domingo, 18 de marzo de 2012

S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey Legítimo de las Españas Jura los Fueros del Reyno de Navarra

SS.MM. Don Carlos Javier y Ana de Borbón durante la celebración protocolaria de la Jura de los Fueros del Reyno de Navarra, como Rey Legítimo de las Españas y de Navarra. Don Carlos Javier de Borbón jura los Fueros de Navarra como sucesor de la dinastía carlista. (J.ARIZALETA)

YO, CARLOS JAVIER

LEGÍTIMO DESCENDIENTE DE LA DINASTÍA CARLISTA
DUQUE DE MADRID, DUQUE DE PARMA Y GUASTALLA

BAJO LA SOMBRA DEL SAGRADO MONTEJURRA
Y DELANTE DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE IRACHE
DONDE TANTAS VECES REZÓ NUESTRA ANTEPASADA LA REINA MARGARITA

Y APOYANDO MI MANO DERECHA SOBRE LOS SANTOS EVANGELIOS

JURO GUARDAR Y HACER GUARDAR LOS FUEROS DE NAVARRA SIN QUEBRANTAMIENTO ALGUNO

MEJORÁNDOLOS SIEMPRE Y NUNCA EMPEORÁNDOLOS


Y QUE TODA TRANSGRESIÓN A ESTE JURAMENTO SERÍA NULA DE NINGUNA EFICACIA Y VALOR


En el Monasterio de Irache a 17 de marzo de 2012.


El día 17/03/2012 quedará grabado para las fechas clave de la historia, al menos del Reyno de Nabarra, porque S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, Rey de las Españas ha Jurado los Fueros de dicho reyno en un acto protocolario que iba incluído en una serie de actos y visitas algunos puntos de las Españas, que se han producido desde los días 15, 16 y 17 de Marzo del presente año.

Con la Jura realizada por el Rey Legítimo Don Carlos Javier de Borbón se nos indica, lo primero, que frente a las celebraciones constitucionalistas burguesas en torno a la constitución de 1812, "La Pepa" que tendrán lugar en España, Don Carlos Javier de Borbón, nos recuerda que antes de que llegara la usurpación burguesa y cosntitucionalista uniformista y centralista que copiaba el modelo jacobino de la revolución francesa; en las Españas había todavía unos Reynos y Señoríos, como el Navarro y los Vascos que tenían sus FUEROS vigentes. Y los Fueros son los derechos y deberes consuetudinarios de los habitantes de aquellos reynos, que el monarca debía jurar si quería ser reconocido como Rey Legítimo.

Hay que recordar que los monarcas de la rama y dinastía carlista, aunque Borbónica, mantenían para las Españas un proyecto de monarquía confederal basado en lo que había sido la antigua monarquía hispánica, como monarquía compuesta y su sistema polisinodial basado en los Consejos, las Cortes, los Gremios, de manera que el carlismo se convertía en un defensor de un constitucionlismo histórico antiburgués y localista o provinciano, ya que se daba mayor importancia a la autogestión por las decisiones democráticas locales que hubieran tenido lugar por ejemplo bajo el Árbol de Guernica. Esta democracia particularista y consuetudinaria basada en los FUEROS de los habitantes de cada uno de los Reynos, Señoríos y Principados de las Españas, chocaba con el constitucionalismo burgués capitalista, que pretendía articular un mercado nacional y para ello preparaba la homogenización lingüistica y cultural, eliminación de trabas y aranceles interiores que separaban bajo sistema aduanero a cada uno de aquellos entes territoriales. Las Españas históricamente habían estado unidas por el rey legítimo, porque queban vinculadas a su persona, sin embargo ello no significaba, que los habitantes que vivían en cada uno de aquellos reynos perdieran personalidad Jurídica, Política y Tributaria, muy al contrario. Por ello el modelo Carlista basado en lo que había sido el austracismo en la antigua Corona de Aragón con sus planteamientos Foralistas, y posteriormente con el pleito dinástico carlista del siglo XIX en las Españas, quedará formulado un pleito político de amplias dimensiones: económica, social, cultural, moral, territorial e institucional, ya que la burguesía capitalista y su partido moderado o liberal conservador o progresista buscaba la eliminación y la conculcación de todos los derechos y libertades historicas tradicionales de los habitantes de las Españas, eliminando con ello los Fueros de cada uno de los reinos, pues lo que comenzaron los políticos absolutistas borbónicos lo terminarían los liberales a partir de su constitucionalismo de 1812.
El Carlismo y el rey legítimo a lo largo de la historia desde 1833 hasta la actualidad ha venido a reivindicar la personalidad Foralista de las Españas y para entender que significa esto debemos recordar que Carlos VII de Borbón afirmó que el modelo que quería para las Españas era el modelo del Señorío de Vizcaya, es decir devolver los Fueros a los habitantes de cada uno de los Reynos, Señoríos y Principados de las Españas. Y como decían los partidarios carlistas del Archiduque Carlos de Austria durante la guerra de sucesión española, por cierto otro pleito dinástico que escondía un pleito político y económico: "No penséis que nuestra animosa resolución se reduce a lo angosto de nuestros límites; sino que aspira a la cabal libertad de nuestra Península". Así tanto el austracismo de 1701-1714, como el carlismo de 1833 hasta la actualidad sigue reivindicando para las Españas las legitimas libertades concretas vinculadas a los Fueros, y como decía Don Carlos VII, que como los años no trascurren en balde yo os llamaré para ponerlos a la altura de nuestros tiempos, ya que no se trata de restaurar lo que tenía sentido en el siglo XIII o el siglo XVIII, habrá que homologar el derecho foral a nuestros tiempos vigentes sin que ello signifique la prostitución a los que le vienen sometiendo las burguesías capitalistas y los partidos políticos liberales existentes en Navarra y los Señoríos Vascos y resto de las Españas, tratando de engañar que la España de las autonomías es el vestigio legítimo de la defensa del derecho Foral, cuando en realidad escupe sobre el sentido de monarquía confederal que defiende el carlismo, ya que no tiene nada que ver.

Así, frente al constitucionalismo burgués capitalista uniformista representado por "LA PEPA de 1812" tenemos un constitucionalismo anticapitalista localista y provinciano defensor de la democracia de la aldea, mucho más respetuoso con los particularismos locales y territoriales. Frente al título de Rey de España encarnado por Juan Carlos, tenemos el de Rey de las Españas encarnado por Don Carlos Javier de Borbón. Frente a la monarquía capitalista y neoliberal de Juan Carlos tenemos la monarquía socialista y confederal de Don Carlos Javier de Borbón. Frente al uniconstitucionalismo burgués que representa los intereses financieros y capitalistas de las oligarquías y plutocracias capitalistas tenemos el pluriconstitucionalismo consuetudinario histórico localista y particularista. Frente a una monarquía capitalista títere y compinche de la casta capitalista, tenemos una monarquía socialista que como la carlista trata de combatir, desde el exilio el orbe capitalista. Son los dos modelos, ambos estuvieron impregnados de una cierta religiosidad, porque cristianos católicos los había en ambos bandos, pero lo que se dirimía era por un lado la ideología individualista burguesa y las leyes del mercado, y por otro la permanencia y pervivencia de las estructuras comunitarias, de la vida comunal, de lo colectivo, del hecho comunal, de lo público. Esto era lo que estaba en juego y los liberales con sus ejercitos, con sus intereses mercantiles lo aniquilaron todo, y hoy sufrimos todos sus destrozos, por eso:


¡ABAJO LA CONSTITUCIÓN BURGUESA!
¡VIVAN LOS FUEROS Y EL REY LEGÍTIMO DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN!