lunes, 24 de mayo de 2010

MONARQUÍA CATALANA



La existencia de la monarquía catalana radica en la antigua unión dinástica entre los representantes dinásticos del Reino de Aragón y el Principat de Catalunya con Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona. Esta unión dinástica supuso en el siglo XII, la creación de la Corona de Aragón que constituía dos Estados territoriales, cada uno con sus Fueros, Cortes, Usos y Costumbres de sus propios habitantes.




Es por ello que no nos puede venir ahora un señor llamado Alfons López Tena, para proponernos la monarquía catalana bajo un prisma independentista en el sentido secesionista, pues la propia institución de la Corona representa la continuidad de la Dinastía Histórica, teniendo como tenemos en la Casa de los Borbones Carlistas la sucesión y descendencia asegurada, y la propia monarquía que ha venido significando históricamente la construcción de una Confederación de Estados basada en las sucesivas uniones dinásticas amparadas por la Tradición histórica de la monarquía catalana como parte que construyó, y sigue contruyendo en el carlismo la monarquía hispánica.




Si nos basamos en la monarquía catalana, no podemos hacer uso ni de este concepto ni de su esencia real y verdadera para acometer el secesionismo que pretenden algunos, porque la institución monárquica catalana desde la unión que hemos citado antes, conforma la construcción Ibérica contemplada por una confederación.


La propuesta secesionista e independentista "monárquica" para Catalunya no tiene de hecho ningún sentido histórico, ya que la monarquía catalana es una institución totalmente opuesta al criterio que quieren hacer de la misma. Su restablecimiento supone la formación y vertebración confederal de las Españas, pero jamás en ningún caso la secesión independentista, siempre y cuando querramos basarnos en la institución histórica y dinástica Catalana.




Alfons López Tena hace referencia como otros muchos monárquicos independentistas catalanes en que la Tradición histórica de Catalunya pasa necesariamente por el restablecimiento de la monarquía catalana. Cosa que es muy cierta, porque no se puede entender la cuatribarrada sin la institución de la Corona, y por tanto del Principat de Catalunya. Pero si ciertamente estos señores dicen respetar la Tradición, las Tradiciones Catalanas, y por esa razón quieren restablecer la monarquía catalana; lo deberán hacer de acuerdo y conforme a esas tradiciones sin olvidar la tradición monárquica del Principat de Catalunya, y cuando lo hagan se darán cuenta que no pueden pretender inventarse y sacarse de la manga candidatos al Trono, y menos aun elegir a un monarca, cuando los habitantes del Pricipat de Catalunya ya lo tienen en la persona de S.M. Don Carlos Hugo de Borbón, Conde de Barcelona y Princep de Catalunya, de acuerdo y conforme a la tradición histórica de las Leyes Seculares antiguas de la Corona de Aragón, muy distintas por cierto de la Ley de Partidas de Castilla.
Por otro lado no creo que las aspiraciones que pretenden los monárquicos secesionistas en Catalunya vayan a tener verdadero éxito, entre otras cosas porque ningun príncipe europeo hoy por hoy estaría dispuesto a enarbolar los derechos del pueblo Catalán fundamentándolos en la Tradición Catalana tal y como lo vienen haciendo y representando los actuales representantes príncipes carlistas. ¿Por qué? Pues porque los enfrentaría a Juan Carlos; y los Winsor por ejemplo no querrían tener más problemas de los que ya tienen con Gibraltar o en su propio suelo con las fuerzas republicanas creciendo en su interior.
La única dinastía que hoy día sigue luchando por las libertades de los Pueblos de las Españas es la Dinastía Carlista, les guste o no. El hecho de que nos vengan algunos secesionistas independentistas en Catalunya, con una propuesta monárquica, resultaría más que gracioso al comprobar que su visión de la Corona pasa por la elección arbitraria de un príncipe europeo, tal y como afirma en el texto Alfons López Tena. Y que yo sepa en la monarquía los principes no se eligen, y cuando pasa eso es porque se ha agotado la sucesión a la Corona, y se contempla el familiar más cercano a la antigua familia real extinta. Pero estos independentistas cogen lo que les interesa obviando el resto de la historia y del funcionamiento de la monarquía catalana. Pero la cuestión pragmática es que en realidad ningún príncipe europeo está dispuesto a defender los derechos legítimos de los Catalanes y de los demás pueblos de las Españas, como si lo están y lo demuestran los miembros de la Dinastía Carlista de la Casa de Borbón Parma representada por S.M. Don Carles Huc de Borbó, Princep de Catalunya y por Don Carles Xavier de Borbó, Princep de Girona. Su presencia en el Principat de Catalunya, en los Actos de Ofrenda y Reconocimiento a sus antepasados, los Reyes de la Corona de Aragón, en el Panteón del Monasterio de Poblet en Tarragona ocurridos el 9 de Mayo de 2009, o simplemente la buena acogida que tuvo S.M. Don Carlos y el resto de la Familia Real en Tarragona durante el 11 de Abril de 2010, demuestran una vez más la actitud real, presente, sincera y monárquica legitimista que tiene dicha Familia para con Catalunya y el resto de los Pueblos de las Españas.
La realidad es que la supuesta elección dinástica para los idependentistas monárquicos en Catalunya no es nada facil, ya que el ambiente es diverso, plural, y para todos los gustos. pero en esto no radica los fundamentos dinásticos e históricos de la monarquía catalana. La cuestión es que la única familia Real que tiene presencia en el Principat de Catalunya son los miembros de la Dinastía Borbón Parma. Los supuestos príncipes restantes ni tienen interés por la monarquía catalana, ni conocen la historia del Principtat de Catalunya, ni son sabedores y conocedores de los derechos legítimos del Pueblo catalán, que como antesala de sus derechos, el resto de los pueblos y habitantes de las Españas haremos lo propio para seguir libertando las Españas del centralismo estatalista y mercantilista que nos oprime. Y todo ello con el carlismo.

