jueves, 29 de octubre de 2009

LA LEY DEL ABORTO DEL PARTIDO NACIONALISTA VASCO PACTADA CON EL P.S.O.E: luego se quejan de los Pactos PP-PSOE

Complacencias pseudo-socialistaspeneuvistas. El PNV, como siempre, mendigando competencias en Madrid. Luego pretenderán hacerse pasar por verdaderos defensores de la Tradición Vasca.


El Partido Nacionalista Vasco ha apoyado la ley del aborto gubernamental del PSOE y José Luís Rodriguez Zapatero con Bibiana Aido a la cabeza, para hacerse con mayores cuotas de poder político.
El PNV ha roto con sus planteamientos de defensa del Humanismo y Valores Cristianos al aceptar la ley abortista gubernamental, rechazando el Derecho a la Vida de los no nacidos, que como partido político supuestamente democristiano debía haber defendido. ¡Pero no!, ya que ha preferido entenderse con la progresía del PSOE y su ley del aborto, sucesora de la ley abortista anterior.
¿Y por qué supuestamente un partido político democristiano como el PNV acepta la ley del aborto pseudo-socialista del PSOE?
Por las cuotas, los blindajes, los dineros, las cesiones y concesiones de competencias que van de Madrid al gobierno Vasco, "¡las transferencias que favorezcan el autogobierno vasco!".
Y es que el PNV siempre se conformó con las migajas marginales sobrantes de la dinámica competencial cedida por el gobierno de Madrid, para hacer creer a todos los vascos que tienen el mayor autogobierno jamás conocido antes, en comparación con otras épocas históricas. Y por estas, el PNV ha aceptado ir de la mano del gobierno pseudo-socialista de la progresía del PSOE.
Los miembros del PNV (Partido Nacionalista Vasco) no pueden decirse defensores del Derecho Humano y Cristiano a la Vida al favorecer los planes abortistas del gobierno del PSOE. Un gobierno que por cierto, le ha apartado del poder político en Euzcadi, de toda Euskalherria, pues observemos la actual alianza gubernamental del PSOE con el PP en el País Vasco. Una alianza que acepta el PNV tacitamente al no importarles absolutamente nada en pactar con ese mismo gobierno socialista que ha expulsado al PNV de Euzcadi. Y es que, como diría Ibarretxe: "ustedes no son de fiar". Efectivamente, ahora tendríamos que apliacar esta misma frase al Partido Nacionalista Vasco. Ustedes, señores del PNV no son de fiar, porque al mismo tiempo dicen ustedes criticar la alianza PP-PSOE que ha expulsado al PNV del gobierno vasco, pero por otro lado, ese mismo PNV pacta descaradamente los Presupuestos Generales del Estado y lo incomprensible para un cristiano creyente defensor del derecho a la Vida, ¡defienden ustedes el aborto!. Y es que repito: "ustedes no son de fiar, no lo son", ni para los niños no nacidos, ni para hacer cumplir el soberanismo vasco, ni para mantener las tradiciones vascas, ni para defender el Humanismo Cristiano y sus Valores, por ello no son de fiar.
Así resulta, que este texto pretende hacer un llamamiento a aquellas personas; votantes, militantes, simpatizantes, incluso a políticos del PNV disconformes con este oficialismo cutre y criminal, que viendo la deriva pro-abortista que ha llevado la linea política del PNV, se sientan ofendidos moralmente, para animarles, en conciencia, a tomar la decisión leal, para con el derecho a la Vida, y para con las Tradiciones Vascas, por toda Euskalherria, se incorporen a las filas del Partido Carlista, para defender al mismo tiempo el Derecho a la Vida, los Valores Humanistas Cristianos y el Soberanismo Autogestionario Vasco, que no trata de ir mendigando a Madrid bajo "acuerdos cutres y miserables", sino que trata desde lo más inmediato el reconocimiento como nación histórica que es la propia Euskalherria sin que exista más corsé institucional constitucionalista ajeno a Euskalherria, que sus Constituciones o Fueros propios, que son los Fueros de los distintos Señoríos de Guipuzcoa, de Alava, y de Vizcaya, su Constitución phistórica propia. Porque, para defender el Euskera, lo Vasco, sus Tradiciones, sus instituciones políticas históricas, no es necesario ni militar en el PNV, ni consentir y aceptar la ley del aborto que ha pactado dicho PNV con el PSOE gubernamental; ya que para defender lo auténticamente vasco, su soberanismo e independencia real y verdadera, que no tiene por qué ser secesión, pues ya hemos visto lo que ha valido la misma en Irlanda, para que al final dicha población asuma el Inglés como idioma básico y oficial en detrimento del Gaélico Irlandés. No es la secesión el objetivo del Partido Carlista, sino la defensa de lo auténticamente vasco, sus libertades concretas, independencia y soberanía, que el resto de España, de las Españas, deben de reconocer, y no tienen que mendigarse en Madrid, como ha hecho el PNV favoreciendo ahora, la Ley del aborto con un PSOE desnortado y antivida.
Para aquellos peneuvistas que sean críticos, y crean y defiendan el derecho a la Vida y los Valores Humanistas Cristianos, decidles sin más que pueden acogerse perfectamente al Carlismo, al Partido Carlista, en el cual siempre se defendió lo Vasco sin contrapartidas mendigadas en Madrid, que desnortadas se hayan traducido en el acatamiento de la Ley del aborto gubernamental, para así satisfacer al gobierno de Madrid.

jueves, 22 de octubre de 2009

EL PARTIDO CARLISTA NO PLANTEA PLEITO DINÁSTICO NI MONÁRQUICO

José María de Zavala; Secretario General del Partido Carlista, año 1976


"Mientras que la forma de gobierno en estos momentos para algunos de los partidos políticos de la oposición no representa un problema básico, en el seno del Carlismo y de su Partido necesita una aclaración y definición categórica.


