sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2012

¡¡¡Deseo a todos una muy Feliz Navidad y que el próximo año nuevo sea mejor que todos los anteriores!!!

viernes, 16 de diciembre de 2011

CONSTITUCIÓN DE CADIZ DE 1812 (LA PEPA)




En el año 2012 que estamos a punto de comenzar los herederos de los liberales burgueses del XIX celebrarán con entusiasmo la llegada de "La Pepa", es decir de la Constitución que los liberales impondrían aprovechando la guerra contra la invasión napoleónica entre 1808 y 1814.


El fracaso y sobretodo el hundimiento de las estructuras políticas de antiguo régimen a causa de la invasión de los ejércitos napoleónicos, vinculada a la guerra colonial sostenida contra Inglaterra, que apoyaba la emancipación de los Virreynatos Hispano-americanos, significaba por un lado la pérdida de la alianza entre la antigua monarquía española y la burguesía comercial que se había beneficiado historicamente del los monopolios comerciales y había acumulado numerosas riquezas derivadas del comercio de ultramar. La pérdida de los territorios americanos fue la causa al mismo tiempo del empobrecimiento de la península, y sobretodo que la burguesía que había acumulado capital pecuniario, retiraba los últimos capitales, trayendolos a las Españas con el objetivo de crear un mercado nacional, y para ello tenían pensado acabar con las estructuras feudales de antiguo régimen y vertebrar un mercado nacional.


El liberalismo político proviene del liberalismo económico sostenido por la revolución religiosa protestante que había azotado a Europa durante los siglos XVI y XVII. La revolución protestante fue el origen de las desamortizaciones eclesiásticas y pusieron la tierra en manos de particulares que las compraron o las adquirieron de alguna manera, fomentando el comienzo de la propiedad privada absoluta, de origen revolucionario protestante. Estas ideas nacieron en el seno del pensamiento republicano de la burguesía comercial que ya se había sublevado en Holanda en el siglo XVI contra la Corona de España. Representaban dos ideas: "Esparta frente Atenas"; "sociedad agrícola frente a sociedad comercial"; "monarquía tradicional frente a república burguesa"; "democracia foralista o particularista con un sentido comunitario derivado del comunitarismo de la Iglesia Católica representado por la propiedad comunal, de abadías y monasterios, tierras municipales, comunales frente a una democracia capitalista y burguesa fomentadora del individualismo burgués capitalista, la cual daría más importancia al individuo consumista y descastado de todas las tradiciones comunitarias, asume un perfil competidor". Y este último esquema es el que parece desarrollar un socialismo tradicionalista frente a un capitalismo burgués y liberal constitucionalista.


Así, teniendo en cuenta los dos polos enfrentados, llamados realistas por un lado y por otro liberales, estos dos mundos políticos se enfrentarán militarmente en la España decimonónica entre 1808 y 1875.


Las propuestas de los liberales desde el punto de vista económico era ni mas ni menos que la privtización de todas las estructuras comunitarias existentes en las Españas de Antiguo Régimen. Lo que los llamados liberales denominaban despectivamente como Absolutismo Real Monárquico, no era más que la garantía del débil frente a la oligarquía poderosa. Y es que el triste siglo XIX es el siglo de la oligarquía capitalista, porque será esta impulsada por las ideas liberales capitalistas, la que llevará a cabo el proceso de desamortización o privatización de los bienes comunitarios que estaban amortizados y vinculados a las familias, a la Iglesia y a los Municipios, de manera que las estructuras de antiguo régimen pueden representar perfectamente las de un socialismo feudal o tradicional. Así por ejemplo en la época de antiguo régimen los bienes inmuebles, el suelo y la tierra estaban amortizados y vinculados, no exactamente al "Estado monárquico tradicional", es decir a las familias aristocráticas, a la Iglesia Católica y a los Municipios, y eran la garantía del bienestar de numerosos campesinos, que estaban situados geográficamente en las tierras donde prosperaba o venía dándose una estructura de la tierra minifundista, y donde pervivía el recuerdo o la estructura de la democracia particular o foralista. Así a comienzo del siglo XIX seguía existiendo el Reyno de Navarra y los Señoríos Vascos de Guipuzcoa, Vizacaya y Álava, ya que los habitantes que vivían en cada uno de estos territorios seguían conservando sus derechos y libertades tradicionales consuetudinarias. El Rey de las Españas no era mas que el Rey y Señor de cada uno de aquellos territorios, como si fuera rey y señor de cada uno de ellos, como si los mismos fueran independientes unos de otros, y en este sentido es como tenemos que interpretar la estructura monárquica de antiguo régimen en España, como la de una Monarquía Confederal, que si bien con la llegada de los Borbones, habían tratado de centralizar la península Ibérica, jamás lo conseguirían por la diversidad de sus pueblos. La monarquía tradicional significaba la garantía de los grupos sociales débiles o con menor poder de influencia frente a la oligarquía comercial y a la burguesía capitalista, que ya apuntaba a dar el golpe mortal a la antigua monarquía histórica, al pretender impulsar el mercado nacional y copial las ideas de la revolución francesa jacobina que imponía la igualdad basada en la homogenización cultural y lingüistica.



Del movimiento realista, una parte del mismo se organizará en torno a la figura del Infante Don Carlos María Isidro de Borbón, futuro Carlos V de las Españas para los Carlistas, mientras que el movimiento liberal atraerá a una parte de aquellos realistas moderados que tendrían intereses económicos capitalistas que defender y compartir, y a quien no importará apoyar a la niña Isabel "II" sobrina de Don Carlos y aupada al trono de las Españas por los liberales tanto moderados, conservadores o progresistas. Y así el siglo XIX en España, se convierte en un siglo de luchas civiles donde la oligarquía financiera y capitalista no duda en defender la economía capitalista, e introducir la Banca, la deuda nacional, el mercado nacional y su unidad, la eliminación de las "trabas feudales", que eran las garantías sociales para los campesinos, quienes pronto verían lo que significaba el triunfo de la revolución liberal burguesa , propicida por los jefes de los partidos conservadores y liberales. Para empezar los jornaleros y labriegos que habían vivido en el contexto de una estructura económica de la tierra basada en el latifundismo sudista peninsular, no había muchas diferencias entre el antiguo régimen y el nuevo. ¿Por qué? Pues porque ellos no eran propietarios de nada, a diferencia del minifundismo territorial norteño. Así los labriegos y jornaleros, celebraron al principio el triunfo del constitucioalismo liberal, y la Pepa fue vitoredada en 1812 y posteriormente para reclamar u espíritu en el resto de constituciones que vendrían en el XIX español. Pero este constitucionalismo liberal y burgués era un invento artificial que escupía sobre las tradiciones de los pueblos de las Españas, su derecho foral y consuetudinario, y discutía la soberanía de la Corona, ya que pretendía reducir el papel de la Monarquía a la nada, a una simple figura representativa. El liberalismo constitucionalista deseaba aplastar el poder e influencia política de la Corona, porque en realidad todos ellos eran republicanos, porque defendían el individualismo capitalista, y la oligarquía financiera no dudaría, junto a los grandes de España, máximos beneficiarios de la liberalización económica, la privatización de las manufacturas, y sector público de antiguo régimen, ya que las nuevas fortunas, y las antiguas adquirirían a precio de amigo, todas las tierras de los monasterios y abadías, todas las tierras comunales de los municipios, y parte de las tierras de la aristocracia hidalga, que al no poder conservar sus bienes y patrimonios se vieron obligados a vender todo su pasado familiar. Y así es como comenzaría en las Españas la mercantilización de la vida, hasta hoy en día que seguimos celebrando, algunos, yo desde luego que no, ese "espíritu liberal" de ponerle precio absolutamente a todo, a la cultura, a la historia familiar, en fin, que las Españas dejaron de existir administrativamente, y se convirtió por imperativo liberal en Reino de España o República Española, según gustos, y con todo ello primarían, no los derechos y libertades de todos los españoles, sino los intereses privados de la banca, y los sectores de la oligarquía capitalista financiera, terrateniente y comercial. El desmantelamiento que sufrió el estado monárquico de antiguo régimen en las Españas, fue la consecuencia de la marginación y el empobrecimiento de labradores y campesinos, convertidos en proletariado urbano y rural, que pasaron a engrosar la masa de ejercito de trabajadores mal remunerados, carnaza del sistema liberal capitalista. El desmantelamiento del estado monárquico tradicional en el siglo XIX favorecido e impulsado por la ideología liberal burguesa y capitalista, significó el resultado del pobrerío de las clases labriegas, campesinas y proletarias, los hijos de los desehedados, quienes a las puertas de la 2ª República Española trataron de poner remedio a los probelmas que venían padeciendo desde que la oligarquía burguesa y capitalista los había dejado merced de la desprotección social y el desamparo, por ello triunfó el movimiento obrero, y por ello el carlismo seguía engrosando sus filas.


Los abusos de la burguesía capitalista, que comenzaba a prostituir las antiguas instituciones, y tradiciones históricas de las Españas y de Europa, significó la enérgica respuesta y organización de la internacional socialista y el movimiento obrero, que representado por socialistas, comunistas y anarquistas trataron de desvincularse y quitarse de encima el yugo capitalista. Era la respuesta aposteriori de la clase obrera y todos los afectados, marginados y descontentos con el régimen liberal burgués constitucionalista. Sin embargo, antes de que se llevara a cabo la implantación del sistema liberal capitalista burgués en las Españas, los parciales Carlistas, seguidores de las banderas de Don Carlos María Isidro de Borbón y sus descendientes y herederos, ya habían denunciado apriori dicha implantación y usurpación. Porque denunciaron el desmantelamiento de las estructuras e instituciones tradicionales de antiguo régimen que habían sido la garantía social y esto hay que decirlo, de los labriegos y campesinos, de la aristocracia hidalga, de los curas rurales, de los pequeños de España frente a los grandes propietarios y terratenientes, bajo el paraguas protector de la monarquía tradicional y legítima que representaba la Dinastía Carlista. Así todos los fracasos del liberalismo burgués capitalista se los apuntaba como triunfo el carlismo político y tradicionalista. Y así descubrimos como desde una defensa aprioristica de la monarquía absolutista, se va desarrollando dentro de las filas del carlismo el arraigo y la vinculación del hombre a la tierra y a la naturaleza, el vinculo de los hombres en el seno de estructuras socialistas y comunitarias, fiel reflejo de lo que había siginificado el pasado comunal y societario de la Iglesia Católica frente al individualismo burgués de origen protestante y anglosajón. Por todo ello no se puede entender ni aceptar, se celebre con vítores, ni esta ni ninguna constitución liberal burguesa que ha sido el marco político favorecedor de la entromisión del sistema neoliberal capitalista llevado de la mano por los intereses creados de una oligarquía y un burguesía capitalista plutocrática y patitocractica, que ha hecho creer a toda la sociedad española, europea y mundial que vivimos en democracia, cuando la realidad de todo esto es que, haquí lo único que goza de libertad y de democracia el el puñetero caballero Don Dinero, es el puñetero dinero, y la clase burguesa oligárquica y capitalista que lo acumula, y que lo utiliza para sangrar a la sociedad, hipotecando los ingresos futuros, menguandolos, por la aplicación de la Deuda Soberana y Nacional.