viernes, 14 de mayo de 2010

JOSÉ LUÍS RODRIGUEZ ZAPATERO APLICA LA POLÍTICA NEOLIBERAL CAPITALISTA


Sin palabras, no tenemos que decir nada más. El socialismo del PSOE es de siempre y ya sabido, una gran mentira. Unicamente, ¡si se puede llamar a eso progreso!, son una pandilla de anticlericales y prejuiciosos contra toda Fe Católica, y al mismo tiempo, nos presentaron como un gran avance y conquista social el aborto, la denominación de matrimonio para las uniones civiles de personas del mismo sexo, pero al final se les ha visto el plumero "progresista", porque son igual de ultracapitalistas que la derecha pepera. Ni más ni menos.

Simplemente tenemos que atender a sus políticas económico sociales para darnos cuenta de la inutilidad socialista de este gobierno:


1.-) Avalar y destinar con dinero público las arcas privadas de la gran banca española: ni nacionalizaron ni una sola empresa, ni crearon un banco público para canalizar los flujos crediticios a las familias y a las pequeñas empresas.

2.-) No han atendido en ningun momento a las demandas de las familias y las pequeñas empresas, porque siempre hicieron políticas a favor de las grandes corporaciones.

3.-) Despilfarran a mansalva el dinero público, dinero de todos para satisfacer proyectos no autogestionarios.

4.-) Mandan subir el IVA en Junio o Julio, del 16% al 18% y del 7% al 8% en alimentación; y con ello pretenden los muy ilusos recaudar más, cuando lo que van a provocar en todo caso es una caída mayor del consumo, y un incremento de la economía sumergida, para evadir impuestos.

5.-) Nos dijeron los del PSOE, que aumentarían los impuestos a las rentas altas, y a toda esa gente, que es la plutocracia neoliberal burguesa, ni la han tocado, por miedo a que salgan sus creditos del país, en lugar de poner trabas a la libre circulación de capitales para impedir su salida del país.