Partidos que siempre se definieron como republicanos y hacían de su republicanismo principio, en la actualidad han marginado de momento esta cuestión de la forma de gobierno para facilitar su reconocimiento y legalidad en la actuación dentro de un régimen que ha restaurado la monarquía y la hace incuestionable. Cuestionar, por tanto, la forma de gobierno monárquica implantada por Franco, es delito político. Hay partidos republicanos que están jugando a la monarquía al aceptar esta forma de gobierno como válida para su desarrollo y presencia en un supuesto juego democrático que el régimen desea otorgar. Es indudablemente una táctica, pero también un reconocimiento tácito.




Pero veamos que pasa con el Carlismo a este respecto.


Como anteriormente hemos analizado el Carlismo surgió como grupo concreto por un pleito dinástico que encubría un pleito político. Este pleito dinástico ha presidido todo el desarrollo del Carlismo en su lucha por las libertades nacionales y las libertades político-religiosas, porque la dinastía carlista representaba para aquel gran sector mayoritario del pueblo, el vehículo, la garantía, para alcanzar estas libertades y así se concluyó el pacto. Además la forma monárquica era la forma de Estado que podría garantizar la continuidad en el equilibrio entre las libertades forales y la unidad política del Estado.




En la actualidad el pleito dinástico ha quedado superado porque restablecida la monarquía liberal-capitalista por acto personal y autoritario de Franco, su supuesta legitimidad queda invalidada y no puede existir por tanto pleito monárquico o dinástico sino un contencioso político entre el pueblo o sociedad entera por una parte y por otra la oligarquía instalada. Este pleito, desde luego, no se va a resolver, ante una sociedad politizada, por una simple cuestión de forma de gobierno. El problema es mucho más profundo. El Carlismo, por tanto, no plantea en la actualidad un pleito dinástico sin que esto signifique abandonar las posibilidades de que la forma monárquica pueda ser garante de una continuidad del socialismo autogestionario.




El Carlismo, el pueblo carlista, es dinástico y monárquico porque su dinámica social y política se ajusta a un fenómeno sucesorio y dinástico. Pero es más dinástico que monárquico.


El Partido Carlista no se define en esta materia en forma absoluta porque considera que debe ser el pueblo en el ejercicio de su soberanía el que tiene que elegir la forma de gobierno que presida el estado socialista. Su vinculación a la praxis del Carlismo no obstante es total. El gran problema del Partido ha sido separar esa identificación absoluta de su programa político y su acción política de la legitimidad dinástica. Por un lado, el hecho de definirse monárquico hubiera podido, aplicado en el sentido clásico de la palabra, aparentar llevar consigo una esencia antidemocrática, y, por otro lado, el defender una opción dinástica le imposibilita su capacidad táctica de pacto, alianza y participación dentro del campo democrático que aceptase la voluntad popular para definir su forma de estado o gobierno. El Partido Carlista, por tanto, no es monárquico ni republicano porque como partido en lucha y por su programa de opción socialista y autogestionario deja la forma de gbierno a la dinámica autogestionaria del pueblo para determinarla en su día.




El Carlismo es dinástico-monárquico y reconoce a Don Carlos Hugo de Borbón Parma como su representante y rey legítimo. El Partido no se define como monárquico y Don Carlos es su líder y presidente, reconocido democráticamente por sus militantes como tal. Esto es un hecho determinante y de voluntad expresa del Partido y de Don Carlos mediante pacto.




La forma de gobierno que el Partido formula será aquella que el pueblo libremente decida como culminación del Estado Socialista Federal. Este trasvase político e ideológico del Carlismo a Partido o a la inversa conducirá hacia la definición en un momento dado de monarquía o república. Todo es un proceso histórico y dialéctico que el Carlismo en general, en su evolución, construirá según la lucha del Pueblo hacia su plena libertad y su pleno autogobierno. La continuidad revolucionaria, la garantía del proceso democrático dentro del marco socialista, el poder popular, la independencia y autonomía de las nacionalidades en su integración federal, el arbitraje entre tendencias y tensiones que enriquezcan a esta unidad federal, necesita de un ente político, también independiente, pero nacido de la voluntad popular dentro de un proceso de autogestión. Si este ente tiene carácter monárquico o republicano, hereditario o vitalicio, será en la medida que el propio pueblo decida. El Carlismo brinda el fenómeno dinástico más que monárquico, del cual responde con una experiencia positiva de siglo y medio."




Escrito de José María de Zavala, Secretario General del Partido Carlista, año 1976; ¿Qué es el Carlismo? de Carlos Hugo de Borbón - Parma


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En el texto se desprende la existencia de un lado del Partido Carlista, y de otro del Pueblo Carlista, identificado también como Carlismo. Luego esto no es ningun invento de nadie, esto era una realidad en 1976 y lo sigue siendo. Sin embargo algunos junto al actual S.G. del Partido Carlista, pretenden afirmar categoricamente que únicamente existe el Partido Carlista, que el Pueblo Carlista no existe, y que no hay ningun carlismo fuera del Partido Carlista, cuando el propio Zavala reconocía todo lo contrario.


Cuando al pueblo carlista se le trata de imponer el accidentalismo, al empujarlo al único redil existencial político del Partido carlista, y por otra parte, y con ello, negar la existencia, vigencia y reconocimiento de lo que ha significado y significa el Pacto con nuestra Familia Real Legítima, solo cabe situarlo en un acto de traición al pueblo carlista, y a los militantes del Partido carlista que forman parte del mismo, al estar completamente fuera de la órbita política-pactista que el propio Zavala defendía.




Por otra parte, debe ser el pueblo el que decida la forma de gobierno, y por tanto el pueblo carlista se posicionará en favor de la monarquía carlista, atendiendo al razonamiento de Zavala en este artículo. Si desde el Partido Carlista se afirma el accidentalismo y además se impone que no existe el Pueblo Carlista, que el único pueblo carlista es el que milita en el Partido Carlista, eso significa, que el Pueblo carlista no puede hacer defensa, ni campaña en favor de la monarquía carlista y de la Familia Real Carlista ante un hipotético referendum entre monarquía y república, a pesar que obviamente hariamos campaña por la nuestra, por la monarquía carlista.