Todos los conceptos y estructuras capitalistas y liberales son origen de aquellas revoluciones burguesas que mercantilizaron y privatizaron la vida de los seres humanos, desde la bolsa, a la deuda nacional, etc. Hoy somos presas, victimas, carnaza de toda esa idolatría del dinero, y lo que es más triste, la prostitución de toda nuestra sociedad, al asumir el relativismo y el egocentrismo nihilista, y con todo ello, somos víctimas del capitalismo de libre mercado y la libre competencia desenfrenada, no viviremos, ni vivimos tiempos tranquilos porque nuestras garantías sociales, defendidas hipoteticamente por la izquierda política han caído en saco roto, ya que no nos gobiernan ni los partidos políticos a los que votamos, sino la casta burguesa y capitalista y desde miles de kilometros, y sus complices conservadores, liberales y progresistas. ¿Si no? ¿Qué va a pasar con la sanidad, con la educación, con las garantías y prestaciones públicas y sociales? ¿Qué va a pasar con el empleo público y de calidad? ¿Que está pasando? ¿Qué nueva desamortización y privatización se va a consentir en el seno de la actual Constitución Neoliberal de 1978, la cual todos los liberales destacan como heredera espiritual de la Pepa de 1812?. El constitucionalismo liberal burgués no es ni mas ni menos que el marco político económico para mermar el poder soberano del estado, para aplastar lo público, venderlo a los amiguetes y particulares, para seguir vendiendo España a los cuatro vientos, a las compañías plutocráticas nacionales y extranjeras, es el marco de los desaucios, del desamparo y la desprotección social, de los recortes, de la burla a los derechos fundamentales de los seres humanos, de la competencia egoísta desmesurada, es el gobierno del que tiene frente al que no tiene. ¡¡¡No hay nada que celebrar!!! Ya ni siquiera es la oligarquía del lejano Madrid, señores, ahora es Bruselas y más allá, es mucho más abstracto y complicado, es la raña universal que teje su tela, es la trampa neoliberal en la que hemos caído todos!!!. Y mientras todo esto ocurre ya nos hemos cargado el Planeta Tierra. No obstante, seguimos de celebración...!!!

jueves, 8 de diciembre de 2011

IÑAKI URDANGARIN, EL INSTITUTO NOOS Y LA MONARQUÍA CAPITALISTA




La monarquía que representa Juan Carlos, la llamada por los liberales como monarquía constitucional y parlamentaria se demuestra lo que verdaderamente es. Una monarquía que hace mucho devaluó su nombre y su historia, porque traicionó la tradición historica de la Corona.




En la Corona siempre hubo unas leyes seculares internas a las que debían sujetarse sus miembros, porque los mismos, símbolos representativos del poder político y de la forma de gobierno, tenían que dar ejemplo de todas las virtudes y honores caballerescos que significa la más alta magistratura del Estado. El Rey y soberano tenía siempre que estar a la altura, debía ser un auténtico caballero, cumpliendo a rajatabla todos los códigos del honor y virtud, además de ser un buen Cristiano. Pero todos estos principios medievales cayeron en saco roto y quedaron prostituidos por la fuerza del sistema capitalista y la llegada del consumismo, y la personificación del tanto tienes tanto vales. Este blog trata precisamente de recordarles a todos los miembros que usurpan la Corona de las Españas, que además no son para nada ejemplarizantes sus comportamientos ya que no cumplen con las obligaciones de los caballeros. Y en el lenguaje, la palabra caballero significa ser un buen cristiano, ser honorable y virtuoso, y esto la rama Isabelina y Alfonsina de los "Borbones" lo desconocen por completo, hasta el punto que hasta menospreciaron las palabras de uno de sus miembros, las de Juan de Battemberg, el hijo de Alfonso el trece, quien en su día venía a decir que los miembros de una familia real no podían, ni debían casarse o contraer matrimonio con personas que no estuvieran en igualdad a su condición porque el puesto les iba a venir grande. Y esto es lo que está pasando. Por analogía lo que siempre la aristocracia histórica de linaje de los antiguos caballeros dirían sobre la burguesía capitalista. ¿Quienes son peores?; Tanto en comportamiento y formas, por supuesto, la burguesía eran aquellos arribistas pretenciosos que intentaban imitar a la aristocracia y demostraron ser más despotas, sanguinarios, corruptos y envaucadores en los gobiernos que presidieron y en las empresas que gobernaron imponiendo el sistema económico capitalista. La burguesía capitalista impuso la mercantilización de la vida a todos los seres humanos, y con ello, prostituyó también la institución de la Corona y por tanto la actual monarquía cosntitucional. Así Iñaki Urdangarin, por lo que nos estan transmitendo los medios de comunicación más críticos, es un claro y vivo ejemplo de lo que no tiene que ser un miembro de la Monarquía. Este hombre al parecer, se ha aprovechado de su posición para captar y pedir subvenciones para su Organización, el instituto NOOS. Se jactaba que nadie iba a negar al Duque de Palma una subvención pública, por cierto un título completamente inventado y sacado de la manga o la chistera del mago Juan Carlos para ennoblecer a un burgués. Que además tenía que justificar los proyectos económicamente a través de las facturas que los proveedores le emitían, pero que además se ha descubierto una práctica de "autofacturación" para llevarse el dinero público "a la saca". Con lo cual este hombre se ha enriquecido a costa del dinero público de todos los ciudadanos pero es que además lo ha hecho ilegalmente montando una estructura empresarial que facturaba al Instituto NOOS, de manera que ese dinero público parte de no estar debidamente justificado, a ido a parar a esa estructura empresarial, siendo Iñaki Urdangarían el beneficiario del chiringuito.




Ahora muchos de aquellos que criticaron los enlaces matrimoniales de los hijos de Juan Carlos, estarán señalando y con razón el desatino tan grande al que los representantes de esta institución que es la Monarquía Española han llegado, porque claro en la práctica, pocos somos los que sabemos que el actual representante y por tanto Rey de las Españas es S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón y no Juan Carlos el Jefe Legal del Estado Español por la Gracia del Dictador Francisco Franco.




Nos recuerda también que ya está bien de mantener el mausoleo del franquismo porque hay que hacer del Valle de los Caídos un sitio donde los dos bandos de la guerra civil española queden verdaderamente representados, y no que el Dictador Francisco Franco, sigue allí enterrado, cuando al Dictador de la República Inglesa Oliver Cromwell lo desenterraron y el Rey Carlos II Estuardo lo mandó decapitar, por ser el asesino de su difunto padre Carlos I de Inglaterra, y haber sido el representante de cinco años de dictadura en Inglaterra. Aquí Franco ha sido el máximo responsable y por tanto asesino de los crímenes que prosiguieron, cuando ya había terminado la guerra civil española, por tanto Franco no merece estar enterrado donde está porque ninguno de los líderes políticos y militares españoles de las demás tendencias ideológicas disfrutan de un panteón megalómano similar.




La maniobra de la actual monarquía, previendo el juicio a Iñaki Urdangarín por su comportamiento indecoroso y fraudulendo ante toda la sociedad, ha sido apartar tanto a él como a su familia de seguir considerándolos miembros de la Familia Real. Nosotros los Carlistas no tenemos problema porque no los consideramos miembros de la Familia Real, ya que no son descendientes de Francisco Javier I de Borbón Parma y de Don Carlos Hugo de Borbón Parma, y por tanto para nosotros no son miembros más que de una injusta usurpación a la Corona en connivencia con las fuerzas del sistema económico capitalista. Pues recordemos que la niña Isabel "II", su madre María Cristina y sus descendientes se echaron en los brazos de la burguesía que imponía el sistema económico capitalista en las Españas, y que fueron ellos y sus descendientes y herederos los responsables que han consumado la usurpación dinástica a la Corona de las Españas, y con todo ello, son los responsables de la mercantilización de la vida en este país de países que son las Españas.




El pleito dinástico a la Corona es en realidad un pleito político, en el que se defiende no sólo la legitimidad histórica de la Corona y sus miembros legítimos, los Borbones de la Dinastía Carlista, sino que además se defiende el modelo territorial histórico o Confederal de la Monarquía Hispánica y un sistema económico socialista propugnado por la misma monarquía histórica, que haga desaparecer el yugo capitalista de una vez por todas, haciendo valer los derechos de "lo público" y "lo comunitario" frente a "lo privado", "lo capitalista", frente a los responsables de la mercantilización de la vida. Y en este caso seguimos empecinados los caballeros carlistas con S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón a la cabeza.

jueves, 1 de diciembre de 2011

TEMPLARIOS Y JESUITAS, VÍCTIMAS DE PERSECUCIÓN


El Baucan templario, estandarte de los caballeros templarios, para algunos ha significado la dualidad del mundo terrenal y el celestial. La dualidad de la que hablaban los Cristianos dualistas y el mismo Platón, y eso es lo que los relacionaba a los Cátaros, ¿quizá por eso también los quemaron en la hoguera?.




Tanto la Orden de los Templarios como la de los Jesuitas fueron perseguidas por una política llevada a cabo por gabinetes de gobiernos anticlericales que tenían por objetivo alcanzar el poder absoluto. En el caso de los Templarios, el rey francés Felipe IV el Hermoso, se aprovechó del descredito del ideal de cruzada que se había fraguado en Europa unos siglos antes para imputarles a los Templarios de incompetencia, de que ya no servían para lo que habían sido creados. Y en el afán de aquel monarca autoritario constaba pretender ser Gran maestre de una orden inventada y creada por él mismo, formada por Templarios y Hospitalarios, adueñarse de sus recursos y alcanzar con estos el poder absoluto. Así forzó al Papa Clemente V a que les condenara, cosa que finalmente se ha visto erronea y falsa, porque dicho Papa mando la absolución a dichos Frailes y Caballeros al considerarlos inocentes en una carta que fue enviada al Castillo de Chinon, para que la considerara el rey francés, y así dejara de perseguir a dicha Orden. El rey francés pretendió un poder absoluto basado en su anticlericalismo, en su dominio y control de la Iglesia, que estuviera por debajo de él, al servicio de su libre alberdrio. Por ello aprovechó la crisis del año 1314, el descontento popular, el descredito de la función de los Templarios ante el ideal de la recuperación de los Santos Lugares para la Cristiandad, imputandoles falsos testimonios formando un gabinete legalista en el cual sobresalió Guillermo de Nogaret y algún que otro miembro de la jerarquía católica al servicio del rey de Francia. El mayor simbolo representativo de esta persecución fue la condena en la hoguera de Jacques de Molay, último Gran Maestre oficial del Temple. El comportamiento de ese rey para con los Templarios fue el hecho de arrebatarles su patrimonio económico, histórico y cultural para ponerlo en exclusiva a su servicio, valiéndose del sentimiento anticlerical, debido a la crisis económica de principios del siglo XIV.

