viernes, 4 de junio de 2010

LA INTOLERANCIA DEL PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL Y SUS "PROGRESSNOBS"

Celebración del Corpus Christi en la Ciudad Imperial de Toledo




Estos socialistas, ni son socialistas ni van con los derechos del pueblo, ni con sus creencias, ni con nada. Son unos auténticos incoherentes y unos hipócritas. En lugar de presentarle cara al capital, a la gran banca y a las multinacionales. En lugar de impedir la salida de capitales, influyendo para que se limiten los movimientos de los mismos, imponiendo una tasa financiera a esa circulación de capitales. En lugar de imponer una subida de impuestos a la plutocracia y de apretarle bien las tuercas, en lugar de bajar los impuestos a la clase media, reduciendo el IVA, en lugar de luchar contra el despido libre en los contratos, y favorecer un diálogo real en una cámara pública donde se reunan patronal y sindicatos. Nuestro gobierno progressnob se dedica a dárselas de progresista, quizá amenazando con imponer el nuevo tipo de contratación laboral facilitando el despido libre, traicionando así a toda su masa de electores y votantes. Porque debemos ser certeros, y aseverar que el PSOE ha traicionado vilmente a todo su electorado, y ahora para seguir detentando la etiqueta de progresista, acomete medidas estúpidas, intolerantes, intransigentes contra todo tipo de sentimientos y manifestaciones religiosas que tienen lugar en el fenómeno de la religiosidad civil y popular. ¡Estos no se acuerdan de la guerra civil!. Precisamente por sus estupideces anticlericales, y sobretodo antirreligiosas, tuvieron que enfrentarse a una buena parte de labradores y campesinos católicos llamados carlistas.






Las leyes gubernamentales que pretenden limitar el espacio de las manifestaciones religiosas populares, culturales y cívicas son un tremendo error. Porque no son símbolos únicamente religiosos, sino que son símbolos y referentes de unión tradicional de los diferentes pueblos de las Españas. Igual que estos progressnobs son tan tolerantes y tan condescendientes con las libertades de ciertos colectivos, deberían darse cuenta que el resto de ciudadanos también tenemos derechos a que se nos respete, nuestras manifestaciones y nuestras creencias, y por tanto que podamos manifestarlas a la luz pública, y no como pretende este gobierno reducirnos a pieza de museo.






Una vez más el PSOE demuestra que ni es socialista ( Pablo Iglesias, su fundador tenía mucho más respeto por la Religión Católica y las manifestaciones religiosas populares, que el respeto que tienen hoy los gobernantes dirigidos por José Luís Rodríguez Zapatero ), ni se preocupa por las lamentables condiciones sociales y económicas que estan viviendo los habitantes de las Españas. Porque es posible que antes no pudiéramos llegar a fin de mes, pero es que ahora la situación es de paro generalizado. Las personas quedan en paro, les han quitado el trabajo, y también les quieren arrebatar de alguna manera sus creencias religiosas, al retirar crucifijos de los colegios, o al impedir los honores al Santísimo durante la Celebración del Corpus en la Imperial Ciudad de Toledo. Son ejemplos de intolerancia religiosa amparada en el poder gubernamental y público.