viernes, 1 de abril de 2011

EL ATEISMO LAICISTA CRISTIANÓFOBO


La Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo ha reconocido, en la semana que va del 14 al 20 de Marzo de 2011, que la presencia del Crucifijo en las aulas de los colegios públicos no resulta contraria a los Derechos Humanos.

El proyecto de ingeniería artificial social que ha intentado realizar el PSOE de Rodriguez Zapatero y del resto de la izquierda, tiene por objetivo el ateismo cristianófobo. Se ha venido hablando sobre Islamofobia, Homofobia, etc, pero no se ha dicho nada sobre la Cristianofobia.

Este proyecto, como decía lo basan las huestes ateas y anticlericales en los postulados éticos de Habermas, para tratar de aunar a través del "cemento social" a toda una sociedad totalmente secularizada, descreida, materialista, egoísta, superficial e individualista. Dotar a esta sociedad de un profundo resentimiento de rechazo ciego a todo lo cristiano, dando cobertura a la burla y al rídiculo que pudiera suponer tener hoy en día creencias religiosas: ¡Te preguntan: ¿¿¿De veras crees en esas mierdas???. Y es que hoy solo vale lo material, lo que rinde económicamente, porque las creencias, los principios, los ideales y los valores son para los tontos.


El punto de partida para los artificieros cristianófobos es el siguiente: atendiendo a una sociedad que se encuentra en este estado, la religión cristiana católica ya no tiene sentido para consolidar la unidad social, el cemento social, porque en nuestra sociedad existen pluralidad de religiones e idiologías, así pues los ateistas anticlericales cristianófobos proponen o mejor dicho imponen los hábitos culturales y la moral pública laicista como objetivo. Se engañan cuando afirman sobre la existencia de pluralidad, al menos en la pluralidad ideológica, porque todo está impregnado del sucio capitalismo neoliberal consumista burgués que como críticos de izquierdas debían combatir. Pero como son unos snobs, esta izquierda snob, que se jacta de ser izquierda en su señuelo anticlarical, anticrucifijo y anti-religión, olvidándose completamente del obrero, el campesino y en definitiva del trabajador, olvidándose de la redistribución de la riqueza, de lo público, apoyan ahora a los bancos, y para no ser tachados de derechas por semejantes pecados, lanzan su señuelo ateista laicista cristianófobo para demostrar a sus posibles votantes que todavía está en sus mentes en resentimiento y el odio a todo el Orbe Cristiano.


Desde el principio comenzaron por la estrategia del "divide y vencerás" y persuadieron a los grupos minoritarios religiosos para que les siguieran, señalando que ellos (PSOE, IU, ERC,etc) eran la fuerza política que podría hacer su sueño realidad, es decir: quitarle el monopolio a la Iglesia Católica y a los Valores Cristiano Católicos que había inmersos en nuestra sociedad. La persuasión ha consistido en un trabajo elaborado por el cual las izquierdas ateas y anticlericales cristianófobas tratan de anular el cristianismo católico y hacer patente los derechos de las confesiones minoritarias, como son el Islám, el Cristianismo Ortodoxo y Protestante, el Judaismo u otras confesiones, que no tienen espacio, por ejemplo para incorporar una crucecita en la declaración de la renta. Denunciaban también sobre las ventajas preferentes, casi de privilegio, que tiene la Iglesia Católica con respecto a las demás confesiones minoritarias, como es por ejemplo la asignatura de Religión Católica impartida en los centros escolares, y señalaban la discriminación sufrida por las confesiones minoritarias respecto a este particular.


De este modo las huestes anticlericales despertaban simpatía en los grupos confesionales minoritarios, que veían en ellos cumplidas sus reivindicaciones, logrando en cierta manera la complicidad de los habitantes y ciudadanos que profesan otra religión que no es la Católica Apostólica y Romana. Aunque fuese por su parte un apoyo sincero, para el PSOE y el resto de la izquierda cristianófoba progresnob, sólo era una estrategia de dividir a los Creyentes de alguna confesión en nuestra sociedad, y así resultaría más facil y sencillo a los Laicistas Cristianófobos imponer su proyecto de ingeniería artificial social basado en el laicismo, el resentimiento a todo lo Cristiano, y el Relativismo Secularizador con el proposito activo, pendenciero, altruista de aniquilar los Valores Religiosos Interconfesionales comunes existentes en nuestra sociedad y así confundir a toda la sociedad, haciendo lo blanco negro y lo negro blanco, defendiendo por ejemplo como grandes derechos a adquirir: el aborto y la eutanasia.


Si analizamos el comportamiento de muchos cristianófobos, que presumen de demócratas y tolerantes en público, no lo es en realidad. Utilizan a las minorías confesionales para enfrentarlas como armas arrojadizas a los cristianos católicos, argumentando además que la religión es instrumento y fondo de disputas y divisiones que llevan a la confrontación social y que por tanto han de ser eliminadas de nuestra sociedad del ambito público, porque la religión debe pasar al ámbito estrictamente personal. En realidad su supuesta tolerancia esconde la imposición social de la anti-religión.

Cuando se enteran sobre las creencias religiosas reflejan en su mirada, actuaciones... una condescendencia despectiva hacia los creyentes de alguna religión. Su frase interna: "Pobrecito/a, es que necesita de un supuesto ser superior al que llaman "dios" para poder vivir". Demuestran prepotencia despectiva con una especie de condescencencia, que refleja el pasar la mano por encima de nuestro hombro en un reconocimiento de supuesta superioridad del ser ateo, e inferioridad de ser creyente. Así es como demuestran su sectarismo los "Nazis de Izquierda, que es lo que son: "Nazis de Izquierda". Sobreentienden en los Creyentes que somos seres ignorantes e inferiores, que necesitamos en realidad de sus planteamientos y objetivos laicistas para liberarnos del yugo oprimente que supone la religión en nuestras vidas. Ellos ignoran presuntuosamente que la Religión es Guía y Referente en nuestras vidas, nunca obligación, y que los Creyentes ya disfrutamos del libre alberdrío que fue concedido por Dios, y que no necesitamos de sus relativismos secularizantes, ni de sus laicismos sectarios, ni de su prepotencia absoluta que los cataloga como Nazis de Izquierda.


Así resulta que a estas alturas, ya han olvidado a los creyentes de confesiones minoritarias, porque se han descubierto la cara y todos hemos visto y comprobado la estrategia con la que jugaban y se traían consigo, para dividir a los Creyentes. "Divide y vencerás" debería significar una auténtica reflexión para todos los Creyentes de alguna Religión que vivimos en nuestro país, para profundizar en un verdadero y sincero ecumenismo que de cobertura a la puesta en marcha de la actualización en el ámbito público de los Valores Religiosos Interconfesionales, pasando del diálogo público interreligioso a la defensa real de una puesta en común, que sirva de modelo y ejemplo a toda nuestra sociedad frente a esa estrategia de ingeniería social artificial basada en el resentimiento laicista que trata de desacreditar igualmente los valores religiosos sean o no cristianos.