La masonería especulativa fue una mutación de la operativa basada en la estructura gremial de la construcción; el Gran Maestre de la Construcción era quien tenía y poseía los conocimientos para la construcción transmitidos de padres a hijos de generación en generación, o transmitidos a los diversos miembros del gremio según su grado de aprendizaje e implicación dentro del grupo. Esta estructura interna gremial fue aprovechada por personajes ajenos a la construcción, poseedores de gran poder económico, quienes de alguna manera compraban su puesto de gran maestre en dicho gremio, a cambio de financiar, e incluir nuevas herramientas, comenzando un proceso de influencia dentro del Gremio de la Construcción que le llevaría a convertirse a dicho personaje en Gran Maestre de la Logia Masonica. Dicho maestre será un burgués adinerado, con ansias de poder y avaricia, bien posicionado socialmente, muy querido en su gremio, convertido ahora en logia masónica, y donde se proyecta un nuevo funcionamiento de dicha estructura, no al servicio de la comunidad y del gremio en particular, sino que todos sus miembros bajo su falso lema fraternal, se ponen al servicio de ese gran maestre, así es como nace la masonería especulativa.

Es en Escocia donde nació la masonería especulativa, sobre todo porque sus influencias tienen una base precristiana asociada a los ritos célticos de las Tierras Altas, gentes que continuaban con aquellos ritos y que siempre apoyaron la causa legitimista de los Estuardos. Por ello muchos Jacobitas partidarios de los Estuardos, que se habían exiliado en Francia, portaban ideas masónicas asociadas a los ritos célticos; se trataba sobre todo de nobles de la alta aristocracia como el alquimista Conde de Saint-Germain, y otros tantos otros nobles Jacobitas que se ganaron la vida en la Corte Francesa del XVIII, como parlanchines, que influenciaron posteriormente en algunas de las ideas de la revolución Francesa, que sirvió de preludio de una nueva persecución religiosa muy anticlerical. De manera que se le acusaría a la masonería especulativa de estar en contra del Cristianismo Católico, por fomentar el anticlericalismo de tipo revolucionario-burgués. Nobles como Felipe de Orleans, primo de Luís XVI de Francia, fue uno de los máximos responsables de la agitación prerrevolucionaria y revolucionaria contra su primo Luís XVI, y contra el Clero. Si por un lado la masonería asociada a los ritos célticos existente en Escocia, era una masonería inofensiva al estar asociada a la Causa Jacobita, cuando pasó al continente tuvo nuevas interpretaciones, desprendiendose de su caracter religioso-místico, asumiendo un papel revolucionario liberal burgués, que posteriormente sirvió de ejemplo a las doctrinas revolucionarias ateas.

En cuanto a la persecución religiosa anticlerical contra los Jesuitas debemos partir de las políticas anticlericales ilustradas de Carlos III de España, muy influenciado por burgueses ilustrados y nobles agnósticos jugadores de casinos, gentes materialistas y descreidas, superficiales y frías, con afan de poder e influencias, gentes que inspiraron el capitalismo liberal burgués, y que fraguaron la maquinaria que luego exprimiría al pueblo bajo la doctrina de la industrialización y la libertad del sistema censitario, turnista, que potenció un nuevo despotismo ilustrado parlamentario y partidocrático, llevándonos a regímenes tiránicos y despóticos, disfrazados unas veces de monarquía y otras de repúblicas, pero que sirvieron para demostrar más de lo mismo, el intento consecutivo e incesante de monopolizar el poder: unas veces detentado por un rey manejado por burgueses y por gobiernos dependientes del tanto por cien, otras veces por Estatalismos Centralistas Derechizantes o Izquierdistas, que pretendían el sometimiento y control de las instituciones que se le escapaban de las manos; una de esas instituciones dentro de la Iglesia Católica habían sido tanto Templarios como Jesuitas, perseguidos, oprimidos, injustamente por gobiernos dictatoriales de turno, simplemente porque formaban una sociedad paralela, a la que dichos dictadores no podían controlar. Descubrimos estupefactos los archivos Vaticanos sobre la absolución a la Orden del Temple, comprobando que esta fue totalmente inocente ante las imputaciones y falsos testimonios inventados por el gabinete de un rey francés avaricioso, orgulloso, despiadado, megalómano y prepotente con ansias de poder. Muchos ilustrados del XVIII y burgueses que cuestionaban la monarquía absoluta, mostraban cierto interés por la persecución de los Templarios llevada a cabo por la monarquía Francesa, sin pararse a pensar que ellos mismos, con sus medidas anticlericales, desamortizadoras, que harían aún más dependiente a la Iglesia Católica con respecto al Estado, etc, con esas medidas, solo fomentaban un proceso similar al de los Templarios, pero esta vez contra los Jesuitas, víctimas de una persecución anticlerical de gobiernos ilustrados y burgueses liberales, que sentían comprensión intelectual por los Templarios al considerarlos víctimas de una monarquía, de una monarquía a la que posteriormente en el tiempo estos servirían, cometiendo el mismo error e injusticia que Guillermo de Nogaret y el Gabinete legalista de Felipe IV el Hermoso, Rey de Francia, cometerían contra los Templarios.

TEMPLARIOS Y JACOBITAS

Después de comprender la existencia de los caballeros templarios, y el golpe de efecto que el Estado francés realizó contra ellos, con el objeto de apropiarse de sus bienes, llama la atención las “Disertaciones históricas del orden y caballería de los templarios” en la que el ministro ilustrado español Campomanes explica que los frailes templarios fueron victimas inocentes del Rey de Francia Felipe IV el Hermoso. Sin embargo Campomanes, convencido de la inocencia y catolicismo de los templarios, no dudará en perseguir a la Compañía de Jesús en el siglo XVIII, admitiendo que no se debía permitir que una Orden llegara a adquirir tanto poder como para convertirse en un Estado dentro del Estado. ¿Por qué Campomanes es tan indulgente, comprensivo y tolerante con los Templarios y sin embargo con los Jesuitas es partidario de un proceso similar del que fueron objeto los frailes templarios en Europa y en Francia, salvo que ya en el siglo XVIII hubiese sido escandaloso tal operación?
La masonería que se desarrolló en Francia en el siglo XVIII, denominada francmasonería, está inspirada en la orden y organización de la antigua Orden del Temple, aquella que fue perseguida por el celo de la monarquía francesa, que aprovechaba el descontento popular y el fracaso de las cruzadas capitalizadas por las antiguas ordenes militares, para desmontar la Orden del Temple, aprovechando el anticlericalismo y el desprestigio del Clero vinculado a la Cruzada, dentro del contexto de la crisis económica y demográfica del siglo XIV, en la cual la peste bubónica era la protagonista y el pueblo de Dios era totalmente castigado. Si el pueblo de Dios era castigado era porque dentro del mismo, interpretaban, había una abominación. ¿Cuál era el chivo expiatorio? ¿Cuál la cabeza de turco a quien responsabilizar de los males de la humanidad?