El artículo de Zavala ofrece la experiéncia que ha significado la presencia de la Dinastía Carlista en el carlismo, en la sociedad carlista, como algo positivo. La historia del Carlismo ofrece y está respaldada por la experiencia que han supuesto determinadas instituciones populares, y si al mismo tiempo decimos lo importante que son unas determinadas instituciones para los diferentes pueblos de las Españas, también lo es la propia monarquía carlista. Es más, nosotros los carlistas no podemos afirmar tener en nuestro pasado una experiencia republicana, porque no la tenemos, y por tanto no podemos respaldar dicho modelo republicano sobre una experiencia histórica que no poseemos, luego no tiene ningun sentido, ni significado histórico defender la república.




El Partido carlista, segun el texto de Zavala, asume el accidentalismo en la forma de gobierno, y eso no significa dejación de los derechos políticos e históricos de Don Carlos Hugo para con la Corona, esto tiene que quedar claro. Ese accidentalismo político pretende ser respetuoso con la opción popular en un hipotético, posible y futuro referendum entre monarquía y república, pero eso no quiere decir que los carlistas vayamos hacer campaña por una forma de gobierno republicana de la que no tenemos experiencia histórica alguna dentro del carlismo, y lo más cercano a ello han sido las experiencias Nocedalistas y Mellistas, y ahora parece que también la Olcinista.




Si el Partido Carlista a través de sus representantes no reconoce la existencia del Pueblo Carlista tal y conforme lo hace José María de Zavala en este artículo, entonces los carlistas tenemos derecho, a pesar de aceptar para el Partido Carlista el accidentalismo en cuanto a la forma de gobierno, éste, digo, al no dar la posibilidad de existencia de pueblo carlista fuera del partido carlista, tiene que reconocer indudablemente que la Casa Real de Borbón -Parma tiene derechos legítimos sobre la Corona de las Españas, representados en la persona de Don Carlos Hugo de Borbón y sus descendientes legítimos.

lunes, 19 de octubre de 2009

COMPROMISO MATRIMONIAL DE DON CARLOS JAVIER DE BORBON PARMA



El compromiso del Príncipe Don Carlos de Borbón Parma y la Srta. Ana María van Gualtherie Weezel se confirmó hoy. La boda tendrá lugar más adelante en el año 2010, sin más detalles en este momento. El Príncipe Don Carlos Xavier Bernardo Sixto María de Borbón-Parma, Príncipe de Asturias, el hijo mayor del Rey Don Carlos Hugo de Borbón-Parma y Princess Irene de los Países Bajos, el sobrino de la reina Beatriz de los Países Bajos Nacido en 1970 en Nijmegen (Países Bajos). El anuncio de los esponsales parecía confirmar en los últimos meses, el aumento de la presencia de la joven pareja juntos en el bautismo de Pieter van Vollenhoven a finales de septiembre. Annemarie Gualtherie van Weezel es una periodista del canal NOS.

¿BODA EN LA CASA DE PARMA?

Don Carlos Hugo de Borbón, Rey de las Españas, junto a su hijo primogénito Don Carlos Javier de Borbón, Príncipe de Asturias, en la imagen.

Encontramos algunas páginas de rumorología, textos y comentarios sobre la Casa de Borbón Parma como este: "Su Alteza Real Carlos Bernardo Xavier Marie Prince de Sixto de Borbón Parma parece estar cerca de un compromiso con la Srta. Anna Maria Gualthérie van Weezel, si se pueden creer los rumores.

De ser cierto este seria un matrimonio desigual para una familia de regia trayectoria, supongo que contara con el beneplacito de D.Carlos Hugo."

A este tipo de afirmaciones, que suelen buscar el servilismo de los medios ante los okupas de la Zarzuela, simplemente decirles, que la Dinastía Carlista, sus Reyes y Príncipes aún dándose matrimonio desigual, seguirían teniendo derechos legítimos al Trono de España.
Entiendo, ante cualquier tipo de comentarios de esta clase, que buscan los medios, legitimar a la sucesión de Juan Carlos, jefe legal del Estado Español, basando su justificación en un posible matrimonio desigual entre el Príncipe Legítimo de Asturias, Don Carlos Javier de Borbón y la Srta. Anna Maria Gualthérie van Weezel, ya que Felipe, Elena y Cristina cometieron en enlaces desiguales sus matrimonios, y por tanto ante la Pragmática de Carlos III, de haberse aplicado, desestimaría los hipotéticos derechos al Trono de España, que pudieran tener los descendientes de Felipe, Elena y Cristina, hijos de Juan Carlos y Sofía de Grecia.
Así y todo, simplemente recordar que la Pragmática de Carlos III está vinculada a la decisión última de la persona del Rey, y por tanto no es una Ley Secular autorregulativa sino potestativa en su aplicación.

sábado, 17 de octubre de 2009


¡No al Aborto!: ¡Por la Vida, por la Dignidad y la Justicia!

