martes, 22 de septiembre de 2009

ARENYS DE MUNT Y LA INDEPENDENCIA DE CATALUNYA

Vecinos de Arenys, junto al centro donde se colocó la urna

El referéndum sobre la independencia de Cataluña celebrado en Arenys de Munt el pasado día 13 de Septiembre del 2009, refleja un sentimiento catalán cada vez mayoritario por la secesión territorial y política de Catalunya. Y esto es debido principalmente al marco de encorchetamiento constitucional liberal, heredado desde la Pepa de 1812 hasta la Constitución de 1978.



España, Hispania nunca historicamente, ha tenido una sola y única constitución, sino diversas constituciones. La Monarquía Hispánica desde los Reyes Católicos, pasando por la Casa de Austria, siempre había tenido distintas y diversas Constituciones para los territorios históricos de las Españas.



Catalunya, desde las imposiciones absolutistas de Felipe V, con los Decretos de Nueva Planta y la abolición de los Fueros y Usatges Catalanes, no ha vuelto a ser dueña de sus destinos y sentirse al mismo tiempo Española. Posteriormente, con la llegada del liberalismo constitucionalista burgués de la oligarquía, durante los turnismos caciquiles y los restauracionismos, hasta la llegada de la 2ª República y el franquismo, Catalunya siguió sintiéndose cada vez más alejada del denominado "proyecto común" llamado España.



La derecha burguesa y su constitución de 1978 han pretendido absorver y anular las realidades políticas periféricas, aniquilando los particularismos históricos locales. La Constitución del 78 es un impedimento más para la libertad de Catalunya, porque, precisamente por culpa de esa Constitución, Catalunya, los Catalanes, la nación histórica o nacionalidad, no puede desarrollarse, no se siente cómoda dentro del corsé español de marco neoliberal constitucionalista. Los Catalanes y Catalunya necesitan de sus Tradiciones históricas para remediar ese mal que les hace hoy odiar tanto a España. Entiendo que el odio a España, les viene por la concepción existente de esta España actual, pero si la concepción de España cambiara, y no fuera la misma, si fuera una España respetuosa con las Constituciones históricas de los Territorios locales, entonces, los catalanes votarían a favor de España, porque en ese caso España respeta lo Catalán, pero esto no es lo que ocurre hoy, o al menos ocurre parcialmente, y los catalanes como otros ciudadanos españoles no lo perciben así.


¿Dónde se ve claramente que no se respeta lo Catalán?

Pues en la amenaza que muchos políticos encuentran en los recortes que pretende hacer el Tribunal Constitucional al Estatut de Catalunya. Y no es sólo que el referendum de Arenys de Munt no sea vinculante, sino que esta democracia es para menores de edad porque son los políticos en el Congreso quienes deciden primero, aunqnue luego sometan lo que quieran a referendum, no es vinculante, nunca es vinculante. ¡Menuda democracia es esta, en la que la partidocracia se dice a si misma la voz del Pueblo!

Sería un error grave, que el Estatut Català fuera recortado por un tribunal que no representa realmente la decisión popular de Catalunya, y que además está manipulado por los dos grandes partidos políticos. España y sus políticos tienen que respetar la Soberanía de las partes Territoriales que componen y forman las Españas, España, y mientras no exista ese equilibrio de poder que tiene que haber y existir, no nos sorprenderá en absoluto que siga habiendo mayores ansias independentistas.

El Carlismo no cree en el independentismo, ni en la secesión territorial, porque tenemos como objetivo el equilibrio interterritorial y la ecuanimidad entre los distintos territorios españoles, señalando los diversos intrumentos e instituciones tradicionales e históricas, fuera del liberalismo constitucionalista, que ha habido en la historia de España, a través del reconocimiento y restablecimiento de los Fueros o Constituciones históricas de los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas. Por eso es imprescindible hoy lograr la Confederación de las Nacionalidades históricas de las Españas, vía pacto con el gobierno central, que esté representado por el Rey de las Españas, no por una constitución marco que coarta las libertades constitucionales de los territorios históricos y sus habitantes.

