África”, a la totalidad de las colonias americanas y “en el Asia, las Islas Filipinas y a las que dependen de su gobierno”. Loarla es identificarse con el colonialismo más rapaz y sanguinario. Hoy la empresa multinacional española, creada sobre todo en 1982-1996, es la heredera del colonialismo del texto gaditano.

Once. La instauración del Estado policial fue uno de los “logros” de la Constitución de Cádiz. Ésta abolió la Inquisición sólo para establecer varios cuerpos policiales mucho más eficaces que aquélla, dirigidos a controlar, aterrorizar, torturar y asesinar al pueblo. Primero la Milicia Nacional, de estremecedora ejecutoria, luego la Policía Gubernativa y, culminando el proceso, la Guardia Civil en 1844 (estando vigente la Constitución de 1837, heredera y continuadora de la de 1812, igual que la actual, de 1978). Así hemos perdido no solo la libertad política y de conciencia sino también la libertad civil.

Doce. El texto político-jurídico de 1812 al establecer la educación primaria a cargo del Estado, con el conocido Discurso de Quintana ante las Cortes en 1813 y con el Título IX de aquél, da un salto cualitativo en la negación de la libertad de conciencia, homogeneizando por el adoctrinamiento a la población en las ideas y creencias que interesan al Estado, haciendo de la persona una criatura del Estado, sin vida interior ni juicio propio, hasta hoy. Además, al ser obligatoria y en la lengua estatal, el castellano, fue otro golpe devastador a los demás idiomas peninsulares.

Trece. Frente a la ausencia de sexismos propia de las clases populares, la Constitución de 1812, como heredera y continuadora que era del derecho romano, introdujo implícitamente el patriarcado, esto es la marginación de la mujer. Debido a la firme resistencia a tal enormidad, la instauración explícita del régimen patriarcal por el Estado, no tuvo lugar hasta la promulgación del Código Civil de 1889. El patriarcado constitucional es una copia del impuesto por la revolución francesa, atrozmente misógina, guía del progresismo español hasta el presente.

Catorce. Frente al convivencialismo, colectivismo, comunalismo y los muy numerosos sistemas de ayuda mutua propios de las clases populares peninsulares, la Constitución de 1812 impuso el individualismo burgués, el egoísmo, la amoralidad, el desprecio por el prójimo y la hobessiana “guerra de todos contra todos”, que hoy están destruyendo nuestras vidas. Lo hizo no sólo al establecer la propiedad privada absoluta y al proclamar la centralidad de la razón de Estado sino por otros muchos procedimientos. Eso ha significado pasar a un tipo de existencia sin afectos, solitaria, deshumanizada, inespiritual, zoológica y bestial.

Quince. El régimen partitocrático y parlamentario, que niega al pueblo la soberanía y la libertad, que lo reduce a una gran masa esclava del Estado, de la banca y de la gran empresa es introducido por ‘La Pepa’. Toda forma de parlamentarismo es un régimen de dictadura política, pues sólo un gobierno por asambleas es democrático, como lo era el sistema de concejo abierto. Y todo orden de partidos políticos es y será siempre corrupto, caciquil, demagógico, divisor del pueblo, causa de ignorancia y embrutecimiento e inmoral.

Dieciséis. El ferocísimo ataque del Estado al pueblo-pueblos que es la Constitución de 1812 llevó a lo que se llama “España” a una situación de guerra civil casi permanente, que se mantuvo hasta 1939, esto es, durante siglo y cuarto. Franco es el último, hasta el momento, “espadón”, y se alzó para aplastar de una vez por todas la resistencia popular a los cambios a mucho peor establecidos en Cádiz. El fascismo de Franco es una expresión del espíritu constitucional gaditano en todo lo importante. Parlamentarismo y fascismo son en esencia lo mismo, formas de dictadura del capital y el ente estatal.

Diecisiete. La Constitución de Cádiz dio el paso definitivo a lo que la nefasta y estatolátrica Ilustración, sobre todo con Jovellanos, buscaba, hacer prevalecer a la ciudad sobre el campo, avasallando y destruyendo éste. El mundo rural fue triturado por el constitucionalismo gaditano y sus continuadores, con impuestos insoportables, una legislación en todo favorable a la ciudad, por medio del sistema educativo estatal y con la decisiva intervención de la Guardia Civil. Así, una cultura milenaria, plena de saberes, comunión con la naturaleza, colectivismo, convivencialismo y elevación estética, se fue derrumbando hasta ser liquidada del todo por el franquismo en 1955-70. La Carta de 1812 es culpable pues de genocidio cultural.

Dieciocho. Al imponer el capitalismo la Constitución de 1812 inició la conversión del trabajo asalariado en forma de quehacer productivo dominante. A pocas novedades se opusieron tanto las gente del siglo XIX como a ésta, con toda razón. El régimen salarial es la forma actual del sistema esclavista de la Antigüedad al hacer del trabajador un siervo del patrono. Niega la libertad civil, degrada y deshumaniza a la persona, es fuente de los peores vicios (alcoholismo, prostitución, tabaquismo, drogas, etc.) y explota despiadadamente al productor o productora. No hay regeneración social posible, rehumanización y vida civilizada sin poner fin al sistema salarial, creando una sociedad colectivista y comunal en todos los quehaceres productivos, sin patronos ni banqueros ni tecnócratas, por tanto, sin asalariados.

En consecuencia, es necesario que a lo largo de 2012 libremos una gran pelea de ideas, datos y argumentos para rechazar los derrochadores y fanfarrones fastos del Bicentenario, evidenciar a los historiadores, intelectuales y artistas mercantilizados que se suman a ellos tanto como a las grandes empresas que están implicadas.

Hay que denunciar el carácter adoctrinador y sin libertad de este vil montaje político, dado que los medios de comunicación no admiten posiciones realmente discrepantes y críticas.