Hoy domingo 18 los medios de comunicación hacen especial hincapié en la gran manifestación que hubo ayer en Madrid, subrayando quienes asistieron a título personal y de que color político eran. Yo no acudí a la concentración y visto lo visto me alegro de no haber asistido, puesto que hubiera sido un fraude, y siento lástima por ver a tanto 'tonto útil' instrumentalizado por los HIPÓCRITAS del PP, instrumentalizados porque les viene de perlas para: a) Erigirse como referente político de los manifestantes faltando a la verdad b) Cortina de humo para sus lodazales de corrupción Y es que no tienen vergüenza, a continuación copio y pego un artículo de la bitácora 'Despierta España' con fecha del viernes 16 donde explica de maravilla lo que pensamos y sentimos muchos ante esta MANIPULACIÓN: -------------------------

LA CRIMINAL HIPOCRESÍA DEL PP Mañana 17 de octubre se va a producir una gran manifestación en Madrid contra la nueva ley del aborto y esperemos (a pesar de mis fundadas dudas) que también contra todo aborto. Pues bien, ni corto ni perezoso, sin encomendarse a Dios ni al Diablo, con una falta de escrúpulos escandalosa, dirigentes y diputados del PP se han apresurado a confirmar su asistencia a dicha manifestación. Y su cabeza visible será nada más y nada menos que Aznar. ¡Qué hipocresía y qué cara más dura! ¿Cómo se atreve este señor a aparecer en una manifestación contra el aborto? Por si alguien las desconoce o se les han olvidado recordemos las estadísticas de abortos en los gobiernos Aznar: Desde 06/05/1996 hasta 31/12/1996 = 33.046 niños asesinados por aborto 1997 = 49.578 niños asesinados por aborto 1998 = 53.847 niños asesinados por aborto 1999 = 58.399 niños asesinados por aborto 2000 = 63.756 niños asesinados por aborto 2001 = 69.857 niños asesinados por aborto 2002 = 77.125 niños asesinados por aborto 2003 = 79.788 niños asesinados por aborto desde 01/01/2004 hasta 17/04/2004 = 26.033 niños asesinados por aborto Total de niños asesinados por aborto durante los gobiernos Aznar (en los que fue miembro Rajoy, no lo olvidemos nunca): 511.429. ¿Con qué cara se presenta este personaje que no hizo nada por la vida durante su mandato, antes al contrario, legalizó la píldora abortiva RU-486 y la experimentación con células madre embrionarias? ¡HIPÓCRITA!. La siguiente dirigente que confirma su presencia en la manifestación es Esperanza Aguirre. Sí,si, la que subvenciona con dinero público a las clínicas abortistas de Madrid. ¿Saben cuántos abortos son responsabilidad directa de esta señora en Madrid? Pues ahí van del 2004 al 2007: 2004___________16.228 niños asesinados por aborto 2005___________17.245 niños asesinados por aborto 2006___________22.723 niños asesinados por aborto 2007___________26.432 niños asesinados por aborto ¿Cómo no se le cae la cara de vergüenza a esta señora responsable de tantos y tantos asesinatos de asistir como si tal cosa a una manifestación contra el aborto? ¡HIPÓCRITA! ¿Y qué decir del consejero de Sanidad de Madrid, Güemes? ¡Ah!, ¿Qué no sabe lo que opina sobre el aborto? Pues lea, lea: Hay que prohibir la interrupción del embarazo a partir de un cierto plazo, que puede estar entre las 12 y que nunca puede exceder las 20 semanas, porque a partir de las 20 semanas un feto es viable. Esta no es una cuestión política ni moral, sino científico-técnica. ¿Quién así piensa acude tranquilamente a esta movilización contra la ley de plazos? ¡HIPÓCRITA! También acudirá Mayor Oreja, que se llena la boca hablando de valores pero que en Europa tan sólo se abstuvo en las votaciones a favor del aborto y que piensa lo siguiente: "¿Está en contra de la ley del aborto vigente? La posición del PP es la que es, y yo soy del PP. Otra cosa es que yo, en lo que pueda, haré lo indecible para que no se aborte". Es decir, que lo que diga el partido va a Misa. Cuando se está a favor de la vida se está con todas las consecuencias y si no se es un HIPÓCRITA. Se dice así mismo que unos 30 diputados han confirmado su asistencia a la manifestación, algunos de ellos son de un cinismo bestial. Ahí tenemos al eternamente joven jefe de las Nuevas Generaciones del PP, cuya opinión sobre el aborto es la siguiente: ¿Qué opina de la actual regulación del aborto? ¿Es la adecuada? Es la que, viendo el problema que afecta a muchas mujeres y hombres en este país, más beneficia. Más que ampliarla, que es una propuesta de las Juventudes Socialistas, tenemos que hacer que se cumpla la ley, de acuerdo a los supuestos que contempla. De traca. ¿ Y este tío va a acudir a un acto antiabortista? ¡HIPÓCRITA! Son hipócritas todos y cada uno de los peperos con cargos que acudan a la manifestación porque no acuden a ella por ser providas, por ser antiabortistas ni por ser defensores de la vida desde su concepción hasta su muerte natural. No. Lo hacen simpemente porque la consideran una manifestación contra el gobierno y buscan arrimar, una vez más, el ascua a su sardina. Es de una hipocresía terrible, porque se trata de seres humanos víctimas del mayor genocidio de nuestro tiempo. A esta gentuza hipócrita habría que echarla de la manifestación a silbidos, gritos y abucheos. Por HIPÓCRITAS.

Enlace:http://valoreshispanicos.blogspot.com/2009/10/la-criminal-hipocresia-del-pp.html ------------------------- Y especialmente me quedo con esta frase: "A esta gentuza hipócrita habría que echarla de la manifestación a silbidos, gritos y abucheos". Si hubiera llegado a suceder las portadas de la prensa si que hubieran hecho un gran favor a la causa, dejando a la vida como un derecho que esta por encima del maniqueísmo PP-PSOE, y por unos manifestantes que no se dejan llevar por la corriente ni manipular por una cuadrilla de oportunistas. Pero el PP y toda su caterva mediática han sabido jugar sus cartas con astucia, mucho despistado seguirá votando a esta cuadrilla de HIPÓCRITAS y se habrá perdido una nueva oportunidad de desenmascarar a los estafadores de católicos. Pero esto no es todo, la sombra del PP es muy alargada y en INFOCATÓLICA se destapa como el 'Foro de la Familia' no es más que un juguete de los de la calle Génova que defiende el abortismo actual que asesina a 100.000 inocentes anuales:http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=4516

Lo dicho, una lástima.

http://www.network54.com/Forum/565494/message/1255862208/%A1%A1Hip%F3critas%21%21


lunes, 12 de octubre de 2009

Abanico de monárquicos


Os adjunto dirección de internet de Forojovenes: http://www.forojovenes.com/politica/abanico-de-monarquicos-20409.html
A continuación toda una colección o diversidad de maneras de entender la monarquía por sus respectivos devotos. Ello nos conduce a la siguiente recopilación:


Monárquicos de sangre azul. Son los monárquicos tradicionales y conservadores que sustentan y apoyan la actual monarquía española que preside el Rey Juan Carlos I. Se consideran los auténticos de pedigrí y están divididos a la hora de valorar la elección matrimonial del Príncipe.


