viernes, 22 de abril de 2011

JESUCRISTO "ANTICAPITALISTA": Es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja, que un rico en el Reino de los Cielos

Jesús expulsa a los mercaderes y usureros del Templo. Y es que no se puede servir a Dios y al dinero al mismo tiempo.


Nuestro Señor Jesucristo, antes de partir con Dios Padre, nos enseñó el trato y consideración que debíamos dar a los mercaderes y usureros, tal y conforme nos demostró con sus actuaciones expulsando a mercaderes y usureros del Templo de Dios Padre.




Afirmó que había venido a este mundo a traer la "guerra" al favorecer el enfrentamiento de los hijos contra los padres, de la ley viva entre los hombres frente a la ley petrificada de los Judíos, de la coherencia contra la hipocresía farisea, de la justicia contra la injusticia. ¡Como si se adivinara una "lucha de clases".





Al mismo tiempo con la parábola del "Hijo pródigo", tiende la mano a aquellos a quienes viene a convencer, de quienes busca el arrepentimiento por sus formas de mal comportamiento, por sus pecados, ya que no espera nada extraordinario de todos nosotros, los Cristianos. No viene a tender la mano al honrado sino al pecador para abrazarlo y hacerlo honrado con su misericordia.








Se trata del Dios del Perdón, del Amor y de la Justicia que promete a los Cristianos la Vida Eterna con la entrada en el Cielo. Cuando el hijo de un rico comerciante se dirije a Jesús:




"Maestro, ¿qué debo hacer para heredar y entrar en el Reino de los Cielos?"




Jesús respondió: Debes desprenderte de todo lo que tienes, repartirlo entre los pobres y seguirme.




El gentil afirmó: ¡Después de todo los esfuerzos y sacrificios que ha hecho mi padre para encontrarnos en buena posición, me pides eso!




A lo que Jesús respondió: véis todos, es más facil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el Reino de los Cielos.








Así, en la doctrina Tradicionalista que defiende el Carlismo surge en su seno el socialismo cristiano expresado con la expulsión de los mercaderes y usureros del Templo por parte de Jesucristo y con el destierro de los capitalistas, quienes defienden en realidad un sistema injusto.