Abate Barruel uno de los miembros representantes de la masonería radical, admitiría: “Todo conecta, desde los Cátaros a los Albigenses, a los Caballeros del Temple y de ahí a los masones Jacobinos; todo apunta a un parentesco común”.
A este hombre se le olvidaban entre otros los maniqueos, los gnsosticos, y los Jacobitas Escoceses, que no Jacobinos (Revolucionarios franceses que se reunían en la Iglesia de San Jacobo para defender sus tesis revolucionarias en los días de 1789 a 1795).
El Catolicismo en las Islas Británicas había estado fuertemente perseguido por el Anglicanismo protestante en Inglaterra y por el Presbiterianismo o Calvinismo en Escocia. Los antiguos ritos paganos de los Céltas, de pueblos como los Pictos, Galeses o Cornualleses, se habían entremezclado con el Catolicismo que habían llevado a las Islas Británicas los Normandos y Bretones que fueron capitaneados por el Duque Guillermo el Conquistador, quien fue el primer Plantagenet en ser instaurado como heredero de el último rey de Inglaterra Eduardo el Confesor. El Catolicismo de las Islas Británicas fue siempre distinto al del continente, no sólo porque se entremezcló con los ritos paganos célticos, sino porque al ser perseguido por la autoridad gubernamental, fue auténtico refugio de los oprimidos y en su seno se desarrollo el librepensamiento y la tolerancia religiosa, algo muy curioso para el resto de Católicos europeos. La familia real de Escocia y de Inglaterra que encarnaba los derechos de los católicos eran los Estuardo, queienes desde Jacobo II de Inglaterra venían reclamando sus derechos legítimos y dinásticos al Trono Inglés, escocés, e irlandés. Ello suponía una convergencia entre los episcopalianos y los católicos escoceses por enfrentarse a la intolerancia y absorbencia que representaba el gobierno de la City de Londres. La burguesía capitalista protestante había impuesto el capitalismo como forma de explotación, y ello se había desarrollado con las desamortizaciones de los monasterios y las tierras comunales desde los tiempos de Enrique VIII de Inglaterra. El Protestantismo Anglicano, incluso el Presbiterianismo escocés había representado el yugo capitalista, el hundimiento del campo y las tradiciones rurales de los pueblos, y sobretodo la intolerancia religiosa. Así el movimiento jacobita, no sólo era el resquicio y la vuelta al trono de los Estuardo en cuanto a la legitimidad dinástica se refiere. Los Estuardo simbolizaban en el exilio la Justicia social y apartar a los malos del gobierno. El maniqueismo gnostico llevó a una serie de Católicos escoceses e incluso ingleses a pensar que el mal siempre gobernaría el mundo, a menos que una fuerza política y sincera como podía serlo el Partido Jacobita pudiera impedir y hacer frente a las injusticias sociales que se estaban produciendo con la llegada del Capitalismo Liberal Burgués y el poder del Dinero. Así, dentro de los partidarios del Rey Jacobo III Estuardo y sus descendientes, había, no sólo republicanos escoceses, sino caballeros masones. El Católico escocés y jacobita Chevalier Ramsay, partidario del Rey Jacobo III de Inglaterra, quien apoyó la causa del príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el joven pretendiente, como se le conocía durante los años de 1745-1746, se había convertido en secretario y representante del conocido escritor francés y padre del quietismo llamado Fenelón. Para Ramsay la masonería era un establecimiento cuyo único fin era la reunión de los espíritus y de los corazones para hacer una sociedad mejor en espíritu. Los masones se inspiran en el ideario de las Cruzadas, admitiendo la constitución de alcanzar como meta un auténtico ideal, y en ese ideal quedaría marcado el gnosticismo, la ilustración y por tanto el conocimiento, al objeto de eliminar la sinrazón, la cabezonería, y la intolerancia. Para Ramsay los masones de los tiempos de las cruzadas eran “principes religiosos y guerreros que deseaban alumbrar y levantar los Templos vivientes de lo Más Alto”. En el seno de estos masones que vivían en la Francia monárquica de antes de la Revolución de 1789, había charlatanes y alquimistas como el famoso Conde de Saint-Germain. La masonería venía del gremio de la construcción. Primero nació la masonería operativa que era relativa a la pertenencia de sus miembros a los cuadros de los maestros y constructores de catedrales, castillos, Iglesias y palacios, sin embargo a ellos se sumó la masonería especulativa, pues miembros de la alta burguesía y la nobleza con poder económico e influencia política llegaron a copar los cuadros y se convirtieron en dirigentes de las Lógias masónicas a imitación de lo que fueron en el pasado los Grandes Maestres de las Ordenes Militares como la del Temple, dentro del Temple.
La masonería francesa se fortaleció con la llegada de los exiliados jacobitas cuyo espíritu contestatario y a la observancia de las injusticias, señalaron como primera la retirada que los Borbones realizaron ante los Estuardo, pues si bien Luís XIV había apoyado a Jacobo II, a Jacobo III, y Luís XV al ya anciano Jacobo III y a su hijo Carlos Eduardo Estuardo, no deja de ser sorprendente que esos mismos masones franceses por su acercamiento al capitalismo inglés decidieran en la época del regente Felipe de Orleans, en el siglo XVIII, quien obligó, a petición de la Inglaterra Orangista Hannoveriana y protestante Capitalista, a exiliarse a la familia legítima de los Estuardo a Italia, exactamente a Roma y a Florencia.
Dentro de la masonería volvía a poner en tela de juicio e inspirada por los valores de la Orden del Temple y las Cruzadas, junto a la mezcla que de ello se hacía del Catarismo, que una cosa era el mundo real y sus injusticias y otra el mundo celestial y su creación Divina. Las tesis maniqueas volvían a ponerse encima de la mesa, y en el movimiento jacobita convergían diversas ideologías políticas y la tolerancia religiosa basada en un escaparate de catolicismo y de episcopalianismo. El Gnosticismo y el maniqueismo llevaban a pensar que el mundo terrenal que era injusto y daba la espalda al pueblo de Dios, no podía ser obra de Dios, y es en este sentido que creo un revulsivo dentro del Catolicismo, cuando la Iglesia de Roma trataba de defenderse de las tesis masónicas, que acaparaban cierto resentimiento y venganza Cátara y Templaria. Si todo lo terrenal era diabólico y lo celestial divino, entonces cualquier Iglesia oficial y organizada podía ser señalada como instrumento de Satanás, y ese fue el choque que se producía entre masonería y catolicismo.
Pero dentro de los templario-masones había dos corrientes, una mística de mitos y creencias célticas mezcladas con el Catolicismo cuyo exponente es el jacobita Ramsay y que constituiría la masonería escocesa de rito céltico y cristiana católica; y otra la racionalista que llevaría al ateismo, y a la negación de la monarquía tradicional y a las antiguas tradiciones, cuyo exponente es Barruel, y que daría lugar a la masonería europea, donde las tesis republicanas y revolucionarias tendrían mucha importancia en los días de la revolución Francesa, de hecho no es casual que a Luís XVI y a su familia los encarcelaran en la prisión del Temple de París, en la misma celda que estuvo preso el último Gran Maestre del Temple Jacobo de Molay, quien, mientras las llamas de la hoguera le consumían citaba ante Dios al Papa Clemente V y al Rey Felipe IV el Hermoso de Francia, ambos, responsables de la persecución de la caída del Temple y la muerte de inocentes. Dicen que la Iglesia Católica continuó existiendo por las Cartas que el Papa Clemente V envió al castillo de Chinón donde se encontraba el Rey de Francia Felipe IV, encomendándole que cesaran las persecuciones y crímenes contra los Templarios. Estas famosas cartas salieron a la luz cuando en el 2002 el Papa Juan Pablo II se las entregó a la actual Orden del Temple, reconociendo implícitamente la inocencia de los frailes y caballeros Templarios, para que así terminasen todo tipo de especulaciones que se han dado desde su liquidación en 1304.
Una Orden como la del Temple, una vez finiquitada fue símbolo e impulso de mitos y leyendas que significó una piedra dentro del zapato de la monarquía absoluta y posteriormente del despotismo ilustrado. La masonería especulativa que deseaba aplastar el antiguo régimen pero sobre todo las injusticias sociales, paradójicamente se convirtió sin saberlo o pretenderlo en la conciencia política de la burguesía liberal y por ende estaban al servicio del sistema liberal capitalista que ayudaron a imponer a sangre y fuego bajo los procesos revolucionarios desde 1800- 1848. Actualmente la masonería pinta bien poco, porque al sistema económico que ayudaron a establecer ya no los necesita. Sin embargo hoy en día hay otros grupos económicos de altos financieros del mundo que rigen los designios planetarios, y en ese sentido materialista y economicista si podemos comparar al antiguo Temple, pero hoy día de manera más descarada.
El movimiento jacobita fue un ejemplo de monarquismo legitimista y cristianismo católico que sirvió para hacer converger al “Pueblo de Dios” para combatir y enfrentarse a las injusticias sociales y en este sentido aquellos caballeros masones que formaban parte del Jacobitismo escocés si que tenían altas miras para alcanzar una sociedad y un mundo mejor. En el Carlismo, homologo del Jacobitismo tiene sus semejanzas al respecto.

viernes, 18 de noviembre de 2011

¡NI RUBALCABA, NI RAJOY!: PSOE Y PP SON LA MISMA HIPOCRESÍA NEOLIBERAL CAPITALISTA

El Partido Carlista consigue presentarse a las elecciones del próximo domingo 20 de Noviembre de 2011 al integrarse en la plataforma HARTOS.ORG


El domingo día 20 de Noviembre de 2011 se celebrarán elecciones generales en las Españas. Para la gran mayoría de las personas simboliza la posibilidad de la llegada de un cambio político y de rumbo ante la situación en la que hoy vivimos, pero nada más lejos de la realidad.



La mayor parte de los ciudadanos ya tienen pensado ir a Votar al Partido Popular, es decir al Partido Neoliberal Conservador, porque esa gran mayoría de electores mayores de edad consideran que volveremos a los años en los que un albañil cobraba de 1.500 € a 3.500 € mensualmente. Esos jóvenes que para sacarse unas "pelillas" iban a trabajar a la construcción, o a las constrataciones basura de los establecimientos de comida rápida que tienen el mismo nombre.... "¡Qué tiempos aquellos en los que antes del viernes ya tenías 35 € en el bolsillo o más para gastar en el finde..."



El domingo la gran mayoría de la población española irá a Votar al Partido Popular Neoliberal Conservador (PP), porque sueña con volver a la "prosperidad" que le promete el patrón, el gran empresariado de la "CEOE".



"Que tiempos aquellos los de la recalificación de terrenos, el abaratamiento del suelo, su liberalización y la especulación inmobiliaria". Aquellos eran los "progresos" del Opus Dei y el Partido Popular, un gran ejemplo Cristiano a seguir, "¡¡¡¡Claro que si si...!!!!". Así la patria España creció y creció, y el triunfo de los malvados socialistas (PSOE) llevó a España a la ruina y la destrucción...."



La derecha está preparada, no para proteger y defender la Monarquía Legítima de S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón, no para eliminar en lo posible el número de abortos, no para acabar con las injusticias sociales y discriminaciones, no para proteger lo público, la defensa del comunal, la naturaleza, el medio ambiente, la ecología, la sanidad pública, la educación pública, la banca y empresas públicas; no para defender la sostenibilidad del territorio, no para defender los Valores Humanos Cristianos, ni el Derecho a la Vida, no, no se engañen señores votantes bienintencionados de la derecha. La derecha esta preparada para amparar, querer y potenciar el sistema burgués neoliberal y capitalista, los centros de los negocios financieros, la libertad de los movimientos de capitales financieros internacionales, el descontrol de personas y recursos, y por supuesto la mercantilización de la Vida, el fomento y potenciación del egoísmo, del mercado, del tanto tienes tanto vales, del "eres libre si tienes dinero". Esta es la realidad, la derecha ya prepara sus "recortadoras" de turno contra todo "lo público", después de que "lo público" fuera a ayudar a "lo privado". Y en su discurso siempre habrá una gran contradicción pues no se puede estar al servicio ni abanderar los Valores Humanos y Cristianos y al mismo tiempo defender el Sistema Neoliberal Capitalista burgués. Tienen un problema, porque no saben si elegir a Dios o al Gran Capital, optando por este último y la mercantilización de la vida, fomentando el egoísmo privado y la sociedad consumista. A la derecha siempre le ha preocupado sus bolsillos y sus dineros, jamás los habitantes de las Españas, jamás los derechos y libertades de los habitantes de las Españas, jamás la defensa de "lo público" que siempre concernió a la Corona Legítima, y que en el Carlismo la Monarquía Carlista se representa como la encarnación de lo público frente a los "aristocracismos burgueses privativos" que llevan a una defensa desmesurada del capitalismo y el egoísmo.






El domingo 20 de Noviembre de 2011 el PSOE será la fuerza derrotada por haber traicionado la defensa de los valores socialistas que han tenido que estarle recordando a sus dirigentes partidos de izquierda como el Partido Carlista, un partido federalista, socialista y autogestionario. La dejación en la defensa de los valores socialistas ha representado una fuerte crisis dentro del PSOE y sus bases militantes, porque los Psoistas no tienen legitimidad moral para atribuirse la defensa de "lo público" y los valores socialistas. Podrán decir otras cosas pero el PSOE (Partido Neoliberal Progresista) dejó hace mucho tiempo de ser Socialista, y sus militantes y sus dirigentes lo que son son Pesoistas, ni más ni menos, y si no lo ven, no tienen mas que ver la trayectoria de Felipe Gonzalez Marquez expresi del gobierno español.



Rubalcaba será el malacaba, y el pelea por lo que quieres, se traduce en ciudadanos no me dejeis tirado, porque quiero ser yo quien lidere los recortes. Porque es verdad, a la derecha neoliberal te la ves venir, ellos no se esconden aunque en la campaña no han dicho su famosa frase: "hay que apretarse el cinturón" y además se han mostrado bastante ambiguos. Pero el PSOE y sus líderes van de socialistas y han aplicado las políticas neoliberales de derechas de sus compañeros neoliberales conservadores, por ello no pueden venir a darnos lecciones de nada, porque al igual que a aquellos, sólo les une el bolsillo de la patraña patriotera de "todos juntos podemos", que se traduce en "paga la crisis trabajador". Ambos partidos se han puesto de acuerdo para no llevar el tema de la "dación en pago de la vivienda para anular la hipoteca", ambos partidos se pusieron de acuerdo para reformar la constitución a espaldas del pueblo español, que según he podido comprobar el señor Lopez Garrido ha ignirado al interpretar que sólo es posible realizar referendos en casos de reforma constitucional. ¡¡¡Claro que si señor Garrido, como en este último caso que ustedes han pactado con el Partido Popular el límite de gasto presupuestario de las comunidades autónomas ignorando la opinión a través de referendum de los habitantes de las Españas!!!. Ambos partidos se han puesto de acuerdo para repartirse las instituciones políticas y judiciales, ambos partidos ejercen la dictadura partidocrática más vergonzante que haya existido en la historia de este país de países que son las Españas, y que además vengan con el rostro y la jeta tan grande mintiendo al ciudadano y diciendolo que "viene el coco" y que por tanto hay que votar al PSOE para que los recortes sean más suaves. En fin no tiene palabras.