Monárquicos de sangre roja. Son los monárquicos de clases medias y bajas que están entusiasmados con la decisión del Príncipe de casarse con Letizia Ortiz, una plebeya, periodista y divorciada. Una persona conocida por su presencia en televisión y de un origen familiar de clase media-baja. Estos monárquicos están entusiasmados con la boda y la consideran un signo de modernidad y de acercamiento de la Corona al pueblo español.


Juancarlistas. Aquí se incluyen monárquicos y republicanos que reconocen en Don Juan Carlos los méritos que le avalan como Rey de España en el largo proceso de la transición democrática de la realidad española. Lo que decide el Rey les parece bien, y como el Rey aprobó la boda, están de acuerdo con ella. Estos monárquicos lo son mientras reine Don Juan Carlos, no se sabe cómo opinarán cuando deje de hacerlo.


Donjuanistas. Son una minoría ya en decadencia y camino de su extinción que en su día apoyaron al conde de Barcelona para Rey de España e incluso en contra de Don Juan Carlos. El posterior acuerdo entre padre e hijo acabó con la disputa. Algunos de los nostálgicos de Don Juan le llaman al padre del Rey Don Juan III y aseguran que si estuviera vivo el Príncipe no se hubiera casado con Letizia, recordando una frase que se le imputa al desparecido conde de Barcelona en la que decía que el Príncipe de Asturias "se debe casar con quien deba y no con quien quiera".


Carlistas. Son los monárquicos que siguen apoyando la rama carlista de la monarquía española, que perdió hace ya muchos años sus derechos al trono y que tienen al príncipe Carlos Hugo de Borbón Parma como su líder. Están ubicados esencialmente en Navarra y son una minoría en extinción. Algunos de ellos hubieran querido que el Príncipe Felipe se hubiera casado con la hija de Carlos Hugo y la Princesa Irene de Holanda, una hermosa joven y muy bien preparada, para poner fin a esta presunta disputa dinástica.


Monárquicos federales. En este grupo se ubican aquellos partidos y dirigentes nacionalistas que ven en la Corona un modelo de integración del Estado de corte federal que les permitiría a ellos alcanzar mayores cotas de soberanías en sus respectivos estatutos de autonomía, siguiendo un modelo parecido al de la Commonwealth y la Corona británica. Aquí se puede incluir a dirigentes de Convergència i Unió y del PNV. No entran en el debate sobre la boda del Príncipe, pero sí han querido estar en el acontecimiento.


Monárquicos a lo Sissí. Aquí se incluye una caterva de monárquicos apasionados que están más interesados en el chismorreo de la prensa del corazón que en el alcance político e histórico del acontecimiento. Devoran las revistas en el papel couché y los programas, algunos de ellos basura, de la prensa del corazón que emiten varias cadenas de radio y televisión. En este capítulo se encardinan algunos históricos del periodismo rosa y una legión de "marujas" que aplaude la boda sin rechistar.Naturalmente, en este abanico de opciones y devociones monárquicas no se incluyen los republicanos españoles, que nadie sabe cuántos son porque nadie les ha preguntado, ni siquiera en el proceso constitucional, cuál es su opinión. Los republicanos españoles, que son muchos por raciocinio democrático o por pasión y por historia, están mayoritariamente satisfechos con la actuación de Don Juan Carlos y consideran que, por el momento, no vale la pena plantear su reivindicación, aunque están seguros de que con el tiempo su momento llegará.

viernes, 9 de octubre de 2009

DENOMINACIONES: REGNE DE VALÈNCIA O PAIS VALENCIANO


Celebrando el día 9 d´Octubre volvemos a encontrarnos bajo la polémica de las denominaciones, si País Valenciano, si Regne de València. Izquierda y derecha, derecha e izquierda pelearon por la denominar de alguna manera al Territorio Valenciano. El caso es que la izquierda habla de utilizar el nombre de País Valenciano o Valencià, nombre que por cierto había recibido por los Botiflers después de pasar de ser un Reino soberano a ser una simple provincia castellana. Curiosa aceptación definitoria para el territorio valenciano, por parte de una izquierda en general, que se dice defensora del pasado histórico y cultural valenciano.



Por otro lado tenemos una derecha, que se le llena la boca hablando de Reino de València, sin embargo se olvida de su denominación tradicional, siendo Regne y no Reino, a pesar que significan lo mismo, pero en Valenciano, es más auténtico, más autóctono. Una derecha que dice querer restablecer los antiguos Usos Forales Valencianos, pero que quedarían limitados por la actual Constitución del 78. ¡Menuda contradicción! ¿No?. Decir por un lado que se está por defender la terminología de Regne de València y por otro renegar de los Usos históricos Forales, al ser limitados por dicha Constitución neoliberal, que escupe sobre la antigua tradición histórica valenciana, que dicen defender.



