sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2012

¡¡¡Deseo a todos una muy Feliz Navidad y que el próximo año nuevo sea mejor que todos los anteriores!!!

viernes, 16 de diciembre de 2011

CONSTITUCIÓN DE CADIZ DE 1812 (LA PEPA)




En el año 2012 que estamos a punto de comenzar los herederos de los liberales burgueses del XIX celebrarán con entusiasmo la llegada de "La Pepa", es decir de la Constitución que los liberales impondrían aprovechando la guerra contra la invasión napoleónica entre 1808 y 1814.


El fracaso y sobretodo el hundimiento de las estructuras políticas de antiguo régimen a causa de la invasión de los ejércitos napoleónicos, vinculada a la guerra colonial sostenida contra Inglaterra, que apoyaba la emancipación de los Virreynatos Hispano-americanos, significaba por un lado la pérdida de la alianza entre la antigua monarquía española y la burguesía comercial que se había beneficiado historicamente del los monopolios comerciales y había acumulado numerosas riquezas derivadas del comercio de ultramar. La pérdida de los territorios americanos fue la causa al mismo tiempo del empobrecimiento de la península, y sobretodo que la burguesía que había acumulado capital pecuniario, retiraba los últimos capitales, trayendolos a las Españas con el objetivo de crear un mercado nacional, y para ello tenían pensado acabar con las estructuras feudales de antiguo régimen y vertebrar un mercado nacional.


El liberalismo político proviene del liberalismo económico sostenido por la revolución religiosa protestante que había azotado a Europa durante los siglos XVI y XVII. La revolución protestante fue el origen de las desamortizaciones eclesiásticas y pusieron la tierra en manos de particulares que las compraron o las adquirieron de alguna manera, fomentando el comienzo de la propiedad privada absoluta, de origen revolucionario protestante. Estas ideas nacieron en el seno del pensamiento republicano de la burguesía comercial que ya se había sublevado en Holanda en el siglo XVI contra la Corona de España. Representaban dos ideas: "Esparta frente Atenas"; "sociedad agrícola frente a sociedad comercial"; "monarquía tradicional frente a república burguesa"; "democracia foralista o particularista con un sentido comunitario derivado del comunitarismo de la Iglesia Católica representado por la propiedad comunal, de abadías y monasterios, tierras municipales, comunales frente a una democracia capitalista y burguesa fomentadora del individualismo burgués capitalista, la cual daría más importancia al individuo consumista y descastado de todas las tradiciones comunitarias, asume un perfil competidor". Y este último esquema es el que parece desarrollar un socialismo tradicionalista frente a un capitalismo burgués y liberal constitucionalista.


Así, teniendo en cuenta los dos polos enfrentados, llamados realistas por un lado y por otro liberales, estos dos mundos políticos se enfrentarán militarmente en la España decimonónica entre 1808 y 1875.


Las propuestas de los liberales desde el punto de vista económico era ni mas ni menos que la privtización de todas las estructuras comunitarias existentes en las Españas de Antiguo Régimen. Lo que los llamados liberales denominaban despectivamente como Absolutismo Real Monárquico, no era más que la garantía del débil frente a la oligarquía poderosa. Y es que el triste siglo XIX es el siglo de la oligarquía capitalista, porque será esta impulsada por las ideas liberales capitalistas, la que llevará a cabo el proceso de desamortización o privatización de los bienes comunitarios que estaban amortizados y vinculados a las familias, a la Iglesia y a los Municipios, de manera que las estructuras de antiguo régimen pueden representar perfectamente las de un socialismo feudal o tradicional. Así por ejemplo en la época de antiguo régimen los bienes inmuebles, el suelo y la tierra estaban amortizados y vinculados, no exactamente al "Estado monárquico tradicional", es decir a las familias aristocráticas, a la Iglesia Católica y a los Municipios, y eran la garantía del bienestar de numerosos campesinos, que estaban situados geográficamente en las tierras donde prosperaba o venía dándose una estructura de la tierra minifundista, y donde pervivía el recuerdo o la estructura de la democracia particular o foralista. Así a comienzo del siglo XIX seguía existiendo el Reyno de Navarra y los Señoríos Vascos de Guipuzcoa, Vizacaya y Álava, ya que los habitantes que vivían en cada uno de estos territorios seguían conservando sus derechos y libertades tradicionales consuetudinarias. El Rey de las Españas no era mas que el Rey y Señor de cada uno de aquellos territorios, como si fuera rey y señor de cada uno de ellos, como si los mismos fueran independientes unos de otros, y en este sentido es como tenemos que interpretar la estructura monárquica de antiguo régimen en España, como la de una Monarquía Confederal, que si bien con la llegada de los Borbones, habían tratado de centralizar la península Ibérica, jamás lo conseguirían por la diversidad de sus pueblos. La monarquía tradicional significaba la garantía de los grupos sociales débiles o con menor poder de influencia frente a la oligarquía comercial y a la burguesía capitalista, que ya apuntaba a dar el golpe mortal a la antigua monarquía histórica, al pretender impulsar el mercado nacional y copial las ideas de la revolución francesa jacobina que imponía la igualdad basada en la homogenización cultural y lingüistica.



