martes, 9 de marzo de 2010

TAUROMAQUIA SI, PERO SIN SANGRE, NI MUERTE DEL TORO







Olvidamos muy a la ligera, los seres humanos, que somos animales, pertenecemos al mundo animal. Somos animales que propugnamos en su día los derechos únicamente de los seres humanos, simplemente porque somos seres humanos, marginando al resto de la naturaleza, especificamente al resto de animales, como es en este caso el toro.



Los seres humanos somos animales, y todos los animales tenemos sentimientos; la exclusiva de los mismos, no la vamos a tener únicamente los seres humanos. Pero el egoísmo que muestran ciertos seres humanos, afirmando que sólo se trata de instinto en el caso de los animales, es una muestra de atisbo de superioridad, que ha servido al hombre para postrar a la naturaleza, apartándose de la misma, pretendiendo así el dominio total del mundo. El ser humano ha demostrado así ser un ser engreído al creerse todopoderoso negando a Dios, negando y aniquilando la naturaleza.






La tauromaquia sin la muerte del toro, y sin ningun tipo de derramamiento de sangre, si es arte y cultura. El traje de luces de los toreros, su elavoración, el manto y el capote, la plaza de toros, su colorido rojo, nos recuerda que las antiguas plazas de toros no eran tales, porque no existían. Los soldados borgoñones de la Casa de Austria, uniformados de rojo, formaban en circulo cerrado, delimitando una "plaza" de toros. Incluso podemos ver ciertas reminiscencias en los circos romanos, donde seres humanos mandaban matar a otros seres humanos por mediación de combates de gladiadores, o utilizando una serie de las llamadas fieras: tigres, leones, osos y hombres. Es en este sentido en el que se ha de entender una necesaria y humana transformación de la "FIESTA NACIONAL", cosa a la que se oponen los puristas. Estos responden amparandose en la palabra TRADICIÓN, sin querer observar, que la propia fiesta ha ido transformándose a lo largo de la historia, porque al principio, como digo, eran soldados quienes formaban, lo que hoy es la plaza roja de toros, de madera. ¿Cuántos soldados llegaron a morir en cada encierro?, sin embargo existió una transformación, incluso el caballo del rejoneador salía completamente desprotegido y era muy desagradable contemplar como los intestinos y tripas del animal se desparramaban por aquella plaza improvisada formada por aquellos valientes soldados borgoñones.



Por ello, es de gran y fuerte exigencia tratar de transformar la fiesta negando a los puristas, que se amparan la TRADICIÓN, cuando simplemente son INMOVILISTAS, que buscan la desaparición en realidad de la FIESTA DE LOS TOROS. Igualmente pretenden la desaparición aquellos que no abogan ni por la pervivencia de los puristas, ni por la de quienes nos sentimos transformadores.



El campo de la política ha recogido recientemente las proclamas de taurinos y antitaurinos, así tenemos por un lado, una falsa identificación entre ser español vinculado con ser partidario a muerte de los toros, y ser català vinculado a ser plenamente abolicionista de una fiesta que "¿jamás fue catalana?". A ésto se han apuntado ciertos nacionalistas catalanes y sobretodo Esquerra Republicana de Catalunya, un partido que trata de sacar partido de cualquier cosa que distancie al Principat Foral de Catalunya con respecto al resto de las Españas. ¡Mira que lo intentan, una y otra vez! ¡Pero a mi no me la dan!



No creo que a estos secesionistas e independentistas les importe mucho la muerte del toro, simplemente quieren sacar rédito electoral. En cambio, si veo honestos los planteamientos del grupo antitaurino, pues, aunque no los comparto del todo, si estan comprometidos con la abolición de la "Fiesta Nacional".



Hemos visto en estos días como han acudido al Parlament de Catalunya una serie de "personalidades" de la cultura, etc; para argumentar y convencer a los políticos catalanes sobre los toros: ¡TOROS SI, TOROS NO!, pero nadie aboga por la transformación de la fiesta, porque en realidad, ni puristas, ni abolicionistas la quieren conservar. Los puristas inmovilistas mantienen sus criterios y les da igual que los jóvenes no quieran vincularse a la fiesta de los toros, ni sientan ningun tipo de simpatía a la misma. Con ellos se morirá la tauromaquia y el mundo del toro, que pasará en todo caso a los museos. Los abolicionistas, afirman que los toros son una tradición y como otras muchas a de ser eliminada de la faz de la tierra. Pongamos por caso la institución de la monarquía tradicional y la fiesta de los toros.