Ello es más importante hacerlo ahora por cuánto dos elementos claves del orden Constitucional, el parlamentarismo y el sistema capitalista, padecen en estos días una crisis en desarrollo de credibilidad y legitimidad, que debe ser profundizada para lograr que maduren las condiciones de una revolución integral que estatuya la libertad para el pueblo. DIARIO Bahía de Cádiz

* Félix Rodrigo Mora es escritor, historiador y filósofo político español autodidacta. Autor de libros y artículos, y conferenciante.


domingo, 18 de marzo de 2012

Carlos Javier de Borbón jura los Fueros de Navarra como sucesor de la dinastía carlista

Carlos Javier de Borbón jura los Fueros de Navarra como sucesor de la dinastía carlista. (J.ARIZALETA)


El acto contó con un homenaje a Aniano y Ricardo, asesinados en Montejurra en 1976

El juramento fue realizado en castellano y euskera en el escenario de la basílica de Nuestra Señora de Irache


Ayegui/Irache. La presentación de Javier de Borbón a la sociedad navarra tuvo como escenario la basílica de Nuestra Señora la Real de Irache donde ayer juró los Fueros de Navarra en castellano y euskera. Es el primer acto del heredero dinástico de los derechos de su padre Carlos Hugo, fallecido en agosto de 2010, tras el cual Carlos Javier se convirtió para muchos de los sectores carlistas "en el legítimo candidato para ostentar la corona de España". La celebración contó con una misa en la que estuvo acompañado de su mujer, la periodista holandesa, Annemarie Gualthérie van Weezely, quien ofició también como testigo y contó con la presencia de José María Biarnes y Ramón Muruzabal, los vicecancilleres de las órdenes 1ª y 3ª de la Real Orden de la Legitimidad Proscrita, organizadora del acto.

Entre los 200 asistentes hubo representantes y afiliados de las diferentes facciones del movimiento carlistas, llegados de Madrid, Santander, Valladolid, Bilbao y también de varias localidades de Navarra. Para Ramón Muruzabal, "el acto es un momento histórico que los que tenemos unos años será difícil que volvamos a ver". Una sesión que arrancó a las nueve de la mañana con diferentes reuniones con representantes políticos del comité regional del Partido Carlista. Un acto en el que estuvieron Feliciano Vélez, Francisco Zamora, Andoni Rabanal, Maribel Alzórriz y Ana Montoya. El mundo académico contó con la presencia del expresidente del Gobierno de Navarra Juan Cruz Allí, al que acompañaron también el profesor Gregorio Monreal y el escritor Manuel Martorell.

Tras la misa, que contó con la actuación de la Coral de San Martín de Unx que entonó el Himno de las Cortes, Carlos Javier y su mujer fueron homenajeados con un aurresku.

Como colofón final la entrega de un ramo de flores que Carlos Javier y su esposa realizaron a pie del monolito en recuerdo a Aniano Jiménez y Ricardo García, asesinados en los sucesos de Montejurra de 1976.

Muchos de los asistentes se trasladaron a una comida que se realizó en el hotel Irache y por la tarde fueron a visitar el Museo Carlista de Estella-Lizarra.


FUENTE: NoticiasdeNavarra.com

S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey Legítimo de las Españas Jura los Fueros del Reyno de Navarra

SS.MM. Don Carlos Javier y Ana de Borbón durante la celebración protocolaria de la Jura de los Fueros del Reyno de Navarra, como Rey Legítimo de las Españas y de Navarra. Don Carlos Javier de Borbón jura los Fueros de Navarra como sucesor de la dinastía carlista. (J.ARIZALETA)

YO, CARLOS JAVIER

LEGÍTIMO DESCENDIENTE DE LA DINASTÍA CARLISTA
DUQUE DE MADRID, DUQUE DE PARMA Y GUASTALLA

BAJO LA SOMBRA DEL SAGRADO MONTEJURRA
Y DELANTE DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE IRACHE
DONDE TANTAS VECES REZÓ NUESTRA ANTEPASADA LA REINA MARGARITA

Y APOYANDO MI MANO DERECHA SOBRE LOS SANTOS EVANGELIOS

JURO GUARDAR Y HACER GUARDAR LOS FUEROS DE NAVARRA SIN QUEBRANTAMIENTO ALGUNO

MEJORÁNDOLOS SIEMPRE Y NUNCA EMPEORÁNDOLOS


Y QUE TODA TRANSGRESIÓN A ESTE JURAMENTO SERÍA NULA DE NINGUNA EFICACIA Y VALOR


En el Monasterio de Irache a 17 de marzo de 2012.


El día 17/03/2012 quedará grabado para las fechas clave de la historia, al menos del Reyno de Nabarra, porque S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey de las Españas ha Jurado los Fueros de dicho reyno en un acto protocolario que iba incluído en una serie de actos y visitas algunos puntos de las Españas, que se han producido desde los días 15, 16 y 17 de Marzo del presente año.

Con la Jura realizada por el Rey Legítimo Don Carlos Javier de Borbón se nos indica, lo primero, que frente a las celebraciones constitucionalistas burguesas en torno a la constitución de 1812, "La Pepa" que tendrán lugar en España, Don Carlos Javier de Borbón, nos recuerda que antes de que llegara la usurpación burguesa y cosntitucionalista uniformista y centralista que copiaba el modelo jacobino de la revolución francesa; en las Españas había todavía unos Reynos y Señoríos, como el Navarro y los Vascos que tenían sus FUEROS vigentes. Y los Fueros son los derechos y deberes consuetudinarios de los habitantes de aquellos reynos, que el monarca debía jurar si quería ser reconocido como Rey Legítimo.

