jueves, 8 de diciembre de 2011

IÑAKI URDANGARIN, EL INSTITUTO NOOS Y LA MONARQUÍA CAPITALISTA




La monarquía que representa Juan Carlos, la llamada por los liberales como monarquía constitucional y parlamentaria se demuestra lo que verdaderamente es. Una monarquía que hace mucho devaluó su nombre y su historia, porque traicionó la tradición historica de la Corona.




En la Corona siempre hubo unas leyes seculares internas a las que debían sujetarse sus miembros, porque los mismos, símbolos representativos del poder político y de la forma de gobierno, tenían que dar ejemplo de todas las virtudes y honores caballerescos que significa la más alta magistratura del Estado. El Rey y soberano tenía siempre que estar a la altura, debía ser un auténtico caballero, cumpliendo a rajatabla todos los códigos del honor y virtud, además de ser un buen Cristiano. Pero todos estos principios medievales cayeron en saco roto y quedaron prostituidos por la fuerza del sistema capitalista y la llegada del consumismo, y la personificación del tanto tienes tanto vales. Este blog trata precisamente de recordarles a todos los miembros que usurpan la Corona de las Españas, que además no son para nada ejemplarizantes sus comportamientos ya que no cumplen con las obligaciones de los caballeros. Y en el lenguaje, la palabra caballero significa ser un buen cristiano, ser honorable y virtuoso, y esto la rama Isabelina y Alfonsina de los "Borbones" lo desconocen por completo, hasta el punto que hasta menospreciaron las palabras de uno de sus miembros, las de Juan de Battemberg, el hijo de Alfonso el trece, quien en su día venía a decir que los miembros de una familia real no podían, ni debían casarse o contraer matrimonio con personas que no estuvieran en igualdad a su condición porque el puesto les iba a venir grande. Y esto es lo que está pasando. Por analogía lo que siempre la aristocracia histórica de linaje de los antiguos caballeros dirían sobre la burguesía capitalista. ¿Quienes son peores?; Tanto en comportamiento y formas, por supuesto, la burguesía eran aquellos arribistas pretenciosos que intentaban imitar a la aristocracia y demostraron ser más despotas, sanguinarios, corruptos y envaucadores en los gobiernos que presidieron y en las empresas que gobernaron imponiendo el sistema económico capitalista. La burguesía capitalista impuso la mercantilización de la vida a todos los seres humanos, y con ello, prostituyó también la institución de la Corona y por tanto la actual monarquía cosntitucional. Así Iñaki Urdangarin, por lo que nos estan transmitendo los medios de comunicación más críticos, es un claro y vivo ejemplo de lo que no tiene que ser un miembro de la Monarquía. Este hombre al parecer, se ha aprovechado de su posición para captar y pedir subvenciones para su Organización, el instituto NOOS. Se jactaba que nadie iba a negar al Duque de Palma una subvención pública, por cierto un título completamente inventado y sacado de la manga o la chistera del mago Juan Carlos para ennoblecer a un burgués. Que además tenía que justificar los proyectos económicamente a través de las facturas que los proveedores le emitían, pero que además se ha descubierto una práctica de "autofacturación" para llevarse el dinero público "a la saca". Con lo cual este hombre se ha enriquecido a costa del dinero público de todos los ciudadanos pero es que además lo ha hecho ilegalmente montando una estructura empresarial que facturaba al Instituto NOOS, de manera que ese dinero público parte de no estar debidamente justificado, a ido a parar a esa estructura empresarial, siendo Iñaki Urdangarían el beneficiario del chiringuito.




Ahora muchos de aquellos que criticaron los enlaces matrimoniales de los hijos de Juan Carlos, estarán señalando y con razón el desatino tan grande al que los representantes de esta institución que es la Monarquía Española han llegado, porque claro en la práctica, pocos somos los que sabemos que el actual representante y por tanto Rey de las Españas es S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón y no Juan Carlos el Jefe Legal del Estado Español por la Gracia del Dictador Francisco Franco.




Nos recuerda también que ya está bien de mantener el mausoleo del franquismo porque hay que hacer del Valle de los Caídos un sitio donde los dos bandos de la guerra civil española queden verdaderamente representados, y no que el Dictador Francisco Franco, sigue allí enterrado, cuando al Dictador de la República Inglesa Oliver Cromwell lo desenterraron y el Rey Carlos II Estuardo lo mandó decapitar, por ser el asesino de su difunto padre Carlos I de Inglaterra, y haber sido el representante de cinco años de dictadura en Inglaterra. Aquí Franco ha sido el máximo responsable y por tanto asesino de los crímenes que prosiguieron, cuando ya había terminado la guerra civil española, por tanto Franco no merece estar enterrado donde está porque ninguno de los líderes políticos y militares españoles de las demás tendencias ideológicas disfrutan de un panteón megalómano similar.




La maniobra de la actual monarquía, previendo el juicio a Iñaki Urdangarín por su comportamiento indecoroso y fraudulendo ante toda la sociedad, ha sido apartar tanto a él como a su familia de seguir considerándolos miembros de la Familia Real. Nosotros los Carlistas no tenemos problema porque no los consideramos miembros de la Familia Real, ya que no son descendientes de Francisco Javier I de Borbón Parma y de Don Carlos Hugo de Borbón Parma, y por tanto para nosotros no son miembros más que de una injusta usurpación a la Corona en connivencia con las fuerzas del sistema económico capitalista. Pues recordemos que la niña Isabel "II", su madre María Cristina y sus descendientes se echaron en los brazos de la burguesía que imponía el sistema económico capitalista en las Españas, y que fueron ellos y sus descendientes y herederos los responsables que han consumado la usurpación dinástica a la Corona de las Españas, y con todo ello, son los responsables de la mercantilización de la vida en este país de países que son las Españas.




El pleito dinástico a la Corona es en realidad un pleito político, en el que se defiende no sólo la legitimidad histórica de la Corona y sus miembros legítimos, los Borbones de la Dinastía Carlista, sino que además se defiende el modelo territorial histórico o Confederal de la Monarquía Hispánica y un sistema económico socialista propugnado por la misma monarquía histórica, que haga desaparecer el yugo capitalista de una vez por todas, haciendo valer los derechos de "lo público" y "lo comunitario" frente a "lo privado", "lo capitalista", frente a los responsables de la mercantilización de la vida. Y en este caso seguimos empecinados los caballeros carlistas con S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón a la cabeza.