Ambas instituciones, cada una en su ámbito, política y festera respectivamente son un fenómeno derivado de un resultado de la TRADICIÓN histórica, pero ambas se han transformado. Los Carlistas de hoy no defendemos la monarquía absoluta, es más jamás la defendimos, pero si identificamos que la institución de la monarquía se ha transformado, nosotros defendemos la transformación dentro de la tradición histórica, lo contrario es ruptura, y en esencia abolición y desaparición.






Paradójicamente encuentro gentes de izquierda, si si se puede llamar izquierda a gentes del PSOE vinculadas al mundo de la tauromaquia, porque viven de ello. Nos responden que se trata de una tradición. ¡Manda huevos! ¡La Monarquía Absoluta era una institución muy tradicional y nadie se ha vuelto loco para reclamar una institución así!. Y es que estos de la progresía, son progres para lo que quieren y tradicionalistas para lo que les interesa, eso si, prostituyendo el nombre de la TRADICIÓN.






Sigamos, porque es muy interesante analizar también todos estos comportamientos y reclamaciones de los ABOLICIONISTAS, muy sensibles y comprensivos con los derechos de los animales, ¡como yo!, ¡pero al contrario que yo!, son salvajemente PROABORTISTAS, porque mantienen posiciones favorables a canalizar la vía del aborto libre. ¡Vaya unos progres!. ¿Pero no habíamos quedado en que todos los animales, incluido el ser humano merecen un respeto y dignidad y tienen derecho a nacer? Esto es lo que pasa cuando cuentas con los progres.






Fíjemonos ahora en el comportamiento de todos los PURISTAS INMOVILISTAS de la "FIESTA NACIONAL" y encontraremos, que en su mayoría son ANTIABORTISTAS, porque lógicamente todos los niños gestados tienen derecho a nacer. ¡Anda mira, piensan igual que yo!. Sin embargo terminan defraudando cuando escuchas eso de que el toro no tiene sentimientos, que ha sido criado para matar, y esas cosas que mantienen lo más escandaloso de todo: " hacer un espectáculo del derramamiento de sangre y asesinato público, de un animal completamente acorralado, que su unico modo de defenderse es envestir, y todo ello retrasmitido por TV". ¡Ésto señores, es como si pusieramos de nuevo los circos de gladiadores en pleno rendimiento!. ¡Que en parte ya lo estan con tanto programita del corazón y el cotilleo, destripando al personal de otro modo!.






Los políticos en lugar de poner termino a este circo mediático, quedan envueltos completamente en el mismo, hasta yo mismo he de salir al paso y posicionarme para dejar muy claras las cosas, sin embargo aquí nadie habla de una posible transformación de la fiesta de los Toros, que no es para nada la "FIESTA NACIONAL", porque es una de tantas, ni más ni menos, que mueve también muchos millones.



El reflejo más inmediato de los puristas inmovilistas es afirmar que la flora y la fauna, nuestro ecosistema se vería degradado, ya que existen las dehesas gracias al toro bravo. ¡Pero es que en este país no va a perdurar nada que no redunde en un beneficio económico y lucrativo! ¡Ya está bien de tanto mercadeo! ¡Nos hemos vuelto usureros!, ¡Tendría que venir Cristo y tratarlos a todos a latigazos, expulsándolos del Templo y de nuestro ecosistema!. Ésto se solucionaría con leyes que pusieran en prisión a todos aquellos que cometen LESSA ECOLOGÍA. En lugar de limitar los espacios protegidos, desperdigándolos como gotitas de agua, se saca una ley donde exija que todo es espacio protejido, y no construye NADIE!



Pero cuando ya no les quedan argumentos, comienzan con gilipolleces: "Es que no es posible entender el PICASSO sin los toros". Un triste y lamentable argumento falaz, pues también podría haber esgrimido como argumento, uno de esos iluminados que se presentaron en el Parlament de Catalunya: "Es que no es posible entender muchas obras de autores conocidos sin la vigencia de la prostitución". ¡Señor@s ! ¡Un Gran y efectivo argumento!. ¡Entró definitivamente la luz en el Parlament de Catalunya!






El circo mediático continua y las gilipolleces también, así que yo desde mi sincera y modesta opinión defiendo la TRANSFORMACIÓN DE LA FIESTA DE LOS TOROS.



¿Y eso como se hace? Tenemos muchos ejemplos de transformación, si señores, no se asusten, por ejemplo en Portugal, ¡nuestro misterioso y desconocido vecino! ¡Nos podría enseñar muchas cosas!, incluso hoy día existen numerosos avances para reducir la fuerza del animal y que sin derramamiento de sangre y sin tener que matarlos y asesinarlos publicamente, se los pueda torear pacificamente, dando a la fiesta de los toros un nuevo aire, y fortaleciendo que muchos jóvenes nos podamos sentir identificados con la misma.