Hay que recordar que los monarcas de la rama y dinastía carlista, aunque Borbónica, mantenían para las Españas un proyecto de monarquía confederal basado en lo que había sido la antigua monarquía hispánica, como monarquía compuesta y su sistema polisinodial basado en los Consejos, las Cortes, los Gremios, de manera que el carlismo se convertía en un defensor de un constitucionlismo histórico antiburgués y localista o provinciano, ya que se daba mayor importancia a la autogestión por las decisiones democráticas locales que hubieran tenido lugar por ejemplo bajo el Árbol de Guernica. Esta democracia particularista y consuetudinaria basada en los FUEROS de los habitantes de cada uno de los Reynos, Señoríos y Principados de las Españas, chocaba con el constitucionalismo burgués capitalista, que pretendía articular un mercado nacional y para ello preparaba la homogenización lingüistica y cultural, eliminación de trabas y aranceles interiores que separaban bajo sistema aduanero a cada uno de aquellos entes territoriales. Las Españas históricamente habían estado unidas por el rey legítimo, porque queban vinculadas a su persona, sin embargo ello no significaba, que los habitantes que vivían en cada uno de aquellos reynos perdieran personalidad Jurídica, Política y Tributaria, muy al contrario. Por ello el modelo Carlista basado en lo que había sido el austracismo en la antigua Corona de Aragón con sus planteamientos Foralistas, y posteriormente con el pleito dinástico carlista del siglo XIX en las Españas, quedará formulado un pleito político de amplias dimensiones: económica, social, cultural, moral, territorial e institucional, ya que la burguesía capitalista y su partido moderado o liberal conservador o progresista buscaba la eliminación y la conculcación de todos los derechos y libertades historicas tradicionales de los habitantes de las Españas, eliminando con ello los Fueros de cada uno de los reinos, pues lo que comenzaron los políticos absolutistas borbónicos lo terminarían los liberales a partir de su constitucionalismo de 1812.
El Carlismo y el rey legítimo a lo largo de la historia desde 1833 hasta la actualidad ha venido a reivindicar la personalidad Foralista de las Españas y para entender que significa esto debemos recordar que Carlos VII de Borbón afirmó que el modelo que quería para las Españas era el modelo del Señorío de Vizcaya, es decir devolver los Fueros a los habitantes de cada uno de los Reynos, Señoríos y Principados de las Españas. Y como decían los partidarios carlistas del Archiduque Carlos de Austria durante la guerra de sucesión española, por cierto otro pleito dinástico que escondía un pleito político y económico: "No penséis que nuestra animosa resolución se reduce a lo angosto de nuestros límites; sino que aspira a la cabal libertad de nuestra Península". Así tanto el austracismo de 1701-1714, como el carlismo de 1833 hasta la actualidad sigue reivindicando para las Españas las legitimas libertades concretas vinculadas a los Fueros, y como decía Don Carlos VII, que como los años no trascurren en balde yo os llamaré para ponerlos a la altura de nuestros tiempos, ya que no se trata de restaurar lo que tenía sentido en el siglo XIII o el siglo XVIII, habrá que homologar el derecho foral a nuestros tiempos vigentes sin que ello signifique la prostitución a los que le vienen sometiendo las burguesías capitalistas y los partidos políticos liberales existentes en Navarra y los Señoríos Vascos y resto de las Españas, tratando de engañar que la España de las autonomías es el vestigio legítimo de la defensa del derecho Foral, cuando en realidad escupe sobre el sentido de monarquía confederal que defiende el carlismo, ya que no tiene nada que ver.

Así, frente al constitucionalismo burgués capitalista uniformista representado por "LA PEPA de 1812" tenemos un constitucionalismo anticapitalista localista y provinciano defensor de la democracia de la aldea, mucho más respetuoso con los particularismos locales y territoriales. Frente al título de Rey de España encarnado por Juan Carlos, tenemos el de Rey de las Españas encarnado por Don Carlos Javier de Borbón. Frente a la monarquía capitalista y neoliberal de Juan Carlos tenemos la monarquía socialista y confederal de Don Carlos Javier de Borbón. Frente al uniconstitucionalismo burgués que representa los intereses financieros y capitalistas de las oligarquías y plutocracias capitalistas tenemos el pluriconstitucionalismo consuetudinario histórico localista y particularista. Frente a una monarquía capitalista títere y compinche de la casta capitalista, tenemos una monarquía socialista que como la carlista trata de combatir, desde el exilio el orbe capitalista. Son los dos modelos, ambos estuvieron impregnados de una cierta religiosidad, porque cristianos católicos los había en ambos bandos, pero lo que se dirimía era por un lado la ideología individualista burguesa y las leyes del mercado, y por otro la permanencia y pervivencia de las estructuras comunitarias, de la vida comunal, de lo colectivo, del hecho comunal, de lo público. Esto era lo que estaba en juego y los liberales con sus ejercitos, con sus intereses mercantiles lo aniquilaron todo, y hoy sufrimos todos sus destrozos, por eso:


¡ABAJO LA CONSTITUCIÓN BURGUESA!
¡VIVAN LOS FUEROS Y EL REY LEGÍTIMO DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN!

CONSTITUCIÓN DE CADIZ DE 1812 "LA PEPA"

La proclamación de la Constitución de 1812 en Cadiz vulneró los derechos Forales de los habitantes del Reyno de Navarra y de los Señoríos Vascos, así como el poder soberano y jurisdiccional de la monarquía española. La monarquía a través de la figura del monarca representaba los límites de actuación de la burguesía capitalista. El endeudamiento progresivo de la monarquía absolutista de Fernándo VII supuso que esta institución se echara finalmente en manos de la burguesía capitalista y el partido liberal heredero de los ilustrados. Puso el poder político en manos del poder económico, ya que abrió las puertas del Estado monárquico a la burguesía de los negocios, posibilitando la articulación de un mercado nacional, que negó los derechos Forales a los habitantes de los distintos reinos, señoríos y principados de las Españas, y supuso la postración de la monarquía española a las decisiones y designios arbitrarios de la plutocracia capitalista que decía actuar en nombre de la libertad del pueblo español, cuando en realidad conculcaba sus libertades, privatizaba en pocas manos sus recursos, los desahuciaba de sus casas y viviendas ancestrales, les arrebataba la posibilidad de articularse en Gremios, y les imponía una sociedad y unas formas de vida ajenas a las costumbres históricas, y ello suponía la aceptación por la fuerza de un modelo económico capitalista anglosajón basado en la oferta la demanda, el dejar hacer y el dejar pasar, contribuyendo al desmantelamiento de las estructuras del estado monárquico que equivale a un proceso paralelo de lo que hoy estamos viviendo con el proceso de desmantelamiento de lo público, en favor de la banca y las multincionales. No hay poder que ponga orden y coto a las burguesías nacionales, internacionales y transnacionales. Ellas y sólo ellas copan las estructuras de los estados nacionales y esgrimen políticas tecnócratas favorables a los ajustes, la flexiblilidad, el egoísmo y la privatización. Sólo un sistema económico socialista liderado por una monarquía como la carlista y todo el movimiento legitimista monárquico europeo será capaz de plantarle cara de nuevo a la burguesía capitalista que nos ha llevado a esta situación de crisis económica, y más teniendo en cuenta la dejación de la izquierda tradicional, que como el PSOE ha preferido jugar a la Europa Capitalista Burguesa y bailar con el sistema económico que le ha venido a escupir en la cara.


El Constitucionalismo de Cadiz de 1812 y las siguientes constituciones liberales españolas, tienen su origen en la revolución liberal burguesa, tanto en la Inglesa de 1688 como en la Francesa de 1789, y por consiguiente en la guerra de Independencia Americana de los EEUU. Imprime una clara orientación del pensamiento economicista anglosajón basado en el liberalismo económico capitalista, que hoy es su representante la globalización neoliberal capitalista. Su plutocracia lideró la revolución burguesa, porque las oligarquías económicas, concretamente la burguesía capitalista buscaba la eliminación de las limitaciones feudales a su poder económico y político, y la monarquía absoluta era una de las instituciones que querían eliminar, porque la misma institución monárquica era la garantía de los derechos de quienes no tenían voz, ni voto en las Españas.

