jueves, 19 de julio de 2012

LA TRADICIÓN FRENTE AL SISTEMA CAPITALISTA

 

 

La actual crisis del sistema capitalista está removiendo las conciencias, de cómo se ha llegado a esta situación en la cual la democracia, si es que ha existeido alguna vez, ha sido completamente secuestrada por el poder del dinero, siendo la capacidad ciudadana nula para poder enfrentarse a los numerosos desafueros sufridos y que estan por llegar.

Si alguna vez nos engañaron, fue cuando nos hablaron de las luchas entre los absolutistas y los liberales, presentando a los primeros como reaccionarios, autoritarios y carcas, y a los segundos como progresistas y modernos, amantes y amigos de la revolución y la libertad.

Hasta la cinematografía del presente ha tratado de poner en su sitio a los liberales, a los instauradores del sistema capitalista en el mundo, y ha replanteado el discurso, siendo la causa de los indios legítima y buena frente a los vaqueros estadounidenses que les arrebataban sus territorios. Sin ir más lejos tenemos la película de Tom Cruise, "El Último Samurai", en la cual un antiguo soldado norteamericano de alta graduación lleva al Japón nuevas armas, municiones y uniformes, para levantar un ejército moderno de inspiración capitalista que logre sofocar la rebelión de los samurais. ¡Que bonita película!, piensan muchos. La mayoría de quienes la han visto se sienten atraidos por la cultura, los valores y los ideales que defendían los samurais, sus costumbres colectivas y comunitarias basadas en la tradición y el arraigo y vinculación a la tierra, al territorio. Se trata de un enfrentamiento entre la tradición socialista-feudal contra la revolución liberal burguesa Meigi que trata de imponer a sangre y fuego el sistema económico de explotación capitalista.

Para todos los que piensen que aquello fue la respuesta particular de los nipones aferrados a sus tradiciones socialistas y comunitarias frente a la entromisión burguesa extranjera, me gustaría reflexionaran al respecto de lo que significó la Guerra del Opio en el Imperio Chino en el siglo XIX, representadas en películas como la de "55 días en Pekin", donde las fuerzas armadas de países extranjeros capitalistas del XIX como lo eran Francia, España, Inglaterra, EEUU,.. entrarían en China a imponerles el capitalismo.

Y ya en Occidente, a ver si no es verdad que tuvo lugar las luchas en el siglo XVII y XVIII en Gran Bretaña entre los Jacobitas y el gobierno capitalista legal y oficial de Londres, manejado por la City de los negocios. Posteriormente a finales del XVIII y durante todo el XIX en Francia también hubo un enfrentamiento entre los realistas y monárquicos franceses contra la revolución burguesa y capitalista, si no observad y analizad bien el movimiento de los Chouans de la Bretaña y la Vendee. Y en el caso Portugués la lucha entre absolutistas y liberales no tiene parangón, pues los partidarios de Don Miguel I de Portugal defenderán las tradiciones autóctonas del pueblo portugués frente a los negocios capitalistas y financieros de los partidarios del liberalismo y sistema capitalista, apoyados por la Francia de Luís Felipe de Orleans el rey burgués, y la Inglaterra que tiempo atrás ya se había vendido al poder capitalista en el año 1688 con el derrocamiento del último Estuardo Jacobo II de Inglaterra. Y que me dicen de las luchas en las Españas entre los parciales carlistas y los liberales. Los primeros defensores de la monarquía tradicional, paraguas protector de las tradiciones sociales y comunitarias muy arraigadas en el mundo rural y en algunas capitales. Lo paradójico y contradictorio es que si bien la gran mayoría de los ciudadanos, depende de como se les presente y se les venda la Causa Legitimista, la apoyarán o no, de acuerdo a lo aquí expuesto. Prácticamente todos van con los Samurais, son los feudales, los absolutistas nipones del periodo Tokugawa, aquellos que se resisten a la entromisión del poder del dinero y el capitalismo. Ellos entienden de honor, de valor, de virtud... Los contrarios trabajarían por la mercantilización de la vida, por el sistema capitalista que venimos padeciendo.

Aquellos pueblos partidarios de las tradiciones sociales y comunitarias vinculados a la tierra, no sabrían explicarse muy bien, porque no dominaban las letras, ellos no creían en las leyes y cuerpos legislativos complejos y estructurados. Aquellas gentes eran mucho más  virtuosas y honorables. No necesitaban crear leyes para respetar la naturaleza, pues ya lo hacían bajo derecho consuetudinario, no necesitaban de los mercados y privatizaciones de compañías capitalistas nacionales y extranjeras, no eran comunistas, ni anarquistas, aunque se les podría considerar como a tales, no eran conservadores aunque eran fervientes monárquicos y religiosos, pero lo que no eran, eran adoradores del sistema económico capitalista que sus enemigos trataban de imponer a sangre y fuego, y por eso en todos los casos y en todos los frentes los jacobitas, los legitimistas franceses, los miguelistas portugueses, los carlistas españoles, los legitimistas chinos, los samurais japoneses perdieron en su lucha contra el sistema capitalista. 

Ellos representaban a los "rebeldes primitivos" que se enfrentaron al sistema capitalista burgués porque el mismo quería imponer la mercantilización de la vida. Representan los movimientos contestatarios "pre-capitalistas", con el merito que esto tiene, al formar parte de las resistencias a priori contra el capitalismo burgués.

Los socialistas oficiales, los comunistas y los anarquistas formarían parte de las resistencias contra el sistema capitalista una vez conocidos sus efectos privatizadores y liberalizadores. Una vez conocidos los mismos, entonces es cuando tiene lugar la formación del movimiento obrero como respuesta a posteriori o postcapitalista. Compartimos pues la crítica y la denuncia frente a los mercaderes y a su yugo capitalista, formando así parte del movimiento anticapitalista.

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