sábado, 16 de enero de 2010

NEOCAPITALISTAS Y PLUTÓCRATAS: ALIADOS Y DEFENSORES DE LA MONARQUÍA NEOLIBERAL BURGUESA. El multimillonario Juan Ignacio Balada lega a ...


JUAN CARLOS, EL SUCESOR Y HEREDERO DEL DICTADOR FRANCO, JEFE LEGAL DEL ESTADO ESPAÑOL Y SU FAMILIA, HEREDAN LA MAYOR FORTUNA PERSONAL DE CIUTADELLA. El multimillonario menorquín inversor Juan Ignacio Balada lega a la Corona Neoliberal Burguesa sus posesiones, dispersas por todo el mundo, por el hecho de considerarse monárquico liberal.








He aquí un ejemplo de monarquismo burgués neocapitalista, por parte de esta persona fallecida, que no era nada mas, ni nada menos que un empresario, y multimillonario inversor. Y es que la plutocracia de nuestro país de países, tienen que estar profundamente contentos y satisfechos con la "labor" que ha significado la Corona Neoliberal Capitalista Burguesa y Mercantilista, que ha representado la dinastía borbónica desde el año 1833, con la entronización de una niña Isabel "II", por dicha burguesía capitalista.



Fueron los nuevos ricos del siglo XIX, enriquecidos con el oro y plata de las Américas, quienes vendrían a articular un mercado nacional y hacer de España, su patria, su estado burgués y neoliberal. Lo siguen detentando, porque se mantienen en el poder, pues se trata de los mismos, aunque sigan disfrazandose por diversas siglas partidistas, son todos partidos burgueses, son la plutocracia representada por la partidocracia. Un sistema económico y político que culminaría con el turnismo político de los partidos dinásticos de la famosa "restauración borbónica"; donde los dos partidos liberales, progresistas y conservadores se turnaban políticamente y pacificamente en el poder. Ese turnismo, representaba en realidad la dictadura de la burguesía capitalista que estaba llevando a cabo su industrialización y el monopolio político y económico de lo que habían sido los antiguos Reinos, Señoríos y Principados de las Españas.






Como colofón y culmen representativo de ese sistema político-económico, la burguesía capitalista liberal, pondría una monarquía burguesa, puntal de apoyo de la plutocracia burguesa en el poder político del Estado. Por ésta razón no debe sorprendernos que la burguesía capitalista plutocrática española quiera dar las muy sinceras y significativas gracias a los herederos dinásticos de la familia que ocupa y usurpa el Trono, Cetro y Corona de las Españas, y hacerles un regalo multimillonario, por lo que significaron las expropiaciones, desamortizaciones y privatizaciones decimonónicas, que determinaron que la propiedad privada estuviera en poder de unas pocas manos plutocráticas, burguesas y capitalistas. Juan Carlos, hijo de Juan de Batemberg, quien fue designado por el dictador Franco, a titulo, primero de "Principe de España" y posteriormente, como "Rey de España", cuando toda lógica monárquica legitimista, genealógica y hereditaria nos indicaría la incongruencia e incoherencia de aquella designación, y el propio hecho de la designación.



Porque se trataba de una dinastía borbónica que había heredado el Trono español de forma ilegal en 1833, a la muerte de Fernando VII. Nos referimos, naturalmente a Isabel "II", Alfonso el "XII", Alfono el "XIII", a su hijo Juan de Batemberg, y a su sucesor y actual Jefe Legal del Estado Español Juan Carlos. Esa ilegalidad consistiría en la aprobación, por parte de la plutocracia burguesa capitalista de constituir un sistema político económico acorde a sus intereses lucrativos, que daba ciertamente la espalda a los pueblos de las Españas y a su Rey Legítimo, por aquel entonces, Don Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando VII, con mayores derechos a reclamar el Trono de las Españas.



Desde aquel fatídico año 1833, quien usurpa el poder político económico en éste país de países es la burguesía capitalista, que ofrece regalos sin parar, y está muy agradecida a Juan Carlos, a su estirpe y a su prole, porque significan el mantenimiento de un sistema neoliberal plutocrático, partidocratico, neocapitalista y burgués sin precedentes en la historia, donde el capital es el que manda realmente, donde encontramos la nula presencia de las instituciones políticas y populares, donde no existe un auténtico contrapeso de poderes políticos y económicos.



Se vislumbra finalmente esa alianza entre la burguesía neocapitalista, mercantilista y comercial con la actual Corona y Monarquía Neoliberal Burguesa, que representa Juan Carlos y su familia, cuando bien sabemos, quienes nos sentimos fervorosamente monárquicos tradicionalistas carlistas, que ninguna de las instituciones políticas como la Monarquía Tradicional que defiende el Carlismo podía estar vinculada al dinero surgido del comercio, del lucro, y la especulación de la burguesía, ninguna, ninguna. Porque tradicionalmente, ni la Nobleza, ni el Clero, ni la Corona podían verse relacionadas con ninguna actividad comercial, mercantil, que estuviera asociada al lucro desmedido, antimoral, antiético, y anticristiano. Las Reales Cedulas de la Corona exigían total prohibición a la Nobleza y el Clero, al igual que la Corona en los negocios mercantiles, de bolsa especulativos. Fue la corrupción de la ilustración burguesa y su adulación a la monarquía absoluta y despótica, la que corrompió el modelo de antiguo régimen, quebrantando las normativas tradicionales antiusureras, antiburguesas y anticapitalistas.


A partir del reinado de Carlos III y Carlos IV de las Españas, quedó determinada la relación fuerte y estrecha que tendría la nobleza titulada, la Alta Aristocracia con la Burguesía de los negocios. Y fue con esa relación, que quedaría establecido el sistema capitalista en las Españas, a partir del año 1833.

Pero la burguesía capitalista con el tiempo fue sustituyendo a su aliado estamental nobiliar por una parte del pueblo que se ha venido creyendo en un sistema neoliberal capitalista, que en realidad está muy lejos de respetar sus legítimos derechos, y que únicamente significa el triunfo de una burguesía neoliberal capitalista que detenta el monopolio del planeta a nivel mundial.