La oligarquía burguesa buscaba la libertad y la defendía en nombre del pueblo, sin embargo, esa supuesta liberatad que defendía era la escusa económica y política, para a través del liberalismo económico, permitir la concentración de recursos, tierra y riqueza en pocas manos, en sus manos, en manos de la burguesía capitalista. La misma hablaba de libertad, para a través del constitucionalismo español, permitir la venta de los bienes amortizados, que eran garantía social de amplios sectores y capas de labriegos, y campesinos, que tenían su sustento económico en las formas de vida comunitarias, como las tierras comunales de los municipios, o por otra parte, la Iglesia, no recibía dineros alguno de los presupuestos generales del Estado, porque la misma se automantenía mediante sus propiedades históricas, ya que los curas, monjes ... trabajaban la tierra, y tenían formas de vida comunales, comunitarias, que por cierto en el catolicismo de aquella época estaban bien vistas, ya que se atacaba al individualismo económico, y al sistema económico capitalista, modelo defendido por el mundo anglosajón, sobretodo por Gran Bretaña, que intentaba imponer a sangre y fuego la internacional burguesa capitalista en marcha, y lo consiguen las burguesías con la ayuda del nacionalismo y las ideas de la revolución Francesa.

El constitucionalismo gaditano y todas las experiencias cosntitucionales españolas, parten para empezar por una falsa premisa, y es la de articular artificialmente una única constitución, cuando en las Españas ya veían articulandose de forma cosnsuetudinaria las constituciones FORALES, es decir los Fueros, que por el absolutismo afrancesado habáin sido conculcados en la Corona de Aragón pero que en el Reyno de Navarra y en los Señoríos de Guipuzcoa, Vizcaya y Álava seguían vigentes por aquellas fechas de 1812.
La burguesía capitalista y laoligarquía comercial, lo que trataba, era articular un mercado nacional, ya que habían perdido o estaban perdiendo el negocio del mercado colonial. La burguesía comercial había sido aliada, por interés de la monarquía absoluta, y pasará a ser enemiga de la misma, porque se terminarían por independizar los países hispanoamericanos, y entonces la burguesía de los negocios, los empresarios, los capitalistas, los finacieros, los banqueros, viendo que no tenían donde invertir, proyectan la articulación de un mercado nacional, y para ello, deberán eliminar lo que ellos consideraban trabas feudales, con la eliminación de: los Gremios, las Amortizaciones de los "Bienes Nacionales", de los Fueros de los Señoríos Vascos, y el rebajamiento de los Navarros, la aniquilación de la institución monárquica que pasará a ser una institución títere y compinche de la clase burguesa capitalista, sometida a la misma, en contra, por supuesto, y esto es lo más grave del pueblo español, de los pueblos de las Españas. La monarquía, el monarca era un símbolo real del límite del poder de la buguesía capitalista, y la misma casta burguesa se veía obligada a someterse al poder político de la monarquía. Las arbitrariedades del absolutismo afrancesado, y la política de los gobiernos ilustrados hicieron creer a los monarcas que no necesitaban de las limitaciones históricas que existían a su poder. La monarquía española había sido en épocas pasadas, una monarquía compuesta, polisinoidal, donde se respetaban los Consejos, las Cortes de cada Reyno, ya que era una monarquía para entendernos, confederal. Pero también por el poder que tenía el monarca, limitaba los intereses de la burguesía capitalista, que poco a poco acrecentaba su poder a base del factor capital financiero, y la monarquía únicamente podía contraponer un poder político sustentado en los factores económicos tierra y trabajo. El factor tierra por las propiedades del "Estado monárquico" que era en realidad la defensa de "lo público", y el factor trabajo lo aportaban los habitantes de los reinos, señoríos y principados de las Españas. En la lucha final, destacó el poder del dinero de la burguesía capitalista, y fue el factor capital financiero el que se impuso en todo el orbe. Así mediante el cosntitucionalismo burgués se imponía en nuestra sociedad el pensamiento anglosajón y por tanto el sistema económico capitalista, el cual se destaca por la mercantilización de la vida.

Por ello debemos al Constitucionalismo Burgués las siguientes cuestiones:

1.-La posibilidad de comprarlo y venderlo todo, la mercantilización de la vida, pues se impone la filosofía de las fuerzas del mercado a través de la oferta y la demanda. Así los que dicen amar y defender la patria, los liberales capitalistas y su burguesía financiera no son más que unos vendepatrias, porque al contribuir con el proceso desamortizador, no sólo fomentan la privatización de los bienes hispánicos en manos capitalistas y extrajeras, sino que además, paradójicamente, fomentan los desahucios de los hogares españoles. Si en el pasado el suelo, la tierra, y los bienes inmuebles estaban amortizados y no se podían comprar y vender, porque no estaban sujetos a las fuerzas del mercado capitalista, las viviendas estaban vinculadas a las familias y por lo tanto, significaba una garantía social del derecho de la vivienda de los españoles, sin nisiquiera figurar en ningun lado como derecho a la vivienda. Sin embargo los liberales y su burguesía capitalista nos hablan con palabras grandilocuentes, y nos dicen que el derecho a la vivienda es un derecho que debe quedar escrito y reflejado sobre el papel constitucional, y sin embargo encontramos en la práctica diaria de nuestras vidas, en el día a día, que estos traidores, no sólo incumplen lo que escribieron sobre el papel, sino que actúan, paradojicamente mucho peor que como lo habrían hecho los gobernantes absolutistas del antiguo régimen, ya que sobre ellos se han escrito muchas verdades, pero también muchas mentiras y falacias, con el objetivo de desacreditarlos. Uno de los objetivos de los políticos liberales capitalistas, vamos de la burguesía capitalista usurpadora, era precisamente desacreditar a los realistas, es decir a los partidarios de la Corona y de la institución de la monarquía absoluta. Y en ese intento de desprestigio, lo que se escondía, eran los intereses económicos y políticos de la burguesía capitalista que ellos mismos representaban, como posteriormente se vio durante todo el siglo XIX y el siglo XX. Los intereses económicos de la burguesía capitalista y financiera se veían representados por los partidos que se sentarían en el parlamento español: el partido liberal conservador y el partido liberal progresista, unos actuaban en favor de unas burguesías, y adoptaban unas políticas ya fueran librecambistas, ya fueran proteccionistas, pero el caso eradefender a ultranza la monarquía capitalista que representaba la rama de Isabel "II" de España. La Corona española y sus reyes legítimos encarnados por la Dinastía Carlista, llamados así por los liberales, defendían junto a sus partidarios los carlistas, una monarquía que estuviera libre de tutelas, y no sometida a las arbitrariedades de la burguesía capitalista y los dictadores de turno, y el siglo XIX y XX español nos dieron mucho de todo ello. La monarquía que defendían los carlistas era una monarquía que ante todo defendiera el principio de Justicia, y el Rey debía ser el mantenedor de la Justicia, y por tanto debía combatir las injusticias que los grupos poderosos ejercieran y acometieran contra los grupos oprimidos, y para ello, si ello fuera necesario la monarquía en el carlismo debía con el rey legítimo a la cabeza sujetar a los ricos, a la plutocracia burguesa y capitalista, en interés de todos, de "lo público", de la "rex-pública", y más al ver los efectos que causaba la aplicación de las medidas liberales de la burguesía capitalista: concentración de la propiedad en pocas manos, aparición de gran masa trabajadora desarraigada que provenía del campo a trabajar en la ciudad, las terribles condiciones de miseria, que podemos observar cuando miramos imagenes del siglo XIX y XX en las Españas. Porque hay que decirlo, no hubo un reparto de la tierra entre el campesinado español, no hubo intento de crear una clase media vinculada a la tierra y por tanto a la economía real, sino que se fomentó la privatización de los recursos en pocas manos y eso se llama privatización.