FURS VALENCIANS O ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE LA "COMUNIDAD VALENCIANA"

Braç Reial de les Corts Valencianes. Morella com a vila del Regne. Quadre de Vicent Mestre i Lluís Mata Segle XVI. Palau de la Generalitat


Llama la atención encontrar a determinados líderes políticos en el territorio valenciano, al que denominan como "Comunitat Valenciana", cuando debiera denominarse Regne de València o Pais Valencià, el caso es que, dichos políticos del PP y del PSPV, afirman que con el actual Estatut, segun Ley Orgánica 1/2006, de 10 de abril, de reforma del Estatut de Autonomía de la Comunitat Valenciana, en referencia al promulgado por Ley Orgánica 5/1982, de primero de Julio, decía, llegan a decir que: "jamás antes el territorio valenciano había gozado de pleno autogobierno, como ahora con el establecimiento de la Constitución Española y su régimen estatutario".

Los Carlistas sabemos de sobra que el actual régimen estatutario es una burla tremenda que escupe sobre la auténtica Constitución Histórica Valenciana llamada Fueros Valencianos.

Pero nuestros políticos neloberales conservadores y progresistas afirman que con los Fueros no se había logrado nunca el autogobierno pleno como el establecido recientemente por el régimen constitucional "actual" de 1978.

Pues bien, me hace gracia observar al leer el actaul Estatut de Autonomía de la "Comunitat Valenciana" porque encuentro en el mismo, en el artículo número 7 la siguiente afirmación:


1) El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia en plena armonía con la Constitución y con las exigencias de la realidad social y económica valenciana. Esta reintegración se aplicará, en especial, al entramado institucional del histórico Reino de Valencia y su propia onomástica en el marco de la Constitución Española y de este Estatuto de Autonomía.


¿Qué significa esto, entonces, cuando dice de seguir dentro del marco de la Constitución Española de 1978?

Muy sencillo y facil, que de los Fueros Valencianos, nuestra Constitución Histórica del Regne de València, únicamente pretenden restablecer las autoridades políticas actuales, aquellos artículos que se mantengan dentro del corchete o marco constitucional, siendo el resto del articulado Foral completamente desterrado. Y esto, ¿por qué? Porque en realidad, los antiguos Fueros Valencianos suponían un verdadero reconocimiento de soberanía plena para los habitantes del Regne y sus Instituciones políticas, las cuales eran soberanas junto a la institución de la Corona Legitimista de las Españas en la persona del Rey de las Españas o concretamente del Virrey.

Un ejemplo claro de ello es que no podía existir la menor entromisión en la soberanía constitucional valenciana, por parte de los gobiernos de Madrid, porque no existía la "Constitución Española" sino una serie de Constituciones Territoriales e Históricas particulares llamadas Fueros, en cada uno de los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas. Dichas constituciones forales no estaban encorchetadas por ninguna constitución superior, ni española, ni europea, sino que en todas ellas había un mínimo común denominador que era la persona del Rey de las Españas, quien representaba el poder soberano de la Corona, frente a otros poderes también soberanos, como el Consell, les Corts, el President de la Generalitat, los Gremios, Corporaciones, y Sindicatos. Ese mínimo común denominador representaba una institución monárquica, que era en si misma una auténtica Confederación. El Carlismo, pretende pues, restablecer no sólo y unicamente una parte de los antiguos Fueros Valencianos, como lo hacen a regañadientes los partidos políticos neoliberales conservadores y progresistas actualmente, para hacerse pasar por verdaderos defensores de las Libertades Tradicionales que dicen defender en el mismo articulado estatutario, sino que nosotros, como carlistas, pretendemos restablecer y actualizar a día de hoy lo que el 25 de abril de 1707 se nos arrebataba militarmente, por una concepción absurda del Estado y del gobierno, y es por ello que queremos la restauración verdadera y auténtica del restablecimiento sincero de nuestros Fueros Valencianos y así pues, y de la misma forma queremos que el resto de naciones históricas o nacionalidades de las Españas vayan recuperando sus Constituciones Tradicionales Forales para liberarnos de encorchetamientos y marcos constitucionales que promueven el neoliberalismo y escupen sobre la Tradición histórica de las Españas.


domingo, 20 de septiembre de 2009

NOS FALLAN LOS ESTABILIZADORES AUTOMÁTICOS, ESTAMOS EN CRISIS ECONÓMICA!

