sábado, 29 de agosto de 2009

"Como Español, yo, por ahí, no paso"


Hablando con un militar profesional del ejército de tierra, con graduación de teniente, llegamos al tema sobre Carlismo, e interesándose por la historia, al poner sobre la mesa el tema de la Constitución de 1978 y la antigua administración de las Españas durante los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II. Señalando intencionadamente por mi parte, que durante aquella época siempre se consideró grande a España, llamándola España Imperial, aquella en la que no se ponía el sol. Nuestro militar, antiguo compañero mío del instituto descubrió estupefacto que las Españas eran estados peninsulares con Constituciones propias o Fueros, cosa que no le agradó en absoluto, pues me hizo referencia enseguida a la constitución de 1812, a lo que le manifesté que esa constitución y las sucesivas fueron en gran parte la causa por la que los carlistas se sublevarían contra esa idea de España ajena a su Tradición histórica constitucional. Pues ni nosotros los carlistas, ni el ejército actual son defensores de la constitución de 1812.






Me decía que muchas de las cuestiones tratadas en la constitución de 1812 quedan constatadas en la de 1978, y yo le afirme que para el Carlismo existen las Españas, un proyecto de España anterior al propuesto por los Liberales y su constitución oligarquico-burguesa.



Poniéndole como ejemplo el Principat de Catalunya con sus Usatges, Furs i Costums, mi antiguo compañero de instituto, militar de carrera, me respondió de forma intransigente: "Como español, yo por ahí, no paso", ¡Vamos, hombre! ¡Como si yo no fuese Español!, ¡se arrogaba España a su antojo!, siguiendo: "porque de lo que se trata es de construir una España nueva unificada, además, ¿por qué los catalanes deben regirse por otras leyes distintas a la del resto de españoles?" Yo le respondí, porque ellos lo quieren así, porque siempre lo demandaron y lo quisieron y porque lo manda la propia forma de ser natural de las Españas conforme a la Tradición Española.



Finalmente me dejó muy claro que él no pasaba por eso, y que además ellos simplemente quieren basarse en cuestiones históricas muy simplificadas, digo yo, para reinventar una idea falsa y antinatural de España. Pero nuestra conversación se cortó por el tono de voz y la expresión de su rostro. Lo había tratado ya antes, y me di cuenta del radicalismo fanático que profesaba en torno a una idea antinatural, falsa, reinventada, de España, al mas puro estilo militar. Me demostró que no tienen ni puñetera idea de historia de España.



Pero, yo me pregunto: ¿por donde pasan nuestros militares? ¿por tragedias tipo Yack 42 donde son tratados como escoria por el gobierno de la derecha? ¿pasan por ver como España, que tanto dicen defender con la boca llena, cede competencias políticas, económicas y defensivas ante la Unión europea y la OTAN? ¿por qué no quieren entender que España, las Españas estaban Confederadas y vinculadas a la institución de la Corona Legitimista? ¿Por qué utilizan los símbolos de las instituciones para preservar una falsa unidad de la "Patria".

¿Es por tanto, por ahí por lo que sí que pasa mi antiguo compañero de clase y los suyos? ¿Pasan por la incoherencia?


Por lo que se ve son incapaces de entender, como le dije, que el ejército español, en realidad fue el ejército del Rey junto a las milicias locales y territoriales de los pueblos y ciudades, que debían finalmente lealtad al Rey Legítimo, aquel que juraba Fueros, es decir las Constituciones históricas de cada uno de los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas. Por tanto el ejército legítimamente no puede arrogarse la potestad de ser España, por mucho que lo diga una Constitución de 1978, conforme a esa "garantía" de indivisibilidad de la nación española, detentada por el ejército.


Antiguamente y segun la Tradición Española, los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas y sus pueblos o nacionalidades o naciones históricas estaban vinculados con la Corona, en la persona del Monarca, durante la etapa de la monarquía hispánica, en la persona del Rey, porque este juraba los Fueros, es decir juraba las diversas Constituciones históricas de las naciones españolas, y por tanto el ejército no era garante de nada, porque su obligación estaba en servir al Rey de las Españas y a sus pueblos y gentes. Fue a partir del siglo XIX, con la Constitución de 1812, y con la introdución del liberalismo-oligárquico-jacobino-burgués, cuando el ejército se transformó en un nido de "patriotas masones" sediciosos liderados por Riego y otros militarotes, ya fueran conservadores o progresistas, que infundieron las ideas falsas y antinaturales de una España centralista y capitalista, y de ahí no los sacas ni de broma.