Así pues yo animo a todo el mundo a ir a votar por los partidos minoritarios que tengan posibilidad de hacerse un hueco en el Parlamento de Madrid y que ni de coña voteis a los partidos dinásticos decimonónicos PP-PSOE porque son ambos responsables de la crisis capitalista y financiera a la que nos han llevado, ya que entre otras cosas ambos han cedido competencias y soberanía española a la Unión Europea, responsable de la política monetaria a través del Banco Central Europeo.

lunes, 31 de octubre de 2011

PLANETA LIBRE (La Belle Verte) * - * 1996


PLANETA LIBRE: PELÍCULA

Esta película fue prohibida por la Unión Europea (UE) en 1996
Pone en evidencia el sistema económico capitalista y neoliberal en el que vivimos, y la prueba misma de la prohibición de la película en toda la Unión Europea constata el sistema dictatorial en el que vivimos.

martes, 18 de octubre de 2011

PLATONISMO Y CATARISMO: Dualismo Mitigado frente a Dualismo Absoluto






La existencia del mundo ha llevado al ser humano a pensar en la Creación Divina y Perfecta. El origen de todo está en Dios. Si Dios ha creado todo el Universo o el conjunto de Universos; si ha sido el Creador de “Todo”, será autor del bien como del mal, de lo imperecedero como de lo perecedero, etc.
El Cristianismo Oficial (Católico u Ortodoxo) trata de hacernos ver que Dios autor de toda creación lo es tanto del bien como del mal, pero este último sometido y doblegado al bien. A través de la “liberalidad Divina” se nos explica que Dios dio la oportunidad a todos y a Todo a permanecer o a corromperse. Ese mal doblegado al bien se nos aparece entre los combates entre San Miguel contra el maligno o San Jorge contra el dragón. Sin embargo la existencia y vigencia de este mundo sensible, empírico y real nos demuestra de nuevo la doctrina Platónica, en la cual el mundo real y material es imperfecto, corruptible y perecedero, sombra de lo Divino, sombra del mundo Celestial, que es incorruptible, perfecto e imperecedero.
El Cristianismo Cátaro demuestra que si Dios es infinitamente bondadoso y perfecto no puede ser el autor, el creador de un mundo injusto, cruel, imperfecto y despiadado, por lo tanto Él no es el autor de esta obra, sólo y únicamente es autor de la esencia, del alma, de lo perfecto y eterno y no de lo perecedero y corruptible.


Platón nos enseña “lo que es” una cosa y “lo que debería ser”, enfrentando el mundo real al mundo ideal o celestial. Un ser humano que vive en el mundo real y material está compuesto de cuerpo y alma, de los cuales el cuerpo es la parte corrompible y perecedera y el alma es la parte perfecta e imperecedera, la cual pertenece al mundo de las ideas, al mundo celestial. Platón aseveraba que somos personas, animales y cosas una representación parcial del mundo celestial, en cuanto en tanto el espíritu o esencia de personas, animales y cosas vuelven de nuevo a su origen, al mundo de las ideas o celestial. Hasta el mismo Aristóteles, discipulo de Platón hablaba de las esencias, como las almas eternas de los cuerpos perecederos, con aquello de todo cambia, pero hay algo que siempre permanece, es decir, lo puro y estático creado por lo divino, y lo que degenera, se corrompe y es dinámico que encontramos en el mundo sensible, contaminado por las fuerzas del mal.


Estos dos mundos, ideal y material están divididos según Platón por la línea o membrana permeable denominada Jorismós, que es por la que se comunican cuerpo y alma. Cuando un ser humano muere su alma vuelve al cielo, ya que antes de nacer estaba en el cielo, en el mundo de las ideas. En la tierra, cuerpo y alma conviven el alma dentro del cuerpo, y cuando morimos, entonces el cuerpo queda en tierra, mientras que su esencia, el alma, vuelve al cielo.

El Cristianismo Cátaro pone en evidencia las enseñanzas platónicas de alguna manera, entre otras cosas al diferenciar entre mundo celestial y mundo terrenal. Para los Cristianos Cátaros, en principio Dios lo crea “Todo”, aunque posteriormente una parte de ese todo degenere en el mal, a partir de ahí se niegan admitir que Dios es el autor del mal, para lo cual afirmaban como los clásicos la existencia del Demiurgo o “gran arrogante”, es decir, señalaban al maligno como el origen del mal y no a Dios. Así para los estudiosos del fenómeno Cátaro surge un dualismo mitigado que no rechaza todo lo material existente en este mundo terrenal, para pasar a un dualismo absoluto en el que se afirma que todo lo que existe en el mundo terrenal no ha sido obra o creación de Dios, sino del maligno Demiurgo, responsable de la putrefacción y corruptibilidad de las personas, animales y cosas. Aquello que percibimos en el mundo real o empírico, no es ni mas ni menos que una parte sesgada de la Creación Divina, ya que sólo la parte perfecta es la que ha sido creada por Dios, mientras que la imperfecta que deteriora o degenera al ser en el mundo terrenal, es la creada por el mal, cuyo responsable es el Demiurgo. En este sentido el Cristianismo Cátaro tenía unas influencias del maniqueísmo de Manés, procedentes del Zoroatrocismo, cuyos planteamientos hacen referencia al enfrentamiento permanente y constante entre las fuerzas del Bien y las fuerzas del Mal. A todo ello se añadió el Gnosticismo de la Fe, es decir conocer a Dios a través del conocimiento la lógica y la razón y no sólo a través de las Buenas Obras y la Fe por la Fe como diría la doctrina Cristiana Católica que con el tiempo aceptará el racionalismo Cartesiano; como tampoco parecía justo la idea exclusivista de la predestinación Protestante, tanto del Luteranismo como del Calvinismo, porque si te ha mirado un tuerto y tienes mala suerte en la vida significa que Dios hacía tiempo que te había retirado su favor, con lo cual, no parece lógica ni razonable esta interpretación Protestante. Combinando estas ideas Platonismo y Maniqueísmo obtendremos los dos mundos celestial y material y su relación permeable a través de la línea denominada Jorismós.

El Dualismo absoluto parece que triunfó tras el Concilio Cristiano Cátaro de 1167 presidido por el obispo búlgaro Nikita, apodado el “Papa” de los Cátaros. Ese dualismo absoluto trataba de vincular el mundo material irremediablemente con haber sido creado por el maligno, por el demiurgo, por Satanás. Ello suponía la negación y renuncia de todo lo material, pero también suponía negar lo que la doctrina platónica explicaba en cuanto a la relación existente y permanente entre los dos mundos celestial y terrenal a través de la línea o membrana permeable llamada Jorismós, y que filosóficamente respondía al Dualismo mitigado que defendían otros Cátaros, más cercanos a la doctrina Católica, en tanto en cuanto no presenciaban la obra del maligno en toda la creación del mundo terrenal, tan sólo una parte, al percibir el bien y el mal en cada persona, animal o cosa existente en ese mundo sensible terrenal. Para los Dualistas absolutos todo lo relacionado con el mundo sensible o terrenal era creación del Demiurgo, de Satanás, y por tanto había que rechazarlo; mientras que para los Dualistas mitigados no todo lo relacionado con el mundo sensible o terrenal era creación del Demiurgo, de Satanás, más bien en principio fue obra y creación de Dios, como un pintor pinta un gran y bonito cuadro y alguien con mala sombra en un momento de despiste lanza un cubazo de pintura de color negro que salpica en el lienzo. Parece que esta última opción sería mucho más racional, ya que en la tierra, en el mundo sensible está presente Dios, como el Mal.

Mientras que el dualismo mitigado se sostenía por las reminiscencias de la doctrina platónica, maniquea y gnóstica; el dualismo absoluto se sostenía por la inconcreción de los primeros en determinar donde empieza y termina el bien en cada una de las personas, animales y cosas que hay en este mundo sensible. Animados por el rechazo total a ser convertidos al Catolicismo, los cristianos Cátaros prefirieron divergir todavía más de los Católicos admitiendo el dualismo absoluto, que ponía sobre la mesa que todo el mundo terrenal, empírico y sensible había sido creación del Demiurgo, del maligno, y que sólo el mundo Celestial había sido Creación de Dios, quien es Bondadoso y Perfecto.


Tanto los Cátaros que aceptaban el dualismo mitigado, como los que asumían el dualismo absoluto afirmaban que si Dios es Bondadoso y Perfecto no era posible que hubiera tenido mucho que ver en la construcción y obra de este mundo sensible, terrenal, empírico y real. Eso dio origen a un estado de permanente conflicto entre quienes profesaban el cristianismo cátaro y quienes gobernaban los países, generando conflictividad social, y fuertes críticas que iban dirigidas sobre todo al comportamiento hipócrita de determinados sectores de la Iglesia Católica quienes permanecían pasivos ante las injusticias y crueldades existentes en este mundo terrenal, y se les exigía desde las bases cristianas la NO colaboración con los poderes GUBERNAMENTALES y MERCANTILES. Rechazando el mundo sensible y terrenal por considerarlo Satánico, los cátaros tachaban todo lo terrenal de maligno, y ello resultó de la connivencia de la Iglesia Católica con los poderes establecidos entonces y ahora.
Parte de la masonería se ha atribuido a los Cátaros como sus ascendientes ideológicos, pero sobretodo a la interpretación maniquea, ya que aseveran que el maniqueísmo es común a todas las religiones porque en todas ellas existen las fuerzas del Bien y las fuerzas del Mal. El Maniqueísmo, y el Gnosticismo han sido claves en el desarrollo del pensamiento y filosofía masónica, pero ellos, los masones no pueden ser tan pretenciosos de interpretar que los Cátaros fuesen masones, sino simplemente Cátaros.


Entonces parece quedar claro, que el autor de este mundo sensible no es tanto Dios creador del Cielo y de la “Tierra” (a priori, porque a posteriori se ha visto que un Dios perfecto y bondadoso no puede ser el creador de un mundo cruel, injusto y despiadado, pues los cátaros así lo creían) sino más bien el que ha determinado que en este mundo terminen por triunfar las fuerzas del Mal sobre las del Bien, ese Demiurgo, ese Maligno o Satanás es el que ha llevado en parte por la ignorancia de la Humanidad o el Desconocimiento a drede que este mundo esté gobernado por las fuerzas demoníacas del sistema económico capitalista.

sábado, 15 de octubre de 2011

LOS CRISTIANOS CÁTAROS

San Jorge luchando contra el dragón, símboliza la lucha del bien contra el mal. Para los Cristianos Cátaros la lucha de San Jorge contra el Dragón no quedó clara, ya que el mal no quedó doblegado al bien, al verificar la imperfeción del mundo material, tanto por su crueldad, como por la terrible injusticia.
San Miguel desafía y lucha contra aquellos que tratan de desafiar a Dios. El primer desafio al que se enfrentó Dios fue al maligno. Según los Cátaros, el maligno y las fuerzas del mal tienen tanto poder como las fuerzas del bien, por lo tanto el mal no ha quedado doblegado al bien, como pretendió aseverar la Iglesia Oficial, al condenar a los Cátaros a la hoguera a través del proceso inquisitorial.