Siempre hemos creído en la posibilidad de recaudar mayores ingresos a través de los diversos impuestos en épocas de bonanza económica. Aquello que se repetía hasta la saciedad, cuando en parte era falso: "¡España va bien!".







Sin embargo todas aquellas ganancias, todos esos beneficios y dinero recaudado por la maquinaria del Estado Español, se nos presenta insuficiente ante la crisis económica actual. El Estado tiene mayores gastos que ingresos y esto es normal en época de crisis económica.



John Maynard Keynes, creador de la escuela económica que defiende la intervención del Estado en la Economía. Curiosamente las antiguas monarquías europeas tuvieron que sujetar a la plutocracia burguesa en interés del bien público, pero la debilidad de aquellos sistemas posibilitaron la revolución liberal plutocrática burguesa que dieron el golpe de Estado a la Corona Legitimista. La llegada del pensamiento Keynesiano de intervención del Estado en la Economía, supuso para los prejuiciosos neoliberales la reaparición del "antiguo intervencionismo monárquico tradicional" en economía que tanto odiaba la plutocracia oligárquica burguesa.




La derecha considera que el Estado debe ahorrar como logicamente lo harían las familias y las empresas, e incluso los bancos y cajas. Sin embargo no es al Estado al que le toca ahorrar, porque supuestamente salió muy beneficiado por los ingresos que obtuvo en época de bonanza económica. El Estado, lo que debiera ser la Corona Legitimista, debe ser la garantía de los débiles frente a los podersos, y puede que aquellos que tienen no sufran la crisis, sin embargo el Estado debe acordarse de aquellos que no tienen, que soportan grandes dificultades económicas. Si el Estado también se pone a ahorrar, contemplará la desprotección social, y no es momento de desproteger lo que ha hundido lo privado. Ha sido la incompetencia de lo privado, la incompetencia privada la que ha traído la crisis económica, y ahora pide al Estado que sea igual de incompetente que esta.







El Estado del Presidente de Gobierno José Luís Rodriguez Zapatero ha comprado una serie de activos económicos a los bancos para que estos tengan suficiente liquidez, para disponer de dinero y prestarlo. Sin embargo encontramos que la Banca no presta un duro ni a las empresas, ni a las familias.







Los empresarios despiden a sus trabajadores para ahorrar costes, porque no producen, y tampoco tienen dinero para invertir. El Estado, debe ser garantía de lo público, como lo sería la Corona Legitimista Carlista, frente a la incompetencia, e ignorancia privada. El Estado, debe incrementar el Gasto Público en épocas de recesión y crisis económica debido al hundimiento de lo privado. Para ello el Estado no debe incrementar los impuestos si quiere revitalizar el consumo privado de las familias, sin embargo debe proceder a endeudarse con la Banca. Pero claro! endeudarse con la Banca significa destinar los recursos financieros al Estado, cosa que no esta dispuesta a asumir la Plutocracia Burguesa de este país representada principalmente por la derecha del Partido Popular. ¿Por qué? porque son recursos limitados que dejarían de destinarse a través del prestamo a las familias y a las empresas. Por eso muchos empresarios no quieren que el Estado incremente el Gasto Público, porque recibirían menos recursos financieros, ya que estarían en posesión del Estado. Observamos, pues, que el sistema necesita de liquidez, de una inyección monetaria para poder satisfacer las necesidades financieras del Estado, de familias y empresas, sin embargo ya no es posible realizar la política monetaria ya que está centralizada y dirigida por el Banco Central Europeo, y esto condena a la economía al estrangulamiento, y es por esta razón por la cual la derecha económica pide la contención del gasto público, para impedir la perdida del poder adquisitivo de billetes y monedas en su poder, ¡es lo que tiene darle a la maquinita del dinero!.