Lo único que puedo constatar es que nuestro "ejército español" está compuesto en su mayoría por fascistas, quienes no tienen ni puñetera idea de historia, la cual pretenden manipular para imponer una idea de España ajena a la Tradición Española de las Españas confederadas y vinculadas a su Rey Legítimo, que Jura los Fueros y Constituciones históricas de cada uno de los Reinos, Señoríos y Principados de las Españas, para poder ser aclamado y reconocido como Rey Legítimo de las Españas; y en este caso Don Carlos Hugo de Borbón Parma, como Rey y representante de los derechos políticos y legítimos de la herencia histórica del Carlismo y de la Monarquía Hispánica es representante de la antigua interpretación histórica de las Españas, frente a la uniformidad constitucionalista y capitalista burguesa que ha pretendido siempre imponer la derecha burguesa y su ejército, que se arroga la potestad de ser España, cuando simplemente deben ser los primeros servidores del Rey Legítimo a quien traicionaron a partir del 3 de octubre del año 1833, poniéndose al lado de Isabel "II" en lugar de apoyar a Don Carlos V de Borbón, Rey de las Españas.

martes, 25 de agosto de 2009

CONFESIONES DE UNA PRINCESA LIBERAL: la usurpación del Trono de España al Infante Don Carlos María Isidro de Borbón


Don Carlos V de Borbón, Rey de las Españas




El hecho que Isabel "II", hija de Fernando VII, ganara el Trono de España, fue debido a la Infanta María Luisa Carlota de Borbón, ya que años después confesaría su contribución delictiva sobre la usurpación del Trono español, que en lugar de recaer sobre el príncipe Don Carlos María Isidro de Borbón, lo haría sobre la princesa Isabel.



La confesión se hizo pública en el libro "La usurpación de un trono", firmado por Modestinus, seudónimo de Guillermo Arsenio de Izaga. En ella podemos ver las intrigas de los liberales y de la propia princesa que trata de justificar su inocencia y arrepentimiento ante el general carlista Jaime Ortega:

Infanta María Luisa Carlota de Borbón, quien abofeteó al ministro Calomarde, en la imagen fotográfica, debajo de estas líneas.




"Mi conciencia me obliga a hacer a usted revelaciones, que harán asomar el carmín de la vergüenza y de la culpa en mis mejillas, pues que yo, instrumento de masones, de gentes que no viven como Dios manda, intervine de una manera funesta en lo de la abolición de la Ley Sálica. Las influencias palaciegas, con que contaban los francmasones, lograron que el Rey Fernando VII, mucho antes de morir, con pleno conocimiento, más sin ningún derecho y de una manera ilegal y hasta ilícita, aboliese esta Ley, que aseguraba el derecho a la corona a Don Carlos; mas después, haciéndole entrar en reflexión Calomarde y algunos otros consejeros dignos y honrados, el Rey deshizo lo que, en secreto puede decirse, había hecho, dejando en vigor aquella sabia pragmática que, en bien de España, los procuradores a Cortes, con anuencia del Rey Felipe V, había solemnemente promulgado.



Sabedores de esto los liberales o masones, buscaron todos los resortes para lograr inclinar de nuevo el ánimo del Rey a favor de una abolición inconcebible por lo arbitraria y despótica. Al efecto, acudieron a mí, y yo, miserable, dejándome seducir por sus fementidos halagos, ofrecíme a servir de instrumento de gente tan vil, reconviniendo en cierta ocasión agriamente a Calomarde, hasta el punto que, abusando de mi sexo y de mi regia estirpe, en un acto de exaltación, le estampé mis dedos en sus mejillas.






¡Oh! Hasta me horroriza el pensarlo.



De todos los ardides imaginables valíme para disuadir a Fernando VII, quien, con la mano en el corazón, decíame que no podía hacerlo, que de lo que yo trataba no era, ni más ni menos, que la SANCIÓN REAL DE UN ROBO y que él, viéndose próximo a la eternidad, quería morir tranquilo y en la gracia del Señor.