2.- De todo el punto anterior somos víctimas las gentes que vivimos hoy en el siglo XXI, porque de aquellos polvos tenemos estos lodos, y los probelmas siguen siendo los mismos que tenían nuestros antepasados, salvo que más complejos todavía. Que por lo que luchaba el carlismo, seguimos luchando adaptando las propuestas y soluciones a la realidad de nuestros días, pero que para nada es una ilusión romántica la pretensión que existe por mi parte al menos de restaurar la monarquía histórica en la persona de S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey de las Españas, porque él mismo representa el papel continuador de dicha monarquía. Una monarquía socialista y confederal, porque así es la institución que podría enfrentarse a la actual monarquía capitalista reperesentada por Juan Carlos como heredero que es de Isabel "II" y la casta oligárquica capitalista que le aupa y representa. Por un lado está la monarquía socialista y popular que defiende el carlismo y por otro la monarquía capitalista que defiende la plutocracia neoliberal burguesa y que e definitiva han sido complices de la mercantilización de la vida y la introdución miserable del sistema económico capitalista en nuestras vidas. Así que al constitucionalismo burgués español le debemos desgracias, sólo y únicamente desgracias, porque ha sido la formula de narcotizarnos y hacernos tragar la píldora extranjera de modelo anglosajón, para imponernos unas formas de vida ajenas al mundo hispánico, a la auténtica forma y maneras de vida de los habitantes de las Españas. Nos metieron con calzador un modelo egoísta, materialista, consumista, superficial, nacionalista, capitalista y burgués. Un modelo que escupe sobre las tradiciones de las Españas, un modelo que impuso el Castellano como lengua Española, como si las demás lenguas peninsulares no fueran Españoles, un modelo jacobino, que escupió sobre los restos constitucionales forales consuetudinarios, un modelo económico basado en el dejar hacer dejar pasar, que por cierto nos ha traído la crisis económica capitalista neoliberal, porque hay que decirlo, esta vuelve aser una crisis de demanda y los liberales capitalistas herederos de Adam Smith, david Ricardo y Say, no se han dado cuenta que no toda oferta tiene su demanda. Y podemos seguir agradeciéndole al constitucionalismo burgués sin excepción la desreguración económica a la que nos han llevado, podemos agradecerles, claro que si!!! el desmantelamiento del Estado, de las garantías públicas sociales, el desmantelamiento de instituciones que ponían trabas y limitaciones a la burguesía capitalista financiera y que ha servido, la privatización de la Banca, que el poder político esté por debajo del poder económico, claro que si!!!. Vamos que los únicos que pueden estar satisfechos y felices son la plutocracia neoliberal burguesa y capitalista, pero jamás podremos agradecer nada de esto quienes somos carlistas y combatimos el sistema económico capitalista que es el origen de la actual crisis social, política, moral, institucional, que existe hoy en Europa y en particular en las Españas. Por eso: "¡A la mierda la Pepa!"

viernes, 16 de marzo de 2012

El príncipe de los carlistas visita La Rioja


Carlos Javier de Borbón se ha reunido con sus partidarios hoy en San Millán

El Partido Carlista ha protagonizado una curiosa resurrección en La Rioja, aprovechando la visita que ha rendido su máxima autoridad, el pretendiente al trono y príncipe Carlos Javier de Borbón Parma y Orange-Nassau, quien ha viajado acompañado por su esposa. Según informa el Partido Carlista en un comunicado, su visita se inició ayer, jueves, e incluyó una reunión con el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz.
El periplo ha continuado esta mañana en La Rioja Alta; en primer lugar, con un recorrido por el Monasterio de Santa María la Real de Nájera, y a continuación, con una visita al monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, donde los partidarios del pretendiente carlista han asistido a una charla en el Salón de la Hispanidad. Acto seguido, han conocido el Monasterio y han celebrado una comida con sus seguidores en un restaurante de la zona.

FUENTE: La Rioja.com

MEDIDAS CONTRA LA PLUTOCRACIA NEOLIBERAL CAPITALISTA

La Ex-directora general de la antigua Caja de Ahorros del Mediterraneo (CAM), en una de sus comparecencias ante la prensa.

En vista de los ladrones existentes en las Españas, que han dirigido puestos de responsabilidad tanto en Bancos, como Ex- Cajas de Ahorros, así como en las Administraciones Públicas del Estado en General. Las medidas que deberían adoptarse contra la plutocracia neoliberal capitalista, dichas medidas sólo y únicamente podrían llevarse a cabo con una monarquía socialista como la carlista, y serían por ejemplo las siguientes:

1.- Detención inmediata de todos sus miembros y responsables bajo presunción de culpabilidad, pues deberán demostrar inocencia.

2.- Confiscación inmediata de todos sus bienes, ya sean patrimoniales y del tipo que fueren. Dichos bienes pasan a ser patrimonio de las arcas públicas del Estado, sirviendo de liquidez para resarcirse de las cargas económicas que ahora mismo tiene.

3.- Las dos medidas anteriores las aplicaría a toda la plutocracia neoliberal capitalista sin excepciones, y al mismo tiempo, aprovecharía la ocasión para devolver a la Rex-pública los bienes robados mediante el proceso desamortizador y privatizador que se ha estado llevando a cabo en las Españas desde el siglo XIX.