Ante esta situación, la derecha tiene miedo a que el estado sustituya la Inversión Privada por la Inversión Pública asociada al Gasto Público, pero es que la incompetencia del Sector Privado pone en tela de juicio, no solo su gestión con respecto al despido desmesurado de trabajadores, sino la impotencia del mismo para hacer efectivo el ahorro derivado de los despidos de trabajadores. Despiden a los trabajadores, y piden mayor facilidad de despido para ahorrar costes, y encima pretenden imponer la Inversión Privada exigiendo al Estado la NO Intervención Pública. Si el Sector Privado es incompetente en su gestión: Ahorro-Inversión-Financiación-Creatividad-Sostenibilidad, entonces ante el aumento incesante del PARO no queda otra, que la presencia interventora del Estado para rectificar la deriva neoliberal capitalista que supone el dicho drama. Pero el Estado necesita recursos, y unos objetivos claros y fundamentales para articular su presencia en aquellos sectores que ha abandonado el Sector Privado:



1.-Vulnerar la legislación neoliberal monetarista impuesta por la Unión Europea y esto nos proporcionará llevar a cabo medidas Keynesianas combinando las políticas fiscal y monetarias expansivas, para garantizar las prestaciones sociales, la existencia de lo público, y por tanto el empleo fijo y de calidad, y para ello el sistema necesitaría de liquidez monetaria inyectando nueva masa monetaria forzando tipos de interés minimos, en torno al 1% real, esto nos llevaría a una devaluación de la moneda y por tanto seríamos más competitivos en el mercado de bienes a corto plazo.



2.- Modificar la legislación económica, tratando de evitar la evasión monetaria y fiscal, penalizando la libre circulación de capital, impidiendo las salidas de capital financiero, ya que la plutocracia burguesa, ante los bajos tipos de interés preferirán llevarse el dinero a otro país que les de mayor rentabilidad.



3.-Para evitar efectos especulativos en la economía española, cualquier inversor que quiera traer su dinero a España, deberá saber que no lo podrá sacar, hasta no haberse cumplido 1 año de estancia en el país.
Milton Friedman, economista neoliberal de la Escuela de Chicago, defensor de los planteamientos económicos liberales y clásicos originarios de Adam Smith y la revolución liberal burguesa, negador de la Intervención del Estado en la Economía, defensor de la doctrina del dejar hacer, dejar pasar

4.-Aquellas empresas y bancos que no respondan bien ante la crisis económica deberán ser nacionalizados en el corto plazo, con el objetivo a medio y largo plazo de desarrollar cooperativas autogestionarias, llevándose a cabo la partición de dichas grandes empresas y bancos. Lo que no es posible asumir es que los bancos y las empresas obtengan avales y garantías gubernamentales y además consigan dinero público, para que todo siga igual, con la misma incompetencia del sector privado, los cuales al mismo tiempo tienen la jeta de decir que la crisis económica actual es causa exclusiva del gobierno del PSOE.



5.-La inversión pública debe ir destinada a favorecer la aparición de sociedades cooperativas que sean autosostenibles y todas ellas deben estar vinculadas al favorecimiento del Sector Primario, concretamente el agropecuario, el cual debe basar escrupulosamente su gestión en el respeto al desarrollo sostenible ecológico medio-ambiental. Así la banca estará al servicio de las actividades agropecuarias, para la realización de proyectos energéticos autosustentables ecológicos. Por ejemlo: Donde hay superficie agrícola, a pesar de estar desértica, aprovechar la tierra para el cultivo de invernadero, demanera que el techado del mismo inveradero sean placas solares superpuestas orientadas segun la eficiencia para captar los rayor solares y obtener energía solar.



Las automovilísticas deberán invertir el dinero público para convertirse en sociedades cooperativas que proyecten la existencia de nuevos diseños de vehículos ecológicos, y tratar de sustituir las importaciones energéticas por energía autóctona ecológica. Siendo, que la economía deberá orientarse a la ecología, la abundancia de alimentos, la protección social y el pleno empleo.

