sábado, 28 de julio de 2012

INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LONDRES: ODA AL CAPITALISMO, A LA BURGUESÍA Y A LA INDUSTRIALIZACIÓN

 Entre los burgueses y las fábricas con sus chimeneas humeantes que aparecieron en esta inauguración, me quedó claro que se trató de una Oda al Capitalismo y a la Industrialización que la burguesía inglesa impulsó a través de la City de los negocios de Londres anulando a la monarquía y al pueblo

 

Ayer Viernes, día 27 de Julio de 2012 se celebraba en Londres la inauguración de los Juegos Olímpicos. Un derroche de creatividad, de igual modo un derroche de unos cuantos millones de euros para la que está cayendo.

Los británicos, siempre tan tradicionales, con su representación, constataron su orgullo por lo que fue el Imperio Británico, y lo que dio fruto a su origen: el capitalismo, la industrialización y la burguesía que lo acometió. Todo ello se mezclaba con la ñoñería inglesa al pretender hacernos ver y creer lo grande y maravillosa que fue la etapa victoriana con sus bancos, industrias, y sus "mery popins" con sus paraguas, y las niñeras cuidando de los niños, cuando las madres burguesas se iban con las sufragistas para reivindicar los derechos de la mujer, mientras los hombres burgueses trabajaban en los bancos, en las industrias y en la bolsa.

Me vino a la mente, viendo la representación londinense, de lo orgullosos que se sienten sus piratas por su City de los Negocios, y sobretodo hubo un momento en que no sabía, si estaba viendo "El Señor de los Anillos" cuando salían los aros marillos que emulaban al proceso industrializador de la siderurgia y los altos hornos con ese color amarillo anaranjado propio de la lava de un volcán o del proceso siderurgico. Sólo les faltó decir aquello de "El mundo ha cambiado..."Un nuevo orden resurge...". Y me lo confirmó las imágenes de grandes y altas chimeneas de las fábricas por las que salía el humo victoriano.

Estan orgullosos de aquella revolución industrial que postró al mundo rural a su desaparición, y sometió a las masas campesinas al proceso irremediable de su proletarización. Es lo que tiene la City de Londres y el triunfo de la monarquía burguesa y capitalista.

Volviendo a la representación multimillonaria, que se ha realizado nada mas y nada menos que en Londres cuando los juegos olímpicos deberían jugarse en Grecia, a quienes se les ha arrancado y robado hasta eso. Fue curioso ver la entonación y canto del himno británico: "el Dios salve a la reina". Un país más monárquico al menos teóricamente no lo hay en el mundo, porque el himno, no habla de la patria, ni de la nación burguesa, aunque en la práctica sean ellos, la plutocracia quien la dirige. Los ingleses, tan protocolarios y tan educados, quieren dar una imagen de ser tan fieles a las tradiciones como a la modernidad, porque de todo aquellos que representaron, quisieron dar a entender el paso de los años y las décadas, y cómo de aquella industrialización burguesa y capitalista se llegó  los años 70 con la sociedad de consumo, eso si, todo se representaba a través de la música, pero se percibía muy bien que era una oda al capitalismo a la burguesía y a la industrialización. Muy emblemático resultó, pues entre que Londres fue de facto la cuna del capitalismo y la revolución burguesa, y por otro la premonición de los Mayas en cuanto al fin del mundo, quizás adivinemos que lo de ayer no fue más que un canto de despedida al mundo capitalista que conocemos.

Cuando se vio en la imagen televisiva a la reina usurpadora de la Corona Inglesa, la llamada por todos como Isabel "II", y el despilfarro multimillonario de tal evento, me vino a la mente que por mucho menos a María Antonieta de Francia la mataron durate el proceso revolucionario, y eso que esta reina tenía un pueblecito para ella, al estilo reality shou, porque todos los que lo habitaban eran actores o profesionales que iban allí para actuar, en el cual visitaba a un panadero, etc. Lo que pasa que los franceses no podían ver todo aquello por la tele, porque no existía. Y es que hubo una revolución en Francia y se cargaron a sus reyes, pero aquello no sirvió de nada, porque la injusticia continua. El derroche, la frivolidad y el despilfarro, algo evidente.

Isabel "II" aunque se cree muy bien asentada ignora o pretende ignorar a los parciales jacobitas. Aquellos que en su día, en el pasado del año 1689 se sublevarían contra la revolución liberal burguesa, la Gloriosa de 1688 que puso en el trono a Guillermo III de Orange, y posteriormente permitió que la Corona de Inglaterra pasara a un príncipe protestante, para que no recayera en los católicos Estuardo, que exiliados en Francia y en Italia trataron de recuperar su Corona con ayuda de sus partidarios los Jacobitas, desde 1689-1746 e incluso hasta 1780 los jacobitas trataron de levantar en armas a la población, victima del capitalismo y la opresión burguesa. La causa dinástica y monárquica legitimista era al mismo tiempo una causa nacional, en el sentido de pervivencia de valores y costumbres comunitarias de los pueblos de Irlanda, Escocia e Inglaterra, pero también era una causa social, pues rechazaban por ejemplo la instauración del banco de Inglaterra, negaban la deuda nacional o soberana que hipotecaba los ingresos futuros del país destinados para pagar deuda más intereses, y rechazaban sobretodo el proceso de aniquilación del mundo rural, pues con la industrialización y el triunfo del capitalismo, se instituyó la propiedad privada y esto convirtió en jornaleros y futuros proletarios a las masas campesinas inglesas que se vieron obligadas a trabajar en las fábricas de las ciudadades de los burgueses. Era lo que diría Tolkin en su obra. Y lo que diría Chesterton: "se me puede pedir que me quite el sombrero, pero no la cabeza", recordando a Carlos I de Inglaterra, aquel Estuardo desdichado por quien los ingleses de un modo u otro siguen siendo monárquicos hasta la médula, al rechazar la dictadura republicana de Cromwell, al menos teóricamente, porque dejaron que la monarquía estuviera gobernada por la oligarquía burguesa a través de la City plutócrata y el Parlamento sometido a esta última. Los Estuardo y sus sucesores los Witelbach, con sus partidarios jacobitas habrían hecho otro tipo de celebración, y desde luego no la habrían enfocado como una oda al capitalismo, a la burguesía y a la industrialización, porque esto representaba los derechos egoístas individuales, la propiedad privada absoluta y con todo, su deriva hasta la actual sociedad de consumo, la cual fue anulada, alienada por las fuerzas del capitalismo y olvidó sus derechos sociales y comunitarios, aquellos que venían guardados por las tradiciones inglesa, irlandesa y escocesa, tradiciones y valores comunitarios, que los jacobitas supueron mantener en el exilio y en las islas británicas. Pero ya digo, que esta representación megalómana del Imperio Británico no es más que el canto de despedida al orden burgués y capitalista. Nació en Londres, con sus piratas de la City, y los mismos le estan agradecidos por todo lo que significó el proceso de industrialización y capitalismo: el desmantelamiento del mundo rural, de las tradiciones campesinas y comunitarias, de las tierras comunales; pero morirá también, quizá con la profecía de los Mayas, el mundo tal y como lo conocemos hoy dejará de existir por la muerte, no de los seres humanos, sino del sistema económico de explotación capitalista. Es el momento de los legitimistas, es nuestro momento, ya no hay vuelta atrás!!! Pero ellos, siguen celebrándolo, como siempre!!!.