4.- Aplicación de los tres puntos anteriores entre otros a personajes como la ex-directora general Dolores Amorós de la Caja de Ahorros del Mediterraneo (CAM) por falsificación de los datos financieros de CAM, según la sentencia judicial

viernes, 9 de marzo de 2012

DON QUIJOTE DE LA MANCHA Y EL LEGITIMISMO MONÁRQUICO


"Non fuyades, cobardes y viles criaturas que un solo caballero es el que os acomete"


Don Quijote de la Mancha tenía una concepción del legitimismo monárquico y dinástico basada en la lealtad a las causas justas y a la legitimidad de origen y también de ejercicio. El hecho de ver destronada por un Gigante a la princesa Micomicona, le hace por defender la Causa Legitimista monárquica frente a la usurpación del trono del Reino Micomicón por parte del Gigante.
Veámoslo según Cervantes:

... Se trataba de un ciertos sujeto llamado Cardenio y una hermosa labradora llamada Dorotea. El barbero les contó lo que pasaba con Don Quijote, y también les refirió su plan para llevarle a su casa. Entonces Dorotea dijo que ella haría de doncella en lugar del barbero, y que lo podría hacer muy bien, porque había leído muchos libros de caballerías.
Dorotea se vistió con unas ropas vistosas y se puso un collar y otras joyas que llevaba en una cajita. En un instante se adrnó, de manera que parecía una rica y gran señora.
Llegó entonces Sancho dando voces. Le preguntaron por Don Quijote. Les dijo le había hallado flaco, amarillo y muerto de hambre. Sancho, asombrado al ver a Dorotea, preguntó al cura quién era aquella ilustre señora y qué buscaba por aquellos andurriales.
-Esta señora- respondió el cura-, Sancho hermano, es la heredera por línea recta de varón del gran reino de Micomicón. Viene en busca de vuestro amo para que le deshaga un agravio que un mal gigante le tiene hecho. Se llama la princesa Micomicona.
Sin más razones, se pusieron todos en camino, guiados por Sancho. Tres cuartos de legua habían andado cuando descubrieron a Don Quijote entre unas intrincadas peñas.
Dorotea, después que Sancho le dijo que aquél era Don Quijote, se fue a hincar de rodillas ante él y le habló de este modo:
-De aquí no me levantaré, oh, valeroso y esforzado caballero!, hasta que vuestra bondad y cortesía me otorgue un don, el cual redundará en honra de vuestra persona y en pro de la más desconsolada y agraviada doncella que el sol ha visto.
-No os responderé palabra, hermosa señora- respondió Don Quijote- , ni oiré más, hasta que os levantéis de tierra.
-No me levantaré, señor - respondió la afligida doncella-, si primero no me es otorgado el don que pido.
Y estando en esto, llegó Sancho Panza al oído de su señor y le dijo: -Bien puede vuestra merced concederle el don que pide, que no es cosa de nada: sólo es matar a un gigantazo, y ésta que lo pide es la alta princesa Micomicona, reina del gran reino de Micomicón.
Don Quijote, volviéndose a la doncella, dijo:
-Vuestra gran hermosura se levante, que yo le otorgo el bien que quisiere pedirme.
-Pues el que pido es -dijo la doncella- que vuestra magnánima persona venga en cuanto antes conmigo. Tiene que darme venganza de un traidor que, contra todo dereho divino y humano, ha usurpado mi reino. Y vuestra merced tiene que prometer que no se entretendrá en ninguna otra aventura hasta haber cumplido venganza.
-Digo que así lo otorgo - respondió Don Quijote, y pidió a Sancho que pusiese las cinchas a Rocinante y que le armase a él, añadiendo:
-Vamos de aquí, en nombre de Dios, a favorecer a esta gran señora. ......
....Antes de emprender la marcha, Don Quijote dijo a la doncella:
-Vuestra grandeza, señora mía, guíe por donde más gusto le diere. Antes que ella respndiese, dijo el licenciado:
¿Hacia qué reino quiere guiar vuestra señoría? ¿Es por ventura, hacia el de Micomicón? Que sí debe ser, o yo sé poco de reinos.
Ella, que estaba bien en todo, entendió que debía responder que sí, y dijo:
-Sí, señor, hacia ese reino es mi camino.

A continuación de todo este encuentro entre Don Quijote y la princesa Micomicona, a quien se compromete a restaurar en su legítimo trono del gran reino de Micomicón, continúa la novela de Don Miguel de Cervantes Saavedra con la batalla de los cueros de vino, que no es ni más ni menos que el encuentro bélico que tiene Don Quijote con el gigante usurpador del trono del reino de Micomicón.

"Llegaron todos al otro día a la venta. La ventera, el ventero, su hija y la criada Maritornes, que vieron venir a Don Quijote y a Sancho, les salieron a recibir con muestras de mucha alegría.
Don Quijote les dijo que le preparasen un lecho mejor que el de la vez pasada. La ventera le respondió que, como la pagase mejor que la otra vez, se lo daría de príncipes. Don Quijote dijo que sí pagaría, y así le prepararon uno razonable; y él se acostó luego, porque venía muy quebrantado y falto de sueño.
Hizo el cura que les preparasen de comer. Estaban hablando de las extrañas cosas que le habían sucedido a Don Quijote, cuando entró Sancho Panza todo alborotado, diciendo a voces:
-Acudid, señores, y socorred a mi señor, que anda envuelto en la más reñida batalla que mis ojos han visto. Ha dado tal cuchillada al gigante enemigo de la princesa Micomicona, que le ha cortado la cabeza de cuajo.
-¿Qué decis, hermano? -dijo el cura-. ¿Estáis en vos, Sancho? ¿Cómo puede ser eso que decís, estando el gigante a dos mil leguas de aquí?
En esto oyeron un gran ruido en el aposento, y que Don Quijote decía a voces:

-Tente, ladrón, malandrían, que aquí te tengo y no te ha de valer tu cimitarra!