CONGRESO DE NOVIEMBRE 2008 DEL PARTIDO CARLISTA

A mi juicio y modo de ver particular, y desde mi propia perspectiva he de decir e indicar que ha supuesto la reedición del "Senescalato Gondoriano" en el Señor de los Anillos. Salvando algunas distancias respecto a la novela de Tolkin, ya que el sector catalán del Partido Carlista no se presentó en el Congreso, ni siquiera presentando un candidato alternativo, pues volvió a salir relegido Don Evarist O.



Recordando la novela y la película del Señor de los Anillos, su protagonista es el Rey Aragon el hijo legítimo de Arathor descendiente del último Rey Isildur y de toda una dinastía legítima a la que correspondía reinar en el Reino de Gondor; toda una trama dentro de un contexto fantástico y tradicional en un mundo llamado Tierra Media. Pero Gondor está dirigido por un Senescal ambicioso a quien gusta la poltrona del poder y se niega constantemente hasta su muerte el hecho de reconocer el fenómeno dinástico que representa su legítimo Rey Aragon.



En tono muy resumido veo que trata practicamente de la historia del Partido Carlista y de las Españas y su familia Real Legítima. Al "Senescal" todos ya lo conocemos, veta la presencia de los amigos, aliados y leales del Rey Aragon, pues recela en todo momento de forma paranoica de su autoridad, pretendiendo ser obedecido por todos, negándose al "Retorno del Rey".



El Senescal alega que el Rey Isildur fue corrompido por la existencia del anillo único, el cual le infundió el poder absoluto para dominarlos a todos; el Senescal se valía de los errores de aquel Rey para condenar a la desaparición la institución de la monarquía y apartar definitivamente a la dinastía legítima, a los herederos de Isildur, de cualquier intento de participar en la vida política del Carlismo, bueno en la novela sería del Reino.



Para contentar a los dinásticos nombra a un amigo de Frodo, a su vez amigo del Rey Legítimo Aragon, "Jefe de guardias de la casa del Senescalato", una especie de segundo en el mando, porque hay que eliminar a los heterodoxos, ya que la ortodoxia peligra. Los heterodoxos representados por ese "montaraz exiliado" heredero de Isildur, para quien dude, se trata de una divertida comparativa con todos los respetos a SMC Don Carlos Hugo de Borbón y a toda la Familia Real, intentan hacerse con el control de Gondor. El "Senescal" advierte: "No lo permitiré, no lo consentiré. La obsesión y paranoia constante por la ortodoxia valiéndose de los mismos medios que había atribuido a Isildur y a sus herederos, por los cuales argumentaba la desaparición de la monarquía y sus representantes legítimos, servía de excusa para presentarse como la más alta institución del Senescalato dentro del Partido Carlista, un auténtico regente; megalomanía acuciante de un ferviente devoto de Marte, que se creía vencedor de toda tiranía "Mordoriana" que imponía el neoliberalismo salvaje.



La situación de impass, la ralentización política de Gondor pasaría a la historia en la novela de Tolkin, ya que el Senescal caería prendido de fuego por aquel abismo de la Ciudad Blanca, la capital del Reino. Nosotros Carlistas escribiremos nuestra propia história, seremos testigos y artífices de ella siendo leales al montaraz exiliado, y confirmar el retorno del Rey.


sábado, 19 de septiembre de 2009

PARTIDO CARLISTA Y CARLISMO: TEORÍA POLÍTICA Y SENSIBILIDAD MONÁRQUICA

Uno de los momentos de la Familia Real Legítima, durante los Actos de Poblet, del día 9 de mayo de 2009


Durante estos días estamos asistiendo al modo, formas y entendimiento de cómo ver el carlismo desde dentro y fuera de él, pues existe un auténtico mosqueo por parte de algunos, por una supuesta marginalidad de la teoría política, de los objetivos políticos concretos, de las orientaciones y presupuestos a discutir, ya que piensan que, otros, pretendemos hacer del carlismo una asociación, un grupito dinástico de amigos, que queremos evadirnos de toda reivindicación política, para tratar de desviar los planteamientos políticos del carlismo.