6.-) Recortan en un 5% el salario de los Funcionarios: ¡Menuda política socialista, más bien sería el antisocialismo, digo yo!

7.-) Congelan las pensiones de la población jubilada.


En fin, y que luego a esto se le llame socialismo. Y es que estos progresnobs, que es lo que son en realidad, no tienen ni idea de lo que es el socialismo. El PSOE hace ya mucho tiempo que es ultracapitalista, y es más socialdemocrata, ideología que le hace la cama al Neoliberalismo Capitalista y a su Globalización.
Ahí tenemos a la UE (Unión Europea) y a los EEUU: ¡No querían Europa, pues toma Europa!
Podremos recordar lo vergonzosas que fueron las posiciones del PSOE en defensa de la UE, en favor del referendum, ¿Recuerdan lo del refresquito Referendum Plus?
Extraemos dos consecuencias de ello:
1.-) La dictadura monetaria impuesta por la UE, y la imposibilidad de devaluar el Euro. No tenemos soberanía monetaria plena, como cuando existía la peseta.
2.-) Las medidas económicas de los mercados imponen una solición restrictiva de recortes sociales y derechos muy fuerte, en lugar de buscar el dinero en aquellos lugares que se está despilfarrando.
La UE es hoy por hoy neoliberal capitalista, y sus gobernantes derechosos ya le han dicho a ZP que tiene que aplicar políticas restrictivas o contractivas, supuestamente con el fin de incrementar el crédito. El problema es que nuestra deuda, tanto pública como privada, no nos la compran los extranjeros, quienes comenzarán a exigir intereses mucho mayores. Y es que en este sistema, sino fluye el crédito de ninguna de las maneras, será imposible afrontar la crisis.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿LIBERACIÓN DE LA MUJER? ¡LA PÍLDORA MACHISTA!


Hace 50 años los medios sanitarios aprobaban la venta de la píldora anticonceptiva en medio de una fuerte polémica. Nos lo vendieron, o mejor dicho, lo presentaron como un tratamiento fácil, efectivo, económico y seguro. Pero con un pequeño detalle y matiz, porque aquello se presentó como la liberación de la mujer, cuando en realidad plasmaba un uso machista de la mujer. Y digo uso, porque significaba el subyugarla a una situación de cosificación. Es decir, si había que impedir en alguno de los conyuges el no quedarse encinta, esa debía ser la mujer, y por tanto ella era la que tendría que tomarse la píldora machista para estar al servicio del deseo sexual del hombre. ¿Y por qué siempre tiene que ser la mujer la que se tome la píldora? ¡Resulta que nos lo presentan como la emancipación de la misma!. ¿Y el hombre, que? ¡No puede tomar píldoras!. Siempre, en lo mismo, tiene que pagar el pato la mujer. Y es que entre el aborto, coste humano y económico y entre la píldora machista, siempre paga la mujer. Y todo para hacer dinero, para que se forren las farmaceuticas, para que aparezcan más clínicas abortistas.


Entre otras cosas leemos de otros medios liberales cosas como esta:


"Es pequeña, pero ha otorgado autonomía a las mujeres; ¿autonomía, que autonomía? ¿por qué no se la toma el hombre? poder de decisión; ¿decisión, qué decisión, si ya lo ha decidido el hombre por ella? ¡Te la tienes que tomar tu!, y placer sin miedo; bueno, ¡tanto como sin miedo!, todos los medicamentos tienen efectos secundarios, en definitiva tratan de seguir drogando a la población con medicamentos químicos bajo la presencia de la esfera de las multinacionales farmaceuticas neoliberales capitalistas. Hoy 100 millones de mujeres toman la píldora anticonceptiva; ¡Qué bien!. Su mundo ha cambiado; ¡Vaya que si ha cambiado! ¡Como que la han cosificado, materializado e instrumentalizado en este mundo ultracapitalista de superficialidad infinita, convirtiendola en carnaza, víctima del consumismo, y de la fuerte demanda de medicación! .