El bando Austracista o Maulet, históricamente, defendió la denominación de Regne para València, mientras que el bando Botifler, más centralista y partidario del absolutismo monárquico defendió la denominación País Valenciano para el territorio Valenciano. Por ello, llama la atención comprobar que la izquierda nacionalista o federalista de hoy prefiere la denominación de País Valencià o Valenciano, lo vemos en pasquines de UGT y CCOO y otros sindicatos y federaciones de partidos políticos; una denominación botiflera, que obligaba al territorio valenciano a pasar a ser una simple provincia castellana, que para más inri, en el año 1833, con la nueva división provincial liberal de Jaime de Burgos se eliminaba la administración comarcal para imponer tres circunscripciones provinciales llamadas: Castellón, Valencia y Alicante, y todo en Castellano.



¡Claro! con la abolición Foral y la imposición del Decreto de Nueva Planta, el antiguo Regne de València dejaba de ser un Reino, porque perdía su Constitución propia e histórica: Els Furs Valencians, y ésto, convirtió al territorio valenciano en una simple provincia castellana.



Parte de la izquierda nacionalista valenciana, consciente de este hecho y su respectiva denominación, prefiere llamar al territorio valenciano: Republica Valenciana, para incluir, que no solo se trata de una entidad de gentes y habitantes con lengua propia (Valencià i Català son la misma lengua, con sus características particulares y peculiares de cada una de ellas, segun los lingüistas y expertos en la materia, el problema es que tanto la izquierda como la derecha han politizado un hecho evidente), sino que se trata de un territorio histórico con Usos tradicionales, Fueros, Instituciones propias que complementa totalmente al elemento cultural (País).



Pero llamar al antiguo Regne, republica no tiene sentido histórico, pues entre todas las instituciones existentes tradicionalmente en este territorio valenciano, era la de la Corona, y el representante del monarca o virrey.

No significa que la denominación País Valencià esté fuera de lugar, porque la misma trata de especificar y explicitar el hecho lingüistico y cultural de los habitantes que viven en el territorio valenciano. Pero para ser Reino, a este hecho cultural concreto, le faltan las instituciones, y constituciones propias, es decir Furs i Usatges.

La ecoación matemática podría ser la siguiente:


PAÍS VALENCIÀ = HECHO CULTURAL PARTICULAR DE LA EXISTENCIA DE UN PUEBLO


REGNE DE VALÈNCIA = FURS + USATGES + INSTITUCIONES PROPIAS + PAÍS VALENCIÀ.


TINGUEU TOTS UN BON NOU D´OCTUBRE

jueves, 8 de octubre de 2009

PARTIDO CARLISTA Y LA CONSTITUCIÓN DE 1978


Fue un "si" condicionado el hecho que los dirigentes del Partido Carlista en el año 1978 estuvieran dispuestos a "aceptar" la Constitución de 1978.

El intento, por parte del Partido Carlista de plantar cara a la oligarquía burguesa y al capitalismo liberal, se experimentaba en un acercamiento que jamás antes había tenido lugar entre las fuerzas políticas y populares de la oposición antifranquista.

La Constitución de 1978 parecía promover y representar el consenso, la reconciliación entre los descendientes de aquellos que se habían matado durante la guerra civil y el franquismo.


Ese "si" generoso de los carlistas para con sus antiguos enemigos mortales, ese "si" con reservas para tratarlos no ya como enemigos a abatir, sino como contrincantes políticos, dentro de la normalización democrática del poder llevar a cabo un dialogo y un debate libre sin que nadie te pegara un tiro por lo que pensar. Ese "si" condicionado a la Constitución de 1978, quedaba claro con la buena intención de parte del Partido Carlista y sus militantes y Pueblo Carlista, significaba, como decía el título del cartel electoral que encabezaba nuestro Rey: "Constitución 1978: Consolidar la democracia para alcanzar el socialismo."


No era pues, un "si "de un cheque en blanco, ni un "si" para respaldar un sistema ultramaterialista, capitalista, oligárquico y burgués, sino todo lo contrario.

En el Partido Carlista había muchos que eran contrarios al "si" y consideraban que el "si" a la Constitución de 1978, defendido por la cúpula dirigente encabezada en su día por el Rey Legítimo de las Españas, Don Carlos Hugo de Borbón, significaría al mismo tiempo la negación total de todos y cada uno de los principios y postulados del Carlismo.


Pero hay que reconocer que aquel "si" emitido y defendido por aquella cúpula política, era un "si" condicionado, con reservas, con el que se quería manifestar la convicción democrática del Partido Carlista y su disposición a participar de buena fe en la construcción de un futuro político y unas reglas del juego para todos los Españoles, pues entre lo que había sido una dictadura de 40 años, donde los pueblos de las Españas, quedaban postrados ante la tiránica dictadura del tio quico, entre eso, que era lo mismo que defendía el Bunker, el "no" total, el "no" directo, el "no" sin reservas, el "no" por Franco, y el "si" condicionado, estaba la abstención de los nacionalistas vascos.

Es cierto que el Partido Carlista se movía entorno a un "si" con reservas y condicionado y un "no" crítico a la Constitución de 1978, pero se tenía la convicción a mi parecer, que la conquista de las libertades públicas y políticas, en aquel justo momento, sólo podían venir del apoyo a la Constitución de 1978. El Partido Carlista no quería que la derecha secuestrara a la Constitución y si el propio Partido y sus dirigentes se negaban a la misma, podía parecer que estaban dando la espalda a un futuro proyecto político en construcción, y los carlistas, también querían formar parte de la construcción de ese proyecto, y creo que solo en ese sentido se puede entender el "si".


Sin embargo, a lo largo de todos estos meses anteriores hemos asistido a la descalificación por parte de Evaristo Olcina, sacando recuerdos de años anteriores para tratar de ridiculizar a quienes somos dinásticos y monárquicos legitimistas carlistas, al poner en evidencia las manifestaciones que enarboló en su día nuestro Rey en favor de la Constitución de 1978.

Y no es que yo esté a favor de aquella postura del "si", pues hubiera preferido el "no" crítico, incluso la abstención que en el PNV había triunfado.