No bastaron las poderosísimas razones que me presentó el augusto Soberano para detenerme en mi perenne empeño de lograr la abolición de la Ley Sálica. Los masones, que, gracias a su infernal astucia, llegaron a introducirse en Palacio en los últimos años del reinado de Fernando VII, no pararon de conspirar para llevar a cabo sus criminales intenciones. Ayudados, y con valiosa cooperación, de doña Cristina, prepararon solapadamente el terreno para dar, en los últimos momentos del Rey, el golpe de gracia a favor de sus insaciables deseos.






Estaba Fernando VII en el lecho del dolor, luchando con la muerte. Un silencio sepulcral reinaba en el cuarto del moribundo Soberano, interrumpido sólo por el horroroso resuello del estertor que salía de los cárdenos labios del agonizante. "Tome V.A. me dice un alto dignatario de la Corte, urge, conviene que, antes el Rey no expire, ponga al pie de este decreto su firma, y se ha pensado que nadie más que V.A. puede llevar a cabo tan importante acto". Cogí aquel papel que quemaba mis manos; azorada, atravesé por entre la corte de generales y altos dignatarios que, en la antesalas de la morada donde agonizaba el Rey, esperaban la triste nueva de su fallecimiento: dirigíme a su cuarto y ... ¡Dios mío! ¡Qué hice!... y cogiendo la mano del moribundo Soberano, puse entre sus dedos una pluma y le dije: "Fernando, señor Fernando, pon debajo de este real despacho tu nombre y rúbrica, que de ello depende la felicidad de tu Isabel". Al escuchar el Rey el nombre de su idolatrada hija, probó de incorporarse; mas cayó como una losa de plomo y con los ojos vidriosos y en el estertor de la muerte, puso una ininteligible firma y una mal pergeñada rúbrica debajo de un escrito que no sabía lo que decía, exclamando: "¡Por Dios! ¡Dejazme morir en paz!






Señora, ¿es esto verdad? dijo Ortega a doña Carlota.



¿Si es verdad? Dispuesta estoy a jurarlo puestas las manos sobre los santos Evangelios. Es tan verdad, que mi conciencia me grita incesantemente que lo publique y que busque prosélitos para la causa del primogénito de Carlos V, a quien yo contribuí a usurparle el Trono de España".






Después de leer esto nos sorprenderá encontrar por ahí, escritos, textos y libros proclives a Juan Carlos, el jefe legal del Estado Español por la gracia del dictador Franco, en el que tratan de imputar la condición de "intrigantes" a la Dinastía Carlista, es decir, a la Familia Real de los Borbón Parma, cuando son los paladines y representantes que luchan aún hoy día, contra aquella usurpación de los intrigantes liberales, propiciada en el año 1833, a la muerte del Rey Fernando VII, con tal de que reinara Isabel, y así posibilitar la constitución de un sistema centralista, oligarquico-burgués, liberal-capitalista, que escupiría sobre la Tradición de los diversos pueblos de las Españas, incluyendo la propia legislación secular, referente a la sucesión semisálica existente en la Corona de Aragón y en Navarra, reinos, señoríos y principados que tuvieron que tragar con una puesta en falsa Ley de Partidas Castellana, en honor a Alfonso X, el Sabio y que era antitradicional, como digo, en estos Reinos de la Corona de Aragón.
Al final, Doña María Luisa Carlota de Borbón escribiría una carta a su hijo Francisco de Asís, esposo de Isabel "II", donde le expresa lo siguiente:
"Con la conciencia en la mano, te digo que a Don Carlos se le usurpó el trono que por derecho divino le correspondía, por consiguiente, deseando morir arrepentida y en la gracia del Señor, te encargo, y has de jurarlo solemnemente, cumplir mi última voluntad, haciendo cuanto esté en tu parte para disuadir a Doña Isabel de la creencia que los masones le han imbuido, de que es la reina legítima de España, y ambos a dos no dejaréis un instante de trabajar para que el primogénito de Don Carlos ocupe el trono que yo, miserable de mí, contribuí se usurpara a su señor padre".
Y es que siempre podremos vislumbrar todos y cada uno de los intentos intrigantes de los liberales, que como recientemente ocurrió con la Guerra de Iraq, pretendieron pasarse por alto toda la legalidad internacional, para intervenir en Iraq y arrasar con el petróleo. Estos países responsables de aquellos sucesos de esta terrible guerra, son los EEUU, Gran Bretaña, y la España de José María Aznar, quienes contribuyeron a engañar a la opinión pública mundial con las famosas armas de destrucción masiva, y para ello invadieron Iraq, saltándose la legalidad internacional. No era la primera vez que ocurría, ya que estos liberales siempre estuvieron acostumbrados a engañar y a usurpar, en España y en el mundo.
Los carlistas protestaron, precisamente porque los liberales quisieron y pudieron saltarse la legalidad tradicional del funcionamiento de las normas sucesorias españolas. Conscientes de ello, no tuvieron escrúpulos para lograrlo, como en Iraq, arramblando con los Fueros, costumbres, usos y libertades tradicionales de los pueblos de las Españas.