Dejamos finalizar aquí la historia, y nos quedamos con las palabras que Don Quijote de la Mancha dirige al Gigante usurpador del trono de la princesa Micomicona, legítima reina del gran reino de Micomicón. El lector se dará cuenta, que aquí el Gigantazo usurpador del Trono es Juan Carlos y su familia de la Zarzuela, mientras que el Rey Legítimo de las Españas es S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón. Por analogía en esta historia del carlismo, mientras que la actitud de Don Quijote es la que comparten los seguidores Carlistas, que con la misma voluntad tratamos de restaurar en el Trono de las Españas al Legítimo Rey y quitar de ahí al tirano que representa a la casta capitalista neoliberal. Si verdaderamente a todos gusta el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, deberán saber que la cuestión carlista no es baladí, porque forma parte de la idiosincrasia de la caballería: es decir, la lealtad al Rey Legítimo.

martes, 6 de marzo de 2012

DON QUIJOTE DE LA MANCHA Y LOS MERCADERES


En algunas aventuras del caballero Don Quijote, del celebre autor Miguel de Cervantes Saavedra, nos aparece nuestro caballero Don Quijote como emblema y símbolo del mundo antiguo e icono de los valores, virtudes y símolos de la caballería. Don Quijote encarna ese código de caballería o al menos intenta aplicar todo lo bueno que existe en él al mundo real. Sancho Panza, su escudero, de alguna manera le vienen a recordar constantemente la realidad de este mundo. Sin embargo Don Quijote es un romantico, y un idealista, pues su intención es plasmar para el mundo real el código de la caballería y por tanto las tradiciones del mundo medieval, aunque para él fuera un mundo en parte imaginario, ya que los libros que había leído de caballerías estaban plagados, según Cervantes de encantamientos, pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles, porque había dragones, grifos, y gigantes, en definitiva un mundo de fantasía y encantamiento que para Don Quijote era una realidad. Pero de todo aquello, para Don Quijote, significaba la aplicación del Codigo de la Caballería: Honor, Verdad, Justicia, Virtud, todo ello al servicio de los desvalidos, los menesterosos y los oprimidos, y todo ello realizado en nombre de Dios y del Rey, y en el recuerdo permanente y sincero por el amor que profesa a su dama Dulcinea del Toboso, ya que todos los caballeros tenían una dama a quien servían. Esta es una de las interpretaciones de este fantástico personaje, que procede en realidad del romanticismo medieval originado en la Corte del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, corte, que por cierto trataron de imitar los reyes de Francia, Inglaterra y los Emperadores Germánicos, y sobretodo la Corte de Felipe el Bueno, Duque de Borgoña estaba entusiasmada por poder plasmar el código caballeresco con la Orden Ducal del Toison de Oro, así mismo, por ejemplo S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey de las Españas mantiene la Orden de la Legitimidad Proscripta, una orden que integra a Damas y Caballeros Carlistas, y destaca el servicio que los mismos han representado y representan para nuestra sociedad, para las Españas y para el Carlismo.
Siguiendo con el enfrentamiento entre Don Quijote y los mercaderes toledanos podemos encontrar numerosas interpretaciones, así el enfrentamiento de nuevo entre la aristocracia hidalga de la caballería andante que representa Don Quijote, cual corte "carlista" trashumante frente a la burguesía pragmática capitalista representada por los mercaderes toledanos, más preocupados por sus dineros y negocios, que por los ideales, o por las juras de los códigos caballerescos. Don Quijote los hace parar: "Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo doncella más hermosa que la Emperatriz de la Mancha, la sin par dulcinea del Toboso".
A los mercaderes esto les de absolutamente lo mismo, incluso estan dispuestos a jurar lo que sea cualquier cosa, con tal de poder proseguir su camino y realizar sus negocios, por ello les estorba en el camino el caballero Don Quijote, que es para ellos la traba feudal a convencer o abatir. No sería la primera vez en la historia, y en la historia de la literatura que la arsitocracia caballeresca le pida a la burguesía capitalista que se detenga, aunque a todos los efectos prácticos significara el hundimiento real del mundo de la caballería, ya que la burguesía capitalista jamás se detendría, y escupiría sobre el código del honor y los ideales caballerescos. Esto tiene que quedar claro si queremos entender lo que pretendo afirmar aquí.
El idealismo de Don Quijote y su código caballeresco, representante del mundo tradicionalista y antiguo, es para la burguesía capitalista representada en los mercaderes como la locura y sinrazón más absoluta. Los mercaderes no tienen problema alguno en afirmar y rubricar lo que quiere Don Quijote, sin embargo, no sólo intentan hacerse pasar por príncipes: "Señor caballero, replico el mercader, suplico a vuestra merced en nombre de todos estos príncipes que aquí estamos, que, porque no encarguemos nuestras conciencias confesando una cosa por nosotros jamás vista ni oída, y más siendo tan en perjuicio de las emperatrices y reinas de la Alcarria y Extremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos algún retrato de esa señora, auque sea tamaño como un grano de trigo; que por el hilo se sacará el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará contento y pagado; y aun creo que estamos ya tan de su parte, que, auque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermellón y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere."

Desde luego la respuesta burguesa y burlona no tiene desperdicio, aunque trata de persuadir a nuestro caballero Don Quijote, este no se deja convencer por las palabras de los mercaderes toledanos, muy al contrario que otros caballeros en la historia, que se dejaron persuadir por la burguesía capitalista y la aceptaron, accediendo a ser cómplices de la situación de nobleza aburguesada y dedicada a los negocios lucrativos (ejemplo Iñaki Urdangarin o Juan Carlos Rey de los empresarios y el capitalismo en España) y de burguesía ennoblecida, pues cuantos casos hay de aquellos que son nobles porque compraron el título o porque se hicieron dueños de las tierras comunales de los municipios, traicionando el espíritu de Don Quijote de la Mancha y por tanto en cierta manera también el espíritu del carlismo, pues Don Quijote responde:

"¡No le mana, canalla infame, encendido de cólera, no le mana, eso que decís, sino ámbar y algalia entre algodones; y no es tuerta ni corcovada, sino más derecha que un huso de Guadarrama! Pero ¡vosotros pagaréis la grande blasfemia que habéis dicho contra tamaña beldad como es la de mi señora! Y diciendo esto, arremetió con la lanza baja contra el que lo había dicho.

Nuestro caballero Don Quijote, símbolo de la caballería y de la justicia cargaría con denuedo contra la burguesía capitalista representada por los mercaderes toledanos en la defensa de su Señora Dulcinea, ya que en ella se esconde la defensa de las Españas, de los derechos sociales de sus ciudadanos, de los desvalidos, de los menesterorsos, de los oprimidos, de todos aquellos sobre los que escupe la vil burguesía capitalista. Por ello, ese espíritu de Don Quijote es el que de alguna manera se plasma en el carlismo y en sus monarcas proscriptos, pues con nobleza, gallardía y caballerosidad, así como con nuestros Reyes Legítimos, los carlistas podemos, al menos conservar este espíritu de Don Quijote, para decirle a la burguesía capitalista que se detenga, que ya no podrán tomarnos más el pelo, que no nos vendrán a persuadir y a manejar jamás y que ha llegado la hora de vencerles sea en el campo que sea.