Y es que entre Garaikoechea y Arzallus había una pugna política para ver quien de los dos se hacía con el nacionalismo vasco. El caso es que el primero era contrario a la Constitución de 1978 y el segundo favorable a la misma. Por ello triunfó la abstención en las filas del nacionalismo vasco, quizá nosotros debimos hacer lo mismo.

Pero claro, en la Constitución había muchas cuestiones que parecían acabar con la mala fe y el anquilosamiento de la derecha oligárquica burguesa y capitalista, ya que ciertas fuerzas de la izquierda presionaron para redactar una constitución con una interpretación mucho más social, popular y anticapitalista, en comparación con la actual interpretación realizada por las fuerzas neoliberales de corte neocon.


Puede que Olcina se sume al circo mediatico de la extrema derecha propugnando un intensivo desprestigio del Carlismo en la persona del Rey Don Carlos Hugo de Borbón, en sus intentos de vislumbrar artificialmente un carlismo a la fuerza republicano, al mirar con la lupa chica todos los errores y fracasos que imputa, naturalmente a Don Carlos Hugo de Borbón, tal y conforme lo ha venido haciendo también la extrema derecha de este país que se dice vinculada al carlismo.


De todos modos, podemos recordar a Olcina y a otros miembros del Partido Carlista que la Constitución de 1978 de forma simbólica, real, e histórica, en la parte final donde viene la DISPOSICIÓN DEROGATORIA en el punto 2, dice así:


"Derogación del Real Decreto de 25 de octubre de 1839 y Ley de 21 de Julio de 1876.

En tanto en cuanto pudiera conservar alguna vigencia, se considera definitivamente derogado el Real Decreto de 25 de octubre de 1839 en lo que pudiera afectar a las provincias de Alava, Guipuzcoa y Vizcaya.

En los mismos términos se considera definitivamente derogada la Ley de 21 de Julio de 1876"


Resulta muy significativo este punto, pues de alguna manera se recogía una reivindicación carlista asociada al mantenimiento y restablecimiento de los Fueros Vasco-Navarros, que después de la 1ª y 3ª Guerra Carlista habían sido vulnerados y conculcados por los gobiernos centralistas, oligárquicos y burgueses capitalistas de Madrid.


Este punto, posiblemente podría ser un ejemplo del porqué se decidió defender un "si" condicionado, un "si" con reservas, con la esperanza de una futura construcción política en la que los carlistas teníamos que formar parte. Finalmente ese condicionamiento vendría determinado por la evolución histórica de los hechos políticos durante los años siguientes a la transición hasta llegar al día de hoy, para darnos cuenta que las intenciones de aquellos dirigentes carlistas fueron buenas pidiendo el "si" a la Constitución de 1978, pero que hoy, lo que fue futuro, y ahora es presente, tenemos un marco constitucional mediatizado por las fuerzas de centro-derecha, es decir los actuales neoliberales, y por la progresía de prejuicios anticlericales autodenominados socialistas; cuando sabemos de sobra que se ha tratado de una burla, una ofensa y un insulto a los derechos sociales, a las libertades tradicionales defendidas por los carlistas y a la dignidad, en definitiva de los valores que querrían proponer la inmensa mayoría del pueblo Carlista para las Españas, pues la propia constitución asegura una serie de derechos laborales, de vivienda, que dicen defenderse y tenerse en cuenta, cuando es de sobra sabido que únicamente se cumplen los malos usos que podríamos extraer de la propia Constitución, siendo además, no soluciona el conflicto histórico territorial, presente aun todavía hoy, en las Españas.

lunes, 5 de octubre de 2009



Com als darrers anys, tornarem a la Vall de Bianya "Per l'Entesa entre les persones i entre els pobles". El diumenge 11 d'octubre de 2009, a Santa Margarida de Bianya organitzarem l’acte de la Diada 2009 del Partit Carlí de Catalunya.Les activitats d’aquesta diada seran les següents:
10:30 hores. Celebració de la Santa Missa a l’església de Santa Margarida de Bianya. 11:15 hores. Acte de l’associació Amics de la Història del Carlisme de Catalunya, davant del monòlit on reposen les despulles dels Màrtirs carlins, amb breus parlaments del senyor Manel Tortós i del seu president, Dr. Artur Juncosa i Carbonell, que farà un resum de les activitats dutes a terme per l’associació. 12:00 hores. Acte polític del Partit Carlí de Catalunya, també commemoraren els 125 anys del reconeixement dels Furs de Catalunya per En Carles VIIè.
L’Acte estarà presentat per Toni Gol, i comptarà amb la intervenció dels oradors: Carles Feliu Vives, Hèctor Mir Llorente i Julio Gómez Bahillo 14:30 hores. Dinar al Restaurant La Canya situat al costat mateix del camp de futbol de La Canya i a 4 quilòmetres de Sta. Margarida.
Per RESERVAR TAULA al Restaurant, és molt important que TRUQUEU al telèfon 608.230.438, abans del 10.10.2009.

sábado, 3 de octubre de 2009

DÍA 3 DE OCTUBRE DE 1833: ¡VIVA LA CAUSA CARLISTA!, ¡VIVA CARLOS V!


Hace 176 años los carlistas se defendieron de la intentona golpista de la plutocracia que imponía en el trono a una niña Isabel "II", y aceptaba una regente, María Cristina. Esa intentona fructificó, dando lugar a la guerra civil entre carlistas y liberales. El tío de la niña Isabel, Don Carlos María Isidro de Borbón fue despojado de sus derechos dinásticos al Trono de las Españas ya que sus partidarios defendían un regimen antiliberal y anticapitalista basado en el Comunal de los Municipios, en las antiguas leyes consuetudinarias e instituciones históricas. Algunos vieron el enfrentamiento entre el futuro orden industrial y urbano contra el mundo rural tradicional anticapitalista y comunitario de las sociedades vinculadas a los Fueros.