Del movimiento realista, una parte del mismo se organizará en torno a la figura del Infante Don Carlos María Isidro de Borbón, futuro Carlos V de las Españas para los Carlistas, mientras que el movimiento liberal atraerá a una parte de aquellos realistas moderados que tendrían intereses económicos capitalistas que defender y compartir, y a quien no importará apoyar a la niña Isabel "II" sobrina de Don Carlos y aupada al trono de las Españas por los liberales tanto moderados, conservadores o progresistas. Y así el siglo XIX en España, se convierte en un siglo de luchas civiles donde la oligarquía financiera y capitalista no duda en defender la economía capitalista, e introducir la Banca, la deuda nacional, el mercado nacional y su unidad, la eliminación de las "trabas feudales", que eran las garantías sociales para los campesinos, quienes pronto verían lo que significaba el triunfo de la revolución liberal burguesa , propicida por los jefes de los partidos conservadores y liberales. Para empezar los jornaleros y labriegos que habían vivido en el contexto de una estructura económica de la tierra basada en el latifundismo sudista peninsular, no había muchas diferencias entre el antiguo régimen y el nuevo. ¿Por qué? Pues porque ellos no eran propietarios de nada, a diferencia del minifundismo territorial norteño. Así los labriegos y jornaleros, celebraron al principio el triunfo del constitucioalismo liberal, y la Pepa fue vitoredada en 1812 y posteriormente para reclamar u espíritu en el resto de constituciones que vendrían en el XIX español. Pero este constitucionalismo liberal y burgués era un invento artificial que escupía sobre las tradiciones de los pueblos de las Españas, su derecho foral y consuetudinario, y discutía la soberanía de la Corona, ya que pretendía reducir el papel de la Monarquía a la nada, a una simple figura representativa. El liberalismo constitucionalista deseaba aplastar el poder e influencia política de la Corona, porque en realidad todos ellos eran republicanos, porque defendían el individualismo capitalista, y la oligarquía financiera no dudaría, junto a los grandes de España, máximos beneficiarios de la liberalización económica, la privatización de las manufacturas, y sector público de antiguo régimen, ya que las nuevas fortunas, y las antiguas adquirirían a precio de amigo, todas las tierras de los monasterios y abadías, todas las tierras comunales de los municipios, y parte de las tierras de la aristocracia hidalga, que al no poder conservar sus bienes y patrimonios se vieron obligados a vender todo su pasado familiar. Y así es como comenzaría en las Españas la mercantilización de la vida, hasta hoy en día que seguimos celebrando, algunos, yo desde luego que no, ese "espíritu liberal" de ponerle precio absolutamente a todo, a la cultura, a la historia familiar, en fin, que las Españas dejaron de existir administrativamente, y se convirtió por imperativo liberal en Reino de España o República Española, según gustos, y con todo ello primarían, no los derechos y libertades de todos los españoles, sino los intereses privados de la banca, y los sectores de la oligarquía capitalista financiera, terrateniente y comercial. El desmantelamiento que sufrió el estado monárquico de antiguo régimen en las Españas, fue la consecuencia de la marginación y el empobrecimiento de labradores y campesinos, convertidos en proletariado urbano y rural, que pasaron a engrosar la masa de ejercito de trabajadores mal remunerados, carnaza del sistema liberal capitalista. El desmantelamiento del estado monárquico tradicional en el siglo XIX favorecido e impulsado por la ideología liberal burguesa y capitalista, significó el resultado del pobrerío de las clases labriegas, campesinas y proletarias, los hijos de los desehedados, quienes a las puertas de la 2ª República Española trataron de poner remedio a los probelmas que venían padeciendo desde que la oligarquía burguesa y capitalista los había dejado merced de la desprotección social y el desamparo, por ello triunfó el movimiento obrero, y por ello el carlismo seguía engrosando sus filas.


