lunes, 6 de agosto de 2012

PARA QUIENES CREEN VIVIR EN DEMOCRACIA Y LIBERTAD!!!

 

Para todas esas personas que creen que vivimos en un estado democrático y social de derechos y deberes. ¡Menuda cantinela!. Muerto el dictador Franco, los poderes fácticos y mediáticos mantuvieron el sistema oligárquico y partitocrático, que garantizara la continuidad del sistema de explotación capitalista. ¡Ya no hay dictador, hay democracia se consuelan los luchadores por la libertad! ¡Como ahora se vive, no se ha vivido nunca antes en la historia! Grandes cuotas de libertad y progreso hemos obtenido!. Cantan los agoreros del sistema, que en el fondo lo han defendido, por mucho que se autodenominen socialistas. Todos ellos vivían esperanzados con la integración europea y lo único para lo que ha servido es para imponernos, todavía más aun el yugo capitalista.

Se creyeron aquello de la economía de mercado, para enmascarar el sistema capitalista. ¡Era para imprimir y dar a conocer las bondades del sistema!.

Se ha terminado por demostrar que las economías de mercado no se autorregulan porque son zarandeadas por golpes que están fuera de su control, como los pánicos bancarios, la exageración irracional y el pesimismo, las estafas tipo sistema ponzi piramidal, y una asunción de riesgos más propios de los juegos de azar, para que al final todos estos errores y fechorías los tengamos que pagar entre todos los ciudadanos, ya que no ha habido ningún tipo de control de los poderes públicos sobre la economía burguesa y capitalista.

Ahora es cuando quienes tienen miedo a que caiga este sistema patético y calamitoso, piden ayuda patriótica a la ciudadanía para que les salven el culo. A lo que hay que responder que ¡ni una mierda!. ¡No vamos ayudar a los corruptos para que su casta burguesa siga detentando el poder!. Aprendimos algo de la historia del pasado, cuando sus padres ideológicos, los liberales, jamás ayudaron a los defensores del Antiguo Régimen, porque quisieron destruirlo y aniquilarlo para conquistar el poder político. ¡Pues si esto hizo la burguesía con la antigua aristocracia! ¡Ahora le toca al pueblo, a toda la sociedad, a la ciudadanía!.

Pero la ciudadanía está dividida y descabezada, así como completamente indefensa frente a quienes detentan el poder económico y político. ¡Quienes no van a abandonarlo! ¡Por eso montaron el chiringuito del liberalismo conservador y progresista! ¡Para que creyésemos que cambiaba todo, cuando en realidad no cambiaba nada! ¡Ahora se han desenmascarado! ¡Nos piden esfuerzos, subidas de impuestos, recortes salariales, para que al mismo tiempo sigan cobrando algunos grandes indemnizaciones por prejubilaciones bancarias!

No se entiende ni comprende el esfuerzo que se nos exige a una parte de la ciudadanía para que otros sigan viviendo del chiringuito que es esta segunda restauración borbónica. ¡Una cantinela democrática! ¡Que se la han creído numerosos republicanos y socialistas!. ¿Pero a dónde vamos a ir a parar con todo esto?

En el Carlismo político, si ha tenido sentido la defensa de la Dinastía Legítima es porque esta familia representaba y sigue representando en el exilio la Monarquía Legítima heredera y sucesora de la antigua y legítima monárquía española, una monarquía compuesta al ser confederal y socialista. Esto no es ser dinástico porque si, sino por convicción monárquica que la monarquía carlista es la institución formal que le planta cara al sistema económico capitalista, a la plutocracia y a los tratantes de usura. Y la razón de esta institución es que los padres ideológicos de estos capitalistas, de estos plutócratas y de estos usureros fueron quienes realizaron las revoluciones burguesas capitalistas para socavar, aniquilar y destruir los derechos de la Corona y la monarquía legítima, porque esta intitución plantaba cara a la oligarquía capitalista, porque eran los agentes privatizadores y diezmadores de "lo público", como se está viendo que son. No es capricho en el carlismo la defensa de la monarquía legítima, ni es adorno, es convicción política de servicio al bien público, a la rex-publica, y a la ciudadanía por parte de esta institución política histórica y secular de siempre ha conformado las Españas. Con la república las Españas se desgajan. Lo tenemos en los ejemplos hispano-americanos y peninsulares. La monarquía legítima, la carlista, es la confederación misma de los pueblos de las Españas. Y la dinastía y su Rey Legítimo Don Carlos Javier de Borbón tiene la misión de sujetar a los plutócratas en interés y beneficio del común, de la rex-publica, de la ciudadanía.

El fracaso del sistema de segunda restauración borbónica ha sido precisamente este y que ha fomentado la corrupción y la mercantilización de la vida. ¡Ya no hay principios, ya no hay valores, ya no hay más que dinero! ¡Y esto se tiene que acabar ya, porque es una vergüenza!. ¡No es dinastismo porque si, es monarquía, la auténtica, la verdadera! ¡No esta pantomima capitalista y neoliberal sujeta a oligarquías y plutocracias!.