El liberalismo constitucionalista encarnado en la monarquía de Isabel y la regencia de su madre María Cristina, probaba la anulación no sólo de la Ley Sálica de Felipe V, sino la abolición de las antiguas leyes y costumbres, la abolición de cada una de las Constituciones Históricas o Fueros en favor de una Constitución Liberal uniforme, burguesa, capitalista, centralista y homogenizadora, que imponía como idioma el Castellano confundiéndolo con el Español, como si el resto de lenguas peninsulares no fueran españolas. El liberalismo político introdujo el culto a la patria, el denominado patrioterismo barato del nacionalismo excluyente, donde la monarquía se convertía en instrumento de la clase dominante, es decir la oligarquía burguesa financiera; enarbolando muchas veces sentimientos tradicionales puestos al servicio del conservadurismo liberal burgués. Así se obligó a la militarización de la población, el servicio de las quintas, se inventó a la guardia civil, para combatir a los carlistas, construyendose un modelo de Estado Burgués que adoraba la patria que pasaría de ser las Españas a España. El último rey de las Españas sería Fernando VII, porque Isabel sería Reina de España. La falacia de la unidad española se imponía por la homogenización burguesa constitucionalista desterrando cualquier tipo de particularismo o territorialismo histórico foral.

Quiero con este escrito recordar a los antepasados carlistas que se lanzaron al monte para defenderse de las columnas militares liberales que les mandaba el gobierno centralista y oligárquico de Madrid para imponerles que dejaran de ser ellos mismos, que odiaran el Euskera, que aceptaran la Constitución centralista de la Isabelona. Los Carlistas buscaban la autenticidad en la tradición, en ser ellos mismos, con sus formas y maneras, no querían leyes extrañas, ni la letra pequeña burguesa que les engañaba en los tratos y acuerdos; simplemente preferían el apretón de mano noble y el mantenimiento honorable de la palabra dada a la doblez liberal. Los Carlistas lo que querían era la restauración de aquellas instituciones populares y tradicionales que pudieran ser útiles al presente que estaban viviendo. No se trataba de restaurar por restaurar, sino mas bien era restaurar para defenderse de la doblez y perversidad capitalista. Proponían un modelo y unas formas más democráticas que no rompían con la Tradición.

Os dejo con unas palabras de Carlos Marx sobre el Carlismo y como lo vió él:


“el carlismo no es un puro movimiento dinástico y regresivo, como se empeñaron en decir y mentir los bien pagados historiadores liberales. Es un movimiento libre y popular en defensa de tradiciones mucho mas liberales y regionalistas que el absorbente liberalismo oficial, plagado de papanatas que copiaban de la Revolución Francesa. Los Carlistas defendían las mejores tradiciones jurídicas españolas, las de los Fueros y las Cortes Legítimas que fueron pisoteadas por el absolutismo monárquico y el absolutismo centralista del Estado Liberal Burgués. Representaban la patria grande como suma de las patrias locales, con sus peculiaridades y tradiciones propias. No existe en Europa ningún país que no cuente con restos de antiguas poblaciones y formas populares que han sido atropelladas por el devenir de la Historia. Estos sectores son los que representan la contrarrevolución frente a la revolución que imponen las minorías dueñas del poder. En Francia lo fueron los Bretones y en España, de un modo mucho más voluminoso y nacional, los defensores de Don Carlos. El tradicionalismo carlista tenía unas bases auténticamente populares y nacionales de campesinos, pequeños hidalgos y clero, en tanto que el liberalismo estaba encarnado en el militarismo, el capitalismo (las nuevas clases de comerciantes y agiotistas), la aristocracia latifundista y los intereses secularizados, que en la mayoría de los casos pensaban con cabeza francesa o traducían, embrollando, de Alemania”

viernes, 2 de octubre de 2009

UNAMUNO HABLA DE CARLISMO A JOAQUÍN COSTA

Don Miguel de Unamuno


El 31 de octubre de 1895, Miguel de Unamuno le hablaba en su carta a Joaquín Costa sobre el Carlismo:


"Hay en nuestra historia contemporánea un acontecimiento que ha sido poco estudiado: se trata de la última guerra civil carlista. Yo he sido testigo y en parte víctima de esta guerra siendo niño, y, en consecuencia, la he estudiado, consagrando cerca de ocho años a descubrir las causas y las razones. Una de las razones que he encontrado es un potente fondo de socialismo rural. Tengo en mi poder proclamas, periódicos carlistas de entonces... y todos estos documentos podrían servirme para hacer un trabajo sobre el elemento socialista presente en el seno de la última guerra civil. Pero lo que es verdaderamente curioso es un plan de gobierno que fue presentado a Don Carlos en 1874. Este plan presenta cosas como éstas: carnet de identidad de profesión en lugar de carnet de identidad de vecindad, y a aquel que no presentara su acreditación profesional no podría iniciar un proceso judicial.

Subrayando este mismo plan: que se gobierna para los ricos en detrimento de los pobres, cuando es lo contrario lo que debería suceder... que la pequeña propiedad, preservada de todo tributo, de todo gasto de inscripción y de toda clase de cargas, a través de una carga creciente que grave a la gran propiedad. "El trabajo representado por el trabajo"... En fin, sería interesante reproducir toda esta curiosa utopía socialista, hacer un plan simétrico y esquemático. Por mi parte, yo añadiría a este plan un gran número de proclamas, de manifiestos, de estractos de boletines carlistas, para demostrar que las ideas claramente descentralizadoras y socialistas de este plan eran la expresión del sentimiento de las masas carlistas. Yo no he abandonado mi proyecto de escribir alguna cosa sobre lo que podría llamarse el Socialismo Carlista, utilizando los elementos que he reunido para escribir otra obra que estoy preparando."


En su obra El porvenir de España, Unamuno dice:


"La renovación carlista no es más que una manifestación del regionalismo de una cierta forma socialista o del socialismo regionalista."