"Los Cátaros, el pueblo de Dios"

http://youtu.be/MIRGFgMAUp0

Fuente: Destylou-Historia







Los Cristianos Cátaros medievales, creían en la existencia de Dios, quien representaba a las fuerzas del bien. Sien embargo los Cátaros también creían en la existencia de las fuerzas del mal, y es que para ellos tenía tanto poder Dios como el maligno. Ese maniqueísmo o dualismo trataba de justificar la perfección y la bondad de Dios. Este mundo imperfecto no puede ser obra de Dios, sino tan sólo una parte. Se trata de un cuadro de una obra bonita que ha sido manchada por un fuerza contraria que trataba de boicotearlo todo y que tiene tanto poder como Dios mismo.
La Iglesia Oficial trataba de asegurar que todo lo que nos rodea es Creación Divina o deviene de dicha creación, sien embargo, la realidad del mundo material, viene a demostrar que no todo lo que pensamos o creemos que es obra de Dios, lo es realmente.
Así, desde la influencia platónica del mundo ideal o celestial por un lado, y por otro el mundo real o material, separado ambos por la línea del Jorismós. Se trata de dos mundos contrapuestos y enfrentados.

El Catarismo combatía la hipocresía y el conformismo respecto a la Iglesia "Oficial", tratando de purificar y hacer posible la aseveración de “Y vio Dios que era bueno”, al terminar Dios de realizar su Obra. A posteriori la obra de la creación mutó, se desarrolló o evolucionó a través del devenir de los tiempos. Sin embargo, sigue de actualidad hoy el hecho de pnesar si realmente este mundo imperfecto ha sido obra de un Dios Bueno, Misericordioso y Perfecto. Los Cátaros no lo veían posible, pero si para entender que tiene tanto poder el mal como el bien, y por tanto no tiene sentido tratar de aseverar que el mal está doblegado al bien como ha sido reafirmado históricamente por las Iglesias Oficiales (Católica y Ortodoxa). Los Santos Guerreros siempre se nos aparecen como paladines y luchadores doblegadores del mal. A San Jorge lo vemos derrotando al Dragón que simboliza el mal. A San Miguel lo vemos desafiando y combatiendo a aquellos que tratan de desafiar a Dios. Sin embargo en la realidad las fuerzas del mal vencen a las del bien. El sistema económico capitalista es el mismo mal, amparado y respaldado por todos y su "Dios" es el "Capital". El poco ahínco y fervor con el que la Iglesia "Oficial" ataca al sistema económico capitalista hace que muchas personas le retiren su apoyo y prefieran únicamente la denominación de Cristiano a la de el adjetivo calificativo de "Universal" que viene del griego Katholiko. Los Cristianos Cátaros no aceptaban el adjetivo calificativo de Katholiko sino el de Katharo, que significa "Puro". Estos cristianos medievales buscaban la autenticidad en la vida sencilla, atacando las hipocresías de la Iglesia "Oficial".

jueves, 29 de septiembre de 2011

S.M.C. DON CARLOS VII DE LAS ESPAÑAS: "SI LA NACIÓN ES POBRE, VIVAN POBREMENTE EL REY Y SUS MINISTROS"



"Hay en la actualidad, mi querido Alfonso, en nuestra España una cuestión temerosísima: la cuestión de Hacienda. Espanta considerar el déficit de la española; no bastan a cubrirlo las fuerzas productoras del país; la bancarrota es inminente… Yo no sé, hermano mío, si puede salvarse España de esa catástrofe; pero, si es posible, sólo su rey legítimo la puede salvar. Una inquebrantable voluntad obra maravillas. Si el país está pobre, vivan pobremente hasta los ministros, hasta el mismo rey, que debe acordarse de don Enrique el Doliente. Si el rey es el primero en dar el gran ejemplo, todo será llano; suprimir ministerios, y reducir provincias, y disminuir empleos, y moralizar la administración, al propio tiempo que se fomente la agricultura, proteja la industria y aliente al comercio. Salvar la Hacienda y el crédito de España es empresa titánica, a que todos deben contribuir, gobiernos y pueblos. Menester es que, mientras se hagan milagros de economía, seamos todos muy españoles, estimando en mucho las cosas del país, apeteciendo sólo las útiles del extranjero… En una nación hoy poderosísima, languideció en tiempos pasados la industria, su principal fuente de riqueza, y estaba la Hacienda mal parada y el reino pobre. Del Alcázar Real salió y derramose por los pueblos una moda: la de vestir sólo las telas del país. Con esto la industria, reanimada, dio origen dichoso a la salvación de la Hacienda y a la prosperidad del reino”.






Carlos VII. 1869, Carta manifiesto a su hermano S.A.R. Don Alfonso de Borbón y Austria-Este, que en 1931 se convirtió en Alfonso Carlos I. Primer documento con el que se presentó a los españoles.






miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL PARTIDO POPULAR Y LA REVOLUCIÓN FRANCESA





He aquí los herederos de los revolucionarios burgueses, tanto de la revolución francesa (1789), como de la usurpación española de 1833. Pretenden hacernos creer que son víctimas de la revolución del 15M, cuando fueron beneficiados por la revolución liberal conservadora que tuvo lugar en España en 1833, con la subida al trono de la niña Isabel "II". Ellos, los burgueses, introdujeron en España el sistema económico capitalista, la centralización constitucional y la privatización de los medios de producción, dejando al pueblo sin sus tierras comunales y sin su sistema de control y fiscalización de los precios. No pueden presentarse como víctimas de la revolución. Esperanza Aguirre ¿de dónde le viene el título de marquesa?. Muchas familias burguesas se ennoblecieron comprando títulos nobiliarios a la monarquía capitalista que la plutocracia burguesa imponía en las Españas dejando al Carlismo proscrito, y al Rey Legítimo Carlos María Isidro de Borbón en el exilio. La revolución francesa fue una revolución burguesa y ellos son la prueba mismo.





El Partido Popular presenta junto a Pedro J. Ramírez, su mujer, Esperanza Aguirre, Pepe Bono (Psoista) y Mariano Rajoy, un libro sobre la Revolución Francesa con la intención de poner en evidencia el golpe de Estado que tuvo lugar durante la Revolución Francesa, por Danton, Marat y Robespierre.
El libro denuncia el golpismo revolucionario sin querer atender al hecho que significaba la propia revolución burguesa en si, porque la historia de la revolución francesa no es más que la historia de una revolución burguesa. Quienes pretenden advertirnos desde las filas del Partido Popular (Partido liberal burgués conservador heredero del golpismo y la revolución burguesa, desde 1789, 1812, y 1833) que la práctica golpista y revolucionaria, que la via de la violencia no lleva a ningún lado, amparándose en los hechos acontecidos durante la revolución francesa, presentándose y todo casi como víctimas de la misma, como si sus antepasados hubiesen sido víctimas de aquella revolución burguesa, que trascendió en las Españas, con la proclamación de la Pepa en 1812, y en la usurpación liberal burguesa conservadora de 1833, no tiene legitimidad para decirlo ni para hacerlo, porque tanto ellos, como sus antepasados son los herederos de la revolución liberal burguesa capitalista conservadora. Ellos son los herederos de los ladrones que conservan sus robos y usurpaciones al clero y al pueblo.
Recordemos que fue la burguesía, la clase que instrumentalizó al pueblo para realizar la revolución, utilizándolo como ariete contra las instituciones del Antiguo Régimen; instituciones que muchas de ellas sometían y ponían en vereda a las actividades financieras y comerciales de la burguesía capitalista. Fue la burguesía capitalista comercial quien máximo interés tenía por destruir los gremios, tasas y aranceles por considerarlas trabas feudales. Fue la burguesía financiera y capitalista, de quienes son hoy herederos los señores del Partido Popular y toda la derecha europea, quienes se empeñaron en destruir los usos y costumbres que el municipio medieval legó a la Monarquía Tradicional sobre la sólida tradición de intervención en la vida económica y social, que no permanecía indiferente ante ninguna de las actividades profesionales y comerciales de sus burgueses, fiscalizando permanentemente bajo una política de control de precios los bienes producidos en la economía, mediante la intervención de los gremios y buscando siempre el justiprecio, y la crítica feroz a la usura.
Por tanto si bien la revolución francesa ponía algunas tierras a disposición del campesinado facilitando el reparto de las mismas y creando una clase campesina vinculada a la tierra, tampoco debemos olvidar que el sistema de Antiguo Régimen tenía las tierras, el suelo y propiedades amortizadas, de manera que no se podían vender, ni ser compradas en el mercado, garantizando así a los campesinos su vivienda intergeneracional o transgeneracional. Fue la burguesía financiera y capitalista la que destruyó la amortización con la Revolución, la que introdujo el libre mercado y el capitalismo, la que prostituyó a la humanidad y a sus instituciones. Por ello no pueden venir hoy aquí estos burgueses usureros a demostrarnos que la revolución francesa no estuvo bien, y que se trató de un golpismo de Danton Marat y Robespierre como si tratasen de afirmar que los nuevos revolucionarios que tienen esas mismas características fueran hoy los movimientos de izquierdas y en concreto el movimiento del 15M.
No señora Esperanza Aguirre, no señor Rajoy y señor Pedro J. Ramiriez; aquí los únicos revolucionarios que asesinaron y robaron a su población con la revolución han sido la burguesía plutocrática europea y española, con tal de usurpar la legitimidad del Antiguo Régimen. Es el liberalismo económico y su capitalismo, del que ustedes hacen gala, el que precisamente el mundo entero se encuentre en la situación de cómo se encuentra. Son ustedes, quienes con su ideología neoliberal capitalista los que han creado estos destrozos mercantilizando la vida del ser humano hasta grados insospechados. No pueden venir ustedes hacerse pasar por las víctimas de la revolución francesa, porque ustedes no representan al pueblo campesino de la Vandee, ni a los Chouans de la Bretaña Francesa, ni representan tampoco al campesinado Carlista, ni a la Aristocracia tradicionalista, ni al Clero antiguo quienes escupían sobre el capitalismo y el individualismo burgués que ustedes representan. No pueden venir ustedes hacerse pasar como víctimas de la revolución que hicieron vuestros padres al contribuir con el hundimiento de las instituciones de Antiguo Régimen, de manera perversa y violenta, aliados con la masonería y la plutocracia nacional e internacional. No pueden ustedes venir presentando libros sobre la revolución francesa tachando de revolucionarios y golpistas a los antepasados de "los otros", como si no fueran los de ustedes, porque las instituciones liberales capitalistas que hoy ustedes representan son las que impusieron sus antepasados, sus propios padres a sangre y fuego, y ahora pretenden ustedes echarles la culpa a los colectivos vulnerables,a los deseherdados, a aquellos que se quedan sin casa y hogar y tienen que seguir pagando la hipoteca, y a todos los desahuciados, que además ustedes les reprochan el hecho de ser unos revolucionarios, como si se trataran de vuestros propios antepasados.