Los abusos de la burguesía capitalista, que comenzaba a prostituir las antiguas instituciones, y tradiciones históricas de las Españas y de Europa, significó la enérgica respuesta y organización de la internacional socialista y el movimiento obrero, que representado por socialistas, comunistas y anarquistas trataron de desvincularse y quitarse de encima el yugo capitalista. Era la respuesta aposteriori de la clase obrera y todos los afectados, marginados y descontentos con el régimen liberal burgués constitucionalista. Sin embargo, antes de que se llevara a cabo la implantación del sistema liberal capitalista burgués en las Españas, los parciales Carlistas, seguidores de las banderas de Don Carlos María Isidro de Borbón y sus descendientes y herederos, ya habían denunciado apriori dicha implantación y usurpación. Porque denunciaron el desmantelamiento de las estructuras e instituciones tradicionales de antiguo régimen que habían sido la garantía social y esto hay que decirlo, de los labriegos y campesinos, de la aristocracia hidalga, de los curas rurales, de los pequeños de España frente a los grandes propietarios y terratenientes, bajo el paraguas protector de la monarquía tradicional y legítima que representaba la Dinastía Carlista. Así todos los fracasos del liberalismo burgués capitalista se los apuntaba como triunfo el carlismo político y tradicionalista. Y así descubrimos como desde una defensa aprioristica de la monarquía absolutista, se va desarrollando dentro de las filas del carlismo el arraigo y la vinculación del hombre a la tierra y a la naturaleza, el vinculo de los hombres en el seno de estructuras socialistas y comunitarias, fiel reflejo de lo que había siginificado el pasado comunal y societario de la Iglesia Católica frente al individualismo burgués de origen protestante y anglosajón. Por todo ello no se puede entender ni aceptar, se celebre con vítores, ni esta ni ninguna constitución liberal burguesa que ha sido el marco político favorecedor de la entromisión del sistema neoliberal capitalista llevado de la mano por los intereses creados de una oligarquía y un burguesía capitalista plutocrática y patitocractica, que ha hecho creer a toda la sociedad española, europea y mundial que vivimos en democracia, cuando la realidad de todo esto es que, haquí lo único que goza de libertad y de democracia el el puñetero caballero Don Dinero, es el puñetero dinero, y la clase burguesa oligárquica y capitalista que lo acumula, y que lo utiliza para sangrar a la sociedad, hipotecando los ingresos futuros, menguandolos, por la aplicación de la Deuda Soberana y Nacional.


Todos los conceptos y estructuras capitalistas y liberales son origen de aquellas revoluciones burguesas que mercantilizaron y privatizaron la vida de los seres humanos, desde la bolsa, a la deuda nacional, etc. Hoy somos presas, victimas, carnaza de toda esa idolatría del dinero, y lo que es más triste, la prostitución de toda nuestra sociedad, al asumir el relativismo y el egocentrismo nihilista, y con todo ello, somos víctimas del capitalismo de libre mercado y la libre competencia desenfrenada, no viviremos, ni vivimos tiempos tranquilos porque nuestras garantías sociales, defendidas hipoteticamente por la izquierda política han caído en saco roto, ya que no nos gobiernan ni los partidos políticos a los que votamos, sino la casta burguesa y capitalista y desde miles de kilometros, y sus complices conservadores, liberales y progresistas. ¿Si no? ¿Qué va a pasar con la sanidad, con la educación, con las garantías y prestaciones públicas y sociales? ¿Qué va a pasar con el empleo público y de calidad? ¿Que está pasando? ¿Qué nueva desamortización y privatización se va a consentir en el seno de la actual Constitución Neoliberal de 1978, la cual todos los liberales destacan como heredera espiritual de la Pepa de 1812?. El constitucionalismo liberal burgués no es ni mas ni menos que el marco político económico para mermar el poder soberano del estado, para aplastar lo público, venderlo a los amiguetes y particulares, para seguir vendiendo España a los cuatro vientos, a las compañías plutocráticas nacionales y extranjeras, es el marco de los desaucios, del desamparo y la desprotección social, de los recortes, de la burla a los derechos fundamentales de los seres humanos, de la competencia egoísta desmesurada, es el gobierno del que tiene frente al que no tiene. ¡¡¡No hay nada que celebrar!!! Ya ni siquiera es la oligarquía del lejano Madrid, señores, ahora es Bruselas y más allá, es mucho más abstracto y complicado, es la raña universal que teje su tela, es la trampa neoliberal en la que hemos caído todos!!!. Y mientras todo esto ocurre ya nos hemos cargado el Planeta Tierra. No obstante, seguimos de celebración...!!!

jueves, 8 de diciembre de 2011

IÑAKI URDANGARIN, EL INSTITUTO NOOS Y LA MONARQUÍA CAPITALISTA




La monarquía que representa Juan Carlos, la llamada por los liberales como monarquía constitucional y parlamentaria se demuestra lo que verdaderamente es. Una monarquía que hace mucho devaluó su nombre y su historia, porque traicionó la tradición historica de la Corona.




