jueves, 12 de abril de 2012

LIBERALISMO Y NEOLIBERALISMO




El origen del liberalismo tiene que ver con el nacimiento de la física Newtoniana, al describir la física desde una perspectiva de descripción de la naturaleza, sin intervención de ningún tipo: la manzana cae del árbol al suelo por la fuerza de la gravedad. Así a partir del liberalismo físico o científico de Newton pasamos al liberalismo político de Locke, de ahí al liberalismo social de Hume, donde destaca este filósofo el análisis empírico del mundo sensible: “sólo creo en lo que veo” No existe nada a priori, sino el análisis a posteriori; es el empirismo que combatía al racionalismo cartesiano.
Adam Smith y David Ricardo desarrollarán la idea del liberalismo del sistema económico capitalista, al realizar una descripción de la realidad económica, fundamentando su estudio en el empirismo Newtoniano en la Ciencia y en el empirismo de Hume para la filosofía e incluso Locke para la política, en cuanto a la busqueda de la libertad de la individualidad absoluta, que sobrepasa a las libertades colectivas y comunales, e incluso las destruye.

Así Adam Smith destaca tres ideas: 1.-) la especialización productiva frente a la diversificación, 2.-) la eficiencia productiva basada en la competitividad y en la fabricación de los productos por la clase trabajadora y 3.-) la defensa del tipo de interés o plusvalía “marxista”; parte marginal que el capitalista debía quedarse de cada trabajador, por haberles adelantado la nómina con el fondo de salarios del que dispone el capitalista.
La teoría liberal capitalista determina que los precios de los bienes en la economía vienen descritos por las fuerzas de la oferta y la demanda, olvidando la teoría del valor del trabajo que Adam Smith había descrito de la sociedad del siglo XVIII, donde los bienes producidos llevaban incorporados un valor añadido o sentimental, que no dependía de las fuerzas anteriores.
Estas ideas liberales desde las tres vertientes científica, filosófica y económica tratarán de legitimarse en la denominada LEY DE LA NATURALEZA, o leyes naturales, con lo cual el mensaje principal es la NO Intervención, y por tanto su lema: Dejar hacer, dejar pasar, muy aplicado desde mediados del siglo XVIII, durante el siglo XIX y principios del XX.

Durante el Antiguo Régimen existían tres estamentos: Clero, Nobleza y Tercer Estado. Dentro del Tercer Estado estaba la burguesía capitalista y también los labradores, campesinos y artesanos gremiales. La Monarquía, el Clero, la Nobleza y el Campesinado gozaban de los factores productivos: TIERRA y TRABAJO.
La Burguesía Capitalista detentaba un nuevo poder capaz de someter a los anteriores factores productivos, doblegando a su vez a las instituciones que representaban los estamentos anteriores; se trataba del factor CAPITAL, y exactamente del CAPITAL FINANCIERO, que fue evolucionando desde un metalismo mercantilista a un capitalismo financiero de operaciones complejas en las bolsas internacionales.

La burguesía capitalista dueña del dinero, reivindicaba libertad de empresa y de comercio, y solicitaba la NO intervención del Estado en la Economía. No quería que ni el “Estado Monárquico”, ni ningún otro limitara su poder económico. Por ello detestan tanto las trabas feudales, derivadas de las reglamentaciones municipales y gremiales locales, como las posteriores trabas sociales: legislación social y medioambiental, porque significan incrementos en los costes económicos empresariales. Por ello son propensos a vulnerar las legislaciones sociales y ambientales que reivindican garantías sociales.

La burguesía capitalista y su liberalismo económico tendrán dos enemigos ideológicos:
1.- Los partidarios del Antiguo Régimen, por un lado, detentadores de los factores TIERRA y TRABAJO; 2.- El movimiento obrero contestatario decimonónico, que nace a finales del XVIII con el socialismo utópico y se desarrolla en el XIX con el socialismo científico con Marx y Engels a través del Manifiesto Comunista y El Capital.

Si la burguesía liberal capitalista en Inglaterra se ampara en la democracia del dinero y habla de la libertad del pueblo para en realidad aniquilar el poder del “Estado Monárquico”, desprende una lucha entre las libertades individuales burguesas y capitalistas y las libertades colectivas defendidas por la Corona. Así se tiene que entender la primera revolución Inglesa de 1642-1649 y la 2ª Revolución Inglesa por la cual la burguesía capitalista impone el sistema económico capitalista, vulnerando las tradiciones colectivas del pueblo de Inglaterra y por tanto sus libertades ancestrales, que fueron pisoteadas por el parlamentarios, representantes en realidad del poder económico de la City de Londres y no del pueblo de Inglaterra. A partir de esta revolución Inglesa se desarrollaran la norteamericana y la Francesa de 1789 y así en cada uno de los países europeos donde las burguesías capitalistas nacionales derriban las antiguas monarquías tradicionales y con ello someten a los pueblos bajo el yugo capitalista. Así ya no habrá honor, virtud, verdad, amor, sino piratería, deshonor, falsedad, e interés puramente economicista. La sociedad quedará prostituida por el poder del dinero.