Hasta la primavera de 1960 la vida de una fémina estaba atada irremediablemente a la procreación y al hogar; ¡ahora lo está al consumismo materialista ultracapitalista, y a la superficialidad egoísta y hedonista, lo está también al mercado de trabajo, y si además está encinta, se la discrimina, expulsándola del trabajo, por parte de la empresa capitalista! de hecho en Estados Unidos, los embarazos no deseados eran la principal causa de que las jóvenes abandonaran los estudios, ¡Y actualmente siguen habiendo embarazos no deseados, de la misma forma que antes, solo que ahora tenemos educación sexual y antes no! ¡Significa que la educación sexual actual es muy deficiente, y que siempre va a lo mismo: olvidarse qué la unión entre un óvulo y un espermatozoide es un bebé en potencia; y sobre todo que es la mujer la que siempre tiene que hacer los grandes sacrificios, en beneficio del hombre, claro!


sábado, 8 de mayo de 2010

ELECCIONES BRITÁNICAS: ¿ALIANZA ENTRE CONSERVADORES Y LIBERALES?

Nick Clegg, Líder de los Liberales, Gordon Brown, Líder de los Laboristas, y David Cameron, Líder de los Conservadores

La palabra Tory procede del gaélico irlandés para definir al campesinado rebelde y católico del antiguo Reino de Irlanda. Este término sirvió para definir durante mucho tiempo a los Católicos defensores de los derechos legítimos de la Dinastía de los Estuardo a los respectivos tronos de Inglaterra, Escocia e Irlanda. El origen de dicho término está vinculado desde el principio al campesinado, a los labradores y en definitivo al mundo rural irlandés, escocés e inglés.

Tradicionalmente el Reino de Inglaterra se ha erigido en torno a una antigua Constitución consuetudinaria nunca escrita. Constitución que nace de las formas tradicionales del entendimiento de las Casa de los Lores y la Casa de los Comunes.
Los Lores eran los miembros de la antigua aristocracia, muchos de los cuales desaparecieron debido a las Guerras de los Cien Años y de Las dos Rosas. Ambos enfrentamientos habían deshicieron a gran parte de la antigua aristocracia inglesa, con lo cual, incluso desde la llegada al trono de los monarcas de la Casa Tudor, surge una nueva aristocracia, fruto del arrivismo, la conveniencia, de aquellos que rodean a los nuevos monarcas ingleses Enrique VII y Enrique VIII. La crisis y el enfrentamiento con la Iglesia Católica, debido a las exigencias de anulación matrimonial, por parte de Enrique VIII, el reino torna a nuevos enfrentamientos que en potencia, significará la desaparición en la práctica de la antigua aristocracia inglesa, y el auge de una nueva aristocracia, que en realidad procede de una burguesía comercial ennoblecida.

La llegada al Trono de Inglaterra de la familia de los Estuardo, significa la llegada de un príncipe, Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra, que al igual que su hijo Carlos I de Inglaterra, están convencidos de la prerrogativa real, o lo que es lo mismo, los derechos de la institución de la Corona, como ente garante del Bien Público o Rex-Pública.

En aquellos días del siglo XVII inglés, la oligarquía financiera y comerciante, es decir, la burguesía ennoblecida, y la aristocracia aburguesada, temían por los “recortes” de sus privilegios. Pues dicha oligarquía venía usurpando el poder de la Corona, siempre que podía practicarlo, y ahora que el monarca Estuardo les discutía las formas en las que se habían apoderado de las propiedades de la Corona; dicha Oligarquía que formaban la Casa de los Lores y la Casa de los Comunes, pero sobretodo ésta última, exigía al Rey Carlos, el control de los ingresos de las aduanas, de las fortificaciones militares del país, y la imposibilidad de establecer nuevos impuestos sin el consentimiento de ambas Casas, de Lores y Comunes, reunidas en Parlamento.