En la Corona siempre hubo unas leyes seculares internas a las que debían sujetarse sus miembros, porque los mismos, símbolos representativos del poder político y de la forma de gobierno, tenían que dar ejemplo de todas las virtudes y honores caballerescos que significa la más alta magistratura del Estado. El Rey y soberano tenía siempre que estar a la altura, debía ser un auténtico caballero, cumpliendo a rajatabla todos los códigos del honor y virtud, además de ser un buen Cristiano. Pero todos estos principios medievales cayeron en saco roto y quedaron prostituidos por la fuerza del sistema capitalista y la llegada del consumismo, y la personificación del tanto tienes tanto vales. Este blog trata precisamente de recordarles a todos los miembros que usurpan la Corona de las Españas, que además no son para nada ejemplarizantes sus comportamientos ya que no cumplen con las obligaciones de los caballeros. Y en el lenguaje, la palabra caballero significa ser un buen cristiano, ser honorable y virtuoso, y esto la rama Isabelina y Alfonsina de los "Borbones" lo desconocen por completo, hasta el punto que hasta menospreciaron las palabras de uno de sus miembros, las de Juan de Battemberg, el hijo de Alfonso el trece, quien en su día venía a decir que los miembros de una familia real no podían, ni debían casarse o contraer matrimonio con personas que no estuvieran en igualdad a su condición porque el puesto les iba a venir grande. Y esto es lo que está pasando. Por analogía lo que siempre la aristocracia histórica de linaje de los antiguos caballeros dirían sobre la burguesía capitalista. ¿Quienes son peores?; Tanto en comportamiento y formas, por supuesto, la burguesía eran aquellos arribistas pretenciosos que intentaban imitar a la aristocracia y demostraron ser más despotas, sanguinarios, corruptos y envaucadores en los gobiernos que presidieron y en las empresas que gobernaron imponiendo el sistema económico capitalista. La burguesía capitalista impuso la mercantilización de la vida a todos los seres humanos, y con ello, prostituyó también la institución de la Corona y por tanto la actual monarquía cosntitucional. Así Iñaki Urdangarin, por lo que nos estan transmitendo los medios de comunicación más críticos, es un claro y vivo ejemplo de lo que no tiene que ser un miembro de la Monarquía. Este hombre al parecer, se ha aprovechado de su posición para captar y pedir subvenciones para su Organización, el instituto NOOS. Se jactaba que nadie iba a negar al Duque de Palma una subvención pública, por cierto un título completamente inventado y sacado de la manga o la chistera del mago Juan Carlos para ennoblecer a un burgués. Que además tenía que justificar los proyectos económicamente a través de las facturas que los proveedores le emitían, pero que además se ha descubierto una práctica de "autofacturación" para llevarse el dinero público "a la saca". Con lo cual este hombre se ha enriquecido a costa del dinero público de todos los ciudadanos pero es que además lo ha hecho ilegalmente montando una estructura empresarial que facturaba al Instituto NOOS, de manera que ese dinero público parte de no estar debidamente justificado, a ido a parar a esa estructura empresarial, siendo Iñaki Urdangarían el beneficiario del chiringuito.




Ahora muchos de aquellos que criticaron los enlaces matrimoniales de los hijos de Juan Carlos, estarán señalando y con razón el desatino tan grande al que los representantes de esta institución que es la Monarquía Española han llegado, porque claro en la práctica, pocos somos los que sabemos que el actual representante y por tanto Rey de las Españas es S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón y no Juan Carlos el Jefe Legal del Estado Español por la Gracia del Dictador Francisco Franco.




Nos recuerda también que ya está bien de mantener el mausoleo del franquismo porque hay que hacer del Valle de los Caídos un sitio donde los dos bandos de la guerra civil española queden verdaderamente representados, y no que el Dictador Francisco Franco, sigue allí enterrado, cuando al Dictador de la República Inglesa Oliver Cromwell lo desenterraron y el Rey Carlos II Estuardo lo mandó decapitar, por ser el asesino de su difunto padre Carlos I de Inglaterra, y haber sido el representante de cinco años de dictadura en Inglaterra. Aquí Franco ha sido el máximo responsable y por tanto asesino de los crímenes que prosiguieron, cuando ya había terminado la guerra civil española, por tanto Franco no merece estar enterrado donde está porque ninguno de los líderes políticos y militares españoles de las demás tendencias ideológicas disfrutan de un panteón megalómano similar.




La maniobra de la actual monarquía, previendo el juicio a Iñaki Urdangarín por su comportamiento indecoroso y fraudulendo ante toda la sociedad, ha sido apartar tanto a él como a su familia de seguir considerándolos miembros de la Familia Real. Nosotros los Carlistas no tenemos problema porque no los consideramos miembros de la Familia Real, ya que no son descendientes de Francisco Javier I de Borbón Parma y de Don Carlos Hugo de Borbón Parma, y por tanto para nosotros no son miembros más que de una injusta usurpación a la Corona en connivencia con las fuerzas del sistema económico capitalista. Pues recordemos que la niña Isabel "II", su madre María Cristina y sus descendientes se echaron en los brazos de la burguesía que imponía el sistema económico capitalista en las Españas, y que fueron ellos y sus descendientes y herederos los responsables que han consumado la usurpación dinástica a la Corona de las Españas, y con todo ello, son los responsables de la mercantilización de la vida en este país de países que son las Españas.