jueves, 13 de agosto de 2009

18/07/2009 CÉNTESIMO ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL REY CARLOS VII DE LAS ESPAÑAS


El 16 de julio de 1872, a principios de la tercera guerra carlista, el legítimo rey de las Españas, Carlos VII en una proclama a los Valencianos, Catalanes y Aragoneses les decía: “Yo os devuelvo vuestros fueros, porque soy el mantenedor de todas las justicias; y para hacerlo, como los años no trascurren en vano, os llamaré y de común acuerdo podremos adaptarlos a las exigencias de nuestros tiempos”. “Lo que él os quitó como Rey –afirmaría, en referencia a Felipe V-, yo como Rey os lo devuelvo; que si fuisteis hostiles al fundador de mi Dinastía, baluarte sois ahora de su legítimo descendiente” –refiriéndose a el mismo. El 13 de julio de 1875 afirmaba: “Es tan grande el gozo que experimento haber jurado espontáneamente vuestros Fueros, buenos unos y costumbres...”. U otra afirmación que decía así: “... bajo el árbol sagrado de Guernica, como en las juntas de Villafranca, juré guardar sus Fueros, buenos usos y costumbres”.

La Orden de la Legitimidad Proscrita y el Estado Parmesano




Nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón, al parecer ha convenido reintegrar la Orden de la Legitimidad Proscrita, no exactamente como Orden Parmesana, sino vinculada a la Casa Real y Ducal de la Familia de Borbón Parma,supongo con la colaboración y el consentimiento de sus miembros. Este tipo de acontecimientos son normales en la forma de funcionamiento interna de las Ordenes. Así por ejemplo al finalizar la Guerra de Sucesión Española (1702-1715), que enfrentó a dos Reyes considerados Legítimos por sus partidarios: Felipe V de Borbón y Carlos III de Austria, significó el desglosamiento de la condecoración borgoñona de la Orden del Toison de Oro, ya que los Reyes de las Españas tradicionalmente siempre han sido los herederos y depositarios de la Tradición del Gran Ducado de Borgoña, como herederos de los Valois borgoñones. Sin embargo, finalmente el Archiduque Carlos de Austria, Carlos III, Rey de las Españas, ocupó el trono de los Austrias del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos VI, y ello significó perder la guerra en la Península Ibérica, después de Utrech 1713, sin embargo heredaría los territorios Borgoñones de los Países Bajos, y por tanto fue reconocido como Duque de Borgoña.


El Emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico, formó un Consejo de España donde trataba los asuntos españoles, a pesar de haber perdido la guerra contra Felipe V, Duque de Anjou. Esto significó que la Orden del Toison de Oro, que estaba considerada como una Orden Española, se vinculara finalmente y únicamente a la Casa de Austria, y no al país al que supuestamente se refería, España.


El hecho que el Rey Don Carlos Hugo de Borbón, haya decidido incluir la Orden de la Legitimidad Proscrita como vinculación específica a la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma, debe servir como un gran acontecimiento, porque significa hacer publica una Orden que se creía inexistente o ajena a la Tradición de la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma.


