martes, 29 de octubre de 2013

MARINALEDA, LA LEY Y LA PROPIEDAD PRIVADA

 Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda

Cuando la justicia no existe, y vemos como unos señores muy cultos e inteligentes que pertenecen al stablishmen político-económico-judicial, se dedican a robar y a saquear las arcas del dinero público, y casos tenemos por montones desde ex-consejeros y presidentes de cajas de ahorro a miembros de la familia que usurpa el trono de España, y se nos confirma por los hechos que la justicia no es igual para todos y que la ley recae sólo sobre los débiles, entonces es cuando sale la protesta carlista y socialista.

Para los ricos, la plutocracia burguesa, los usureros, los capitalistas, la ley está escrita manifiestamente por ellos, y todos los poderes fácticos y medáticos trabajan para ellos a cambio de ser prostituidos, a cambio de dinero. Me refiero naturalmente a la justicia, medios de comunicación, etc. ¡Quien hizo la ley, hizo la trampa!. Dentro del sistema económico capitalista no puede haber democracia porque esta es la democracia del dinero, no de las personas.

Así la ley se transforma en la excusa de la plutocracia burguesa para sostener el derecho a la propiedad privada absoluta, y mercantilizar los recursos y los medios de producción, dejando con todo ello a más de la mitad de la población mundial, también dentro de las Españas, sin trabajo, sin vivienda, sin salario, sin futuro, y por tanto sin comida para poder vivir, para poder alimentarse.

Entonces es cuando nos vienen asombrados todos los medios y poderes fácticos neoliberales capitalistas en defensa de la ley y la propiedad privada, porque unas personas en el pueblo de Marinaleda gobernado por un alcalde comunista, han decidido entrar a un supermercado a "robar" comida para distribuirla entre los más necesitados, personas que se encuentran sin ninguna posibilidad de obtener un salario, para poder obtener comida para comer, para alimentarse. ¿O es que no se alimentan los ricos? ¿No han llegado a pagar los ricos como Carlos Divar a cargo del presupuesto del Estado una comida por 21.000,00 €? Pero este señor para la inmensa mayoría de nuestra población alienada bajo el sistema de explotación capitalista, mira hacia otro lado, y con el liderazgo de la plutocracia capitalista y los partidos liberales que lideran, denuncian el hecho ocurrido en el pueblo de Marinaleda.

Un pueblo, el de Marinaleda, que por cierto tiene amortizadas comunalmente las tierras, suelo y bienes inmuebles. ¿No les suena esto al carlismo?, ¿No les suena esto a las formas de vida de vinculación a la tierra propias del antiguo régimen y la monarquía absoluta? Las tierras comunales, las viviendas están vinculadas al pueblo, son de todos, nadie las puede comprar ni vender. Pero los capitalistas, asustados porque su régimen tiene los días contados, quieren aniquilar cualquier forma alternativa al capitalismo.

Lo que hemos visto y comprobado es que unos señores roban y no se les aplica la ley, porque la justicia de los ricos es la injusticia del capital, y en este sentido hay que entender que jamás serán juzgados, jamás devolverán lo que deben y han robado, y jamás terminarán sus días en prisión. ¿Por todo ello odiaban tanto en el pasado la prisión de la Bastilla? ¿Derechos políticos? No!. Derechos atribuibles al poder del dinero: Si!. Sin embargo, al alcalde de Marinaleda tratan de lincharlo los medios plutocráticos, los amigos de los usureros, de los banqueros y capitalistas. ¿Por qué? porque ha animado a entrar en un recinto de propiedad privada, y se amparan en la ley, porque esos robos de comida son ilegales, nos dicen, y esto no puede ser la ley de la selva. ¡Pero señores! Ya estamos en la ley de la selva, desde 1833 hasta acá, vivimos dentro de la dinámica del sistema de explotación capitalista, y por tanto es un hecho la ley de la selva por la mercantilización de la vida y por los robos que los ricos han perpetrado, sobretodo contra la sanidad, la educación. Unos robos, unos recortes, copagos, subidas del IVA, esfuerzos que se exige a la población para dárselos por otro lado a los anteriores dirigentes de entidades financieras que están en la quiebra mas absoluta. Esos señores, políticos, banqueros, que han malversado fondos. ¿Donde estan construidas las desaladoras? ¿Donde está el dinero del fondo social europeo para los proyectos sociales?. Esta gente sin embargo se va de rositas ante la justicia, porque la justicia es la injusticia del sistema capitalista, que juzga y reprime a los pobres, a los débiles, a las gentes de Marinaleda y a su alcalde, porque no cumple la ley. ¡Y mira quienes fueron hablar! ¡No cumplen las leyes ellos! ¡Porque las leyes de los ricos están para que las cumplamos los demás, pero ellos pueden robar y robar!. ¿Es esto entonces legítimo, es justo esto o es inmoral?

Si la situación no se enmenda, si no hay mano dura contra los plutócratas, los usureros, los ladrones de guante blanco, para nada servirán las demostraciones de fuerza bruta contra los pobres. ¡Porque es muy facil agredir a los débiles y someterlos, pero y a los ricos, y a la plutocracia, a la oligarquía capitalista!, ¿quién la somete?

Para aquellos tradicionalistas que puedan sorprenderse les diré que muchos empobrecidos en el siglo XIX se enrolaron en las filas carlistas, acusados de trabucaires, latrofacciosos y comunistas por los liberales capitalistas. Aquellos carlistas entraban en los bancos y en los ayuntamientos, no mataban a nadie si podían y les dejaban, maniataban a los responsables y se llevaban el dinero, los fusiles y la comida en nombre de Don Carlos. Tenían las simpatías del pueblo, se alimentaban gracias a su connivencia, y vivían en los bosques como proscritos, como proscrita es nuestra monarquía, la carlista, con la que soñamos, a la que queremos y respetamos. ¡Por Don Carlos! ¡Por la justicia, adelante contra la casta capitalista y su globalización burguesa!.