El pleito dinástico a la Corona es en realidad un pleito político, en el que se defiende no sólo la legitimidad histórica de la Corona y sus miembros legítimos, los Borbones de la Dinastía Carlista, sino que además se defiende el modelo territorial histórico o Confederal de la Monarquía Hispánica y un sistema económico socialista propugnado por la misma monarquía histórica, que haga desaparecer el yugo capitalista de una vez por todas, haciendo valer los derechos de "lo público" y "lo comunitario" frente a "lo privado", "lo capitalista", frente a los responsables de la mercantilización de la vida. Y en este caso seguimos empecinados los caballeros carlistas con S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón a la cabeza.

jueves, 1 de diciembre de 2011

TEMPLARIOS Y JESUITAS, VÍCTIMAS DE PERSECUCIÓN


El Baucan templario, estandarte de los caballeros templarios, para algunos ha significado la dualidad del mundo terrenal y el celestial. La dualidad de la que hablaban los Cristianos dualistas y el mismo Platón, y eso es lo que los relacionaba a los Cátaros, ¿quizá por eso también los quemaron en la hoguera?.




Tanto la Orden de los Templarios como la de los Jesuitas fueron perseguidas por una política llevada a cabo por gabinetes de gobiernos anticlericales que tenían por objetivo alcanzar el poder absoluto. En el caso de los Templarios, el rey francés Felipe IV el Hermoso, se aprovechó del descredito del ideal de cruzada que se había fraguado en Europa unos siglos antes para imputarles a los Templarios de incompetencia, de que ya no servían para lo que habían sido creados. Y en el afán de aquel monarca autoritario constaba pretender ser Gran maestre de una orden inventada y creada por él mismo, formada por Templarios y Hospitalarios, adueñarse de sus recursos y alcanzar con estos el poder absoluto. Así forzó al Papa Clemente V a que les condenara, cosa que finalmente se ha visto erronea y falsa, porque dicho Papa mando la absolución a dichos Frailes y Caballeros al considerarlos inocentes en una carta que fue enviada al Castillo de Chinon, para que la considerara el rey francés, y así dejara de perseguir a dicha Orden. El rey francés pretendió un poder absoluto basado en su anticlericalismo, en su dominio y control de la Iglesia, que estuviera por debajo de él, al servicio de su libre alberdrio. Por ello aprovechó la crisis del año 1314, el descontento popular, el descredito de la función de los Templarios ante el ideal de la recuperación de los Santos Lugares para la Cristiandad, imputandoles falsos testimonios formando un gabinete legalista en el cual sobresalió Guillermo de Nogaret y algún que otro miembro de la jerarquía católica al servicio del rey de Francia. El mayor simbolo representativo de esta persecución fue la condena en la hoguera de Jacques de Molay, último Gran Maestre oficial del Temple. El comportamiento de ese rey para con los Templarios fue el hecho de arrebatarles su patrimonio económico, histórico y cultural para ponerlo en exclusiva a su servicio, valiéndose del sentimiento anticlerical, debido a la crisis económica de principios del siglo XIV.

La masonería especulativa fue una mutación de la operativa basada en la estructura gremial de la construcción; el Gran Maestre de la Construcción era quien tenía y poseía los conocimientos para la construcción transmitidos de padres a hijos de generación en generación, o transmitidos a los diversos miembros del gremio según su grado de aprendizaje e implicación dentro del grupo. Esta estructura interna gremial fue aprovechada por personajes ajenos a la construcción, poseedores de gran poder económico, quienes de alguna manera compraban su puesto de gran maestre en dicho gremio, a cambio de financiar, e incluir nuevas herramientas, comenzando un proceso de influencia dentro del Gremio de la Construcción que le llevaría a convertirse a dicho personaje en Gran Maestre de la Logia Masonica. Dicho maestre será un burgués adinerado, con ansias de poder y avaricia, bien posicionado socialmente, muy querido en su gremio, convertido ahora en logia masónica, y donde se proyecta un nuevo funcionamiento de dicha estructura, no al servicio de la comunidad y del gremio en particular, sino que todos sus miembros bajo su falso lema fraternal, se ponen al servicio de ese gran maestre, así es como nace la masonería especulativa.