Pero para demostrarles que ustedes señores liberales conservadores del Partido Popular nada tienen que ver con las víctimas de la revolución francesa y española, les recordaré que fueron ustedes en España quienes privatizaron las Tierras Comunales de los Municipios, que fueron ustedes quienes privatizaron las Tierras de los Monasterios dejando a la Iglesia Católica arrodillada ante la plutocracia capitalista. Fueron ustedes los que homogenizaron las Españas bajo una sola constitución liberal cuando en el pasado habían sido los Fueros y Constituciones Consuetudinarias Tradicionales las que regían la vida política y económica de los habitantes de los Reynos Señoríos y Principados de las Españas. Fueron ustedes quienes usurparon la institución de la Corona dejando que la plutocracia capitalista gobernase a toda la Nación. Esto, pasó de ser diversos Estados a ser un único estado centralizado y homogeneo, imponiendo el castellano como Español. Impusieron el mercado y el capitalismo aniquilando con ello la tradición de la antigua monarquía hispánica y rompiendo con ello los lazos comunitarios de todos los habitantes de las Españas. En Francia significó con todo ello la caída de la monarquía tradicional y la llegada de la república burguesa y capitalista.
Fueron sus antepasados y las ideas capitalistas de sus antepasados las que privatizaron y vendieron el país a toda la plutocracia capitalista extranjera y nacional. Ustedes pues, son patriotas, los patriotas del dinero, servidores del dios capital, por ello no pueden ustedes presentarse como victimas de ninguna revolución porque ustedes son los hijos y descendientes de aquellos revolucionarios que dejaron al pueblo desnudo frente al sistema liberal capitalista que padecemos.






Los señores del Partido Popular no quieren una revolución porque no les interesa, ya que hace muchos años, sus antepasados realizaron la suya propia.

viernes, 23 de septiembre de 2011

LA REVERENCIA PERMANENTE DE LA BANCA Y NICOLÁS FOUQUET

Nicolás Fouquet, (1615-1683); Superintendente de Finanzas y Ministro de Economía de Luís XIV de Francia






Durante la regencia de la Reina de Francia Ana de Austria y el Cardenal Julio Mazarino llegó a superintendente y ministro de finanzas del Reino de Francia Nicolás Fouquet.
Cuando Luís XIV subió al trono, Fouquet era uno de los integrantes del grupo de administradores que, en privado con el joven rey, resolvían los asuntos públicos. Luís lo había heredado de Mazarino, ya que bajo el gobierno del cardenal Fouquet era quien comprobaba los ingresos y gastos del estado fracés representado por la Corona de Francia. Jean Baptista Colbert, cuyo nombre habría de quedar unido a la economía francesa, no era más que un subordinado que esperaba su oportunidad.
El cardenal Julio Mazarino nunca intentó doblegar al poder del dinero. Su error fue debido en parte a las necesidades económicas apremiantes. Además en el pasado, después del caos de la rebelión de los hugonotes -1560,1590- y el saqueo de los bienes del Estado efectuado por sus servidores encumbrados, se llegó a la estafa escandalosa de Sully el gran hugonote amigo de Enrique IV.
Posiblemente Mazarino no quisiera darse cuenta de lo mala y corrompida que era la administración de Fouquet. El cardenal miraba para otro lado con tal de que su ministerio se viera provisto de algunos fondos.
Los efectos inflacionarios que tuvo la llegada de oro y plata americana se traducía en una depreciación real de las rentas obtenidas en los territorios de la Corona. El valor nominal cobrado seguía siendo el mismo, mientras que el valor real por la inflación significaba una creciente disminución de los ingresos reales de la Corona.
Como consecuencia de todo esto, una monarquía basada en la agricultura y no una oligarquía burguesa basada en el comercio, se endeudaba de forma creciente y debía dedicar todo su ingenio a la tarea de arbitrarse fondos. Esta situación era perfecta para los traficantes de créditos que eran los prestamistas, los usureros, los banqueros.
La Corona para saldar sus gastos solicitaba pequeños préstamos que tenían que devolver con intereses elevados, viéndose la monarquía obligada a renovar los préstamos perpetuamente. Jamás pagaban intereses menores del ocho por ciento y frecuentemente tenían que pagar el doce. Así, los futuros ingresos de la monarquía quedaban hipotecados y los funcionarios de la administración real se veían precisados a componérselas para obtener el dinero imprescindible para las necesidades inmediatas. Esta situación terminó por arruinar a la monarquía inglesa.
Fouquet, al administrar las finanzas del Estado independientemente de toda fiscalización real, no sólo amasaba una fortuna enorme para lucro propio; fortuna con la que concedía préstamos a la reina regente y al cardenal Mazarino, sino que actuaba de verdadero amo, sirviendo de ejemplo a la grey de traficantes de su calaña y a los prestamistas de las ciudades y aldeas a quienes tenían que recurrir humildemente las municipalidades, al igual que los contribuyentes.
Desde joven, Fouquet conocía los negocios del estado, y había participado en la dirección del Tesoro Público de la Corona. Cuando dio comienzo el reinado de Luís XIV, Fouquet era un experto financiero y amo del Estado que contribuía a la privatización del mismo, porque los ingresos futuros quedaban hipotecados para abonar los intereses de la deuda.
A la muerte de Mazarino, Fouquet era para Luís XIV, lo que para la Inglaterra actual es el subsecretario del tesoro y director del Banco de Inglaterra.
Fouquet prestaba dinero a quienes estaban identificados con el Estado, e incluso al Estado mismo. Al hacerlo, se llamaba así mismo partriota, quien servía a sus propios intereses, ya que sacaba beneficios de los contratos públicos en cuantas ocasiones se le presentaban. Uno de los métodos favoritos consistía en entregar pagarés en lugar de pagar al contado, a fin de negociar dichos documentos con un gran descuento, para luego cobrar al Tesoro todo el importe y guardarse la diferencia.
Nicolás Fouquet era sobornable y sobornaba a todo el mundo. Sobornó a Soissons, a Lionne, al limosnero de la reina, e icluso lo intentó con el confesor del rey. Creyó que el joven rey Luís XIV aceptaría cualquier rendición de cuentas que se le presentara, pues no tendría tiempo ni capacidad para descubrir la verdad a través de semejante laberinto de cifras donde aparecían los gastos y los ingresos y los adelantos. Todo ello ante la incansable, educada y permanente reverencia que Fouquet le hacía al rey Luís, mientras este examinaba las cuentas que no entendía. Era una situación cómica, típica de la villanía bancaria, pues Fouquet era la imagen y símbolo de esa oligarquía bancaria y financiera. Mientras estaba en situación permanente de reverencia ante el monarca, no lo se veía la cara, cubierta por su gran ostentosa peluca. ¿Se estaría riendo Fouquet ante el rey Luís, mientras este examinaba las cuentas que no entendía?

La reverencia educada y permanente de Fouquet ante el rey Luís de Francia, nos recuerda a la misma que hoy la Banca nos rinde a toda la sociedad, con frases como la de “queremos ser tu banco”, “tenemos las puertas abiertas” “queremos ayudarte”. Son las típicas frases y slogans de aquellos que jamás dan nada sin recibir. Es decir, la oligarquía burguesa financiera y capitalista, personificación del egoísmo.
Fouquet había contado con la condescendencia y apatía del joven e inexperto monarca, mientras se inclinaba ante Luís haciendo burla de él, tal y como hacen hoy los bancos con todos nosotros, con toda la sociedad. Esta es pues la reverencia educada y permanente de la Banca ante toda la sociedad.
Pero Colbert ayudaba a Luís XIV a examinar las cuentas que Fouquet le presentaba, y así llegaron a darse cuenta del gran timo que representaba él y toda la oligarquía burguesa financiera y capitalista, en cuanto al cáncer que significaba el hecho de hipotecar los ingresos del Estado, para destinarlos al pago de los intereses de la deuda soberana.
Y en este sentido se explica la detención y encarcelamiento del superintendente de finanzas del Cristianisimo Reino de Francia.
La caída de Fouquet fue el ejemplo más contundente y sorprendente que se podía dar a Europa y sobretodo a la oligarquía financiera y capitalista de lo que tenía que significar la monarquía. En los comienzos mismos de su poder soberano, el más grande de los monarcas de Europa se había medido con el poder del dinero, y éste yacía ensangrentado. La monarquía popular doblegaba así, parcialmente a esa oligarquía plutocrática. Pero en la guerra entre el campo y la ciudad, el mundo rural y la oligarquía comercial, las instituciones de monarquía y banca iban a significar una lucha constante y permanente a lo largo de los siglos. Los símbolos de Esparta y Atenas, del estatismo económico y el dinamismo económico, del escolasticismo y el relativismo, del monarquismo y el republicanismo, del cristianismo y el ateismo o agnosticismo, del comunismo y el capitalismo. En ambos, religión, política y economía, se recogen en las instituciones de monarquía popular y república oligárquica comercial las inquietudes de una lucha eterna, despiadada y sin cuartel, donde al final nos hemos dado cuenta todos que frente a esa monarquía socialista o tradicionalista surgió una oligarquía capitalista y plutocrática que acabó finalmente por suplantar a la monarquía, y con ello se hundió todas las libertades y esperanzas de toda nuestra sociedad.

Luís XIV de Francia encarceló a Fouquet en la fortaleza de Pignerolo situada al otro lado de los Alpes, en el antiguo Ducado de Saboya. Allí vivió aislado durante años. Nosotros en nuestras “democracias occidentales y plurales” todavía no hemos sido capaces de encarcelar y encerrar de por vida a los banqueros y usureros que han propiciado y provocado la actual crisis económica financiera, y todavía vemos como hay algunos banqueros que pretender dar "lecciones de honradez" en algunos canales televisivos. Sobretodo porque estas democracias están condicionadas por el poder del dinero y el capitalismo que la monarquía tradicional siempre trató de combatir y aniquilar.
El poder del dinero, centralizado y respaldado por la experiencia y extendido por toda una red de intereses comunes, se constituye, en el transcurso de los años, en una temible institución que cuenta con numerosos miembros en el interior y con contactos permanentes en el extranjero, hasta el punto de que su fuerza y poder soberano es más difícil de destruir que cualquier otra persona o institución. Cuando ha llegado a arraigar en esta forma, el poder del dinero es casi invencible. La hiedra sólo puede ser exterminada arrancando de cuajo sus raíces.