El rechazo a priori de los partidarios del Antiguo Régimen a la Burguesía Capitalista vendrá dado por las medidas privatizadoras y liberales de estos últimos, que ocupando el poder del gobierno pondrán a la venta los bienes comunales al mejor postor, siendo imposible que existiera realmente un proceso de distribución y reparto de la propiedad de la tierra. Lejos de lo anterior el liberalismo capitalista fomenta la privatización de los recursos y los medios de producción en pocas manos, exactamente en las manos de los dueños del capital financiero. Eso dejaba a los Caballeros del Antiguo Régimen descolocados.
Las aplicaciones de las políticas liberales: 1º Desamortización, 2º Liberalización, 3º Privatización, supondrá un empobrecimiento mayor de las clases campesinas y la concentración de grandes masas poblacionales que se ven obligadas a abandonar el mundo rural para ir a trabajar a las fábricas capitalistas burguesas. ¿Por qué? Porque los tres pasos anteriores dejan sin trabajo y sin vivienda a las familias campesinas que venían heredando su trabajo y vivienda de forma ancestral, ya que eran dueños de hecho de la tierra y de la vivienda, mientras que el señor feudal era dueño de derecho. La propiedad privada relativa o compartida del sistema de Antiguo Régimen queda rota unilateralmente por la burguesía capitalista, que se adueña fácilmente de grandes latifundios expulsando de los antiguos feudos a las familias campesinas.

El maltrato y los desafueros cometidos por la burguesía capitalista a la clase obrera que trabaja en las fábricas, antiguos campesinos convertidos en proletariado urbano, significará el comienzo de la revolución socialista y el movimiento obrero como respuesta a las horribles condiciones de vida de la clase obrera tanto en el trabajo, como en la ciudad. La burguesía liberal capitalista tendrá como respuesta a posteriori el movimiento obrero y la revolución socialista propuesta por los socialistas utópicos, los socialistas científicos, los comunistas y los anarquistas.

Pero el liberalismo económico perviviría, ya que las burguesías se enfrentarían a la clase trabajadora, apareciendo en discurso de Marx, rescatando la teoría platónica: la economía es un juego de suma cero, si alguien gana más es porque otro ha perdido; niega por tanto la teoría de David Ricardo del Comercio Internacional donde supuestamente todos los agentes salen ganando; negará también la usura o tipo de interés, como ya hacía Platón y el Cristianismo Medieval Escolástico, y por supuesto, negaría que el precio de los bienes vengan determinados por la oferta y la demanda destacando el valor del trabajo, rechazando la alienación del trabajador en el sistema capitalista y reivindicando el antiguo artesanado, verdadero y legítimo dueño de los medios de producción. Marx reivindica muchas cosas habla de los diversos socialismos existentes, incluso hace referencia al “socialismo feudal” de los partidarios del Antiguo Régimen, sin embargo establece que el suyo, el socialismo científico es el verdadero y que el resto son falsos, discriminando al resto de socialistas idealistas simpatizantes del mundo antiguo antes de que el capitalismo y su burguesía pervirtiera a toda la humanidad.

Sin embargo en 1929 el liberalismo económico queda puesto en evidencia. La teoría liberal sostenida por el economista Say afirmaba que toda oferta tiene su demanda y que existe un vaciado completo del mercado. La crisis de 1929 puso en evidencia la falsedad de las teorías liberales de Adam Smith y David Ricardo, y frente al “dejar hacer, dejar pasar” surgió Keynes, que observó la necesidad de que el Estado interviniera en la economía para respaldar a la Demanda marginal, ya que se trataba de una crisis de demanda, ya que el consumo estaba por los suelos y los empresarios no vendían absolutamente nada y se veían obligados a cerrar sus negocios.
Los defensores del liberalismo económico de aquel entonces mantenían los postulados del liberalismo clásico y eran enemigos de la intervención de los poderes públicos en la economía, ya que veían en ellos una gran amenaza, la misma que vieron en el pasado la burguesía capitalista que se sentaba en el Parlamento londinense, clamando por la libertad del pueblo cuando en realidad defendían los intereses de los negocios que tenían en la City de Londres, desafiando a la Corona y ejecutando a su Rey Carlos I Stuart (1649).

Sin embargo Keynes en 1929 puso de manifiesto la necesidad de la intervención en la economía por parte de los poderes públicos, desarrollando un programa de nacionalización, creación de empresas públicas y bancos públicos, que emplearan a la población para que esta volviese a tener un poder adquisitivo que llevara a fomentar la demanda de consumo.
La política Keynesiana considerada socialdemócrata, fue inspiración en los partidos socialistas del bloque capitalista. Con el hundimiento del Bloque Comunista, y con la fuerte presión de la demanda sobre la oferta de bienes y servicios en la economía, contribuyó al incremento de los precios y a una inflación desorbitada anual que debía ser combatida, ya que con ello existía el problema de pérdida de poder adquisitivo.

Tras el Keynesianismo socialdemócrata surge de nuevo la teoría liberal de los antiguos clásicos, pero rediseñada por la Escuela de Chicago de Friedman en el campo económico y en el campo político por Margareth Thacher y por Reagan. A ellos se suman fábulas como “el final de la historia” donde todo el mundo entero se vuelve precapitalista y asume el pensamiento único neoliberal capitalista como propio. Los Neoconsevadores son los herederos de los Clásicos y sus teorías liberales. Son los denominados neoliberales, porque defienden la NO intervención de los poderes públicos en la economía, la flexibilidad laboral y salarial, la anulación de las garantías sociales y ecológicas, y la sobreexplotación de los recursos. Niegan el cambio climático, y estan contra la diversificación productiva en la economía. Son partidarios de la libre empresa y la libre competencia, son en definitiva, partidarios de la máxima incertidumbre que rodea a nuestras economías, pese a que afirmen trabajar para reducirla. Son partidarios de que el poder del dinero esté por encima de los seres humanos y no al revés, del vivir para trabajar como esclavos. Son en realidad el enemigo a abatir!!!! ¡¡¡¡Muerte al Mal muerte al Capital!!!!

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