Es en Escocia donde nació la masonería especulativa, sobre todo porque sus influencias tienen una base precristiana asociada a los ritos célticos de las Tierras Altas, gentes que continuaban con aquellos ritos y que siempre apoyaron la causa legitimista de los Estuardos. Por ello muchos Jacobitas partidarios de los Estuardos, que se habían exiliado en Francia, portaban ideas masónicas asociadas a los ritos célticos; se trataba sobre todo de nobles de la alta aristocracia como el alquimista Conde de Saint-Germain, y otros tantos otros nobles Jacobitas que se ganaron la vida en la Corte Francesa del XVIII, como parlanchines, que influenciaron posteriormente en algunas de las ideas de la revolución Francesa, que sirvió de preludio de una nueva persecución religiosa muy anticlerical. De manera que se le acusaría a la masonería especulativa de estar en contra del Cristianismo Católico, por fomentar el anticlericalismo de tipo revolucionario-burgués. Nobles como Felipe de Orleans, primo de Luís XVI de Francia, fue uno de los máximos responsables de la agitación prerrevolucionaria y revolucionaria contra su primo Luís XVI, y contra el Clero. Si por un lado la masonería asociada a los ritos célticos existente en Escocia, era una masonería inofensiva al estar asociada a la Causa Jacobita, cuando pasó al continente tuvo nuevas interpretaciones, desprendiendose de su caracter religioso-místico, asumiendo un papel revolucionario liberal burgués, que posteriormente sirvió de ejemplo a las doctrinas revolucionarias ateas.

En cuanto a la persecución religiosa anticlerical contra los Jesuitas debemos partir de las políticas anticlericales ilustradas de Carlos III de España, muy influenciado por burgueses ilustrados y nobles agnósticos jugadores de casinos, gentes materialistas y descreidas, superficiales y frías, con afan de poder e influencias, gentes que inspiraron el capitalismo liberal burgués, y que fraguaron la maquinaria que luego exprimiría al pueblo bajo la doctrina de la industrialización y la libertad del sistema censitario, turnista, que potenció un nuevo despotismo ilustrado parlamentario y partidocrático, llevándonos a regímenes tiránicos y despóticos, disfrazados unas veces de monarquía y otras de repúblicas, pero que sirvieron para demostrar más de lo mismo, el intento consecutivo e incesante de monopolizar el poder: unas veces detentado por un rey manejado por burgueses y por gobiernos dependientes del tanto por cien, otras veces por Estatalismos Centralistas Derechizantes o Izquierdistas, que pretendían el sometimiento y control de las instituciones que se le escapaban de las manos; una de esas instituciones dentro de la Iglesia Católica habían sido tanto Templarios como Jesuitas, perseguidos, oprimidos, injustamente por gobiernos dictatoriales de turno, simplemente porque formaban una sociedad paralela, a la que dichos dictadores no podían controlar. Descubrimos estupefactos los archivos Vaticanos sobre la absolución a la Orden del Temple, comprobando que esta fue totalmente inocente ante las imputaciones y falsos testimonios inventados por el gabinete de un rey francés avaricioso, orgulloso, despiadado, megalómano y prepotente con ansias de poder. Muchos ilustrados del XVIII y burgueses que cuestionaban la monarquía absoluta, mostraban cierto interés por la persecución de los Templarios llevada a cabo por la monarquía Francesa, sin pararse a pensar que ellos mismos, con sus medidas anticlericales, desamortizadoras, que harían aún más dependiente a la Iglesia Católica con respecto al Estado, etc, con esas medidas, solo fomentaban un proceso similar al de los Templarios, pero esta vez contra los Jesuitas, víctimas de una persecución anticlerical de gobiernos ilustrados y burgueses liberales, que sentían comprensión intelectual por los Templarios al considerarlos víctimas de una monarquía, de una monarquía a la que posteriormente en el tiempo estos servirían, cometiendo el mismo error e injusticia que Guillermo de Nogaret y el Gabinete legalista de Felipe IV el Hermoso, Rey de Francia, cometerían contra los Templarios.

TEMPLARIOS Y JACOBITAS

Después de comprender la existencia de los caballeros templarios, y el golpe de efecto que el Estado francés realizó contra ellos, con el objeto de apropiarse de sus bienes, llama la atención las “Disertaciones históricas del orden y caballería de los templarios” en la que el ministro ilustrado español Campomanes explica que los frailes templarios fueron victimas inocentes del Rey de Francia Felipe IV el Hermoso. Sin embargo Campomanes, convencido de la inocencia y catolicismo de los templarios, no dudará en perseguir a la Compañía de Jesús en el siglo XVIII, admitiendo que no se debía permitir que una Orden llegara a adquirir tanto poder como para convertirse en un Estado dentro del Estado. ¿Por qué Campomanes es tan indulgente, comprensivo y tolerante con los Templarios y sin embargo con los Jesuitas es partidario de un proceso similar del que fueron objeto los frailes templarios en Europa y en Francia, salvo que ya en el siglo XVIII hubiese sido escandaloso tal operación?
La masonería que se desarrolló en Francia en el siglo XVIII, denominada francmasonería, está inspirada en la orden y organización de la antigua Orden del Temple, aquella que fue perseguida por el celo de la monarquía francesa, que aprovechaba el descontento popular y el fracaso de las cruzadas capitalizadas por las antiguas ordenes militares, para desmontar la Orden del Temple, aprovechando el anticlericalismo y el desprestigio del Clero vinculado a la Cruzada, dentro del contexto de la crisis económica y demográfica del siglo XIV, en la cual la peste bubónica era la protagonista y el pueblo de Dios era totalmente castigado. Si el pueblo de Dios era castigado era porque dentro del mismo, interpretaban, había una abominación. ¿Cuál era el chivo expiatorio? ¿Cuál la cabeza de turco a quien responsabilizar de los males de la humanidad?