La acción más importante de Colbert con relación a las finanzas públicas de la Corona de Francia consistió en la drástica reducción de la usura. Sin embargo la monarquía francesa no se vio libre completamente de esta plaga, como tampoco la inglesa. Al principio los banqueros habían atrapado al Rey e Francia en sus garras, lo mismo que a su primo Carlos II de Inglaterra, pero Francia era cada vez más monárquica y en Inglaterra sucedía lo contrario; pese a tener monarquía la oligarquía burguesa y financiera con los prestamos carcomía los ingresos del reino, de modo que la oligarquía comercial usurpó el lugar de la Corona, cayendo la monarquía inglesa a merced de los intereses de la plutocracia capitalista y no del pueblo, los grupos vulnerables de campesinos y jornaleros.
El esfuerzo financiero de Colbert pudo impedir que Francia se derrumbara ante la oligarquía plutocrática burguesa. Nadie hubiera podido decir que la Corona de Francia estaba insegura, como lo estaba la inglesa, donde el poder del dinero en aquellos años de 1660 a 1690 estaba aniquilando por completo a la monarquía, sometiéndola a los intereses de la plutocracia burguesa y capitalista.
La lucha que emprendió Colbert contra la usura sería la siguiente:
Las obligaciones llamadas rentas, que más tarde en Inglaterra se llamaron deuda nacional y hoy llamamos deuda soberana, créditos obtenidos por el gobierno con promesa formal de pagar intereses a los deudores con el dinero de los impuestos, constituían una deuda pública que no fue abolida.




Colbert no la podía abolir, pero la limitó, metiendo en cintura a los banqueros, saldando las últimas deudas mediante una operación cubierta con las sumas adelantadas a la Corona, omitiéndose las comisiones y los intereses acumulados. Los grandes comerciantes y burgueses que habían invertido su dinero en estas “obligaciones del gobierno” protestaron vehementemente, perdiendo la batalla. En los años en que el monarca Estuardo en Inglaterra, después de su restauración, continuaba en dificultades con los prestamistas ingleses, a los que tenía que pagar sus deudas con el recargo del doce por ciento de interés, Colbert obligaba en Francia a los prestamistas a no cobrar más del cinco por ciento. En todas sus acciones el nuevo ministro de finanzas francés contó con el apoyo de ese instrumento único para dominar y someter el poder de la plutocracia burguesa y capitalista: la monarquía.

lunes, 19 de septiembre de 2011

LA MONARQUÍA TRADICIONAL Y EL SISTEMA ECONÓMICO CAPITALISTA

En el mundo medieval del Caballero y el Sacerdote surgió un tercer poder, el de las ciudades y la burguesía, el poder monetario y plutocrático, el poder capitalista al que habría de someterse el futuro. El Clero y la Nobleza durante mucho tiempo se mantivieron anticapitalistas, defendiendo el factor tierra frente al capital financiero de la burguesía. La monarquía tradicional también combatió el sistema económico capitalista que la plutocracia burguesa imponía en la economía y en la sociedad, destruyendo con ello los lazos sociales y comunitarios, imponiendo el materialismo, el consumismo y el egoísmo burgués y capitalista en la sociedad. Por ello el mundo de los sentimientos se pronuncia argumentando: ¡Muerte al Mal, muerte al Capital! en la esperanza que cambie todo.





La defensa de lo público se presupone con una República, en el sentido de defensa de la Cosa Pública mediante un presidente de la república elegido por una parte de la sociedad mediatizada por los intereses capitalistas bancarios, financieros y mercantiles. Ese presidente electo deberá el poder a una parte de la sociedad representada, y deberá rendir cuentas, no ante toda la sociedad, sino a los grupitos de presión y capitalistas que lo han colocado en la presidencia de la república, pues es precisamente esto lo que pasa con la presidencia de gobierno.
La Monarquía también puede ser capitalista, y de hecho la actual, tanto en España como en Europa representa a la oligarquía financiera y capitalista, porque se trata de una institución postrada ante el capitalismo y los intereses de la oligarquía de mercaderes que tenemos en España, Europa y el Mundo.
Hubo un tiempo en que la monarquía era tradicional, y en este sentido tenía un fuerte contenido socialista, tanto por su concepción escolástica, como por la crítica que hacía la Iglesia Católica Medieval a la Usura, y la defensa del Justiprecio para mantener la Paz Social en expresión actual reclamada por la izquierda como Justicia Social.
Y sólo puede haber justicia social si lo público, si la rex-pública está protegida y a salvo de los intereses financieros y capitalistas de la nueva aristocracia capitalista que se erige en representante de una oligarquía que aniquila los derechos públicos de todos los habitantes de los Reynos, Señoríos y Principados de las Españas, que en expresión de la izquierda y la derecha serían los derechos de todas y todos los ciudadanos.

La monarquía tradicional siempre se apoyó en el campo y sus labores agrarias, el factor tierra era el elemento económico que tanto la Iglesia, como los Caballeros y el Rey detentaban para ejemplificar y demostrar el llamado poder feudal. La aparición del artesanado y las actividades comerciales, fomentaron la aparición de la clase burguesa capitalista que acumulaba capital financiero, y con el tiempo esas acumulaciones sirvieron de garantía financiera para llevar a cabo empresas y actividades de mayor proporción mediante el fondo de salarios. Adam Smith explica el fondo de salarios, que el capitalista debe poner encima de la mesa adelantando los salarios de los trabajadores, y a consecuencia de esos adelantos salariales justifica el interés de usura que cobra el empresario capitalista a cada trabajador suyo. Carlos Marx crítica este hecho, conocido en las Españas como “las demasías”, que no era ni más ni menos que la plusvalía que el empresario robaba al trabajador. La doctrina marxista en los planteamientos económicos fundamenta criticando a Adam Smith y a los llamados liberales, que el empresario capitalista no tiene derecho alguno en cobrar las plusvalías, es decir, en cobrar intereses por adelantar el salario a sus trabajadores de la empresa capitalista.

La lucha comenzaba y quedaba representada en las instituciones, pues los banqueros y la oligarquía burguesa y mercantil azuzaron pretextos religiosos, protestantes y calvinistas para hacer la revolución económica que llevara a tolerar en la Europa cristiana tradicional, el capitalismo liberal burgués, la libre circulación mercantil y capitalista, posibilitando el descontrol financiero, facilitando la movilidad ineficiente de los recursos y factores productivos, hasta el punto de quedar absolutamente todos los estamentos e instituciones postrados ante el “poder del dinero”.

La Revolución de los Países Bajos contra la Monarquía Española, la Guerra Civil Inglesa, la Revolución Francesa, la llegada de la Pepa y el Constitucionalismo de 1812 y la revolución de 1833 que pondría en el trono a Isabel “II” de España, son ejemplos claros y graves, de cómo el capitalismo oligárquico burgués fue apoderándose de gremios, estamentos e instituciones políticas, y de cómo los factores tierra y trabajo perderían la batalla contra el factor capital de la burguesía. Porque en el mundo medieval surgió un nuevo poder, el de las ciudades y la burguesía, el de la oligarquía capitalista, que esgrimía el factor capital frente al factor tierra. Así la justicia y todos los valores que podamos imaginar quedaron al servicio de la plutocracia oligárquica burguesa.
La Monarquía Tradicional presentó lucha en el campo de batalla y peleó contra la revolución capitalista, no sólo en las Españas, sino en todo el mundo. La monarquía tradicional pasó al destierro, y sus partidarios proscritos todos: jacobitas, vandeanos, carlistas, miguelistas, brigantes. La lucha de los pueblos en Europa contra el nuevo orden oligárquico burgués comenzaba, y sigue hoy expresado en diversos movimientos y partidos políticos, porque la izquierda copio argumentos y reivindicaciones populares que ya se gritaban cuando el pueblo gritaba: ¡Viva el Rey y muera el mal gobierno! ¡Viva el Rey sin la Gabela! o ¡Viva el Rey y los Fueros!.
El pueblo, los pueblos tenían una concepción mucho más amplia, clara y social sobre la institución de la monarquía en referencia a la defensa de “lo público” frente a lo “privado” de los aristocracismos feudales y mercantiles, y que han venido significando el poder del factor capital representado por la Banca y las Multinacionales. ¿Y quien puede poner orden en todo esto? Sino una monarquía socialista indignada y comprometida que se enfrente de nuevo a sus antiguos y seculares enemigos defensores del sistema económico neoliberal capitalista y su plutocracia consumista que lo mantiene en pie?

El manifiesto de nuestro Rey Legítimo Don Carlos Javier de Borbón que lanzó el día 08/04/2011 ponía de manifiesto la crítica, la indignación y el compromiso que sigue teniendo hoy la Monarquía Carlista representada en su persona.

La institución de la monarquía al menos de forma teórica refleja ser independiente y por tanto debiera ser consecuente en la defensa de los derechos de todos, comenzando por la defensa de la Rex pública o Cosa Pública, que la oligarquía burguesa trata de aniquilar, con la defensa de la privatización de los derechos sociales. Independiente digo, porque un Rey no le debe el poder o su trono a un grupito “que lo colocó ahí”, como ocurre con los presidentes de las repúblicas en todo el mundo, mediatizadas, instrumentalizadas y dirigidas por los intereses de la Banca y las Multinacionales, y que tienen su consecuencia directa en la privatización de los derechos sociales, de las empresas públicas, de la sanidad pública, de la educación pública, hasta de la ecología y el medio ambiente. La monarquía tradicionalista que es la carlista, hace gala, y sigue manteniendo los mismos principios, las mismas reivindicaciones de siempre, pero con mayor ahínco después de ver como la izquierda oficial española y europea ha hecho tabla rasa de la defensa de “lo público” y “lo social” compinchada con el stablismen político económico neoliberal capitalista que sostiene la derecha burguesa y neoliberal neocon, y que trata de vender nuestra alma y nuestra moral al infame capitalismo burgués que siempre combatió nuestra monarquía carlista.

La monarquía tradicional combatió a la Banca al poder del dinero, y en su lucha perdió el pueblo todos sus derechos, postrado ante las fuerzas económicas de la oligarquía financiera y plutocrática burguesa. Aquellas revoluciones burguesas significaron la soberanía e independencia del poder del dinero, y la libertad quedó establecida únicamente y exclusivamente para ese poder monetario.
La monarquía tradicional trató de someter al poder del dinero, poniéndole trabas, las trabas feudales, de tasas, impuestos y territorialidad local, prohibiendo cualquier tipo de movilidad económica o social. El poder del dinero resultó escurridizo y sagaz, utilizado por burgomaestres, prestamistas y burgueses. Fue la usura la que se adueñaba del mundo privatizándolo todo en nombre del “Dios Capital”. En su lucha, la monarquía tradicional, para someter al poder del dinero, demostró que aquella fuerza económica necesitaba ser destruida si un día no nos quisiéramos ver como nos vemos hoy; esclavos del capital financiero. Fue precisamente en el mundo del antiguo régimen donde surge la burguesía capitalista, y fue la misma clase económica la que aniquiló las antiguas instituciones sociales políticas, religiosas y gremiales. El mismo intento por parte de la Iglesia y la Corona de controlar el capital y el mercado, demuestra cuan peligroso era el sistema económico que se nos vendría encima. Hoy ya lo tenemos, lo padecemos. ¡Todos estamos a merced del capital! El Carlismo y su Monarquía NO!