Quienes esto piensan están muy equivocados, pues al mismo tiempo que nos denominan dinásticos, de forma despectiva, encuentran en nosotros la intención de poner como jefe del Partido Carlista al Rey Legítimo de las Españas, cuando realmente no existe esa intención por nuestra parte, porque una cosa es el Partido Carlista y otra el sentimiento y fenómeno monárquico o dinástico del carlismo, sin que ello signifique el negar de forma racional la institución monárquica, pues muy al contrario, dicha institución tiene también su contenido político y racional.



El Partido Carlista goza de una amplia teoría y concreciones políticas, que liderados por sus líderes y su actual Secretario General han puesto en evidencia la necesidad de mantener la linea ideológica actual, tratando de convencer a la gente, a los pueblos de las Españas de la ideología teórico-política del carlismo, sin embargo, muchas veces, y en muchos otros partidos de izquierda ocurre, sus miembros se parapetan tanto en los razonamientos teórico políticos que olvidan los gestos y las sensibilidades y sentimientos de las personas.
Los seres humanos somos sentimientos y razón, no sólo razón, ni sólo sentimientos. Y a muchas formaciones de la izquierda les ha ocurrido que se han acantonado en la ideología creyendo que las personas únicamente se iban a decantar por una posición política determinada, simplemente por su capacidad de razocinio, y no, sorprendentemente no. Las personas se involucran más o menos por una opción política, también por sus sentimientos y emociones, y aunque esto pueda ser denominado despectivamente como carlismo folclórico o sentimental es también muy importante, porque muchas veces de ahí se pega el salto a la militancia política del mismo.



Sin embargo, encontramos que ciertos miembros, incluido el Secretario General ha vislumbrado en este hecho una maniobra de destrucción del Partido Carlista, cuando no tiene nada que ver con ello. El fenómeno dinástico en el carlismo siempre se fundamentó por un proyecto político en el que estaba determinada la opción monárquica del carlismo asociada y vinculada al principio de subsidiariedad, dando contenido político y personal a las Españas, bajo el arbitrio de la Corona Legítima frente a un Estado burgués impersonal y abstracto de origen republicano pero que de forma posibilista y utilitarista adoptó la monarquía como institución propia, al comprobar el enorme enganche y tirón que la misma suponía en el imaginario colectivo social. Fue precisamente la despersonalización del Estado, orientado bajo el racionalismo abstracto de los ilustrados el que llevó en un principio a pensar en la formula republicana, al considerar a la monarquía como irracional y antidemocratica. Aquella era la escusa para dejar en evidencia a la institución monárquica que le hacía sombra a la clase burguesa que usurpaba el poder del Estado. Una vez ocupado el Estado por la burguesía, dejarían de ver a la monarquía amparada por dicha clase, como una institución enemiga, instrumentalizando la monarquía para salvaguardar sus propios intereses capitalistas y financieros.



La burguesía capitalista nació como republicana por su capacidad de abstracción, al pretender y conseguir adueñarse del Estado que continua gobernando, pero perfiló el hecho dinástico para personalizar el Estado y coronarlo con la institución de la Corona, ya que mucha gente jamás comprendería la impersonalidad e idividualidad política burguesa. Así la burguesía capitalista cultivó el hecho popular dinástico, para instrumentalizarlo a su favor, ya que resultaba un elemento estabilizador conforme al interés burgués.