Abate Barruel uno de los miembros representantes de la masonería radical, admitiría: “Todo conecta, desde los Cátaros a los Albigenses, a los Caballeros del Temple y de ahí a los masones Jacobinos; todo apunta a un parentesco común”.
A este hombre se le olvidaban entre otros los maniqueos, los gnsosticos, y los Jacobitas Escoceses, que no Jacobinos (Revolucionarios franceses que se reunían en la Iglesia de San Jacobo para defender sus tesis revolucionarias en los días de 1789 a 1795).
El Catolicismo en las Islas Británicas había estado fuertemente perseguido por el Anglicanismo protestante en Inglaterra y por el Presbiterianismo o Calvinismo en Escocia. Los antiguos ritos paganos de los Céltas, de pueblos como los Pictos, Galeses o Cornualleses, se habían entremezclado con el Catolicismo que habían llevado a las Islas Británicas los Normandos y Bretones que fueron capitaneados por el Duque Guillermo el Conquistador, quien fue el primer Plantagenet en ser instaurado como heredero de el último rey de Inglaterra Eduardo el Confesor. El Catolicismo de las Islas Británicas fue siempre distinto al del continente, no sólo porque se entremezcló con los ritos paganos célticos, sino porque al ser perseguido por la autoridad gubernamental, fue auténtico refugio de los oprimidos y en su seno se desarrollo el librepensamiento y la tolerancia religiosa, algo muy curioso para el resto de Católicos europeos. La familia real de Escocia y de Inglaterra que encarnaba los derechos de los católicos eran los Estuardo, queienes desde Jacobo II de Inglaterra venían reclamando sus derechos legítimos y dinásticos al Trono Inglés, escocés, e irlandés. Ello suponía una convergencia entre los episcopalianos y los católicos escoceses por enfrentarse a la intolerancia y absorbencia que representaba el gobierno de la City de Londres. La burguesía capitalista protestante había impuesto el capitalismo como forma de explotación, y ello se había desarrollado con las desamortizaciones de los monasterios y las tierras comunales desde los tiempos de Enrique VIII de Inglaterra. El Protestantismo Anglicano, incluso el Presbiterianismo escocés había representado el yugo capitalista, el hundimiento del campo y las tradiciones rurales de los pueblos, y sobretodo la intolerancia religiosa. Así el movimiento jacobita, no sólo era el resquicio y la vuelta al trono de los Estuardo en cuanto a la legitimidad dinástica se refiere. Los Estuardo simbolizaban en el exilio la Justicia social y apartar a los malos del gobierno. El maniqueismo gnostico llevó a una serie de Católicos escoceses e incluso ingleses a pensar que el mal siempre gobernaría el mundo, a menos que una fuerza política y sincera como podía serlo el Partido Jacobita pudiera impedir y hacer frente a las injusticias sociales que se estaban produciendo con la llegada del Capitalismo Liberal Burgués y el poder del Dinero. Así, dentro de los partidarios del Rey Jacobo III Estuardo y sus descendientes, había, no sólo republicanos escoceses, sino caballeros masones. El Católico escocés y jacobita Chevalier Ramsay, partidario del Rey Jacobo III de Inglaterra, quien apoyó la causa del príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el joven pretendiente, como se le conocía durante los años de 1745-1746, se había convertido en secretario y representante del conocido escritor francés y padre del quietismo llamado Fenelón. Para Ramsay la masonería era un establecimiento cuyo único fin era la reunión de los espíritus y de los corazones para hacer una sociedad mejor en espíritu. Los masones se inspiran en el ideario de las Cruzadas, admitiendo la constitución de alcanzar como meta un auténtico ideal, y en ese ideal quedaría marcado el gnosticismo, la ilustración y por tanto el conocimiento, al objeto de eliminar la sinrazón, la cabezonería, y la intolerancia. Para Ramsay los masones de los tiempos de las cruzadas eran “principes religiosos y guerreros que deseaban alumbrar y levantar los Templos vivientes de lo Más Alto”. En el seno de estos masones que vivían en la Francia monárquica de antes de la Revolución de 1789, había charlatanes y alquimistas como el famoso Conde de Saint-Germain. La masonería venía del gremio de la construcción. Primero nació la masonería operativa que era relativa a la pertenencia de sus miembros a los cuadros de los maestros y constructores de catedrales, castillos, Iglesias y palacios, sin embargo a ellos se sumó la masonería especulativa, pues miembros de la alta burguesía y la nobleza con poder económico e influencia política llegaron a copar los cuadros y se convirtieron en dirigentes de las Lógias masónicas a imitación de lo que fueron en el pasado los Grandes Maestres de las Ordenes Militares como la del Temple, dentro del Temple.