Y de alguna manera el enfrentamiento de las tres guerras carlistas contra los liberales simbolizan esta lucha sin cuartel entre el idealismo romántico del mundo antiguo vinculado a la tierra y a la naturaleza y el realismo pragmático de la burguesía capitalista mercantil.

Y sigue Don Miguel de Cervantes Saavedra en el Quijote:

Y en diciendo esto, arremetió con la lanza baja contra el que lo había dicho, con tanta furia y enojo, que si la buena suerte no hiciera que en la mitad del camino tropezara y cayera Rocinante, lo pasara mal el atrevido mercader. Cayó Rocinante, y fue rodando su amo un buen trecho por el campo, y queriendose levantar, jamás pudo: tal embarazo le causaban la lanza, adarga, espuela y celada, con el peso de las antiguas armas. Y entre tanto que pugnaba por levantarse y no podía, estaba diciendo: ¡No huyais gente cobarde; gente cautiva, atended; que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido!
Un mozo de mulas de los que allí venían, que no debía de ser muy bien intencionado, oyendo decir al pobre caído tantas arrogancias, no lo pudo sufrir sin darle la respuesta en las costillas. Y llegándose a él, tomó la lanza, y, después de haberla hecho pedazos, con uno de ellos comenzó a dar a nuestro Don Quijote tantos palos, que a despecho y pesar de sus armas, le molió como cibera.

Y al final triunfaron los mercaderes liberales y su sistema económico capitalista, la paliza que recibió Don Quijote y las fuerzas monárquicas legitimistas en Europa y en España son perfectamente comparables y ello ha significado el hundimiento de la izquierda europea por haber aceptado y haberse dejado persuadir por los defensores del sistema economico capitalista, tal y como hicieron en el pasado del XIX parte de la Aristocracia y Clero, que se dejaron encandilar por los vientos de la revolución liberal burguesa, aquella que nos ha traido los palos de los recortes, la especulación, el egoísmo y la competitividad abusiva, imponiendonos una percepción del mundo despiadada y cruel muy alejada de los principios caballerescos y los valores legítimos defendidos por Don Quijote y por la monarquía socialista que defiende el carlismo.

domingo, 4 de marzo de 2012

MONARQUÍA SOCIALISTA FRENTE A REPÚBLICA CAPITALISTA

El contexto económico y político actual español y de la Unión Europea en general, nos permite reflexionar sobre la necesidad real de un cambio económico, de un cambio del sistema económico capitalista a otro completamente distinto, es decir, socialista, ecologista, comunitarista, colectivista y cooperativista, donde el egoísmo , la competitividad, el dinamismo de la economía y sistema capitalista sean prácticamente rechazados y anulados por el bien común, por la rex-pública.
El problema que tenemos en nuestro país y en Europa en general es el daño creciente que ha propiciado las doctrinas liberales económicas desarrolladas con la globalización que han traido el sistema neoliberal capitalista, y por tanto las privatizaciones, las liberalizaciones, la flexibilidad de mercado, la flexibilidad salarial y por consiguiente la precarización laboral y la aniquilación de cualquier tipo de estabilidad económica, que es el fundamento y existencia económica de que existan en el futuro familias.
El sistema económico capitalista sólo se vale de los mejores, potenciando la ley de la selva, y se olvida de aquellos que no son tan dinámicos, ni tan competitivos, y por supuesto se olvida de aquellos que no estan pensando permanentemente en hacer dinero y acumularlo. El sistema capitalista da más importancia al poder del dinero y los bienes naturales quedan relegados a un último plano, porque lo importante es tener dinero, para este sistema.
Así cuando muchos se pronuncian por la vuelta al sistema republicano, yo les quiero hacer ver, que si lo que quieren para España, o las Españas, es una República a la Francesa, a la Italiana, o a la Alemana o incluso a la de EEUU, quiero que sepan que no veremos solucionados nuestros problemas con dicha república, porque aunque es muy discutible ¿qué institución sale más cara? y ¿cuál es más democrática?, habría que reflexionar al respecto, ya que una República que permite un sistema económico capitalista es igual de nefasto que una república coronada como la que tenemos en España, ¿por qué? Pues porque seguiríamos teniendo los mismos problemas que nos aporta la existencia del sistema económico capitalista y su globalización neoliberal. Sus recetas nos llevan a la obligación de tener que ser atractivos de cara al exterior para atraer nuevos inversores y compradores de deuda, y para que ello sea posible el neoliberalismo capitalista permite la librecirculación de capitales internacionales y además permite la precarización del marco laboral, social, cultural y ecológico de un país, ya que para ser atractivo un país ante nuevos inversores debe competir con otros ofertando costes a la baja, lo que se traduce en una fuerte, despreciable y lamentable precarización del empleo por ejemplo.
Para mi los empresarios y su banca de los negocios son creadores parciales de la riqueza de un país ya que si fuera por ellos, la educación, el medio mabiente, la sanidad, por ejemplo estarían muy alejados de la mano de Dios, y ahora mismo comprobamos que ese es el espíritu que les caracteriza. Así pues, por supuesto que el empleo se crea también por el BOE, y por decisiones económicas planificadas, porque no decirlo, incluso bajo la amenaza de nacionalizar bancos como el BBVA o el SANTANDER, ¿por que no?.
La oligarquía económica capitalista responde al reflejo de una clase política totalmente despreciable: la burguesía capitalista. Ellos hicieron todas las revoluciones aplastando y aniquilando a la monarquía tradicional, monarquía que los carlistas defendían al ser de espíritu socialista, porque el Rey ponía coto y sujataba a los ricos en beneficio e interés de todos, pero la monarquía capitalista expresa poner dicha institución al servicio de la clase dominante, mientras que la monarquía socialista de los carlistas trata de que la institución monárquica vuelva a su senda tradicional que es la defensa de la Rex-pública y el interés de todos los ciudadanos que vieven en nuestro país y no en interés de la casta oligarquica que lo gobierna y lo preside y esta vez al amparo descarado de la internacional capitalista burguesa que es lo que representa la globalización neoliberal capitalista.
Por ello frente a la República Capitalista hay que defender y ofrecer la Monarquía Socialista que representa la Rama de los Borbones de la Dinastía Carlista, representada por S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey de las Españas.