Algunos en el carlismo político del Partido Carlista han pretendido seguir la linea impersonal, abstracta, basada estrictamente en la capacidad de razocinio e intelectualidad considerando el hecho monárquico del carlismo como algo irracional y "antidemocrático". Muy equivocados están quienes esto hacen, al pretender desechar la parte irracional que corresponde a toda sociedad a todo ser humano, y queda simplificada en los sentimientos, en la sensibilidad, en la conducta romanticona si se quiere decir así, en los gestos humanos de cercanía, en la expresividad de la Familia Real. Y sea de una forma u otra, el hecho o fenómeno monárquico o dinástico del carlismo le tira a muchos, aunque solo fuera por sentimiento irracional, al contemplar los gestos y el trato humano del monarca.
¿Por qué gana la derecha en este país? ¡Nadie se lo ha preguntado nunca!, pues por la capacidad que tienen muchos de ellos de asegurar y desprender gestos, sensibilidad, y sentimientos, aunque simplemente hagan puro teatro, finalmente guardan las formas y ganan las elecciones.
Al hacer campaña electoral, mucha gente de la izquierda se parapeta en sus libros, en sus teorías, en su racionalismo y en su cultura, despreciando totalmente a quienes consideran incultos e irracionales, despreciando de una forma directa a quienes consideran populacho inculto, pero por otro lado al ser de izquierdas, son políticos que pretenden defender y hablar en nombre de todo ese pueblo al que desprecian por irracional, por sentimental, pueblo que por otro lado quieren que les vote, porque lo quieren representar y hablar en su nombre. Son políticos que imbuidos por su racionalismo intelectual y su capacidad de abstracción desprecian todo aquello que no pase por la órbita de sus convicciones, rechazando los gestos humanos, la otra cara de hacer política, pues muchas veces no es la ideología sino las personas, porque la ideología tiene que estar al servicio de las personas y no al revés. No se puede discriminar a nadie porque no haya alcanzado la capacidad ideológica racional y abstracta que otros políticos y líderes del carlismo político tienen y ostentan.



Se puede y se debe hacer pedagogía política a partir de fundamentos racionalistas y abstractos, pero eso sólo no nos vale, porque únicamente nos entenderán unos cuantos, pero no toda la sociedad. Cuando se nos presenta un carlismo político con los fundamentos del Partido Carlista, liderado por su Secretario General actual, algunos entendemos los postulados, los proyectos, los objetivos, la línea política del mismo, sin embargo eso no basta, porque no todos entienden esas abstracciones racionalistas derivadas de una intelectualidad política carlista, y cuando sus líderes, sus miembros, sus Secretarios, se olvidan de la parte irracional, de la parte sentimental, de la parte gesticular y hasta humana, que evidencia que las personas están por encima de las ideologías, ya que las ideologías son instrumentos para hacer feliz a las personas, son instrumentos para conseguir objetivos concretos y determinados y por tanto la ideología política, sea la que sea no es ningún fin mismo, sino instrumento para conseguir realidades para la paz y el bienestar social.



Y mientras unas personas en el Partido Carlista, por muy líderes y Secretarios Generales que sean, sigan en la linea de despreciar lo que por otra parte consideran como irracional (fenómeno monárquico del carlismo), que incluso tiene su propio contenido político determinado de forma totalmente racional, pero si lo queremos entender esto y otras cosas más por irracionales y romanticonas, y lo despreciamos como carlismo folclórico, estaremos cometiendo un gravísimo error, porque estamos despreciando a la propia forma de ser del ser humano, del propio ser del carlismo, que tiene una parte racional y otra irracional.



Para que se le quede claro al Secretario General del Partido Carlista, y con todo respeto, hoy en día muchísimas personas no votan por ideología política, sino por afinidad, proximidad humana, resaltando los gestos humanos, actitudes cercanas al pueblo, no por ninguna ideología concreta y particuar; puede ser puro teatro, no nos engañemos, pero da resultado. Ello no quiere decir, que desaparezcan, o que tengan que desaparecer las ideologías, sino compensar, tratar de arbitrar y equilibrar lo irracional con lo racional. Y mientras esto no se entienda, el carlismo no se comerá una rosca. Y resulta curioso, pues al ser contemplado por la mayoría de españoles como un partido de derechas, sigue sin tener el efecto arrastre sentimentaloide, por el hecho de forzarlo a planteamientos racionalistas e intelectuales abstractos, de manera que el carlismo sociológico tiende a votar a otras obciones políticas renunciando a la nuestra que es el Partido Carlista. Esto debería servir de reflexión constructiva y crítica ante cualquier proyecto de orientación política del carlismo.