Sólo en Inglaterra, los cuerpos juristas y de funcionariado real, formaban parte del Parlamento, porque la Iglesia Católica había dejado de existir a los ojos de la administración real y parlamentaria, mientras que en los países Católicos, muchos de los miembros del funcionariado serían miembros de la Iglesía Católica; firmes miembros a su vez del poder real. Pero en Inglaterra no pasaba igual, ya que todo debía pasar por el Parlamento.

La Guerra Civil Inglesa de 1642-1649, la Dictadura de Oliverio Cromwell, la restauración de los Estuardo en Inglaterra y la Revolución Gloriosa de 1688 que da fin al reinado de Jacobo II de Inglaterra, son verdaderos ejemplos de las tensiones políticas que existían entre los defensores unilaterales de la autoridad y derechos del Parlamento y los defensores unilaterales de la autoridad y derechos de la Corona.

La verdadera democracia es aquella que permite a los Cuerpos Sociales interacturar en torno al equilibrio contrapesual. Cada Cuerpo Social es un poder, debiendo existir un auténtico equilibrio de poderes, para que se garanticen los derechos sociales y la justicia social. El problema viene de la absorción por parte de algunas instituciones de dichos poderes, y en lo que se ha vislumbrado finalmente en absolutismo parlamentario, ejercido por la partidocracia existente, representada en el Parlamento.

Las revoluciones liberales burguesas, como lo fue la Revolución Inglesa, se han atribuido la historia del Constitucionalismo, y para desmarcarse de esto, los partidarios de los derechos de la institución de la Corona, calificaron aquel constitucionalismo de LIBERAL, para diferenciarlo del verdadero Constitucionalismo que reconocía no sólo los derechos del Parlamento, sino los derechos de la Corona.

Los Tories fueron los partidarios de los derechos de la Corona y la prerrogativa real, y muchos de sus miembros eran labradores, braceros y campesinos del mundo rural, gentes quienes no tenían voz, ni voto en el Parlamento, pues aquel estaba representado por los miembros de la Oligarquía Burguesa, ya fueran comerciantes, financieros, prestamistas, aristócratas aburguesados, partidarios defensores de los derechos del “Parlamento” que ellos representaban, es decir, partidarios de su parlamento, no del parlamento de todos, porque ellos mismos compraban los escaños y sillas, que garantizaban sus intereses económicos comerciales, industriales y financieros. Éstos últimos recibieron el nombre de Whig o Liberales.

La antigua Casa de los Lores y la antigua Casa de los Comunes evolucionaron debido al golpe de efecto realizado por la revolución inglesa. Porque parte de los Lores se aliaron con parte de los Comunes para impulsar el unilateralismo absorvente del gobierno del Parlamento, quienes imprimieron esta línea se les denominó LIBERALES o Whig.
De la antigua Casa de los Lores y la antigua Casa de los Comunes, otros decidieron agruparse en torno a la prerrogativa real, o la que reconocía los derechos de la Corona, a todos ellos se los reconoció con el nombre de Tories, quienes en realidad buscaban el equilibrio de poderes entre los derechos de la institución de la Corona y el Parlamento.

Lo que pasó a ser un enfrentamiento entre realistas y parlamentarios, no significó de ninguna de las maneras que dentro del bando realista existieran defensores de la forma de funcionar del antiguo parlamento. Muy distinto fue el comportamiento de aquellos miembros del bando parlamentario quienes decían también luchar en nombre del rey Carlos I de Inglaterra, permitiendo posteriormente su asesinato público el 30 de Enero de 1649.

Pues bien, los Tories, quedaron marginados y desterrados para siempre del gobierno del Reino de Inglaterra tras la caída de Jacobo II de Inglaterra debido a la Gloriosa Revolución de 1688. El ofrecimiento que el Partido Liberal o Whig realizó a Guillermo “III” de Orange, y a la rama protestante a la Corona de Inglaterra, significó el monopolio gubernamental del Partido Liberal o Whig y el destierro histórico de los Tories. Así fue durante todo el siglo XVIII, XIX y XX.