La masonería francesa se fortaleció con la llegada de los exiliados jacobitas cuyo espíritu contestatario y a la observancia de las injusticias, señalaron como primera la retirada que los Borbones realizaron ante los Estuardo, pues si bien Luís XIV había apoyado a Jacobo II, a Jacobo III, y Luís XV al ya anciano Jacobo III y a su hijo Carlos Eduardo Estuardo, no deja de ser sorprendente que esos mismos masones franceses por su acercamiento al capitalismo inglés decidieran en la época del regente Felipe de Orleans, en el siglo XVIII, quien obligó, a petición de la Inglaterra Orangista Hannoveriana y protestante Capitalista, a exiliarse a la familia legítima de los Estuardo a Italia, exactamente a Roma y a Florencia.
Dentro de la masonería volvía a poner en tela de juicio e inspirada por los valores de la Orden del Temple y las Cruzadas, junto a la mezcla que de ello se hacía del Catarismo, que una cosa era el mundo real y sus injusticias y otra el mundo celestial y su creación Divina. Las tesis maniqueas volvían a ponerse encima de la mesa, y en el movimiento jacobita convergían diversas ideologías políticas y la tolerancia religiosa basada en un escaparate de catolicismo y de episcopalianismo. El Gnosticismo y el maniqueismo llevaban a pensar que el mundo terrenal que era injusto y daba la espalda al pueblo de Dios, no podía ser obra de Dios, y es en este sentido que creo un revulsivo dentro del Catolicismo, cuando la Iglesia de Roma trataba de defenderse de las tesis masónicas, que acaparaban cierto resentimiento y venganza Cátara y Templaria. Si todo lo terrenal era diabólico y lo celestial divino, entonces cualquier Iglesia oficial y organizada podía ser señalada como instrumento de Satanás, y ese fue el choque que se producía entre masonería y catolicismo.
Pero dentro de los templario-masones había dos corrientes, una mística de mitos y creencias célticas mezcladas con el Catolicismo cuyo exponente es el jacobita Ramsay y que constituiría la masonería escocesa de rito céltico y cristiana católica; y otra la racionalista que llevaría al ateismo, y a la negación de la monarquía tradicional y a las antiguas tradiciones, cuyo exponente es Barruel, y que daría lugar a la masonería europea, donde las tesis republicanas y revolucionarias tendrían mucha importancia en los días de la revolución Francesa, de hecho no es casual que a Luís XVI y a su familia los encarcelaran en la prisión del Temple de París, en la misma celda que estuvo preso el último Gran Maestre del Temple Jacobo de Molay, quien, mientras las llamas de la hoguera le consumían citaba ante Dios al Papa Clemente V y al Rey Felipe IV el Hermoso de Francia, ambos, responsables de la persecución de la caída del Temple y la muerte de inocentes. Dicen que la Iglesia Católica continuó existiendo por las Cartas que el Papa Clemente V envió al castillo de Chinón donde se encontraba el Rey de Francia Felipe IV, encomendándole que cesaran las persecuciones y crímenes contra los Templarios. Estas famosas cartas salieron a la luz cuando en el 2002 el Papa Juan Pablo II se las entregó a la actual Orden del Temple, reconociendo implícitamente la inocencia de los frailes y caballeros Templarios, para que así terminasen todo tipo de especulaciones que se han dado desde su liquidación en 1304.
Una Orden como la del Temple, una vez finiquitada fue símbolo e impulso de mitos y leyendas que significó una piedra dentro del zapato de la monarquía absoluta y posteriormente del despotismo ilustrado. La masonería especulativa que deseaba aplastar el antiguo régimen pero sobre todo las injusticias sociales, paradójicamente se convirtió sin saberlo o pretenderlo en la conciencia política de la burguesía liberal y por ende estaban al servicio del sistema liberal capitalista que ayudaron a imponer a sangre y fuego bajo los procesos revolucionarios desde 1800- 1848. Actualmente la masonería pinta bien poco, porque al sistema económico que ayudaron a establecer ya no los necesita. Sin embargo hoy en día hay otros grupos económicos de altos financieros del mundo que rigen los designios planetarios, y en ese sentido materialista y economicista si podemos comparar al antiguo Temple, pero hoy día de manera más descarada.
El movimiento jacobita fue un ejemplo de monarquismo legitimista y cristianismo católico que sirvió para hacer converger al “Pueblo de Dios” para combatir y enfrentarse a las injusticias sociales y en este sentido aquellos caballeros masones que formaban parte del Jacobitismo escocés si que tenían altas miras para alcanzar una sociedad y un mundo mejor. En el Carlismo, homologo del Jacobitismo tiene sus semejanzas al respecto.