El Secretario General del Partido Carlista pretende interpretar estos hechos como que la Familia Borbón Parma quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita Carlista, una Orden Parmesana, tratándola de vincular al inexistente Estado Parmesano. Y no, no es eso. Diferenciemos pues, vincular la Orden de la Legitimidad Proscrita, que es Carlista, con la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma, es decir, una cosa es vincular o estrechar lazos entre la Orden de la Legitimidad y la Familia Real, a través de la Casa Real de los Borbón Parma, cosa que ha ocurrido, y por ello es un gran acontecimiento. Y otra cosa distinta, es aquello que quiere interpretar el Secretario General del Partido Carlista, afirmando como afirma en su Foro Carlista que controla unilateralmente: "que Don Carlos Hugo de Borbón quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita, que es Carlista, una Orden del Estado Parmesano", cosa que no es cierta.


Primero porque el Estado Parmesano no existe oficialmente, y por ello no es concebible la escandalera que quiere levantar y provocar esta persona que la tiene emprendida con nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón. Por otra parte, no es nada extraño que el S.G. del Partido Carlista, quiera entender este acontecimiento como algo que relaciona la Orden de la Legitimidad Proscrita con el Estado Parmesano, porque este Evaristo Olcina, no entiende de la existencia de vínculos formales entre las personas que forman la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Rey Legítimo Don Carlos Hugo de Borbón, a través de la Real y Ducal Casa de Borbón Parma. Se trata simplemente de formalizar oficialmente el vínculo reconocible y verídico que se da de forma natural entre los miembros de la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Rey Don Carlos Hugo. Pero Evaristo Olcina no entiende que puedan existir vínculos estrechos y verdaderos de fraternidad y lealtad entre las personas, entre el Rey Don Carlos Hugo de Borbón y los miembros de la Orden de la Legitimidad Proscrita; porque en todo caso Evaristo quiere traducir este hecho como vínculo entre la Orden de la Legitimidad Proscrita y un inexistente Estado Parmesano, diciendo que el Rey Don Carlos Hugo de Borbón quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita, una Orden Parmesana, cosa que no es para nada cierta.


Como ya nos demostró historicamente el Archiduque Carlos de Austria, jamás la Casa de Austria se olvidaría de la Condecoración de la Orden del Toison de Oro borgoñona de la herencia Española, y de la misma forma que dicha orden la vinculó a la Familia de los Habsburgo, sin dejar de ser una orden española, nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón, se vincula a la Orden de la Legitimidad Proscrita, orden Carlista y Española, a través de la portavocía de la Real y Ducal Casa de Borbón Parma, de la misma forma que los Habsburgo Austriacos lo hicieron con la Orden del Toison de Oro. Nos sirva pues, este precedente histórico para explicar los vínculos entre las Dinastías y los miembros de las Ordenes Militares de Caballería, pues en este caso se trata de un vínculo entre personas, no de un vínculo entre la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Estado Parmesano, que oficialmente ni existe, asi que Evaristo Olcina, ya te estas buscando otra posible coartada y de otro tipo, que ya no sabes que hacer para seguir siendo "Senescal de Gondor"

viernes, 7 de agosto de 2009

EL NEGOCIO DE LAS MULTINACIONALES FARMACÉUTICAS: VIRUS NUEVA GRIPE AH1N1

LOS NEGOCIOS FARMACÉUTICOS DE DONALD RUMSFELD: ejemplo de capitalismo neoliberal, pese a quien pese. UN IMPRESENTABLE APOYADO POR IMPRESENTABLES


La compañía multinacional farmacéutica GILEAD, cuyo presidente fue Donald Rumsfeld amigacho de Aznar y Bush, creadora del famoso medicamento "tamiflú" también sirve para curar la gripe aviar y porcina, curiosamente, vaya!!. La industria farmacéutica para obtener mayor lucro y rentabilidad, ante la presente crisis económica, crea enfermedades y virus nuevos para crear pánico en la sociedad y así fomentan la necesidad de protección, de manera que la población mundial demanda los medicamentos antivirales como el "tamiflú". Así estas multinacionales se lucran y enriquecen a costa de la salud de las personas en todo el mundo. Cuestión muy similar a la creación de virus y antivirus de ordenador. Este video no tiene desperdicio.