A mediados del siglo XIX, los famosos Tories, dejarían de ser llamados así ya que parte de las inquietudes del liberalismo conservador habían penetrado en sus filas, siendo simplemente Partido Conservador engendro mutado del verdadero y auténtico sentir Tory. El Partido Conservador, por poner un ejemplo odió muchísimo a los Católicos Irlandeses e Ingleses, mientras que el sentimiento de los antiguos Tories al respecto jamás había llegado a ese extremo, ya que algunos miembros católicos de la aristocracia inglesa habían sido fervientes partidarios de los Estuardo como el Conde de Worcester.

Con lo cual, lo que hoy llaman los periodistas Conservador como sinónimo de Tory, es un estúpido y tremendo error. Y fue precisamente a principios del siglo XX, como dio comienzo un traspaso de los miembros del Partido Liberal al Partido Conservador, ya que éste último para nada tendría que ver con los antiguos Tories. El Partido Conservador se convirtió en la fuerza política de la Oligarquía Financiera, Comercial e Industrial, de una Inglaterra que sobreexplotó a sus trabajadores y que los llevaría al Laborismo político.

Desaparecido el mundo rural inglés de la escena política, la progresiva proletarización del campesinado, significó la formación del Partido Laborista. El Laborismo era sinónimo de un socialismo específico marcado en Inglaterra, basado en las corrientes del socialismo utópico que recorrían Europa en el siglo XIX y XX.

El Partido Liberal, su nombre, muy asociado a la hegemonía monopolista e imperialista del imperio británico, sucumbió totalmente, y únicamente quedó un sector minoritario que a finales del siglo XIX y principios del XX comenzó a evolucionar positivamente en cuestiones como la libertad religiosa o la cuestión social. Pero el nombre de Partido Liberal o Whig estaba todavía asociado a sus antiguos miembros comerciantes, financieros y capitalistas, sin embargo estos habían abandonado el partido para pasar al Partido Conservador.

Tenemos ejemplos de éste nuevo liberalismo más condescendiente con los Católicos, y con los descendientes de los Jacobitas que todavía proclamaban los Derechos de los Estuardo al Trono de Inglaterra. La propia Orden Jacobita del Clavel Rojo fue simpatizante de los nuevos miembros que formaron el Partido Liberal.
Figuras como el escritor Hilarie Bellock, católico inglés de finales del siglo XX, serían miembros y representantes del nuevo Partido Liberal, que nada tendría que ver con aquel que hizo la revolución inglesa de 1688, que fue profundamente anticatólico, que aborrecía la causa social y la defensa de la justicia social, ya que imprimió la idea de los padres del liberalismo Hume, Locke, y Adam Smith, sobre los excedentes derivados del egoísmo de unos pocos.

Sin embargo, aunque ambos partidos liberales en la distancia histórica nada tienen que ver, ambos viven igual que el resto, en los intereses pragmáticos y economicistas, que incluso como liberales actualmente, pretenden combatir.
Ni el Partido Conservador es el antiguo Partido Tory, ni el Partido Liberal o wihg actual es el antiguo Partido Liberal o Whig. Lo curioso de todo es que siguen los mismos nombres, y lo que llama la atención es que ahora pretendan aliarse Conservadores y Liberales, cuando precisamente son tan distintos.

Los recortes sociales que querrían llevar a cabo los Conservadores no son compatibles con las posiciones de los Liberales, aunque ambos partidos se pongan de acuerdo para acabar con la Guerra de Iraq.

Los Conservadores son más propensos a imponer las medidas económicas neoconservadoras, que significarán una fuerte reducción del gasto social, y no creo que esto lo fuesen a permitir los Laboristas y Liberales. Así que puede que en Gran Bretaña, hoy por hoy tengamos un pacto curioso entre Conservadores y Liberales para formar gobierno, pero muchas de aquellas medidas restrictivas y antisociales podrán ser rechazadas al sumarse los votos de Liberales y Laboristas.